Diario conservador de la actualidad

El que escandalice a uno de estos pequeños que creen, más le valdría que le encajasen en el cuello una piedra de molino y lo echasen al mar. Si tu ojo derecho te induce a pecar, sácatelo y tíralo. Más te vale perder un miembro que ser echado entero en la “gehenna”. Si tu mano derecha te induce a pecar, córtatela y tírala, porque más te vale perder un miembro que ir a parar entero a la “gehenna”.

lunes, 22 de marzo de 2021

Cosas obsoletas

 Hay una serie de objetos de uso cotidiano que, no es que ya no existan, existir existen, pero ya no cumplen con su función correctamente. Me refiero a que ya no se fabrican tan bien como antes y nunca más lo harán, me temo. Se trata por ejemplo de las pinzas de la ropa. Las de toda la vida apenas se rompían y las actuales no duran nada, especialmente las de plástico. Las perchas de la ropa antes eran de metal cubierto de plástico. Ahora hay muchos modelos pero ninguno es equivalente.

Luego está el estuche de manicura. Las limas de uñas ya no liman practicamente nada, ni las de metal, ni las de cartón. Yo atesoro algunas de más de treinta años que sí funcionan. Pero las tijeras de uñas no tienen la curva correcta para cortar. He comprado varias que tengo guardadas porque no las utilizo, mientras que cuido con mimo una que me queda de un estuche anterior. Me pregunto si compensa hacer cosas de mala calidad más baratas, antes que construir algo caro, bueno y duradero.

sábado, 20 de marzo de 2021

Tragacionistas

 

Hace apenas unas semanas, unas declaraciones de la actriz Victoria Abril sobre la plaga coronavírica y los remedios que se han arbitrado para contenerla provocaban gran escándalo entre los biempensantes que babean de fascinación idolátrica cuando cualquier actor famoso pontifica sobre el cambio climático, o sobre el fascismo, o sobre cualquier otro asunto del que no tiene ni puñetera idea, ensartando topicazos sistémicos. Que es, por cierto, lo que hacen casi siempre los actores famosos: vomitar como loritos las paparruchas y lugares comunes que interesan a los que mandan, para obtener a cambio mejores contratos y el aplauso gregario de las masas cretinizadas.

Habría que empezar diciendo que la opinión de la actriz Victoria Abril sobre la plaga coronavírica tiene el mismo valor que –pongamos por caso– la opinión del actor Javier Bardem sobre el cambio climático. Sin embargo, las paridas y lugares comunes sobre el cambio climático que el actor Javier Bardem repite como un lorito desde las tribunas más encumbradas son consideradas dogma de fe por los biempensantes. Puede que la actriz Victoria Abril soltase también algunas paridas sobre la plaga coronavírica; pero, al menos, no prodigó los lugares comunes pestíferos que suelen soltar sus compañeros de profesión (más pestíferos cuanto más famosos son). Y, junto con algunas paridas y observaciones dudosas, Victoria Abril soltó también algunas verdades como templos que merecen nuestra consideración; y, en algunos casos, nuestro aplauso ante su valentía, pues por atreverse a pronunciarlas firmará en los próximos años menos contratos (que se repartirán las actrices que ensarten con mayor entusiasmo las paparruchas sistémicas que interesan a los que mandan). Por lo demás, las paridas y observaciones dudosas que Victoria Abril deslizó en sus declaraciones se pueden refutar tranquilamente, sin necesidad de desprestigiarla, como hacen los jenízaros del discurso oficial que pretenden convertirnos en ‘tragacionistas’; o sea, en botarates que se tragan las versiones oficiales y las repiten como loritos o actores comprometidos (con su bolsillo y con la bazofia sistémica circulante).

Sólo los tragacionistas se niegan a aceptar, por ejemplo, que China ha ocultado deliberadamente (con la ayuda impagable de los mamporreros de la OMS) los orígenes del virus. Sólo los tragacionistas se niegan a reconocer que la plaga coronavírica ha propiciado los más variopintos experimentos de biopolítica e introducido prácticas de disciplina social completamente arbitrarias e irracionales (empezando, por cierto, por el uso de mascarillas en espacios abiertos) que se ciscan en los tan cacareados ‘derechos’ y ‘libertades’ de las antaño opíparas y hogaño escuálidas democracias. Sólo los tragacionistas se niegan a asumir que la plaga ha sido utilizada como excusa por gobernantes psicopáticos para devastar las economías locales, provocando la ruina de infinidad de pequeños negocios, condenando al paro a millones de personas y favoreciendo la hegemonía de las grandes corporaciones transnacionales. Sólo los tragacionistas se niegan a discernir las burdas manipulaciones, medias verdades y orgullosas mentiras que han propagado nuestros gobernantes y sus voceros mediáticos durante el último año. Sólo los tragacionistas se niegan a discutir la eficacia de medidas restrictivas caprichosas y confinamientos desproporcionados que, además, han tenido altísimos costes sociales y económicos. Sólo los tragacionistas se niegan a admitir que las vacunas son una terapia experimental que se está administrando sin cumplir los plazos y los protocolos de seguridad establecidos y cuyos efectos secundarios no se han explorado suficientemente (aunque, desde luego, sus efectos bursátiles sean de sobra conocidos). Sólo los tragacionistas, en fin, se niegan a examinar todas estas evidencias, tal vez porque si lo hicieran tendrían que confrontarse con su estupidez gregaria y su sometimiento lacayuno a las consignas sistémicas.

Son estos tragacionistas, pues, los auténticos negacionistas, que con tal de sentirse abrigaditos en el rebaño renuncian a la ‘nefasta manía de pensar’. Pues el ‘negacionismo’, aparte de un empeño desquiciado en prescindir de la realidad, es también un anhelo gregario, una penosa necesidad de buscar protección y falsa seguridad en conductas tribales. Y no hay conducta más tribal que tragarse las versiones oficiales sin someterlas a juicio crítico, señalando además como réprobos a quienes osan ponerlas en entredicho. Tal vez esos réprobos suelten de vez en cuando alguna parida; pero al menos no regurgitan el pienso que se reparte a los borregos.

 https://www.xlsemanal.com/firmas/20210315/tragacionistas-juan-manuel-prada.html

miércoles, 17 de marzo de 2021

Nuevo orden mundial o agenda 2030

 Se trata de una teoría según la cual algunos magnates como Gates y Soros pretenden crear un gobierno mundial según sus inclinaciones. Entre otras cosas, su principal intención es reducir la población mundial y acabar con la propiedad privada. Aparte de la suya, naturalmente. También defienden el aborto, la ideología de género y el alarmismo climático. Todo ello tendría algún sentido si la Tierra fuera un planeta homogéneo. A no ser que lo que ellos consideran mundo sean sólo los países desarrollados.

Teniendo en cuenta que sobre este planeta conviven gentes que viven todavía en la Edad de piedra y en diferentes momentos de la edad antigua. Por no hablar de los muchos millones que continúan actualmente en la edad media. Dudo mucho que a las personas que sólo piensan en qué comer al día siguiente, puedan convencerlos de otros temas como si me siento hombre, mujer o gato. Afortunadamente la gente con necesidades reales no tiene tiempo ni ganas de pensar en naderías.

lunes, 15 de marzo de 2021

Decisiones

Empieza el trimestre y es el momento de pensar si voy a apuntarme a la clase de gimnasia. Resulta que hay una clase de diez a once y media, pero yo últimamente soy incapaz de salir de la cama tan pronto. Por otra parte, podría ser lunes y miércoles. La verdad es que yo sólo voy un día a la semana, y los lunes tengo francés. De manera que me quedaría el miércoles, pero es el día en que suelo ir al supermercado a hacer la compra semanal. Por estas dudas no me he apuntado todavía.

La profesora es muy agradable y llevo años yendo a diferentes clases. El tema del virus no me preocupa demasiado en general. Sé que hay plazas porque mucha gente no se ha apuntado todavía. Pero si voy a clase de once y media a una no puedo hacer la comida. Antes compraba bocadillos en un bar que ha cerrado. Así que todo son complicaciones. Total, que me imagino que al final no me apuntaré pero la verdad es que debería de hacer algo de ejercicio.

miércoles, 10 de marzo de 2021

Ni sola ni borracha

 Ayer no escribí sobre el 8 de marzo porque hace mucho que las feministas no me representan. Más exactamente desde que defienden el aborto. Pero además en los últimos tiempos han sacado unas consignas con las que no puedo estar de acuerdo, como esa de: nos están matando. ¿Quién, dónde?. O no hay peor virus que el patriarcado. Tendrían algo de mi respeto por lo menos si se desplazaran por el mundo a defender los derechos de las mujeres donde realmente están siendo anulados, pero no es así.

A la mamá Montero no se le ocurre otra cosa que decir que: sola y borracha quiero volver a casa. Eso no puede estar más lejos de mis principios y mis ideales de vida. No ya ahora, sino antes, y también de los de mis hijas. Tiemblo cuando pienso que va a educar a tres niñas. En cuanto a las reivindicaciones laborales, la ley ya se encarga de garantizar la igualdad salarial, y no es culpa de los hombres que algunas mujeres prefieran no promocionarse o incluso no trabajar y quedarse en casa con su familia, como yo.

domingo, 7 de marzo de 2021

A por los ancianos

 

A por los ancianos: usted ya ha vivido demasiado, deje paso a otros

En un viejo vídeo aparecen varios ancianos de aspecto bondadoso repitiendo como zombis: “Yo ya he disfrutado de la vida”. El mecanismo es el mismo de siempre: airear una causa buena para atraer a la masa acrítica e introducir todo tipo de medidas perversas.

Recientemente me ha llegado un siniestro vídeo que tiene ya unos años pero que no había visto. Supuestamente está producido por un organismo de la ONU, pero tengo mis dudas. En cualquier caso, lo que me interesa es el mensaje que contiene. “La Tierra ya no puede soportar el desorbitado número de personas que lo habitan”, comienza diciendo con tono circunspecto una mujer mayor mirando fijamente a la cámara. “Algo debe hacerse, y creo que nos corresponde a nosotros, que hemos disfrutado ya de la vida, asegurar que nuestros hijos tengan la oportunidad de disfrutar de las suyas”, prosigue, con una pose solemne y grave. A continuación, aparecen varios ancianos de aspecto bondadoso repitiendo como zombis: “Yo ya he disfrutado de la vida”.

Y ahí se acaba el vídeo. ¿Conclusión? Pues que sobran. Que estamos muy apretados en el planeta y que tienen que dejar paso. Ya no sirven. Ya no producen. Ya no son rentables. Sólo generan gastos y molestias. Así que gracias por los servicios prestados, feliz viaje a ninguna parte, adiós y cierren la puerta al salir.

Me parece una postura muy lógica. Muy lógica, entndaseme, desde la visión del mundo de aquellos que niegan toda trascendencia a esta vida, que defienden que estamos solos en el universo, que hemos llegado aquí fruto del azar y la evolución y que no existe un Dios Providente que vela por su Creación y sus criaturas. “No hay planeta B”, repiten insistentemente, y por eso tenemos que medir bien los recursos que tenemos.

El mecanismo es el mismo de siempre: airear una causa buena -el cuidado del medio ambiente y del planeta en este caso- para atraer a la masa acrítica, bobalicona, aborregada y mansurrona y después introducir todo tipo de medidas perversas y macabras.

Sus cualidades físicas y también las psíquicas se pueden ir mermando con el tiempo pero, ¡por Dios!, no son una lavadora averiada que no compensa arreglar sino sustituir por una nueva

Para esto son indispensables, cómo no, los medios de comunicación, que por lo general aceptan gustosos y sumisos todo aquello que les dictan las élites mundialistas. Unas buenas dosis de sentimentalismo; un bombardeo constante de imágenes catastrofistas de deshielos, de desiertos, de niños llorando y pasando hambre, de bosques incendiándose, de ciudades superpobladas, de industrias contaminando y de animales chapoteando en el petróleo de algún vertido terminan por convencer a los rezagados.

¿Son falsas estas imágenes? No, por supuesto que no. Son reales y todos estamos de acuerdo en que no deberían producirse. Pero su uso es torticero y malintencionado, porque van encaminadas a atraer el favor de las gentes hacia las medidas que después quieren imponer.

“Como hay que cuidar el planeta, debemos implantar métodos anticonceptivos”, te dicen. O “hay que tener menos niños”, y ensalzan y alaban al tontolaba del príncipe Harry de Inglaterra y a su esposa Megan que “sólo quieren dos hijos por el bien del planeta”. O te empiezan a dar la matraca con que hay que comer menos carne y que las vacas contaminan muchísimo y consumen demasiada agua. O te tratan de hacer ver que “ya has vivido suficiente. Sé generoso con los tuyos y con el planeta y desaparece”.

Qué diferente es la visión verdaderamente humana que contempla a los abuelos como seres que se encuentran en el ocaso de una vida que, si han vivido bien, estará llena de buenos frutos; que han adquirido una valiosa experiencia que pueden compartir; que son un referente para sus hijos y nietos; que difunden en derredor un cariño cálido, desinteresado y auténtico. Sus cualidades físicas y también las psíquicas se pueden ir mermando con el tiempo pero, ¡por Dios!, no son una lavadora averiada que no compensa arreglar sino sustituir por una nueva.

Así que, querido abuelo, querido anciano: siéntase querido y respetado; siga disfrutando de los años -esperemos que muchos- que le queden de vida; jamás se perciba como un fardo, como un estorbo, como una molestia y, si alguien le hace sentir así, no le haga el más mínimo caso, porque no tiene razón. Que nadie le culpe porque siga haciendo uso del planeta y de sus recursos. Son suyos, son nuestros, son de todos. Y usted sigue siendo necesario en este mundo.

 https://www.actuall.com/vida/a-por-los-ancianos-usted-ya-ha-vivido-demasiado-deje-paso-a-otros/

jueves, 4 de marzo de 2021

Campaña contra el turismo o matar a la gallina de los huevos de oro

En el post anterior, como suele pasa,r justo se dieron por aludidos los que no debían hacerlo

 Hace ya unos años que los nacionalistas empezaron a atacar el turismo por proteger su identidad diferenciada. Eso es tanto como morder la mano que les da de comer pero no les importó a los catalanes, y más tarde se sumó incluso la comunidad Valenciana. Más valía que lo hubieran pensado antes de acabar la urbanización salvaje de Benidorm, que se llevó por delante un bosque precioso mediterráneo. Pero ahora con la excusa de la pandemia el tema se ha recrudecido.

Critican a Ayuso porque mantiene abiertos los comercios de la comunidad de Madrid, aunque sus resultados sigan siendo buenos. Mientras tanto el turismo agoniza en el resto de España llevándose por delante a miles de familias, que estarán sanas pero no tienen qué comer. No hay que olvidar que el turismo ha sido la mayor fuente de ingresos de España y de otros países durante décadas. No podemos cambiar nuestra economía de un día para otro, por más que se empeñen algunos.

miércoles, 3 de marzo de 2021

El moderadito

 

lunes, 1 de marzo de 2021

Domingos

 El domingo suelo regresar del pueblo a mi domicilio habitual y llego a tiempo para hacer la comida. Después de la siesta sigo una serie policiaca y veo varios episodios. Pero también es el día en que suelo regar todas las plantas, aunque en verano también las riego entre semana. Además generalmente me toca también cambiar la arena del gato, pero esta semana me despisté y no la he comprado en el supermercado, así que tendrá que esperar un par de días más.

Sin embargo, lo que más me cuesta los domingos es que tengo que hacer los deberes para mi clase del lunes, porque no los he hecho antes. Y la verdad es que es menos de media hora pero hay que ver lo que me cuesta ponerme. Soy un poco vaga. Luego siempre pienso que no era para tanto. Lo hablé con la psicóloga y me dice que tengo tendencia a procrastinar y es cierto, pero no tiene sentido porque no me quedo tranquila hasta que no lo he hecho todo.

Record de parados extranjeros con subsidio, por Francisco Núñez

En pleno anuncio del Gobierno de una nueva regularización de inmigrantes (más de 500.000), las prestaciones asistenciales a los parados extr...