El que escandalice a uno de estos pequeños que creen, más le valdría que le encajasen en el cuello una piedra de molino y lo echasen al mar. Si tu ojo derecho te induce a pecar, sácatelo y tíralo. Más te vale perder un miembro que ser echado entero en la “gehenna”. Si tu mano derecha te induce a pecar, córtatela y tírala, porque más te vale perder un miembro que ir a parar entero a la “gehenna”.

jueves, 31 de agosto de 2023

Ginna y Ginni, la serie

 He estado viendo esta serie de Netflix y me ha gustado bastante.  Es una serie con los típicos ingredientes de homosexuales, alcohol y drogas y relaciones inapropiadas. Pero tiene algo más. Tiene sentimientos y emociones verdaderas. Trata sobre una mujer que es madre soltera de dos hijos de distinto padre.

Ha vivido situaciones difíciles y ha hecho cosas muy malas, pero en el fondo sigue conservando su inocencia. Digamos que la vida le ha llevado por malos caminos y ella ha hecho lo que ha podido. Pero siempre ha mantenido a sus hijos al margen de todo, porque realmente  ella es una buena persona y sus hijos también. Muy recomendable.

miércoles, 30 de agosto de 2023

Rubiales y nuestra línea roja

 El caso Rubiales está sirviendo para comprobar qué es lo que nuestra sociedad considera realmente intolerable. Lo intolerable se puede definir como aquello que activa la maquinaria de la cancelación real. La implacable guillotina oxidada de la brigada político-social. El rayo que cae cuando el trueno aún no ha aparecido. Decimos ‘intolerable’ para referirnos a muchas cosas, pero la mayoría de las veces es sólo retórica. Lo de estos días es distinto. Esta vez sí se ha cruzado una línea roja, y las consecuencias son reales. 


La verdad es que Rubiales debería haber dimitido casi en el mismo momento que llegó a la presidencia de la RFEF. Su primera medida al frente de la Federación fue despedir al seleccionador cuando faltaban unas horas para el debut en el Mundial de Rusia. Lopetegui había aceptado convertirse en entrenador del Real Madrid después del torneo, algo legítimo según Rubiales, pero al recién estrenado presidente de la Federación no le habían gustado las formas. Cinco años después, el exquisito Luis Rubiales se agarraba los huevos en Sidney, a unos metros de la infanta y la reina de España y frente a las cámaras de todo el mundo.


Rubiales tendría que haber dimitido por muchos motivos, y todos proceden de la misma raíz: la ausencia de decoro personal y profesional

Después de su inolvidable estreno vino la decisión de llevarse la Supercopa de España a un país como Arabia Saudí. Las conversaciones con Piqué y el escándalo de las grabaciones. Las polémicas con comisiones, fiestas y viajes. Y por último la efusividad inapropiada con una jugadora de la Selección, el protagonismo desaforado en la celebración y el señalamiento viril en el palco de Sidney. Rubiales tendría que haber dimitido por muchos motivos, y todos proceden de la misma raíz: la ausencia de decoro personal y profesional. 



El asunto ha servido para comprobar qué es lo que consideramos realmente intolerable, pero también para demostrar que los españoles son capaces de expresar un rechazo absoluto, rotundo, transversal y sobre todo eficaz frente a algo. Hubo en nuestra historia reciente muchas ocasiones apropiadas para hacerlo: los GAL, los asesinatos de la izquierda abertzale, los homenajes a etarras, el golpe de 2017 o los indultos a los golpistas. En ninguna de esas ocasiones hubo tanta unanimidad y tanta contundencia como la que estamos viendo estos días. La cúpula del PSOE arropó a Vera y Barrionuevo antes de que entrasen en la cárcel. La izquierda abertzale contó siempre con el apoyo de una parte de la sociedad vasca y hoy cuenta con la simpatía de la izquierda española. Los golpistas catalanes fueron premiados con indultos y pactos de gobierno, y ya se está planteando una amnistía que les devuelva su estatus de políticos intachables y paladines de la democracia. De todo aquello se dijo que era intolerable, pero de boquilla. El presidente de la RFEF con su acto -no con sus actos- ha conseguido algo que no se le concedió ni a Barrionuevo, ni a Otegi ni a Puigdemont: ser un apestado social. Con Rubiales ha llegado el verdadero consenso, que es un leviatán imbécil, medio ciego y somnoliento hasta que comienza a soltar coletazos. Cuando despierta sigue siendo imbécil y medio ciego, pero la destrucción que produce es de una magnitud incomparable. Es un espectáculo digno de ver, aunque algunos momentos del proceso pueden herir la sensibilidad del espectador.


La maquinaria político-social de la indignación movilizada no puede detenerse ante menudencias como la mesura, la prudencia o la realidad


Rubiales es un cadáver social en potencia, y cuando lo sea en acto el leviatán volverá a su cueva. Las verdaderas faltas de la persona Rubiales habrán quedado enterradas por el gran pecado del personaje Rubiales, convertido ya en un agresor sexual. La maquinaria político-social de la indignación movilizada no puede detenerse ante menudencias como la mesura, la prudencia o la realidad. “Estamos en disposición de que esto sea el #MeToo del fútbol español”, decía el viernes el presidente del Consejo Superior de Deportes. Y una oportunidad así no se puede desaprovechar.


El caso Rubiales nos ha enseñado cuáles son nuestras verdaderas líneas rojas. Ha mostrado que ‘intolerable’ no es siempre una palabra vacía. Que a veces declarar algo como intolerable conduce a consecuencias reales. Y por tanto ha mostrado que todo lo que no activa el resorte de las consecuencias concretas debe ser entendido como lo que parece: tolerable. En España hay un catálogo enorme de cuestiones que toleramos a pesar de que nos refiramos a ellas con palabras como “intolerable”, “inaceptable” o “injustificable”. Basta con darse un paseo por las fiestas de Bilbao para comprobarlo.     

https://www.vozpopuli.com/opinion/rubiales-nuestra-linea-roja.html

martes, 29 de agosto de 2023

Aquí el que no corre, vuela

 Se dice de la gente que saca ventaja de cualquier situación. Se suele decir en relación con los españoles que trabajan en negro, por ejemplo.  También  sobre algunos funcionarios que trabajan lo menos posible el menor tiempo posible, haciendo trampas como fichar unos por otros.

Dicen que la picaresca es un invento español. Yo debo ser foránea porque a mí no me gusta nada. Hubo un tiempo en que había un sentido del honor que evitaba estas cosas. Pero el honor, como la decencia y la honestidad ya no se llevan. Luego no nos podemos quejar de las consecuencias.

lunes, 28 de agosto de 2023

Que me lo dén todo hecho

 

Al hilo de las numerosas elecciones en las que estamos inmersos - nacionales, autonómicas y locales-, observo que la cuestión educativa brilla por su ausencia. Tal vez el problema sea que, más allá de los tópicos establecidos en cada partido -y sobre los cuales no habrá jamás consenso-, apenas existen auténticas políticas educativas que den respuestas a los problemas reales. No por falta de diagnóstico, sino de voluntad de resolverlos.

El problema radica en la pérdida de credibilidad de los partidos políticos en materia educativa tras los rotundos fracasos de los pactos educativos. En los programas que he tenido ocasión de analizar solo se atisban medidas de corte económico - porcentaje del PIB dedicado a educación, becas, gratuidad de distintos niveles, etc.- sobre los que habría un cierto consenso.

 Pero la educación no es sólo ni principalmente gasto público. Existen políticas educativas eficaces y eficientes y otras que no lo son. La educación buena es cara, pero no toda educación cara es buena. Lo más importante en educación es el elemento humano: el alumno, el profesor y la relación entre ambos. Esto requiere tener ideas claras y actuar en consecuencia.

La política genera modos de comportamiento social que tienen su reflejo en la educación. Los programas políticos, en general, están contaminados de un cierto populismo y algunos de una fortísima carga ideológica. Al ciudadano se le promete bienes y derechos, como si de regalos de reyes magos se tratase, sin pedir ninguna contrapartida a cambio. Es una infantilización de la sociedad en la medida en que se satisfacen deseos, derechos y privilegios sin nada a cambio.

Una política configurada de este modo genera una sociedad y una educación que destierra el esfuerzo y el trabajo personal. El protagonismo real del alumno queda oscurecido y supeditado a la actuación de los adultos, de las estructuras sociales, económicas y políticas. En definitiva, es el secuestro de la responsabilidad, palabra inquietante y proscrita de la pedagogía contemporánea.

¿Que el alumno fracasa en los estudios? Lo primero que hay que hacer es desterrar la palabra fracaso y apelar al abandono prematuro que es menos traumático y además siempre cabrá interpretar que ha abandonado porque otros agentes, económicos, sociales, afectivos, pedagógicos… no tuvieron la suficiente habilidad de retenerlo en el sistema.

En el fondo existe un cierto paternalismo, o tal vez un absolutismo ilustrado: todo para el niño, pero sin el niño. Él no tiene culpa de nada. En ningún momento se habla de su responsabilidad, de su esfuerzo, de su implicación. Aprender, se dice, es divertido y la felicidad se reduce al placer, es decir, a la satisfacción inmediata de cualquier deseo. Nada de diferir la recompensa que supone el esfuerzo para alcanzar un objetivo. Así como las nuevas tecnologías ofrecen una inmediatez en las respuestas y una pérdida de la realidad en función de la representación, la pedagogía ofrece una realidad inventada en la que todos tienen derecho a ser feliz sin esforzarse si quiera por conseguirlo. Para eso están los padres, los profesores, en su caso los pedagogos, los psicólogos, asistentes sociales, y cuantos agentes sean necesario para alcanzar lo que, en el fondo, sólo el esfuerzo, la superación personal, la constancia, la fuerza de voluntad o como se le quiera llamar puede dar: adquirir un pleno desarrollo personal.

En ningún caso se habla del esfuerzo, de la responsabilidad, de la creatividad, de la capacidad de superación, de resistencia al fracaso posible, de premiar al que trabaja y supera todas las dificultades… Nos olvidamos que el que tiene que aprender y caminar por la vida, llena de obstáculos, pero también de satisfacciones, es el propio alumno. Lo demás no son más que instrumentos -idiomas, nuevas tecnologías etc.- o medios humanos que le podrán ayudar, o no, en ese caminar.

La educación actual olvida la capacidad que tiene cada alumno de asumir libremente la capacidad de compromiso, de esfuerzo. En el fondo, casi lo considera un objeto cuyas acciones sólo se explican en función de los estímulos recibidos, como si de una máquina de refrescos se tratase. Ya los conductistas descubrieron la falsedad de este esquema introduciendo lo que ellos llamaban “black box”, y que el pueblo llano denomina libertad interior, es decir, que ante los mismos estímulos puede haber y hay diferentes respuestas.

La educación, como la convivencia social y política, exige el esfuerzo personal de todos y no sólo esperar cómodamente los beneficios que reporta el Estado. Así lo entendieron los griegos. Así surgió y se mantiene la democracia, el bienestar y lo que es más importante, el bien común de una sociedad. Ni en política ni en educación, nos pueden prometer que nos lo darán todo hecho.

 https://www.religionenlibertad.com/blog/729134966/QUE-ME-LO-DEN-TODO-HECHO.html

domingo, 27 de agosto de 2023

Ciencias para asustaviejas, por Itxu Díaz

 Las cuatro estaciones no las inventó Vivaldi. Tampoco Telepizza. Las cuatro estaciones, como su propio nombre indica, son cuatro: primavera, verano, otoño e invierno; hay una por cada sablazo de Hacienda a las empresas y autónomos. Por ponértelo fácil, primavera es cuando la manzanilla sanluqueña en la caseta, verano es cuando lo del balconing, otoño es lo de la peli con la mantita y la chimenea, e invierno es cuando te partes las piernas en Formigal.

Durante las últimas semanas varios medios han redoblado su tradicional campaña de terror global contra el calor, bajo la premisa de que es más fácil que cunda el pánico al calentamiento global entre la opinión pública cuando estás a 40 grados que, por ejemplo, un 4 de febrero, San Gilberto. Entre otras razones, porque la percepción individual del calor es a menudo algo subjetivo, y desde luego, siempre sugestivo, y tu capacidad de sugestión se muestra más favorable a las tesis de los que instalan molinillos para salvar el planeta cuando se te están derritiendo los sesos en Córdoba, a la hora del telediario de las tres, en pleno mes de agosto.

 

Los titulares sobre el tiempo de esta semana parecen extraídos de la prensa deportiva, pero de la prensa deportiva argentina. La mezcla de forofismo climático y clickbait produce monstruos, monstruos e idiotas. Todas las crónicas climáticas incluyen incomprensibles alusiones a la tesis calentólogas, como si el cambio climático pudiera medirse de un lunes a un martes, y completan la cinta de terror esos mapas térmicos que son ríos de lava, que cualquier día va a prendérsele la chaqueta del traje al hombre del tiempo, y van a tener que entrar los bomberos al plató, desperdiciando un montón de agua que se podría utilizar para limpiar las comisiones verdes de los fpolíticos corruptos

 

 

 

Estamos en verano, época de calor, donde siempre ha hecho calor, mucho calor, un huevo de calor, un calor de mil pares de pelotas de Rubiales. Y, contra todo pronóstico, en estos últimos días, insisto, de verano, está haciendo calor, mucho calor. El sabio Ptolomeo, en el año 120, registró un diario meteorológico en Alejandría llegando también a una asombrosa conclusión que todavía hoy sigue deteniendo rotativas en hora punta en todo el mundo: que los dos meses de calor extremo son julio y agosto. Aquí ocurre lo mismo, por más que no estemos en su zona climática.

No hace más calor que nunca. No está en llamas el planeta. No hay olas históricas de calor. No hay nada que el hombre pueda hacer para cambiar el clima global. No hay ningún apocalipsis en marcha, si exceptuamos el agujero económico que los climatólogos y los políticos chorizos nos están causando al alimón. No hay más que un verano, otro, en el que, si tienes sensación de estar pasando más calor que nunca, tal vez sea porque los incompetentes del Gobierno legislaron la prohibición del aire acondicionado por debajo de 27 grados en los espacios públicos, lo que significa que ya no hay maldita manera de encontrar oasis refrescantes en el transporte, el centro comercial, o la estación.

Vendrá septiembre con su cara larga y su canción de Los Enemigos. Vendrá octubre con su brisa helada al anochecer. Vendrán las lluvias y las nevadas. Y vendrán otras primaveras, otros veranos, otros otoños, y otros inviernos. Como toda la vida de Dios. Y el fin del mundo habrá sido mentira otra vez.

 https://www.libertaddigital.com/opinion/2023-08-25/itxu-diaz-ciencias-para-asustaviejas-7044026/

viernes, 25 de agosto de 2023

Curada de espantos

 Como ya sabéis, yo voy a una psicóloga. Antes tuve otra durante unos meses. Las dos me ayudaron mucho. Antes de ir yo me consideraba un bicho raro lleno de manías, y lo soy, pero no entendía de dónde venían todos esos problemas. Cuando me puse a analizar mi vida desde el principio, me di cuenta de que no era normal todo lo que me había pasado. En esos tiempos nadie le daba importancia. Ahora le llamaríamos bulling. Todo por ser una niña tímida e inocente.

Los niños pueden ser muy malos, pero los adultos no se quedan atrás. Incluso la familia a veces es tu propio enemigo. Y a mí me tocó un poco de todo. Ahora pienso que era así como tenía que ser para llegar a donde he llegado. Así que, cuando empecé a escribir en internet y me encontré con una resistencia que no esperaba, ya estaba curada de espantos. Ya era fuerte para resistirlo todo.

Hay cosas que no sabía que sentía  hasta que las escribí y me dolió leerlas."  - Frase de Elena Poe. Realmente cuando empecé a escribir fue cuando fui consciente de hasta qué punto estaba herida y esas cicatrices me acompañarán de por vida

jueves, 24 de agosto de 2023

Tres millones de nucas por Itxu Díaz

 Conocí a Santi Abascal hará unos diez años, cuando compartíamos a menudo una tertulia televisiva en la que, si no me falla la memoria, participaban también Albert Rivera y José María Brunet. Pocas veces la imagen que te formas de alguien a través de su exposición mediática resulta tan fiel a la realidad. Hoy las ratas, envalentonadas por la dependencia yonki de sus socios socialistas, vuelven amenazarle con el tiro en la nuca en las fiestas del Bilbao, y es todo como un eterno retorno a la ciénaga, que ni celebrar saben sin vomitar su odio.

En aquellos años de tertulia televisiva, sería el 2012, el Ministerio de Interior del PP acababa de conceder el tercer grado al etarra Bolinaga, asesino de tres guardias civiles y secuestrador de Ortega Lara, y yo no desaprovechaba ni una sola aparición en pantalla para exigir la dimisión del ministro, quien, por si fuera poco, la había emprendido contra los críticos, insinuando un desenlace inminente del cáncer del asesino. Bolinaga estrenó tan inminente deceso con sonados paseos-homenaje por Mondragón y sobrevivió tres años a su excarcelación, que zanjó en 15 agradables años de trena los 210 a los que estaba condenado. 

Yo, que no había sufrido en primera persona la violencia etarra, pedía responsabilidades al Gobierno con gran excitación, con la indignación del que se siente víctima de una traición gratuita, y preso de la emoción del momento, que mientras el sujeto salía como un héroe de prisión, dos de sus víctimas ingresaban en el hospital con ataques de ansiedad; que hay mucho gilipollas que se piensa que ser víctima del terrorismo es una broma de telediario y no una losa real para toda la vida. 

Santi Abascal mediaba entonces la treintena y las décadas anteriores no habían sido ni siquiera parecidas a las de cualquier joven de su generación. Desde los años universitarios en los que debía acudir a la facultad con escolta, las cartas de extorsión a su familia, las pintadas diarias por todo Amurrio («Abascal, tiro en la nuca») y hasta sobre los lomos de los caballos de su padre, los cócteles molotov contra la tienda familiar, los intentos de asesinato a Santiago Abascal Escuza y a él mismo, y tantas otras extorsiones y violencias. Tenía todos los motivos para mostrarse en televisión mucho más irritado que yo, al ver que de pronto eran los suyos, por entonces, quienes mimaban a los etarras.

La lección me la he guardado para siempre. Su exposición sobre aquella política antiterrorista fue —como hoy es— serena pero firme, contundente pero justa, sin exabruptos, que habrían estado más que justificados, sin sensiblerías ni lamentos, que también, sin un ápice de rencor, sin que mediasen intereses políticos o personales, sin levantar la voz pero, paradójicamente, sin dejar de hacer de su discurso un clamor moral. Ahí comprendí su secreto mejor guardado: lo que diferencia al tipo cabal del exaltado, al noble del bocazas, al razonable del extremista, es la ausencia de odio. Por eso me hace gracia cuando las izquierdas y las no tan izquierdas intentan pintarle como un ser poseído por el odio; precisamente porque, teniendo mucho más derecho que otros a vivir así, jamás se le ha visto en tal sentimiento, ni en los momentos más difíciles. La mayoría de los que le acusan no pueden decir lo mismo.

Sería injusto obviar que mucho de ese aplomo y fidelidad a las convicciones es herencia de sus padres, que desde niño debieron instruirle para driblar escupitajos, insultos, y pancartas, no ceder ante amenazas, pero sin caer en rencillas, no perder la calma pero no dejar de mirar los bajos del coche cada día, sin que todo el odio de las ratas pueda siquiera alterarles un poco la paz o la sonrisa. Orgullo de padres. Orgullo de hijos.

Hace diez años, por supuesto, no había manera de sospechar la sucesión de traiciones que vendrían, ni cómo grandes poderes políticos y mediáticos invertirían recursos en pintar a las víctimas, como Ortega Lara, en verdugos. Con todo, ahora que la nuca de Santi Abascal vuelve a estar en la cartelería de la escombrera etarra, ahora que otra generación más de inocentes parece condenada al mismo calvario que le tocó sufrir a él, ahora que el silencio de los bocachanclas con escaño resulta atronador, no está de más recordar que hay cosas que no cambian: «Unos sacuden el árbol y otros recogen las nueces». Y algunos no han dejado de sacudir el maldito árbol en los últimos años.

La buena noticia es que, si hace años la soledad era la condición habitual de las víctimas del terrorismo, hoy Santi Abascal puede estar orgulloso, porque donde antaño hubo una nuca solitaria que vencer, hoy los cobardes terroristas tendrían que gastar tres millones de balas en otras tantas nucas, y ni aun así serían capaces de acallar la voz de la España que un día decidió dar un paso al frente tras su ejemplo de valentía y sensatez.

https://gaceta.es/opinion/tres-millones-de-nucas-20230824-0500/

miércoles, 23 de agosto de 2023

Elon Musk defiende la natalidad


«Si no tenemos más hijos, la civilización se vendrá abajo», ha advertido

Elon Musk.

El rompedor interés de Elon Musk por la demografía para impedir la desaparición de países enteros

ReL

Ha hecho falta un multimillonario con una fijación demencial por colonizar Marte para darse cuenta de que "si no tenemos más hijos, la civilización se vendrá abajo".

Lo cuenta Marco Valerio Lo Prete en Tempi:

"El mayor problema al que se enfrentará el mundo en veinte años será el colapso demográfico". En el verano de 2019, Elon Musk, desde el escenario de la Conferencia Mundial de Inteligencia Artificial en Shanghái (China), lanzó una sorprendente alarma sobre la crisis demográfica planetaria. El público acudió en masa a escuchar al empresario, nacido en 1971 en Pretoria (Suráfrica), que se trasladó muy joven a Estados Unidos, donde revolucionó la industria automovilística con Tesla y la aeroespacial con SpaceX, cofundó empresas vanguardistas como Neuralink en neurotecnología y OpenAi en inteligencia artificial, y ahora es dueño de la plataforma social Twitter.

Un gurú de la innovación todoterreno, así le considera la audiencia de Shanghái, que espera oírle hablar de algoritmos y futurología y, por el contrario, se ve obligada por Musk a cuestionar una de las variables más antiguas de la historia: los cambios cuantitativos y cualitativos de un grupo de personas que viven en un determinado territorio; en definitiva, la demografía.

En diciembre de 2021, en una sala de Washington D.C. (Estados Unidos), el guión es el mismo. Musk habla esta vez en un evento del diario financiero Wall Street Journal, y en lugar de explayarse sobre escenarios tecnológicos de ciencia ficción para beneficio de los inversores y políticos allí reunidos, opta de nuevo por centrarse en la población: "Si no tenemos más hijos, la civilización se vendrá abajo. Recuerden mis palabras".

Los tonos son proféticos, a veces apocalípticos. Musk parece obsesionado con la cuestión demográfica. Esta surge una y otra vez, incluso entre las decenas de tuits desenvueltos que el multimillonario envía cada semana, en los que señala -desde la altura de sus siete hijos- que él ha "puesto su granito de arena" contra el declive demográfico.

Con una fortuna estimada en 220.000 millones de dólares, que hoy le otorga el número uno en la lista de los más ricos del mundo, se describe a sí mismo como "una excepción", ya que "contrariamente a lo que mucha gente piensa, cuanto más rica es la gente, menos hijos tiene".

En mayo de 2022 irritó a la prensa japonesa al escribir que, a menos que cambie la tasa de natalidad, "Japón dejará de existir con el tiempo y sería una gran pérdida para el mundo".

El comentario de Elon Musk a la gráfica del desplome de nacimientos en Italia entre 1946 y 2018:

El comentario de Elon Musk a la gráfica del desplome de nacimientos en Italia entre 1946 y 2018: "Si esta tendencia continúa, no habrá más gente en Italia".

En las antípodas del catastrofismo

La idea de que nuestro futuro -especialmente en Occidente- puede verse comprometido por un excesivo descenso de la natalidad ¿es solo la extravagancia de un excéntrico de éxito? ¿O es realmente notable que uno de los hombres más poderosos y ricos del planeta piense así? Hay al menos dos razones para conceder cierta importancia a tales posturas.

La primera razón radica en las motivaciones profundas del interés por la demografía desarrollado por Musk. En una ocasión explicó que con una población que disminuye y envejece sin medida faltarían incentivos y capacidad para colonizar Marte y, en general, para "hacer interplanetaria a la especie humana", según él el único camino hacia un futuro más seguro y próspero.

Una idea descabellada o visionaria, según los gustos, pero que se basa en al menos dos pilares con los que se puede estar de acuerdo. El primero es el impulso a pensar y actuar -como empresa privada y como sociedad en su conjunto- teniendo como referencia el largo plazo y no solo el día a día. El segundo se refiere al papel positivo de la innovación. Musk, es necesario precisarlo, además de ser uno de los hombres más muníficos del planeta, se encuentra entre los empresarios más creativos del momento.

Esto explica también su distanciamiento de ciertos razonamientos neomalthusianos, según los cuales cada recién nacido no sería más que una "boca" más que alimentar, además con riesgos cada vez mayores para la sostenibilidad medioambiental. Por el contrario, el fundador de Tesla y SpaceX ha desarrollado una especie de "tecno-optimismo" secular: cada recién nacido es ante todo un "cerebro" más, potencialmente capaz -en colaboración con otros seres humanos- de quién sabe qué admirables innovaciones capaces de mejorar el futuro, y que por tanto hay que acoger como un enriquecimiento positivo.

Nacimientos en España en el primer trimestre del año entre 2016 y 2023. Con solo 103.443 niños, el de este año ha sido el peor de los últimos ocho años.

Nacimientos en España en el primer trimestre del año entre 2016 y 2023. Con solo 103.443 niños, el de este año ha sido el peor de los últimos ocho años. Desde 2015, España tiene más muertes que nacimientos. Fuente: 20 Minutos.

Musk está en las antípodas del catastrofismo de algunos ecologistas à la page; calificó de "disparate absoluto" la idea de que "tener menos hijos es bueno para el medioambiente". Sus tesis se hacen eco de las de Julian Simon, economista y autor del libro El último recurso (1981), para quien al final es el ser humano -con sus capacidades intelectuales, de adaptación y, por tanto, tecnológicas- "el recurso decisivo" de que disponemos.

En este sentido, una mayor natalidad es ante todo fuente de una capacidad de innovación más vibrante y generalizada en nuestras sociedades. Con consecuencias, por ejemplo, en los niveles de iniciativa empresarial, como sostiene, entre otros, el Premio Nobel de Economía Gary Becker. El impacto del declive demográfico en la capacidad innovadora y empresarial de un país será más difícil de cuantificar que el de la mano de obra o el bienestar público, pero haríamos bien en tenerlo en cuenta, especialmente en Italia.

Una voz que no se puede ignorar

Hay una segunda razón que hace relevante el interés de Musk por el declive demográfico, y esta vez tiene que ver más con la forma en que se desarrolla el debate sobre el tema que con su contenido. Esto deberían entenderlo bien quienes en Italia intentaron plantear la cuestión del declive demográfico de nuestra población en una fase temprana, desde finales de los años 80, pero se encontraron, en el mejor de los casos, con un obstinado silencio por parte de los medios de comunicación, el mundo académico y la clase dirigente en su conjunto.

Las razones de tal resistencia, en Italia y en otros lugares, podrían discutirse largo y tendido. Lo ha hecho, por ejemplo, el demógrafo Antonio Golini, académico de la Academia de los Lincei [Linces], citando su relación -en algunos casos no resuelta y en otros instrumentalizada- con los veinte años de régimen fascista y su retórica natalista, o con una idea mal entendida de "ecologismo" primero y de "multiculturalismo" después, o con una alergia generalizada a llevar a cabo una comparación basada en cifras y datos.

Ciertamente, es innegable que la situación de nuestro país en los últimos años ha cambiado por fin a mejor, gracias a la tenacidad de algunos analistas, demógrafos y activistas, así como a una reciente forma de arrepentimiento por parte de la clase política.

La mala situación demográfica ha empeorado, eso sí, pero al menos se ha empezado a hablar más de ella. Musk, con su peso intelectual y mediático, podrá influir positivamente en el establecimiento de la agenda mundial, es decir, en la elección de los temas considerados "noticiables". Con la fama y la influencia personal que ha adquirido internacionalmente, con sus decisiones empresariales sobre el futuro de Twitter como ágora pública poblada por 400 millones de usuarios en todo el mundo y, por último, con su libertad de tono e irreverencia, que no le faltan, este "marciano" nos ayudará a no perder de vista los peligros vinculados a los desequilibrios demográficos de nuestra Tierra.

Traducido por Helena Faccia Serrano.














https://www.religionenlibertad.com/personajes/377838856/rompedor-interes-elon-musk-demografia-impedir-desaparicion-paises-enteros.html

lunes, 21 de agosto de 2023

Una huída para adelante

 El globalismo está empeñado en una serie de objetivos, uno de los cuales es la generalización del uso del coche eléctrico. Esto naturalmente es imposible. En primer lugar porque son muy caros. En segundo lugar, su fabricación contamina y necesita metales raros. En tercer lugar, no hay suficientes puntos de carga. Pero lo más importante es que no hay electricidad suficiente para ellos, ya que las llamadas energías limpias no tienen capacidad de almacenaje.

Es decir, que los molinos eólicos sólo producen cuando hay viento y las centrales solares, sólo cuando hay sol y no se puede almacenar. El resto del tiempo, la humanidad se abastece de otras energías. Aparte de eso, resulta que hay muchos conductores de mercancías que necesitan furgoneta o camiones que consumen gasolina o diésel, y no es de esperar que se pasen al Tuk Tuk para ser más ecológicos. De modo que la única alternativa viable consiste en renunciar al transporte por carretera.

Lógicamente, si tampoco quieren utilizar la aviación porque es contaminante y la mayoría de los trenes, lo que pretenden es eliminar el comercio en general. Quieren que volvamos a los huertos familiares, que destruyamos la industria, que no viajemos... Todo ello en nombre de un supuesto cambio climático producido por una supuesta acción humana. Es decir, pretenden llevarnos de vuelta a la edad media, o incluso antes. Sólo nosotros, los que gobiernan seguirían igual.

Esto me recuerda una novela que leí hace tiempo, donde todos vivían en una gran ciudad cubierta por una cúpula y el estado era dueño de todo. Fuera de allí estaban los salvajes que no admitían ese dominio y eran libres pero no recibían ninguna de las ventajas de la civilización. Si me dan a elegir, yo prefiero estar fuera de la cúpula. Su mundo utópico que se lo queden ellos.

sábado, 19 de agosto de 2023

El suicidio social

 

Empecemos con una premisa incontestable. En el siglo XXI, este templo a los sentimientos lesionados, el victimismo y las autoestimas de algodón, lo primero que se condena es ser normal (y de naturaleza serena).

En este cambio de paradigma hiperactivo, quiero analizar con ustedes todos aquello comportamientos que con razón o sin ella se consideran inaceptables, rancios, feos, y que por ello son lesivos para la imagen de cualquier individuo racional:

  • 1. Ser propietario: aquellos afortunados que antaño gozaban de varias propiedades a su nombre bien fueran adquiridas con esfuerzo o heredadas, en el nuevo mundo se han transformado en seres sospechosos, oscuros, de fiabilidad incierta. No así los okupas, que son defendidos por las más altas instancias, el derecho y la moral de nuestro tiempo. Como dice el ex vicepresidente, en el lema de su canal de Youtube, “Okupa y Resiste”.
  • 2. Humor negro: El viejo humor acerca de las taras de los demás, e incluso de las propias, ese que incluía la sorna hacia personas de diferentes razas, géneros, orientaciones sexuales o discapacidades es sumamente desaconsejable.
  • 3. Pensar libremente: así en general. El buen ciudadano de hoy, no sólo profesa la nueva religión, que es el gobierno y sus adláteres, los pastores del pensamiento, con ardorosa fe, sino que ha perdido la capacidad o el valor de cuestionarla. La neo lengua, va ganando terreno, basándose en el principio de que lo que no forma parte del vocabulario legal, no puede ser pensado y la ubicua policía del pensamiento practica la vigilancia masiva y la cancelación, que es la nueva represión o ejecución.
  • 4. Estereotipos: bien sabido es que para extraer conclusiones es necesario generalizar de algún modo, sin embargo, utilizar estereotipos para describir a determinadas personas o grupos es políticamente reprobable sí y sólo sí se trata de mujeres o minorías. En el caso de otros colectivos, como por ejemplo los hombres blancos heterosexuales ¡barra libre de generalizaciones denigratorias respaldadas por las autoridades incluso!
  • 5. Comer de todo: pobres de los degenerados que todo les gusta y les sienta bien, a saber, lactosa, gluten, huevos, pescados y carnes procedentes de los animalitos más sociables e inteligentes, bebidas alcohólicas e incluso hidratos… Porque, aunque suene esencialmente contradictorio, es de muy mal gusto en un mundo donde quien más quien menos es alérgico a alguno de los ingredientes que le ponen en el plato, si no a todos… Hoy la virtud es la queja, la reclamación y el gemido _¿tiene perejil? Oh…no no no no, retírelo, ¡cámbieme el plato, el mantel y la silla…!
  • 6. Pagar impuestos: esto es loco, como muchos otros focos de la ira de hoy, pero un conciudadano que paga impuestos es considerado casi como un capitalista opresor en lugar de un benefactor de la comunidad.
  • 7. Cuestionar el cambio climático: o cualquiera de los mandamientos del credo 2023 es como en 1923 negar a Dios, muchísimo peor, un acto de rebeldía considerado desequilibrio mental e insolidaridad. No en vano, la comunidad científica internacional ha llegado a un consenso abrumador. Además, numerosas organizaciones internacionales, incluyendo la ONU y la mayoría de los gobiernos del mundo, han reconocido la necesidad de tomar medidas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. ¡Ya lo saben!
  • 8. Actitudes xenófobas: la pretendida superioridad hacia las personas de otros países o culturas es un fenómeno deleznable, paleto, malvado y (me alegro mucho) va en contra de los valores de inclusión y diversidad actuales. ¡Muy bien!
  • 9. Agresividad física: si desean dar un azote en el trasero a alguno de los diablillos que denominamos hijos, o al zampabollos de su perro, háganlo con discreción; por fortuna la violencia física está totalmente denostada y prácticamente aniquilada. En “occidente” ya no pegamos, ni apenas gritamos en ninguno de los ámbitos de socialización, desde el más superficial al círculo más íntimo. Eso sí, la violencia psicológica, verbal (recordemos a Ángela Rodríguez PAM aka “puta coja”) o la agresividad pasiva, desde la más melodiosa voz (al estilo Yolanda Díaz) campan alegremente.
  • 10. Sanidad: tratarse en la sanidad privada es otro comportamiento antiestético con arreglo a los contrasentidos de la moral moderna. Las personas que no suponen gasto alguno para la medicina pública, sin menoscabo de sus aportaciones a la misma, son consideradas individualistas, ingratos.
  • 11. Casarse: tener un cónyuge de otro sexo, al estilo de nuestros padres y abuelos hoy, al contrario que entonces, es más bien noción de desprestigio que de prestigio, ya que como decía en el encabezado, el peor pecado de esta doctrina donde reina la minoría alebrestada y rabiosa, es ser normal. Pronto, el matrimonio como institución será anulado y prohibido y dará paso a una nueva asociación formada por cuantas personas o animales deseen incorporarse a ella.
  • 12. Tener hijos: lo mismo con la descendencia. Si nos atenemos al sentido común y el compañerismo, y echamos cuentas, los que tenemos hijos estamos trabajando (sin descanso) por el bien de las pensiones y de la comunidad, sin embargo, ¡qué poco modernos, qué poco indi, qué asquerosamente normales!
  • 13. Fumar: es evidente que el tabaco y los fumadores han sido arrinconados en nuestra moderna sociedad, con una salvedad, si lo que fuman son porros; entonces esos fumadores son ascendidos de adictos a filósofos… En fin, meditabundos y neuróticos, desde luego que son.
  • 14. Ser heterosexual: en mis peores pesadillas distópicas, sueño con un futuro no lejano, donde se declarará que ser varón o hembra es un constructo ideológico artificial y que hay que revertirlo, la heterosexualidad será un trasunto cultural abominable y para igualarnos a todos se les suministrará progesterona y oxitocina a los hombres y a nosotras testosterona y vasopresina.

Carla de La La

 https://www.larazon.es/opinion/suicidio-social_20230425644810092e790c0001994325.html

Vox. Liberal y conservador

 

Falangistas y liberales voxeando: para salir de su crisis, Vox tendría que dejar de ser liberal – Por Juan Manuel de Prada

Falangistas y liberales voxeando
Por Juan Manuel de Prada

Reconoceré que me tiene enganchadísimo la serpiente de verano (variante política-ficción) que se ha montado la prensa patria con la ‘crisis de Vox’, con esas facciones en liza que han sido bautizadas como ‘ala liberal’ y (horreur, paveur, espanteur) ‘ala falangista’. En el ‘ala liberal’ de Vox acampan quienes hasta ayer mismo eran unos fachas redomados; pero que, de repente, por ser más finos o hablar idiomas, se nos presentan como una suerte de (tímida) esperanza dentro del infierno troglodita de la ultraderecha atrozmente franquista y ultracatólica (o sea, el ‘ala falangista’).

Todo esto son delirios lisérgicos. La realidad es que Vox es un partido liberal: así lo declararon los fundadores del partido, con un énfasis lindante en la monomanía; y, en su posterior evolución, ha perseverado en su liberalismo, como se prueba incluso en algunas de sus propuestas más rabiosamente combatidas por la patulea sistémica, como el ‘pin parental’ o la oferta de la prueba del ‘latido fetal’. Y hay otras propuestas de Vox de un liberalismo radical, a veces jacobino (régimen administrativo del Estado), a veces incluso libertario (régimen fiscal). Ocurre, sin embargo, que en los planteamientos liberales de Vox se deslizan ‘semillas del Logos’ (intromisiones del derecho natural, o del mero sentido común) que ponen a la patulea sistémica como a la niña del exorcista.

Son esas ‘semillas de Logos’ las que resultan por completo inaceptables para el ‘consenso liberal’. Pues el liberalismo es por esencia ‘movilista’, necesita ‘progresar’ hacia nuevas metas, hacia nuevos derechos, hacia nuevos orificios, hacia nuevas aberraciones que impongan la creencia turulata de que la razón puede separarse (moverse) de la verdad inmutable de las cosas; y que ese movimiento es el auténtico ‘progreso’ humano. Y en el liberalismo antañón de Vox todavía anidan ciertas nociones que explican la naturaleza humana, inaceptables en una democracia avanzada como la nuestra. Tan inaceptables que sus miembros más pusilánimes o sensibles al aplauso social, acaban claudicando. A esto es a lo que la prensa patria llama el ‘ala liberal’ de Vox.

Y entonces, ¿qué se pretende cuando se exhorta a un partido liberal como Vox a no dejarse arrastrar por su ‘ala falangista’? Se pretende, simplemente, que el liberalismo de Vox se haga ‘movilista’, que participe del progreso que dinamiza la democracia, que no se atrinchere en propuestas antañonas. Es decir, que se subsuma en la ‘casa común’ de la derecha, sin necesidad siquiera de digestión. Para salir de su crisis, Vox tendría que dejar de ser liberal y dejar de cortejar al votante enfurruñado de la derecha ‘movilista’ (que siempre acaba volviendo a la movediza ‘casa común’), para encontrarse con los buscadores del Logos, de izquierdas, derechas, mediopensionistas o bueyes sueltos. Hacer algo así exigiría volver a nacer; pero esto es algo que se puede lograr incluso siendo viejo, como Jesús le enseña a Nicodemo.


 https://noticiasholisticas.com.ar/falangistas-y-liberales-voxeando-para-salir-de-su-crisis-vox-tendria-que-dejar-de-ser-liberal-por-juan-manuel-de-prada/

viernes, 18 de agosto de 2023

Contra viento y marea

 Significa seguir con algo que es muy trabajoso. Por ejemplo, el matrimonio. Parece ser que es una costumbre en riesgo de extinción. Primero porque los jóvenes ya no se casan. Segundo porque la mayoría se divorcian al cabo de poco tiempo. Creo que el problema es que ya no hay compromiso. Cuando uno se casaba para toda la vida, no tenía más remedio que afrontar las dificultades y seguir adelante, aunque sólo fuera por los hijos. Que ahora tampoco tienen.

Lo que una mujer busca en un hombre es mucho más que atracción física. Busca un compañero de por vida, un protector y un amigo. Sobre todo, un padre para sus hijos que vele por ellos y la ayude cuando las cosas se pongan difíciles, cuando el niño no deja de llorar, cuando enferma, cuando el adolescente nos vuelve locos. Y supongo que un hombre también busca algo parecido. Y los dos, un hombro en que llorar cuando los padres se marchan. No hay más secreto para el matrimonio.

jueves, 17 de agosto de 2023

Las mujeres ya no existen

 

Ya lo has leído. Un preso se dice presa, se va aprisa al módulo de las presas, apresa a otra presa y, como era preso y no presa, ahora tendrán presitas. Conocido el embarazo, las autoridades devuelven al preso a la zona de señores sin fluidez de género, diríase la parte bigarda del penal. Una fuente cercana habla con El Mundo aportando algunos datos sobre lo ocurrido, y pide preservar su anonimato por "lo delicado y complejo del caso". Y eso sí que no.

Compleja es la teórica cuántica, la conjetura de Hodge, o llegar a fin de mes con este Gobierno. Complejo es caminar sobre los pulgares, dejar de fumar, o cruzar el atlántico en una tabla de surf. Complejo es operarse a uno mismo el corazón, aprender a bailar capoeira, o volar batiendo las orejas. Complejo es encontrar una aguja en un pajar, hacer la compra semanal por 20 euros, acabar con el hambre en el mundo. Complejo es silbar a través de los dedos de los pies, que Elvis esté vivo tomando una paella en Valencia, o que Hacienda te perdone una deuda. Pero lo de Fontcalent no es complejo. Es sencillísimo. Es tan sencillo y ordinario como la vida humana.

Lo que define el sexo es el sexo. El género no existe en la naturaleza, tampoco en la humana. El preso tenía sacacorchos. La presa no. Fin de la historia, biológicamente hablando.

Esta era una de tantas cosas que nunca iban a ocurrir. Esta era una de tantas locuras de la extrema derecha. Y obviamente, ha ocurrido. Y seguirá pasando. Porque una vez que has hecho una ley estúpida, movida por el fanatismo, enfrentada al tiempo a la biología y al derecho, nadie puede decirle al tipo que no puede ser una tipa si lo siente muy fuerte en su interior y, sobre todo, si lo solicita a través de los cauces que el Gobierno ha previsto a tal efecto, que creo que es así como hablan los burócratas. Y una vez admitido el traslado, nadie puede evitar que termine "embarazando", como dice la prensa estos días con inusitado micromachismo, a alguien, a menos que sea obligatorio cortarse las pelotas para ser, ejem, mujer; y gracias a los iluminados que gobiernan nuestros destinos, no lo es.

El sujeto tampoco se lo puso muy difícil a las autoridades. Digamos que se marcó una clase magistral de lo que los millenials llaman troleo: dijo que ahora se sentía transexual de tendencia sexual lesbiana, que traducido al español quiere decir que se moría de ganas de darse un festín en la cárcel de las churris, y que la ley estaba de su parte, y que en todo caso lo haría por sus cojones.

La realidad golpea en la cara una y otra vez a las locuras posmodernas. El despertar es duro, porque casi siempre cuelgan de ella historias lamentables. Pero me conformo con que al menos alguno de los abducidos por la secta de género comprendan solo una cosa: que esto se puede evitar. Es más: que esto es culpa directa del Gobierno, de sus leyes. Porque si algo me molesta es esta manera de encogerse de hombros, tan de tertuliano socialista de rostro afable, insinuando que esto es tan inevitable e imprevisible como la lesión de Courtois; un abrazo de un madridista de luto a todos los demás viudos.

Por desgracia, sospecho que la mayoría de las personas que están a favor de esas leyes creen que esto es el peaje que hay que pagar para ser un país avanzado y progresista; palabras antónimas que, sin embargo, siguen pronunciándose juntas, por alguna excepción lingüística que se me escapa. Les da igual que ocurra porque, a fin de cuentas, nunca son ellos los embarazados, ni los acosados, ni los vejados.

Con todo, lo peor de este carajal de la izquierda global del siglo XXI es el silencio feminista ante los nadadores que usurpan medallas a las nadadoras, arruinando años y años de esfuerzo y entrenamiento, ante la escandalosa salida a la calle de cientos de violadores, y ante los presos que se sienten más femeninas que Ava Gardner y exigen flirtear con otras presas como lesbianas de toda la vida de Dios.

Si pudiéramos dejar la contienda política por un instante al margen, tal vez hallaríamos algún conducto por el que pudiera respirar –no pido más— el sentido común: si todo el mundo puede ser mujer, ser mujer no significa nada. En la era de la confusión fluida progresista, las mujeres ya no existen.

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miércoles, 16 de agosto de 2023

Las chekas de Madrid

 

Afortunadamente, ayer se conmemoró en Madrid a las víctimas de las chekas que fueron ejecutadas sumariamente y sin la más mínima garantía procesal en una suerte de prisiones regentadas por diferentes partidos políticos de izquierda entre los que estaba el Partido Socialista. Ya iba siendo hora porque eso fueron puros asesinatos.
Porque lo que vemos en nuestro día a día es que se descalifica a cualquiera que tuvo entre sus mayores a personas partidarias del régimen del general Franco. Y lo digo yo que no lo tuve y que mi bisabuelo, Gabriel Maura, ayudó económicamente al alzamiento, pero sólo hasta 1938 en que comprendió que el objetivo del general Franco –a corto plazo– no era la restauración de la Monarquía. La causa por la que él apoyaba a Franco. Y desde entonces fue perseguido por sus escritos que él publicaba, encuadernados con un elegante cordón y distribuía entre sus amigos. Hace menos de un mes, Santiago Tamarón me regaló uno de esos opúsculos que procede de la biblioteca de su padre: «Rezago de España en el movimiento de Europa» con sus páginas cosidas por un cordón azul celeste.
 
Los que sí estuvieron durante décadas viviendo con normalidad el régimen político español están tan acoquinados por el acoso mediático que casi nunca son capaces de reaccionar y decir a sus acosadores tres o cuatro cosas elementales. Por ejemplo, que cualquiera que fuesen los errores que se pudieran cometer durante el régimen del general Franco –y es imposible no cometerlos si se está en el poder casi 40 años– para poder juzgarlos hay que preguntarse por qué se produjo el alzamiento militar. Cuáles fueron las condiciones de la vida en España que llevaron a una rebelión contra el caos y la anarquía que vivió nuestro país entre 1931 y 1936. Ya casi nadie quiere recordar cómo fue la sublevación armada de la izquierda contra la victoria electoral de la CEDA. Y por supuesto, está prohibido recordar lo que ayer reivindicó en Madrid la asociación «Pie en Pared», con la participación de Esperanza Aguirre.
 
 En Madrid hubo 345 chekas por las que pasaron casi 4.000 víctimas que acabaron siendo asesinadas. Sólo en la cheka en la que ayer se hizo este homenaje a las víctimas de aquella barbarie, la cheka dirigida por Agapito García Atadell en el paseo de la Castellana, fueron asesinadas 800 personas. Son ochocientas víctimas que, como las otras más de 3.000 personas asesinadas sin más delito que pensar diferente, no podrán ser reivindicadas nunca por las leyes de la desmemoria que impone este gobierno sectario.
Esta inmensa cantidad de sangre vertida por asesinos de la izquierda explica muy bien por qué en 1977 la izquierda quiso volver en son de paz, aceptar el perdón que ya había suplicado Manuel Azaña en los últimos meses de la Guerra Civil –«paz, piedad, perdón»– y dejar atrás lo que había ocurrido en la guerra. Porque sabían que tampoco eran inocentes. Y que muchos de ellos habían disfrutado del régimen de Franco como nadie. Y si no, podemos ir haciendo el listado de dirigentes de ERC cuyos padres y abuelos fueron alcaldes, concejales y otros cargos públicos durante el régimen anterior. Empezando por uno que se llama Pere Aragonès i Garcia.
 
 https://www.eldebate.com/opinion/20230419/chekas-madrid_108879.html

martes, 15 de agosto de 2023

Unas cuantas verdades

 

Un poco de optimismo agosteño. A pesar de la mala situación política, que nosotros mismos nos hemos buscado, porque a veces los pueblos se equivocan, España es extraordinaria, de norte a sur y de este a oeste, uno de los países con mayor calidad de vida del mundo. Pero preferimos inventarnos un funeral por fijaciones ideológicas.
El brillante novelista barcelonés Eduardo Mendoza, el premio Cervantes de 2016, tiene dos registros. En su formato serio ha escrito novelas tan redondas como La verdad sobre el caso Savolta, su ópera prima de 1975. Pero Mendoza también gasta una veta gamberra y de vez en cuando le da por el astracán. En 1991 escribió Sin noticias de Gurb, una hilarante marcianada, donde contaba las andanzas de un par de alienígenas por la feria de las oportunidades de la Barcelona preolímpica. Si el marciano Gurb retornase ahora a España, tras 32 años de ausencia, lo primero que haría es ponerse al día, y para ello le echaría un ojo a nuestras televisiones y prensa.

La primera conclusión a la que llegaría el bueno de Gurb es que España ya no es el paraíso que él conoció. Ahora el país se ha convertido en una caldera más hirviente que el infierno de Dante, según le cuentan puntualmente en todas las televisiones unos periodistas y expertos con careto de máxima alarma. La «emergencia climática» es tal que mientras los chinos manchan a destajo, los panolis de los españoles tendrán que pagar peajes en autovías que hoy son gratis, a fin de que utilicen menos al coche y eviten así la destrucción del planeta Tierra. Al parecer las temperaturas son increíblemente anómalas en España, prefacio de un inminente apocalipsis climático, y hasta se registran sequías y restricciones de agua en algunos puntos del país. Pero Gurb se sube a su nave, se da unos voltios sobre la Península y sus conclusiones son asombrosas: en este agosto en el Norte hace ni fu ni fa, como siempre; y en la España meridional Lorenzo casca sin piedad, como siempre. Por supuesto, hay restricciones de agua puntuales, sí, como ocurrió tantas veces en los años sesenta, ochenta, noventa…

Gurb sigue empollándose la prensa y los telediarios. Cuentan que Eva Amaral, una cantante que estuvo muy de moda hace unos años y que busca volver a los focos, se ha despechado en un concierto, en un gran tetazo reivindicativo para defender la libertad y dignidad de las mujeres españolas. Gurb, muy preocupado, baja a la calle a echar un ojo, temeroso de encontrarse a las españolas machacadas por hordas de machistas ultras, o bañándose en las playas en burkini por imperativo de un nuevo rigorismo. o enclaustradas en plan pata quebrada y en casa. Pero lo que se encuentra es con uno de los mejores países del mundo para ser mujer y donde, como debe ser, disfrutan de idénticos derechos que los hombres y hacen lo que les da la gana con plena naturalidad.

Gurb continúa informándose. Otro tema del momento es que el Gobierno de España depende de un tal Puigdemont, que al parecer es un prófugo de la justicia española que está escapado en Bélgica. «Un tío que manda tanto debe tener muchísimo apoyo», se dice un reflexivo Gurb. Pero al estudiar los datos electorales, el marciano descubre perplejo que el tipo que va a decidir el futuro de España es un gachó que odia a ese país, que está obsesionado por destruirlo y que en las últimas elecciones generales, el 23 de julio, rascó solo 392.000 votos, frente a los ocho millones del partido que ganó las elecciones, que sin embargo parece ser que no va a mandar un pijo ni pintar nada. «Curiosa democracia», suspira Gurb.

Las televisiones le cuentan ahora que Finlandia ha sido elegida por sexto año consecutivo por la ONU como el país más feliz del mundo, mientras a España la han colocado en el puesto 37. Gurb, que es un extraterrestre muy viajado, sabe que eso es una coña marinera, que en Finlandia el clima es atroz, la tasa de suicidio mucho más alta que en España, la comida bastante peor; la vida familiar, raquítica y la frialdad emocional, desoladora. Pero los españoles, que saben que tener buena opinión de tu país es poco «progresista», se tragan el informe de la ONU sin pestañear, como si fuese la biblia, y sus medios pregonan que en Finlandia se vive infinitamente mejor que en terrible España, cuando es uno de los tres países que más turistas recibe del planeta y el segundo con mayor longevidad.

Gurb está decepcionado. Esta España no es la que él conoció a finales del siglo pasado. Se ha agilipollado y le ha dado por inventar dramas que no existen, crearse problemas políticos artificiales y no reconocer sus grandezas, cuando en realidad sigue siendo un país formidable. Así que se sube a su nave y se da el piro, rumbo a destinos donde la monserga ideológica no haya acorralado todavía al sentido común.
 https://www.eldebate.com/opinion/20230814/cansino-melodrama-regresismo_133886.html

lunes, 14 de agosto de 2023

Otra lista de preguntas interesantes

 

  1. ¿Qué tienes en tu lista de cosas que hacer antes de morir? Conocer a mis nietos
  2. ¿De qué estás más agradecido? De tener una familia
  3. ¿De qué te arrepientes más en la vida? De no haber estudiado más
  4. ¿A qué tienes más miedo? A la soledad
  5. ¿Qué es lo que más te apasiona? Escribir
  6. ¿Cómo te gusta pasar tu tiempo libre? En mi casa del pueblo
  7. ¿Cómo sería tu día perfecto? Con la familia en casa
  8. ¿Cómo es la vida de tus sueños? Ya me conformo con seguir así
  9. ¿Tienes más miedo a una muerte sin dolor o a una enfermedad dolorosa, pero no mortal?. Estoy acostumbrada a los achaques dolorosos
  10. ¿Qué es lo más aterrador que has hecho y por qué lo hiciste? Poner tierra por medio con personas tóxicas
  11. ¿Qué cualidades debe reunir una persona para que te conquiste a la primera? Ser buena persona
  12. ¿Te resulta fácil aceptar ayuda para lograr tus sueños? Me dejo ayudar
  13. Si un genio te concediera tres deseos, ¿cuáles escogerías? Nada para mí
  14. ¿Eres supersticioso en algo? Soy religiosa y rezo mucho
De la página: https://www.elle.com/es/living/pareja-sexo/a42617497/preguntas-para-conocer-mejor-a-alguien/

Claro como el agua

 Se dice de algo que es evidente. Aunque no se use para eso, yo prefiero a las personas claras como el agua. En el buen sentido y el malo. E...