El que escandalice a uno de estos pequeños que creen, más le valdría que le encajasen en el cuello una piedra de molino y lo echasen al mar.

domingo, 7 de marzo de 2021

A por los ancianos

 

A por los ancianos: usted ya ha vivido demasiado, deje paso a otros

En un viejo vídeo aparecen varios ancianos de aspecto bondadoso repitiendo como zombis: “Yo ya he disfrutado de la vida”. El mecanismo es el mismo de siempre: airear una causa buena para atraer a la masa acrítica e introducir todo tipo de medidas perversas.

Recientemente me ha llegado un siniestro vídeo que tiene ya unos años pero que no había visto. Supuestamente está producido por un organismo de la ONU, pero tengo mis dudas. En cualquier caso, lo que me interesa es el mensaje que contiene. “La Tierra ya no puede soportar el desorbitado número de personas que lo habitan”, comienza diciendo con tono circunspecto una mujer mayor mirando fijamente a la cámara. “Algo debe hacerse, y creo que nos corresponde a nosotros, que hemos disfrutado ya de la vida, asegurar que nuestros hijos tengan la oportunidad de disfrutar de las suyas”, prosigue, con una pose solemne y grave. A continuación, aparecen varios ancianos de aspecto bondadoso repitiendo como zombis: “Yo ya he disfrutado de la vida”.

Y ahí se acaba el vídeo. ¿Conclusión? Pues que sobran. Que estamos muy apretados en el planeta y que tienen que dejar paso. Ya no sirven. Ya no producen. Ya no son rentables. Sólo generan gastos y molestias. Así que gracias por los servicios prestados, feliz viaje a ninguna parte, adiós y cierren la puerta al salir.

Me parece una postura muy lógica. Muy lógica, entndaseme, desde la visión del mundo de aquellos que niegan toda trascendencia a esta vida, que defienden que estamos solos en el universo, que hemos llegado aquí fruto del azar y la evolución y que no existe un Dios Providente que vela por su Creación y sus criaturas. “No hay planeta B”, repiten insistentemente, y por eso tenemos que medir bien los recursos que tenemos.

El mecanismo es el mismo de siempre: airear una causa buena -el cuidado del medio ambiente y del planeta en este caso- para atraer a la masa acrítica, bobalicona, aborregada y mansurrona y después introducir todo tipo de medidas perversas y macabras.

Sus cualidades físicas y también las psíquicas se pueden ir mermando con el tiempo pero, ¡por Dios!, no son una lavadora averiada que no compensa arreglar sino sustituir por una nueva

Para esto son indispensables, cómo no, los medios de comunicación, que por lo general aceptan gustosos y sumisos todo aquello que les dictan las élites mundialistas. Unas buenas dosis de sentimentalismo; un bombardeo constante de imágenes catastrofistas de deshielos, de desiertos, de niños llorando y pasando hambre, de bosques incendiándose, de ciudades superpobladas, de industrias contaminando y de animales chapoteando en el petróleo de algún vertido terminan por convencer a los rezagados.

¿Son falsas estas imágenes? No, por supuesto que no. Son reales y todos estamos de acuerdo en que no deberían producirse. Pero su uso es torticero y malintencionado, porque van encaminadas a atraer el favor de las gentes hacia las medidas que después quieren imponer.

“Como hay que cuidar el planeta, debemos implantar métodos anticonceptivos”, te dicen. O “hay que tener menos niños”, y ensalzan y alaban al tontolaba del príncipe Harry de Inglaterra y a su esposa Megan que “sólo quieren dos hijos por el bien del planeta”. O te empiezan a dar la matraca con que hay que comer menos carne y que las vacas contaminan muchísimo y consumen demasiada agua. O te tratan de hacer ver que “ya has vivido suficiente. Sé generoso con los tuyos y con el planeta y desaparece”.

Qué diferente es la visión verdaderamente humana que contempla a los abuelos como seres que se encuentran en el ocaso de una vida que, si han vivido bien, estará llena de buenos frutos; que han adquirido una valiosa experiencia que pueden compartir; que son un referente para sus hijos y nietos; que difunden en derredor un cariño cálido, desinteresado y auténtico. Sus cualidades físicas y también las psíquicas se pueden ir mermando con el tiempo pero, ¡por Dios!, no son una lavadora averiada que no compensa arreglar sino sustituir por una nueva.

Así que, querido abuelo, querido anciano: siéntase querido y respetado; siga disfrutando de los años -esperemos que muchos- que le queden de vida; jamás se perciba como un fardo, como un estorbo, como una molestia y, si alguien le hace sentir así, no le haga el más mínimo caso, porque no tiene razón. Que nadie le culpe porque siga haciendo uso del planeta y de sus recursos. Son suyos, son nuestros, son de todos. Y usted sigue siendo necesario en este mundo.

 https://www.actuall.com/vida/a-por-los-ancianos-usted-ya-ha-vivido-demasiado-deje-paso-a-otros/

24 comentarios:

  1. Buen artículo con el que estoy plenamente de acuerdo contigo. Eso ya lo he oído decir y precisamente en nuestro país y por más señas a un vicepresidente que tenemos en estos momentos por desagracia para todos los españoles.
    Un abrazo y buena semana entrante.

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  2. Recuerdo que siendo niña mis padres me inculcaron el respeto hacia las personas mayores,yo también se lo inculqué a mis hijas y ahora que soy mayor veo que a las nuevas generaciones no les han gtrasmitido este valor así que no hay nada de respeto hacia los mayores salvo excepciones.Besicos

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  3. Adolfo Bioy Casares escribió "El diario de la guerra del cerdo" abordando este tema desde la mirada de los jóvenes, un abrazo Susana!

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  4. Las personas mayores son merecedoras del mayor respeto y cuidadoss porque si nosotros hemos llegado donde estamos, ha sido gracias a ellos y su lucha.
    Un abrazo

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  5. Y porque también lo seremos, si nos dejan. Un beso

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  6. De acuerdo contigo.
    Cuídate.
    Un abrazo.

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  7. Nuestros abuelos jamás sobran, al contrario, son nuestras raices. Besos :)

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  8. Me enferma saber de gente que le falta al respecto a las personas mayores, ES y SERá SIEMPRE lo más sagrado que tenemos en nuestras vidas, te mando un abrazo grande querida Susana

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  9. No leo el artículo porque me indignó, es humillante.
    Un abrazo.

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  10. Hay mucho que aprender de las personas mayores.
    Aparte del respeto, grandes valores de los que la sociedad de hoy está bastante escasa.
    Ellos sí que han luchado.
    Un beso.

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  11. Cuando comomenzó esta pandemia, lo primero que escuché de la gente mayor es que había gente que ya sobraba en el mundo; que habían inventado esta enfermedad porque la gente está sobrando ya sean jóvenes o ancianos. Al parecer, el dinero es más importante que las personas. Entramos en guerras sin el permiso de la población o del cuidadano que es el que va a sufrir las bombas. Sin duda los intereses valen más que las personas. Estamos saliendo de la tercera ola y nos dicen que ya nos podemos reunir, salir de compras o visitar a los amigos con mucha precaución pero, se sabe de sobra que llegará una cuarta ola porque la economía es lo primero. Los gobiernos intentan llevar el mismo rumbo de sus economías de antes del virus; se esfuerzan en llegar al mismo nivel de vida que hace un año teníamos pero, creo que eso es imposible. Los intereses valen más que las personas y si sobra algo, se tiene que soltar lastre. La vida del ser humano es una evolución en todos los sentidos. Cambiar su rumbo depende de muchos factores que por una causa u otra, hace que la vida y la forma de vivir, cambie de dirección. No tengo ni idea de lo que se está fraguando pero espero que los cambios que demos no sean muy abrasivos.

    Un saludo Susana

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    1. Uno de los principales objetivos es reducir la poblaciön. También cuentan los que se suicidan por falta de trabajo y futuro. Un beso

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  12. Lo siento, pero yo quiero seguir viviendo, para estar, aunque sea solamente con mi hijo.
    Un beso

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  13. ¡Hola, Susana!
    Tengo la dicha de aún tener a mi madre. Este año Dios mediante cumple 77 años y no concibo que nadie le falte el respeto. Los adultos mayores necesitan respeto. Mi madre siempre me dice: yo soy útil, déjame ayudarte! Y yo acepto, aunque muchas veces prefiero verla relajada y disfrutando de su edad, porque ya hizo mucho por nosotros sus hijos. Excelente post Susana. Coincido contigo.
    Un fuerte abrazo. 🌷😘

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