Diario conservador de la actualidad

El que escandalice a uno de estos pequeños que creen, más le valdría que le encajasen en el cuello una piedra de molino y lo echasen al mar. Si tu ojo derecho te induce a pecar, sácatelo y tíralo. Más te vale perder un miembro que ser echado entero en la “gehenna”. Si tu mano derecha te induce a pecar, córtatela y tírala, porque más te vale perder un miembro que ir a parar entero a la “gehenna”.

sábado, 3 de octubre de 2026

La economía española tiene pies de barro, por Jordi Benítez

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha publicado esta semana un informe en el que constata que nuestra economía tiene los pies de barro. En términos nominales crecemos por encima de otros países, pero la realidad de nuestro día a día no lo nota.

«No es verdad que la economía española esté subiéndose por las nubes, como nos dicen el ministro de Economía y el presidente del Gobierno», afirma el catedrático Mikel Buesa en nuestro podcast El Debate de la Economía, disponible íntegro en el audio que hay sobre estas líneas. «El indicador de crecimiento pertinente no es el aumento del PIB, sino el del PIB por habitante; y si nos fijamos en el PIB por habitante, llevamos década y media de cuasi estancamiento», añade. «Si nos comparamos con otros países, ahí está el hecho de que Polonia ha sobrepasado a España, y partía de un nivel muy inferior al español cuando se incorporó a la Unión Europea. Han sabido hacer las cosas bastante mejor que aquí, y no estoy refiriéndome solo a la última legislatura, sino a un periodo bastante más largo en el que ha habido gobiernos de todos los colores».

El FMI recomienda a España una reducción ordenada del 0,5 % del PIB en el gasto público en varios años porque la sociedad está envejeciendo. Debido a ese envejecimiento, tendremos unos costes crecientes en pensiones, sanidad y servicios sociales. Esos costes presionan sobre otras inversiones necesarias, como la inversión pública, «que actualmente supone, aproximadamente, menos de un 2 % del gasto público. La inversión se ha ido reduciendo y, como consecuencia, en este país no funciona nada: ni la electricidad, ni los ferrocarriles, y las carreteras están llenas de agujeros. El gasto en infraestructuras es poco más de un tercio de lo que era en 2009, año en el que se alcanzó el mayor nivel posible, y así es también en los ferrocarriles», apunta Buesa.

Además, sufre nuestro poder adquisitivo: «Si uno observa el crecimiento de los salarios en los diez últimos años, incluso en los seis o siete últimos, han crecido mucho. Pero ha crecido la parte del salario que no recibe el trabajador: han aumentado las cotizaciones empresariales, la de los trabajadores, la carga fiscal que corresponde al Impuesto sobre la Renta. El salario neto que recibe el trabajador se ha quedado literalmente estancado», incide Buesa.

El profesor del IESE José Ramón Pin Arboledas añade en el podcast que los ingresos del Estado por IRPF han subido de 86.000 millones, aproximadamente, en el año 2018, cuando llegó Sánchez al Gobierno, a unos 160.000 millones, según ha calculado Funcas, en 2025.

La economía española tiene los pies de barro porque crece nominalmente por el aumento de la población inmigrante y tiene la productividad por los suelos. Parte de la esperanza está en que nos crezca aún más el turismo por el impacto de la guerra de Irán en quienes iban a Oriente Medio, pero habrá que ver si se retrae el que viene de Europa por el daño económico que se produzca en nuestro continente

Pin Arboledas afirma que «la capacidad adquisitiva de la clase media y trabajadora se ha desplomado», y que, paradójicamente, «los que realmente se están beneficiando son las grandes empresas y sus márgenes empresariales. Si yo fuera rico de verdad, tendría que votar a Sánchez», dice, irónicamente. 

 https://www.eldebate.com/economia/20260417/fondo-monetario-internacional-desmonta-cuerpo-sanchez-economia-espanola-tiene-pies-barro_407801.html

viernes, 2 de octubre de 2026

China el mayor verdugo del mundo

China se ha convertido en el nuevo referente político de la izquierda sanchista. Tras este abrazo al comunismo totalitario de Xi Jinping hay motivos ideológicos pero también un negocio. La dictadura china mueve cientos de miles de millones de euros y es por tanto un árbol al que para hacer negocio conviene arrimarse. El amor al comunismo dictatorial se mide en yuanes.

¿Alguien se imagina a un líder democrático viajando al Chile de Pinochet para tratar de construir un nuevo orden mundial en torno a aquella dictadura? Querer convertir a China en el eje del nuevo orden mundial es un dislate y una inmoralidad. La mayor dictadura del mundo no puede convertirse en el piloto del nuevo orden mundial. Podrá gustar más o menos Trump, pero es un presidente democrático de un país democrático, elegido democráticamente a pesar de los intentos de asesinarle, que podrá ser sustituido democráticamente cuando así lo decida mayoritariamente el pueblo estadounidense. Alinearse con el bloque encabezado por China es apostar por un orden dictatorial, sanguinario y totalitario cuyo modelo global no es democrático.

El titular de que China es el mayor verdugo del mundo, diga lo que diga Yolanda Díaz, no es un titular que se saca de la manga Navarra Confidencial, es algo que reconoce la propia Amnistía Internacional. China ejecuta cada año más personas que todo el resto del mundo junto.

Amnistía Internacional, referente de los partidos políticos de izquierda cuando les interesa, denuncia no sólo la cantidad de ejecuciones gubernamentales en China, que se cuentan por miles, sino que en China no hay independencia judicial, los procesos carecen de garantías, no están asegurados el derecho a la defensa ni la presunción de inocencia, las leyes son arbitrarias y permiten al gobierno una aplicación abusiva e ilimitada, y además se aceptan legalmente como prueba las confesiones obtenidas bajo tortura.

En China existen nada menos que 46 tipos de delitos castigados con pena de muerte, incluyendo los delitos de traición, separatismo, rebelión armada o disturbios. Es decir, que en China todos los socios de Sánchez habrían sido pasados por las armas, al mismo tiempo que nos venden lo maravilloso que sería un orden internacional basado en el liderazgo de China. Podemos defiende el derecho de autodeterminación, lo que en China hubiera significado el fusilamiento de Pablo Iglesias e Irene Montero. Ahora sin embargo Pablo Iglesias se ha convertido en un comercial de vehículos chinos que defiende la autodeterminación en España por un lado y la sagrada unidad de China por otro.

Una parte del discurso de la izquierda española sin duda es sincero y contempla la dictadura china como un referente deseable y envidiable, en el que no tendrían que preocuparse por sus casos de corrupción, por las investigaciones judiciales, por los medios críticos, por la mala gestión, por la oposición, por los resultados electorales o por la alternancia en el poder. No obstante China añade a menudo yuanes al entusiasmo para ayudar a garantizarlo.

Recordemos por otro lado que China no goza de una buena imagen de un permanente discurso laudatorio en los medios españoles por casualidad. El imperialismo chino comienza por los medios de comunicación y en este sentido Xi Jinping lo mismo ha comprado los contenidos del canal de Pablo Iglesias que las principales productoras que generan los contenidos de los programas de televisión en España. El fondo chino Orient Hontai Capital es el accionista mayoritario de Mediapro, Globomedia o El Terrat. Esto significa que cuando vemos programas como El Intermedio o La Revuelta, detrás hay un fondo chino controlando la producción. ¿Podemos sorprendernos de que en estos programas se aplauda el acercamiento de España a China o se demonice a Trump?

 

https://www.navarraconfidencial.com/noticias/china-el-mayor-verdugo-del-mundo/ 

jueves, 1 de octubre de 2026


 

Y la vida pasa

 Es la letra de una canción de Sergio Dalma que me gusta mucho. Cuando miro atrás me parece mentira que haga ya cuarenta años de que tenía veinte y toda la vida por vivir.

He perdido a bastantes seres queridos. He tenido una nieta.

Ya no puedo pedir mucho más de la vida salvo mantenernos más o menos. Y que el mundo nos permita seguir adelante en paz.


miércoles, 30 de septiembre de 2026

Las cirugías de cambio de sexo agravan la salud mental, por María Fernández

Finlandia planta cara a la teoría 'woke': «Las cirugías de cambio de sexo agravan la salud mental de los jóvenes»

Durante el estudio, los investigadores vieron que los adolescentes derivados al servicio de identidad de género por el cambio de sexo mostraron una morbilidad psiquiátrica significativamente mayor

María FernándezMaría Fernández

Madrid 21 abr. 2026 - 04:30

Muchos países se están dando cuenta de los graves problemas de las teorías woke y sus consecuencias. Mientras, en España, la ley trans sigue siendo un referente para muchos a pesar de que las terapias de conversión provoquen –en algunos casos– coágulos, ictus y cáncer. Uno de los territorios que ha decidido mostrar los problemas reales de esta transformación es Finlandia, donde un estudio ha concluido que la transición médica de género no mejora la salud mental de los adolescentes.


Según el informe, publicado en Acta Pediátrica y llevado a cabo a 2.083 jóvenes entre 1996 y 2019, la morbilidad psiquiátrica grave, aunque pase desapercibida entre la sociedad, la intervención hormonal y quirúrgica no desaparece tras la reasignación médica de género, al contrario, aumenta y necesitan una atención mayor, anota Infocatólica.


Irene Montero en la manifestación estatal del Orgullo LGTBI+ 2024

La ley trans de Montero dio luz verde a terapias para cambiar de sexo que han provocado coágulos, ictus y cáncer

María Fernández 

Durante el estudio, los investigadores vieron que los adolescentes derivados al servicio de identidad de género por el cambio de sexo mostraron una morbilidad psiquiátrica significativamente mayor. En concreto, pasaron del 47,9 % al 61,3 % dos años después. Por el contario, el grupo de control se quedó estable.


Entre los adolescentes que se sometieron a una reasignación de género médica, la morbilidad psiquiátrica aumentó notablemente durante el seguimiento, pasando del 9,8 % al 60,7 % en la reasignación de género de mujeres con estrógenos, y del 21,6 % al 54,5 % en la reasignación de hombres, con testosterona.


Tras ajustar los datos en función del tratamiento psiquiátrico previo, los científicos vieron que todos los adolescentes, independientemente de su sexo, presentaban índices de riesgo aproximadamente tres veces superiores a los de las mujeres del grupo de control y cinco veces superiores a los de los hombres del grupo de control.


En 2011 cambió todo

Entre 1996 a 2010, la necesidad de tratamiento psiquiátrico en Finlandia antes de contactar con el servicio de identidad de género se mantuvo estable. Sin embargo, un año después, en 2011, cambió todo. El número de adolescentes con disforia de género aumentó por 10 y, con ello los trastornos psiquiátricos.


Tal y como muestra el documento firmado por Sami-Matti Ruuska, casi la mitad de los nuevos casos (47,9 %) ya presentaban trastornos psiquiátricos relevantes antes de su primera valoración, mientras que en los años anteriores esa proporción era «mucho menor» (23,7 %). Este patrón no se observa en los grupos de comparación, lo que indica que «no es un fenómeno general de la población, sino específico de este colectivo», afirma Infocatólica.


A partir de estos datos, los autores sugieren una interpretación alternativa al modelo habitual. Así, destacan que en algunos adolescentes, la disforia de género podría estar asociada a dificultades psicológicas previas, como depresión o ansiedad, que no han sido tratadas de forma adecuada. También ven podible que ciertos tratamientos hormonales, como los feminizantes, tengan efectos relacionados con el estado de ánimo. Sin emargo, han querido dejar claro que esta última afirmación no es del todo segura, por lo que necesitarán seguir estudiando.

https://www.eldebate.com/sociedad/20260421/finlandia-planta-cara-teoria-woke-cirugias-cambio-sexo-agravan-salud-mental-jovenes_408903.html

lunes, 28 de septiembre de 2026

El hombre de la esquina, por Arturo Pérez Reverte



Llueve un poco y hace frío. La escena tiene lugar en el centro de Madrid, aunque la habrán visto mil veces en otras ciudades. Abrigado con un gorro y una bufanda, un hombre joven reparte folletos publicitarios. Está de pie en la esquina, situado entre un paso de peatones y una boca de metro. Tiene la ropa mojada y se le ve cansado, todavía con un grueso fajo de papeles en la mano, que alarga uno a uno a los transeúntes que pasan cerca. Seguramente lleva ahí un largo rato, y aún debe de quedarle otro rato más, pues cuando te fijas compruebas que, en la mochila que tiene abierta a los pies, hay más folletos como el que reparte.

Lo singular es la actitud de la gente. Los folletos no tienen nada de especial -son reclamos de una tienda de electrónica barata-, pero el personal los rechaza como si transmitieran el virus del ébola. Por cada transeúnte que acepta uno, hay una docena que pasa de largo como si no viera la mano extendida, o que niega con la cabeza, rechazándolo. La mayor parte camina vista al frente, indiferente al folleto, a la mano y al que la extiende; e incluso hay quien hace un rápido quiebro semicircular para eludir al individuo. Pocos son quienes actúan de modo natural: aceptan el folleto, dicen gracias -éstos son todavía menos-, caminan un trecho mirándolo o indiferentes a lo que contiene, y lo guardan o lo depositan en la papelera más próxima. Que es lo normal. Lo esperable en estos casos.

Observando el episodio, me pregunto cuántos de esos transeúntes que en situaciones parecidas rechazan el folleto, o que pasan de largo sin mirar a quien lo ofrece, advierten la esencia del asunto, que nada tiene que ver con el folleto en sí, lo que anuncia o el interés que puedan sentir por ello; cuántos caerán en la cuenta de que están ante un individuo, hombre o mujer, posiblemente en paro y disfrutando -eso, por decirlo de algún modo- de un pequeño empleo precario, ínfimo, mal pagado, que gana con el reparto de folletos un mísero jornal que quizá le permita hoy comer caliente. Que esa mínima incomodidad para quien pasa por su lado, lo inoportuno de la oferta del papelito, supone para quien lo ofrece justificar una dura jornada laboral en plena calle, frío en invierno y calor en verano, mirado con recelo por gente que lo evita, repartiendo una publicidad que, personalmente, le importa un carajo; pues lo que en este momento más desea en el mundo es acabar de repartir el último folleto, decirle a sus empleadores que misión cumplida, cobrar su mezquino salario e irse a su casa. Eso, claro, si no lo espera, al acabar lo que lleva en la mochila, otro buen fajo de papeles para repartir en otro sitio.

Ocurre, concluyo mirando al hombre de la esquina, lo que con esos muchachos que te abordan en nombre de una oenegé o para informarte de tal o cual oferta. Alguna vez me detengo a hablar con ellos, y en buena parte son jóvenes estudiantes o licenciados recientes y en paro, que a menudo no militan como voluntarios, sino que han sido contratados para hacer esas fatigosas gestiones callejeras, y para los que llevar a sus empleadores una lista de contactos supone justificar, también en este caso, el corto salario de un miniempleo miserable. A menudo, la gente pasa junto a esos chicos sin dirigirles siquiera una mirada, sin apenas una sonrisa y un no, gracias. Y son pocos los que se detienen un momento a escuchar. No siempre son oportunos, es cierto. No siempre está uno para charlas callejeras; pero la amabilidad mínima, el rechazo cortés, la sonrisa de disculpa, suavizarían mucho cualquier negativa. Sobre todo si consideramos que, en este país basura donde todo es posible, amigos o familiares, incluso nosotros mismos, podríamos vernos un día en su lugar.

Es, por otra parte, simple cuestión de educación: esa manera de comportarse que hace más soportable nuestra vida y la de los demás. Los que olvidan esto, quienes pasan indiferentes junto al hombre de la esquina, se parecen a quienes a bordo de un avión, mientras el auxiliar de vuelo explica las instrucciones de seguridad, leen el periódico o miran por la ventanilla en plan «eso ya me lo sé», ignorando groseramente a un trabajador que en ese momento, con la mayor eficacia de que es capaz, cumple su obligación profesional; y a quien, seguro, maldita la gracia que le hace componer posturitas y soplar por el canuto del chaleco para facilitar, en caso de accidente, la salvación de media docena de idiotas arrogantes cuyo derecho a salvarse es más que discutible.    
 

https://www.perezreverte.com/articulo/patentes-corso/960/el-hombre-de-la-esquina/ 

domingo, 27 de septiembre de 2026

Cien mil hjios congelados en España, por José Antonio Méndez

Aunque su destino natural debería haber sido el cálido seno de sus madres y el amor de un hogar, hoy en España más de 100.000 embriones humanos permanecen, «almacenados» como mercancía, en tanques congeladores de nitrógeno líquido.

Concebidos en probetas de laboratorio por expreso deseo de sus padres, más de 790.000 seres humanos en nuestro país han sido llamados a la vida en procesos de Fecundación In Vitro (FIV).

Sin embargo, para al menos 100.000 de ellos, en algún momento previo a la implantación se decidió interrumpir el proceso de gestación... y sus biografías quedaron literalmente congeladas, abandonadas por quienes iban a ocuparse de ellos, suspendidos en el tiempo.

Desde que en España se aprobó la Ley de Técnicas de Reproducción Asistida en 1988, cientos de miles de bebés en potencia han sido concebidos año tras año.

Y decenas de miles llevan décadas abandonados en estado de criopreservación, en ocasiones con padres que ya han fallecido o son imposibles de localizar, hermanos «menores» que superan los 30 años, y madres que ya no pueden implantárselos por pura imposibilidad fisiológica.
Los «hijos congelados» de España

Pero, ¿cuál es el origen de estos embriones abandonados, de estos «hijos congelados de España»?

Según los últimos datos publicados por la Sociedad Española de Fertilidad (recogidos en 2021), en nuestro país ya se superan los 165.000 procesos de fecundación in vitro al año.

En concreto, en el último año se realizaron 165.453 «ciclos» de FIV, a los que hay que sumar otros 33.818 procesos de Inseminaciones artificiales.

Estas cifras otorgan a España el comprometedor título de país europeo con mayor número de intervenciones de reproducción artificial. En total, el 15 % de todas las que se llevan a cabo en Europa.
Ecografía de un embarazo de 7 semanas
Se triplica el número de mujeres que congelan sus óvulos para retrasar la maternidad

José Antonio Méndez

Ahora bien, de todos esos embriones humanos generados en laboratorio, sólo han llegado a término 40.638 bebés.

Dicho de otro modo: de cada 10 seres humanos concebidos por técnicas de reproducción artificial, sólo nacen 2, mientras que los otros 8, o mueren a lo largo del proceso, o quedan «congelados» a la espera de ser implantados... o destruidos.
Un millón y medio en la próxima década

La situación plantea ya tales problemas que los propios centros de reproducción asistida –los mismos que han levantado un negocio con la creación de vida humana en laboratorio–, están empezando a alzar la voz.

Uno de estos centros, el Instituto Bernabéu, informaba hace pocas semanas de que «se estima que el número de embriones criopreservados en España que se encuentran en situación de abandono alcanza los 100.000» y, de hecho, «sigue creciendo exponencialmente».

Esta situación, aseguran, se agrava cada año, «ante el incremento sostenido de los tratamientos de fertilidad, que deriva a su vez en el aumento del número total de embriones criopreservados».

En detalle, según la estimación de estos expertos, el número de embriones que se encuentran en esta suerte de «limbo» ha experimentado un crecimiento acumulado de casi el 45% en los últimos cinco años, «hasta superar los 791.000 embriones, según los últimos datos de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF)».

Y alertan: «Si se mantiene este crecimiento anual del 7 al 8% observado, en la próxima década se superará la cifra de 1,5 millones de embriones congelados en España».
Un atentado contra la vida humana

Como explica para El Debate Juan Ignacio Grande, experto en bioética y secretario general del Instituto CEU de Humanidades Ángel Ayala, «las técnicas de reproducción asistida tienen efectos terribles para la salud física y psicológica de la mujer, pero además, cuando se ve todo el proceso, salta a la vista que suponen un atentado contra la vida: seleccionan y eliminan aleatoriamente seres humanos, convierten a la persona en un producto que puede ser fabricado y congelado, y hacen negocio con el sufrimiento de las parejas infértiles».

Desde el propio Instituto Bernabéu constatan la dimensión ética del problema y su vinculación con la desestructuración familiar de la sociedad española.

«En el caso de los embriones abandonados, no siempre hay una voluntad explícita de abandono, sino una ausencia de decisión por parte de los pacientes sobre su destino, que se prolonga en el tiempo y ‘obliga’ a las clínicas a mantenerlos criopreservados, a pesar de que sus progenitores se hayan despreocupado de ellos», explica Jaime Guerrero, del Instituto Bernabeu.

«En muchos casos, las parejas ya han completado su 'proyecto reproductivo', pero no quieren destruir los embriones ni tampoco donarlos. Esa indecisión sostenida es una de las principales causas de acumulación. A ello se suman situaciones como separaciones, discrepancias entre los miembros de la pareja o la dificultad emocional que implica decidir entre donación, investigación o cese de conservación», señala Guerrero.
Cuatro destinos para estas vidas

La legislación española, tras la reforma impulsada en 2006, establece cuatro destinos para estos embriones humanos, pero dos suponen una condena a muerte.

El primero, que sean implantados por la propia mujer o por su pareja. El segundo, la donación con fines reproductivos para terceros. El tercero, la donación a la investigación. Y, por último, el cese explícito de su conservación. Es decir, en el tercer y cuarto supuestos, su destrucción –aunque al tratarse de una vida humana, tal vez cabría decir «su asesinato» u «homicidio»–.

Aunque la norma exige que cada dos años los padres renueven su decisión, si tras dos intentos consecutivos no se obtiene respuesta de los progenitores, los embriones quedan a disposición del centro.

Y sin embargo, cada vez son más los trabajadores de este tipo de clínicas que apuntan a un conflicto ético: los embriones fueron creados con un fin reproductivo específico, de modo que «se genera un conflicto entre la autonomía de los progenitores, el estatus jurídico del embrión y la responsabilidad de los centros», reconoce Guerrero.
La solución menos mala

La solución a este limbo legal pasaría por la misma salida que los expertos en bioética llevan décadas pidiendo, y que es, por cierto, la misma que la doctrina de la Iglesia ha defendido desde el origen de estas técnicas. A saber, una moratoria internacional para dejar de crear nuevos embriones, hasta implantar los que permanecen congelados.

Como explica Juan Ignacio Grande, «una vez que el mal está cometido, hay que intentar que no vaya a más. Y por eso, lo mejor es que la madre progenitora acoja a esos niños, que son sus hijos, y se vaya implantando los embriones que tenga congelados, sin generar ninguno más».

Pero, ¿y si la madre progenitora no puede, o no quiere?

Aquí el terreno es más resbaladizo, puesto que hay expertos en bioética que proponen la adopción prenatal, tal y como permite la ley, y otros que defienden descongelarlos para «dejarlos morir».
Mónica López Barahona

Entrevista
Mónica López Barahona: «La adopción prenatal de embriones nunca puede ser una alternativa para seguir congelándolos»

Guillermo Altarriba Vilanova

Grande lo sintetiza así: «Aquí ya nos tenemos que mover en el ámbito de 'lo menos malo', nunca de una opción moralmente buena. Así que con cualquiera de las dos opciones, que además en ambos casos contempla la ley, para que el mal cese, lo imprescindible es que no se sigan creando más embriones a través de técnicas de fecundación artificial, porque si no, sólo estaríamos colaborando con el mal, enriqueciendo a una industria que instrumentaliza la vida humana hasta el punto de dejarla congelada».

Y, aunque no tengan voz, la existencia inmensamente digna de más de 100.000 seres humanos, hijos abandonados en tanques congeladores de España, dan fe a sus palabras. 

 https://www.eldebate.com/familia/20260422/100000-hijos-congelados-espana-problema-creciente-embriones-abandonados-laboratorios_409477.html

La economía española tiene pies de barro, por Jordi Benítez

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha publicado esta semana un informe en el que constata que nuestra economía tiene los pies de barro. ...