Diario conservador de la actualidad

El que escandalice a uno de estos pequeños que creen, más le valdría que le encajasen en el cuello una piedra de molino y lo echasen al mar. Si tu ojo derecho te induce a pecar, sácatelo y tíralo. Más te vale perder un miembro que ser echado entero en la “gehenna”. Si tu mano derecha te induce a pecar, córtatela y tírala, porque más te vale perder un miembro que ir a parar entero a la “gehenna”.

lunes, 3 de agosto de 2026

Sobre los incendios

 A partir del minuto treinta



Hijos no deseados, por Ondina Vélez

Mucho se habla estos días del derecho al aborto, del derecho a hacer cada mujer con su cuerpo lo que quiera. Incluso, hace unos días en el Parlamento Europeo se votó la existencia de un fondo para el «derecho al aborto financiado». Aunque aparentemente no ha salido adelante, sí que por desgracia se ha aprobado que se destinen algunos fondos europeos para este fin.

También se habla mucho de las mujeres trabajadoras y demás cuestiones relacionadas con ser mujer, y supuestamente indispensables para la felicidad de todas. Pero poco se habla de ser mujer trabajadora y madre, y de ser hombre trabajador y padre.

Si en otro tiempo, ser mujer suponía una dificultad para el acceso al mundo laboral, hoy en día la dificultad está más relacionada con ser madre y ser padre, ya que en muchas empresas se considera que esa mujer-madre y ese hombre-padre van a ser menos eficientes, o en realidad, menos esclavos del trabajo. Sin tener en cuenta que, seguramente, su responsabilidad y compromiso con el trabajo aumenten, por la necesidad de este y la familia a la que cuidar.

Sin embargo, poco se habla del derecho a ser madre. Y por derecho no me refiero a tener un hijo, ya que tener un hijo no es un derecho: es un auténtico regalo, un don, que recibimos muchas veces sin merecerlo. Y otras veces a pesar de desearlo con todas nuestras fuerzas y poner todos los medios, no vienen.

Me refiero al derecho a tener un hijo no planificado, no esperado, sin ser juzgadas. Me refiero a acoger a aquellas mujeres que, aunque se hayan quedado embarazadas en un momento disparatado de su vida, se merecen todo nuestro respeto y apoyo para que puedan seguir adelante sin sentirse presionadas a abortar. A esas mujeres de las que todo su entorno opina que tener un hijo le va a impedir tener una vida aparentemente más exitosa en el mundo profesional y demás camelos que se dicen, como si esos posibles trabajos ideales que le van a surgir, puedan compensar la pena de haber perdido a un hijo.

Me refiero a aquellas mujeres que sin haberlo buscado descubren que se han quedado embarazadas. Con susto y muchas veces con miedo descubren que esperan un hijo que no habían planificado, ni deseado, y que seguramente no van a ser acompañadas por el padre del niño o niña que ya viene en camino.

He conocido muchas de estas mujeres valientes de las que nadie habla. Las he conocido en mi consulta de médico, acompañadas por las asociaciones provida y en los programas de acompañamiento a universitarias madres que desde hace ya años desarrollamos en la universidad. Mujeres, muchas jóvenes, que ocultan su embarazo hasta que pasan esas peligrosas 22 semanas en la que sus padres o parejas las pueden llevar (obligadas) a abortar.

He conocido a muchas mujeres jóvenes que ocultan su embarazo hasta que pasan esas peligrosas 22 semanas, en la que sus padres o parejas las pueden llevar (obligadas) a abortar

La ley que tenemos actualmente en España es una ley súper peligrosa para esos bebés cuyas madres se encuentran en un momento frágil. Todo son facilidades para abortar, pero ninguna facilidad para poder ser madre. Todos los argumentos que le dirán es que lo tendría que haber pensado antes, que no puede ni debe asumir las consecuencias de sus actos, que es más responsable no tener a ese hijo que en realidad ya tiene…

En estos casos, ser madre parece una temeridad, una irresponsabilidad, algo retrógrado… Es el nuevo puritanismo fariseo, que ahora se llama feminismo. Es una nueva religión que se llama Salud Sexual y reproductiva, y el pecado será quedarse embarazada en un momento inadecuado.

Solo interesan las mujeres «empoderadas» y «liberadas». Las mujeres frágiles que «han metido la pata» no interesan, aquellas que se atreven a acoger a un hijo no deseado o sin medios económicos no interesan…

Es curioso, para muchas personas tener un hijo no deseado parece una temeridad. Pero recuerdo un artículo de María Calvo que trataba este tema, titulado El privilegio de no ser un hijo deseado, y que sostenía que, que al no tener ninguna expectativa sobre él, será, precisamente, mucho más libre. Si lo pensamos bien, la mayoría de las personas de este mundo hemos venido y vienen sin tanta planificación.

En realidad, este desprecio a la mujer frágil ya lo decía Simone de Beauvoir en su libro el Segundo Sexo. Beauvoir despreciaba la maternidad, ya que la consideraba una servidumbre de la especie; solo valoraba la maternidad de la que ella llamaba «amazonas», mujeres poderosas que no presentasen esa fragilidad, tan propia del ser humano en muchos momentos. Para Beauvoir, el valor de la mujer se manifestaría con una vida de trabajo equiparada a los hombres, sin embargo, la maternidad era un lastre.

Quiero aplaudir a todas esas madres, mujeres valientes, que arriesgan su comodidad del momento por saber que el futuro, con su hijo a su lado, será mejor.

* Ondina Vélez Fraga es madre, médico, profesora de la Universidad CEU San Pablo y secretaria académica del Instituto CEU de Estudios de la Familia.  

 https://www.eldebate.com/familia/20260315/hijos-no-deseados-puritanismo-fariseo-ahora-llama-feminismo_395688.html

domingo, 2 de agosto de 2026

 LA MALEZA SON ELLOS.

F.L.Mirones.

   Los que incendian nuestra patria son los mismos que nos quisieron vacunar, los mismos que llenan el campo de placas y molinos, los mismos que dividen a la sociedad civil con feminismos, LGTBInismos, inmigración desordenada, los mismos que se inventan una crisis climática inexistente para quitarte tu coche, tu casa, tu aire acondicionado, tus filetes, tu pescado fresco, tus verduras, los mismos que convierten tu coche en una cápsula de control, los que que te quieren quitar el dinero en efectivo para poderte tener preso. Son los mismos que aran el cielo con aluminio. El plan guoque globalitarista es un proyecto internacional que colocó a los Sánchez como presidentes, por eso les obedecen.

   No caigan en su relato. Los campos fueron abandonados para después ser incendiados por personas a las que ellos envían y pagan.

   El aprovechamiento posterior para otros menesteres es secundario, no es el motivo principal.

Ellos necesitan CREAR “CRISIS CLIMÁTICA”, sensación de miedo, apocalipsis, para después justificar la destrucción absoluta del sector primario y la soberanía alimentaria.

   Darle vueltas a esto o aquello es ayudarles a despistar de estas auténticas razones.

   Queman España por orden de su Agenda 2030, de su NOM, del plan trazado por los Soros, Gates y familias anglomasonas que buscan un solo gobierno mundial.

   Pero los más culpables son los miles de funcionarios, empresarios, científicos y periodistas cobardes que les siguen la corriente porque temen perder sus trabajos. Tibios que se autocensuran y que nos censuran a otros, rastreros vacuñaos que callan para beneficio propio. Está usted rodeado de ellos.

   Hay que atacar a sus cabezas, mientras todavía haya personas creyendo que son simplemente intereses económicos, mientras una sola vacuna sea inoculada, ellos seguirán. Ellos son la maldad, la maleza, y queman nuestro territorio para consolidar su falacia climática y después quitárnoslo todo.

   Rodean su crimen de dramas personales de víctimas y héroes para que no nos fijemos en que los culpables llevan corbata.    Nos entretienen con historias conmovedoras para desviar nuestra atención de que es un plan urdido para dominar y arruinar al pueblo español.

   Nuestra indignación infructuosa desaparece cuando volvemos a pagar con tarjeta, cuando obedecemos a los médicos que sirven a farmacéuticas, cuando compramos en cualquier empresa que luzca el esfínter del arco iris. Los ayudamos cuando permitimos que a nuestros hijos les enseñen en el colegio la mentira climática.    No nos lamentemos tanto ahora si el resto del año, por pereza, procrastinación o comodidad, no hacemos absolutamente nada para combatir al globalitarismo anglomasón.

   Cada vez que paga usted con tarjeta, los ayuda. Cada coche eléctrico es una victoria para ellos.

Es su maleza contra el pueblo desactivado.

Un aullido. Fernando López-Mirones.

La ruta por la vida de Bogotá

 El jueves 5 de febrero, el Concejo de Bogotá ya aprobó el Proyecto de Acuerdo 340 de 2025, conocido como la Ruta por la Vida.


Era una política clara: acompañamiento psicológico, redes de apoyo y protección real para mujeres embarazadas en situación de vulnerabilidad.


Pero el alcalde Carlos Fernando Galán decidió objetarla.


En lugar de respaldar lo que fue aprobado democráticamente, ocurrió ante la presión de grupos abortistas que no toleraron que existiera una alternativa.


Ahora la decisión vuelve al Concejo.


Y aquí se define algo mucho más grande que un trámite técnico.


Se define si una política que protege a la mujer puede sobrevivir a la intimidación ideológica.


Se define si la voluntad democrática del Concejo puede sostenerse frente al ruido mediático.


Se define si en nuestros países la presión radical dicta la agenda pública.


Los concejales tienen ahora la responsabilidad de insistir y defender lo que ya aprobaron.


No pueden retroceder.


No pueden permitir que una objeción política entierre una iniciativa que ofrezca apoyo real a mujeres que enfrenten miedo, presión o abandono.


Esta no es solo una decisión de Bogotá.


Si la Ruta sobrevive, será un precedente para América Latina.


Si la bloquean, el mensaje será claro: intimidar funciona.


No vamos a quedarnos callados.


Exigimos al Concejo que mantenga firme la Ruta por la Vida.


Y exigimos al alcalde que deje de obstaculizar una política que protege a la mujer y la vida.

https://citizengo.org/es-lat/lf/17578-no-permitan-que-entierren-la-ruta-por-la-vida

sábado, 1 de agosto de 2026

Record de parados extranjeros con subsidio, por Francisco Núñez

En pleno anuncio del Gobierno de una nueva regularización de inmigrantes (más de 500.000), las prestaciones asistenciales a los parados extranjeros se han disparado al no tener las cotizaciones suficientes y se están convirtiendo en sus principales aportaciones económicas en detrimento de las prestaciones contributivas. Según la estadística oficial, el número de trabajadores foráneos con subsidio de desempleo en 2025 ha aumentado un 24% respecto al año anterior  (7% y 4% en los dos ejercicios precedentes), frente 6,3% de los españoles. Es decir, la paga asistencial de los procedentes del exterior sube cuatro veces más que la de los parados nacionales.

La cifra de subsidiados medios ha alcanzado ya el récord de 77.877 (más de 86.000 si se incluye los casi 8.200 más que figuran en el subsidio agrario, la renta agraria y la renta activa de reinserción), frente a los 62.799 del año anterior o, por ejemplo, los 58.648 de 2023 y los 56.172 de 2022. Es decir, sólo en el último año se ha incrementado en más de 15.000 personas.

Este espectacular incremento, que puede contribuir también al denominado efecto ‘llamada’ de la regularización, coincide sobre todo con la reestructuración del nivel asistencial que realizó el Ejecutivo a finales de noviembre de 2024 y que favorece el subsidio particularmente para quienes no dispongan de cotizaciones suficientes mejorando incluso las cuantías a percibir (unos 570 euros mensuales). La reforma ha flexibilizado las condiciones de acceso a esta prestación no contributiva para quienes no hayan apenas cotizado y no puedan optar a una prestación ordinaria (se podrá obtener con menos días que antes), amplía el subsidio a menores de 45 años, permite compatibilizar el cobro con el desempeño de un empleo a  tiempo parcial y además el requisito de la renta familiar para causar derecho se reduce al ámbito individual del parado. También se ha eliminado el mes de espera obligatorio para solicitar la subvención tras agotar la prestación contributiva.

Este aumento del número de subsidiados se produce sin que todavía se haya generalizado en este colectivo de extranjeros el reconocimiento de la prestación para los parados mayores de 52 años (con una cotización a cargo del sistema del 125% de la base común), ya que la mayoría no se encuentra aún en este rango de edad (la inmigración suele atraer a efectivos más jóvenes). De todas formas, la situación está empezando a cambiar ya que hay al menos 33.000 (42% del total) de los que reciben la paga asistencial que son mayores de 50 años. 

Esos 77.877 extranjeros con subsidio (el 61% son mujeres) representan ya el 34% (38% si se incluyen a los del sector agrario y de la renta activa de reinserción) del total de desempleados foráneos que son beneficiarios de algún tipo de prestación (229.180). El otro 64% (143.176) cobra la prestación contributiva, pero su número ha aumentado sólo un 5% en el último año (el alza es del 2% entre los españoles), es decir, es casi cinco veces menor que ese 24% de incremento de subsidiados. Estos perceptores suponen ya el 10% del total de los parados (nacionales  y extranjeros) que perciben una prestación asistencial (781.000). 
Beneficiarios por autonomías

Por autonomías, la Comunidad Valenciana (con casi 13.300), Cataluña (13.000) y Andalucía (con 12.000) son las que más personas foráneas tienen subsidiadas. En términos relativos, frente al 24% de aumento  de la media nacional es muy llamativo el ‘subidon’ del 62% en Extremadura; del 53% en Asturias; del 49% en Navarra, del 43% en Murcia; o del 37% en Cantabria, Castilla y León o Galicia. En Baleares, quizá por la alta rotación y concentración de la hostelería, es dónde menos crece esta prestación (5%).

Aunque en la estadística sólo aparecen inscritos los que presentan la demanda de empleo para poder cobrar una prestación, de los 2,1 millones de parados oficiales existentes en España unos 337.000 son extranjeros (el 61% procede del sector servicios, mientras que el 70% es personal no comunitario). Es decir, casi uno de cada siete desempleados es foráneo. En todo caso, en el último año se ha producido un descenso del 4,4%. Lo que significa que se está reduciendo el paro entre los inmigrantes, pero curiosamente se está desbocando el número de receptores de pagas asistenciales (ese 24%).

Todo esto está produciendo un incremento del coste de las prestaciones contributivas y sobre todo asistenciales. El gasto total de diciembre ha vuelto a superar la barrera de los 2.000 millones mensuales, pese a bajar el paro en 337.000 personas, y ya ha habido que recurrir a los Presupuestos Generales del  Estado para financiar el déficit (no sucede así con el de las pensiones que se sustancia con créditos) al no haber ingresos suficientes con las cotizaciones obtenidas. Los subsidios representan ya más de un tercio de este gasto (unos 650 millones al mes). 
Más de 3,1 millones de trabajadores extranjeros

Casi todo el empleo que se crea en España es para el personal extranjero, mientras que aumenta su subsidiación. Por ejemplo, según la Seguridad Social, la afiliación media ha aumentado un 2,4% hasta los casi 21,8 millones existente a finales de 2025. De ellos, casi 3,1 millones son extranjeros (más de 2,1 millones no proceden de Europa y representan el 14% de todo el  empleo en España), y registran un alza del 7,1% respecto al año anterior mientras que la de los efectivos nacionales sólo es del 1,6%. Ello se debe al modelo de crecimiento de la economía, que el Gobierno sigue sin cambiar pese a las ayudas europeas hacia uno más estable (basado en la industria y en las nuevas tecnologías) que evite el colapso en caso de una nueva crisis o una pandemia.

De momento, el Ejecutivo sigue apostando por el modelo basado en los servicios porque le da estadística a corto plazo para ‘aguantar’ las tormentas políticas mientras la economía crece artificialmente y la ciudadanía no lo nota obteniendo más ingresos impositivos a lomos de la inflación y reduciendo los sueldos disponibles. La hostelería da empleo a casi medio millón de extranjeros y a casi a esa cifra llega el comercio (445.000). Le sigue la construcción (317.000) y las actividades administrativas (274.000).

Por edades, se observa que el alza del empleo de los españoles  se incrementa un 4,5% entre los mayores de 55 años mientras que en este mismo tramo la contratación de extranjeros aumenta un 11,4%. Y este podría ser el colectivo que más podría engrosar la lista de subsidiados futuros sobre todo en caso de una regresión económica ya que, según la información del Ministerio de Trabajo, casi el 60% de los parados que reciben una prestación asistencial son mayores de 52 años; un 19% procede del agotamiento de la prestación contributiva y, por ejemplo, un 14% viene de no haber cotizado lo suficiente para obtener esa prestación contributiva. El resto sale de emigrantes retornados, liberados de prisión, de otros subsidios o del complemento de apoyo al empleo. 

  

 https://www.vozpopuli.com/economia/record-de-parados-extranjeros-con-subsidio-los-beneficiarios-se-disparan-un-24.html

viernes, 31 de julio de 2026

Eric Zemmour. Europa está asediada e invadida por el islam y destruída desde dentro por el wokismo, por Thorun Piñeiro

Éric Zemmour (Montreuil, 67 años) es un periodista curtido en mil batallas como comentarista en los medios franceses. En 2021 decidió dar el gran salto a la arena política y fundó el partido Reconquista, que pretende ocupar el espacio político a la derecha de la formación de su mayor rival, Agrupación Nacional (RN), de Marine Le Pen. En las elecciones presidenciales de 2022 se presentó como candidato por Reconquista y se alzó hasta la cuarta posición, acumulando casi dos millones y medio de votos. A tan solo un año de los próximos comicios, Zemmour se niega a desvelar, en entrevista con El Debate, si volverá a postularse para la Presidencia de la República en 2027. «No voy a presentar mi candidatura en España», zanja.
peatones pasan junto a un Master Poulet, un restaurante de comida rápida especializado en pollo a la parrilla halal de bajo costo, en Saint-Ouen, un suburbio al norte de París.
Una pollería islámica genera una nueva brecha entre las izquierdas francesas

José María Ballester

El político presenta en Madrid su nuevo libro Occidente bien vale una misa (La Esfera de los Libros), en el que explica que la decadencia europea y occidental no es solo una cuestión demográfica, militar o industrial, sino que es, ante todo, una cuestión filosófica. Aboga por una resurrección identitaria y religiosa de Occidente en torno a sus raíces judeocristianas. El líder de Reconquista, muy polémico en su país por abrazar la teoría del gran reemplazo, denuncia una «invasión musulmana» y defiende fervientemente la necesidad de acabar con la inmigración descontrolada que llega a Europa.

–En su libro habla de la necesidad de defender la laicidad de Francia para defender su cristiandad ¿cómo explica esta aparente paradoja?

–No defiendo la laicidad, explico que la laicidad, al estilo francés, es la separación entre lo espiritual y lo temporal, y eso es una invención del catolicismo. No existe en otras religiones. Ni en el judaísmo, ni en el islam, ni en las religiones antiguas, especialmente en el islam. El cristianismo inventa esa separación. A partir de ahí, junto con el hecho de que la religión cristiana se basa en la fe, permitió la invención del individuo libre, que es una creación del Occidente cristiano. Con el paso de los siglos, ese individuo libre, forjado por la civilización cristiana, se volvió contra la Iglesia y contra el cristianismo, reclamando incluso la libertad respecto a la religión, Dios y la Iglesia. Ahí es donde la laicidad se volvió contra la Iglesia, con la separación entre Iglesia y Estado y el confinamiento de la religión al ámbito privado.

Hoy se nos dice, especialmente en Francia, que la laicidad consiste únicamente en la libertad religiosa. Pero no es solo eso. La libertad religiosa existía antes de la laicidad. Por tanto, la laicidad debe combatir cualquier religión que niegue la separación entre poderes. Lo hizo contra el judaísmo, el protestantismo y la propia Iglesia católica en las grandes batallas de principios del siglo XX entre la República y la Iglesia. Y hoy debe hacerlo frente al islam, que no conoce esa separación y que se expande en el espacio público mediante velos, salas de oración, reivindicaciones religiosas... No se trata de una discriminación. Las demás religiones pasaron por lo mismo. Por eso hoy el islam debe estar sometido a reglas estrictas de separación entre lo espiritual y lo temporal, entre lo privado y lo público.

–Plantea un panorama bastante pesimista para Europa plegada al wokismo y a la islamización ¿cree que aún hay tiempo para revertir esta tendencia?

–Europa está al mismo tiempo asediada e invadida por el islam y destruida desde dentro por el wokismo. La conjunción de ambos fenómenos es lo que llamo el pacto germano-soviético: dos enemigos que se alían para destruirnos antes de enfrentarse entre ellos. Hay que combatir ambas cosas.

Hay que combatir el islam deteniendo primero la inmigración, que alimenta permanentemente la máquina demográfica, y aplicando las reglas de la laicidad que relegan el islam al ámbito privado. Y también hay que combatir el wokismo recuperando el control de las universidades, hoy dominadas por esta ideología, y librando una batalla cultural contra la deconstrucción y la fascinación por las minorías, ya sean LGBT, raciales o de otro tipo.
Éric Zemmour, líder de Reconquista

Éric Zemmour, líder de ReconquistaThorun Piñeiro

–¿Qué medidas aplicaría si llega a la Presidencia de Francia?

–Es bastante sencillo. En primer lugar, convocaría un gran referéndum sobre inmigración para cerrar todas las vías de entrada en Francia: reagrupación familiar, derecho de asilo, permisos de estudiante, acceso sanitario y también limitar drásticamente la inmigración laboral, que además ya es reducida. ¿Por qué un referéndum? Porque actualmente, si se pasa por el Parlamento, el Consejo Constitucional bloquea cualquier medida seria de restricción de la inmigración. Por eso hay que acudir directamente al pueblo.

En segundo lugar, pondría en marcha un gran plan de ahorro presupuestario. Francia está sobreendeudada. Tiene más de 3,4 billones de euros de deuda. Debemos hacer lo que hizo España hace diez años: reducir masivamente el gasto público y bajar impuestos para devolver vitalidad al tejido económico francés, que está asfixiado por la presión fiscal.

El islam y el 'wokismo' son dos enemigos que se alían para destruirnos antes de enfrentarse entre ellos
Éric ZemmourLíder de Reconquista

–Habla de frenar los flujos migratorios, pero ¿qué ocurre con la inmigración que ya está asentada en Francia?

–Es una muy buena pregunta. Los demógrafos distinguen entre el flujo y el stock. El flujo es la inmigración que llega; el stock son las personas que ya están presentes en el país. Respecto a quienes están legalmente en Francia y trabajan con un permiso de residencia, podrán permanecer hasta el final de dicho permiso. En cuanto a los extranjeros delincuentes o encarcelados, serán expulsados y enviados a sus países de origen. Y si esos países se niegan a aceptarlos, serán enviados a otros países financiados para acogerlos. La Unión Europea ya autoriza este tipo de medidas.

Después están las personas con doble nacionalidad: franco-argelinos, franco-marroquíes, franco-tunecinos, franco-malienses, etcétera. Conservan la nacionalidad de sus padres y abuelos. Por tanto, si cometen delitos graves como tráfico de drogas, violaciones o asesinatos, se les retirará la nacionalidad francesa y serán expulsados como extranjeros. Además, tenemos un problema de asimilación. Desde hace cuarenta años, las autoridades francesas han renunciado a hacer nada al respecto. Nosotros restableceremos las normas de la asimilación.

Esto es convertirse en francés, apropiarse de la cultura, las costumbres y las tradiciones francesas, y abandonar aquellas prácticas incompatibles con ellas. Llevo años defendiendo la obligación de dar nombres franceses a los hijos. No es una medida discriminatoria, sino un principio de asimilación. Prohibiremos el velo en la calle, limitaremos las grandes mezquitas y cerraremos las mezquitas salafistas y vinculadas a los Hermanos Musulmanes. Si las poblaciones arabo-musulmanas quieren quedarse en Francia, deberán aceptar la asimilación francesa. Si desean practicar rigurosamente la sharía, tienen cincuenta países donde pueden hacerlo. La práctica estricta de la sharía es incompatible con Francia. Quienes acepten el Código Civil francés y la asimilación serán bienvenidos.

Llevo años defendiendo la obligación de dar nombres franceses a los hijos
Éric ZemmourLíder de Reconquista

–En España, el debate sobre identidad nacional y unidad territorial sigue muy presente. ¿Qué paralelismos encuentra entre la situación española y la francesa?

–Si España no hace nada y continúa con la política actual de los socialistas, terminará viviendo lo mismo que Francia. Los españoles deberían mirar a Francia para entender los peligros de las políticas actuales. Respecto a la preferencia nacional, consiste en dar prioridad a los ciudadanos nacionales frente a los extranjeros. Es la propia razón de ser de la nación. Si los ciudadanos de un país no tienen ventajas respecto a los extranjeros, la nación deja de existir.

En Francia no se puede ser funcionario siendo extranjero, y eso no escandaliza a nadie. No veo por qué habría que conceder viviendas sociales o ayudas públicas a extranjeros que no han contribuido al sistema. Esas ayudas deberían reservarse a los franceses. Si no existe preferencia nacional, acabaremos con una preferencia extranjera. En Francia, cerca del 50 % de los argelinos, marroquíes, africanos en general, viven en viviendas sociales, mientras que los franceses modestos apenas acceden a ellas. Esa desigualdad me parece escandalosa.

Los españoles deberían mirar a Francia para entender los peligros de las políticas actuales
Éric ZemmourLíder de Reconquista

–El Gobierno de Pedro Sánchez acaba de aprobar la regularización de medio millón de inmigrantes….

–Este tipo de regularización es incompatible con las reglas del espacio Schengen. Cuando se creó Schengen en 1985, la libre circulación estaba pensada únicamente para los ciudadanos de los países miembros, no de los extranjeros. Más tarde, con el Tratado de Ámsterdam, ese derecho se extendió. Eso permite que alguien a quien Francia niega un visado pueda obtenerlo en España, donde las políticas son más laxas, y después entrar en Francia gracias a Schengen. Es escandaloso.

Por ello, debe suprimirse el visado Schengen tal y como funciona hoy. Y si eso no basta, habrá que volver a las fronteras nacionales. De hecho, Alemania y Francia ya están recuperando parcialmente sus controles fronterizos. He leído –aunque no sé si es exacto– que el 80 % de esos inmigrantes regularizados [en España] son hispanoamericanos. Si es así, existe una diferencia respecto a la inmigración arabo-musulmana y africana que recibe Francia. Prefiero inmigrantes hispanoamericanos, porque son católicos y culturalmente más cercanos, antes que inmigrantes musulmanes con costumbres que considero antagonistas respecto a la sociedad francesa.

Eso no significa que no haya problemas con estos inmigrantes. Siempre existen tensiones entre pueblos distintos. Ya las hubo entre italianos y franceses en el siglo XIX. Pero no es comparable con una civilización que lleva mil años en oposición a la civilización occidental y cristiana.
Éric Zemmour, líder de Reconquista

Éric Zemmour, líder de ReconquistaThorun Piñeiro

–Comparte buena sintonía con Donald Trump, ¿cómo ve la guerra en Irán?

–Distingo entre la política interior y exterior de Trump. En política interior, Trump encarna un movimiento ideológico más amplio: el despertar de los pueblos occidentales, que descubren que son mortales y que no quieren desaparecer, sino recuperar su identidad, especialmente la basada en el cristianismo. En ese sentido, Trump está muy cerca de mí. Yo defendía esas ideas antes incluso de conocerlo. Coincidimos en muchos temas, especialmente en inmigración y cuestiones culturales, y estoy satisfecho con muchas de las medidas que ha tomado en ese ámbito.

En política exterior, cada uno defiende los intereses de su país. Trump es un patriota estadounidense; yo soy un patriota francés. Respecto a Irán, Francia es más bien un observador. Intento comprender las motivaciones de cada actor. Entiendo el papel de Estados Unidos y su rivalidad con China, ya que China es el principal comprador del petróleo iraní.

De momento nadie ha ganado. Irán resiste y, en una guerra asimétrica, quien no pierde ya ha ganado parcialmente. Ustedes, en España, inventaron la guerrilla moderna durante las guerras napoleónicas, y eso sigue siendo válido hoy. Creo que ahora son los iraníes quienes tienen más prisa para llegar a un acuerdo, porque si su petróleo deja de salir al mercado, eso podría destruir su capacidad petrolera y arruinar el país.

 https://www.eldebate.com/internacional/20260508/eric-zemmour-europa-esta-asediada-e-invadida-islam-destruida-desde-dentro-wokismo_415076.html

jueves, 30 de julio de 2026

La verdad sobre el coronavirus


 

Fotografías

 Soy una persona lo que se dice no fotogénica. En las fotos siempre salgo con cara rara o los ojos cerrados, o uno solo que es peor.

Tanto es así que a veces me eliminan de las fotos. En cambio, mi marido y mis hijos salen bastante bien por suerte. Creo que es un don como la elegancia.

miércoles, 29 de julio de 2026

Dame guerra y dame castillos, por Itxu Díaz

 

He estado visitando un castillo del siglo XVI en el corazón de España, y entiendo completamente por qué nuestros antepasados estaban constantemente en guerra. Después de todo, si estás custodiando un tramo de mar con 90 cañones dirigidos a la desembocadura de una bahía, a menos que seas increíblemente aburrido, la tentación es hundir a la flota lanzando a todos los piratas al reino, como Donald Trump cazando patrocinadores de fentanilo.

No defiendes tu ciudad con una fortificación como esa a menos que estés convencido de que lo que proteges está destinado a la eternidad...

Pero no es solo eso. En esos viejos castillos, todo te empuja a mantener el orden y actuar con la nobleza de alguien que lleva más que meras riquezas materiales sobre sus hombros. No defiendes tu ciudad con una fortificación como esa a menos que estés convencido de que lo que proteges está destinado a la eternidad: amor por tu pueblo, lealtad a tus antepasados y sus conquistas, y la defensa de tus valores. Realmente crees en lo que estás defendiendo, y en su valor intangible.

Esta fortaleza militar española, en su versión reelaborada del siglo XVIII, está inspirada en el ingenio del marqués de Vauban, un miembro de Borgoña nacido en 1633, a quien imagino que Macron habría condenado al ostracismo propiamente dicho hoy por la belicosidad sin disculpas integrada en su ingeniería militar; sin embargo, en su propio tiempo recibió el título de Mariscal de Francia por la habilidad con la que ideó tácticas de asalto infalibles

Hace siglos, una gruesa cadena se extendía a través del mar desde este castillo hasta el pie del que estaba en la orilla opuesta, impidiendo la entrada de barcos enemigos. Todos estos esfuerzos para proteger un puerto clave en la costa norte de España fueron el producto de una época en la que la diplomacia a menudo se asentaba de acuerdo con la trayectoria de las bolas de hierro fundido de 36 libras.

Entiendo que todo el negocio de los cañones en los castillos podría ser difícil de tragar para los nietos de la generación que puso fin a las guerras del mundo mientras se tropieza con LSD y canta “Imagine”. Pero si vamos a sacudir los cimientos de la puerilidad de nuestro tiempo, prefiero profundizar más: si conceptos como el honor y la dignidad no existieran, si defender un territorio fuera simplemente un asunto geoeconómico, disuadir a un invasor sería tan simple como hervir algo maloliente, no sé, unas pocas toneladas de coliflor, sin la necesidad de erigir un imponente castillo en la entrada de cada ciudad.

Tal vez por eso es tan común hoy encontrar líderes de Twitter que propongan enfrentar a los yihadistas lanzándoles trozos de jamón ibérico. Personalmente, creo que es absurdo desperdiciarlo así cuando se pueden lanzar granadas, que son mucho más nutritivas.

En realidad, construir un castillo es también una forma de respetar a tus enemigos. No te tomas tantos problemas para defenderte de un incompetente. Y en cualquier caso, si mueres asaltando una fortaleza como esa, tendrás una gran historia que contar a tus nietos (oh, espera...). Bueno, tal vez no puedas, ya que ser embalsamado y enterrado bajo cien palas de tierra tiende a entorpecer la vieja elocuencia. Pero estoy seguro de que alguien más podría decirlo por ti, y a un grupo de nostalgistas de pólvora les gustaría tu hazaña en las redes sociales, al igual que los adolescentes de los noventa hemos martillado el botón de me gusta en cualquier foto de Nicole Kidman, si tal cosa hubiera existido en ese entonces.

Más allá de la épica, este castillo también tiene algo que me convenció por completo: exige cierto respeto de los visitantes que intentan conquistarlo adornado con riñoneras fluorescentes, dedos gruesos y camisetas con eslogan. Nunca se sabe. Una caída libre de cualquiera de sus almenas es incompatible con cualquier esperanza de supervivencia, las escaleras de caracol en sus pasillos son una trampa natural para mantener a raya a la población local de turistas con flip-flop, y tiene un foso que debe haber funcionado maravillosamente hace años, uno que hoy solo le falta una docena de cocodrilos hambrientos para lanzar a los millennials, como los que tuve a mi lado toda la visita, grabando danzas de TikTok

Y luego está la pareja comunista tardía. No tengo idea de qué diablos habían fumado antes de entrar, apestaban, y era difícil saber si eran las rastas o la marihuana. Estaba desconcertado por algo relacionado con el “impacto de género” del edificio —lo juro en la bala de cañón de 36 libras— y ella estaba quejándose y al borde de las lágrimas, pensando en “el número de vidas inocentes” que deben haber sido interrumpidas por la instalación de ese “instrumento asesino de la guerra fascista”. Ni siquiera tuve el corazón para explicar que no podría haber habido fascistas en 1557, 326 años antes de que naciera Benito Mussolini, así que dejé el castillo golpeándome el pecho, pensando en lo injusto que es que hay tantos cocodrilos hambrientos en el mundo y tan pocos idiotas siendo devorados en el foso de esta fortaleza.

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Sobre los incendios

 A partir del minuto treinta