Diario conservador de la actualidad

El que escandalice a uno de estos pequeños que creen, más le valdría que le encajasen en el cuello una piedra de molino y lo echasen al mar. Si tu ojo derecho te induce a pecar, sácatelo y tíralo. Más te vale perder un miembro que ser echado entero en la “gehenna”. Si tu mano derecha te induce a pecar, córtatela y tírala, porque más te vale perder un miembro que ir a parar entero a la “gehenna”.

lunes, 24 de agosto de 2026

Inmaculados e inmaculadas, por Juan Manuel de Prada

Sin duda, el rasgo distintivo (incluso la esencia, si se quiere) de la modernidad es la negación, o al menos el abandono, de la metafísica. Dios deja de existir; o bien, aunque exista, deja de interesar al hombre moderno, que se basta y se sobra para salvarse, que se declara plenamente autónomo respecto a cualquier tradición o autoridad que no proceda de su juicio subjetivo, que por supuesto es infalible. Y se considera infalible porque cree en lo que Donoso Cortés llamaba irónicamente la ‘inmaculada concepción del hombre’, una suerte de euforia antropológica nacida del olvido del dogma del pecado original que se halla al fondo de todas las ingenierías sociales de la modernidad, tanto en su fase de vigorosa petulancia como en esta etapa terminal y putrescente.

En efecto, para las ideologías modernas el hombre es esencialmente bueno; y los males proceden exclusivamente de la sociedad, las instituciones, la educación, la religión organizada, etcétera. Si se suprimieran o reformaran tales rémoras externas, el hombre recuperaría en plenitud su bondad originaria y podríamos disfrutar del paraíso en la Tierra. Tal dislate, formulado originariamente por Rousseau, acabaría erigido en dogma de fe para el hombre moderno; y quien se atreve a discutirlo se convierte automáticamente en un réprobo. Se trata, en realidad, de recuperar el viejo error pelagiano que negaba la transmisión del pecado original; pues, a la postre, todos los errores modernos no hacen sino reproducir las herejías antañonas, disfrazándolas con ropajes nuevos, para que piquen los mentecatos de cada época.

Este dogma rousseauniano de la ‘inmaculada concepción del hombre’ es –a juicio de Donoso Cortés– la piedra angular del pensamiento político liberal, que consagra la soberanía de la inteligencia (parlamentarismo, libertad de opinión), después la soberanía de la voluntad sin el auxilio de la gracia (sufragio universal) y, ya por último, la soberanía de los apetitos, que siendo el hombre inmaculado han de ser necesariamente excelentes y dignos de ser jaleados (derechos de bragueta). Con el tiempo, este dogma sería también abrazado por el socialismo, hijo rabioso del liberalismo, que encumbró al hombre a la categoría de dios a quien bastaría destruir las instituciones que lo oprimen para alcanzar el paraíso terrenal. Pero el dogma liberal y burgués de la ‘inmaculada concepción del hombre’ adquiriría nuevas aristas y escabrosidades cuando el socialismo lo adopta y hace suyo; pues necesitaba hacerlo compatible con su dogma vernáculo de la ‘lucha de clases’, que le obliga a encontrar sujetos revolucionarios con los cuales debelar la sociedad burguesa.

En un principio, ese sujeto revolucionario sería el proletariado, que así se convierte en el nuevo ‘hombre inmaculado’; pero pronto las tesis marxistas ortodoxas se verían superadas por la creación de nuevos sujetos revolucionarios, convertidos siempre en ‘colectivos’ sufrientes, víctimas de un ‘patriarcado’ burgués-capitalista. Así, la universal ‘inmaculada concepción del hombre’ se vuelve maniquea y se atomiza, surgiendo como setas en otoño ‘colectivos’ inmaculados, por oposición a ese maligno ‘patriarcado’ burgués-capitalista, que deben ser resarcidos, reconocidos, venerados, adorados, divinizados. Esos ‘colectivos’ angélicos pueden ser ‘sectoriales’ –negros, homosexuales, transgénero, etcétera– o, más delirantemente aún, ‘colectivos’ que ya propiamente no existen, como los llamados ‘pueblos originarios’. 

Pero, sin duda, el ‘colectivo’ más multitudinario beneficiado por esta teología demente es la ‘mujer’, que por el mero hecho de serlo se vuelve intrínsecamente inmaculada y, por lo tanto, incapaz de mentir, incapaz de actuar pérfidamente, incapaz de urdir maquinaciones malignas. Esta ‘inmaculada concepción de la mujer’, convertido en dogma ideológico indiscutible, se plasma inevitablemente en leyes perversas; porque los dogmas ideológicos acaban teniendo consecuencias nefastas. Así se explica, por ejemplo, que actos penales idénticos tengan sanciones diferentes según hayan sido perpetrados por hombres o mujeres; o que el mero testimonio de una mujer, sin testigos que lo avalen, tenga valor probatorio; o que se considere que las mujeres no denuncian falsamente, a diferencia de los hombres. Fantasías, en verdad, de una irracionalidad rocambolesca, que sin embargo aceptamos, humillando la razón. Y es que las ideas perversas no son proclamas inocuas, sino que cristalizan en realidades venenosas que, lejos de instaurar el paraíso terrenal, convierten la vida en un infierno. Pero quizá ese infierno en vida sea el justo castigo que merecen los errores desquiciados. 

 https://noticiasholisticas.com.ar/inmaculados-e-inmaculadas-por-juan-manuel-de-prada/

domingo, 23 de agosto de 2026

Suecia endurece el acceso a la ciudadanía, por Pedro G. Poyatos

 urante décadas, Suecia proyectó hacia el exterior una imagen de país abierto, socialmente avanzado y relativamente flexible en materia migratoria. Pero esa percepción lleva años cambiando. La entrada en vigor este 6 de junio –coincidiendo simbólicamente con la Fiesta Nacional– de una nueva y más restrictiva ley de ciudadanía confirma hasta qué punto el debate sobre inmigración e identidad ha transformado la política del país nórdico.
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La reforma, impulsada por el Gobierno conservador del primer ministro Ulf Kristersson con el apoyo parlamentario de la ultraderecha de los Demócratas Suecos (SD), endurece significativamente las condiciones para acceder a la nacionalidad sueca. El Ejecutivo defiende la medida como una herramienta necesaria para reforzar la integración y la cohesión social. Sus críticos, en cambio, la consideran parte de un giro político cada vez más influido por la agenda antiinmigración.
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Entre los cambios más polémicos figura la ampliación del período mínimo de residencia legal exigido para solicitar la ciudadanía, que pasa de cinco años a ocho años, así como mayores requisitos lingüísticos y de conocimiento de la sociedad sueca que deberán demostrarse a través de sendos exámenes oficiales. También se endurecen los criterios relacionados con antecedentes penales y comportamiento cívico.

La oposición de izquierdas no logró en abril sacar adelante en el «Riksdag» (Parlamento) por una solo voto un período transitorio para las 100.000 personas que presentaron su solicitud a la saturada Oficina de Migración de Suecia.

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Uno de los afectados es Jasper van der Ster, un joven holandés que se mudó a la ciudad sueca de Jönköping en 2019. Aún confiaba en que sus caso se resolviera antes del 6 de junio. "Quiero formar parte de la sociedad y poder influir en el futuro, y eso se puede hacer votando. Pero solo se puede si se es ciudadano sueco", declaró Jasper al informativo de la televisión pública SVT.

La filosofía detrás de la reforma es clara: la ciudadanía deja de concebirse como el paso final natural de un proceso de residencia prolongada en Suecia y pasa a entenderse como un privilegio que debe «merecerse». El Gobierno sostiene que el modelo anterior era excesivamente permisivo y que no garantizaba una integración suficiente. «La ciudadanía sueca debe tener un valor», han repetido distintos ministros. El Ejecutivo insiste en que el objetivo no es reducir la inmigración legal, sino fortalecer el vínculo entre quienes obtienen la nacionalidad y el país.

Sin embargo, el debate trasciende el plano técnico y se ha convertido en una discusión mucho más profunda sobre qué significa hoy ser sueco. La reforma llega en un contexto político marcado por el ascenso de los Demócratas Suecos, formación de extrema derecha nacida en los márgenes ultranacionalistas y convertida hoy en uno de los partidos más influyentes del país. Aunque no forma parte formalmente del Gobierno, su apoyo parlamentario resulta esencial para la coalición conservadora y ha desplazado buena parte del debate político hacia posiciones mucho más restrictivas en inmigración y seguridad.

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Ese cambio no se produjo de la noche a la mañana. La crisis de refugiados de 2015 supuso un punto de inflexión en la política sueca. Aquel año, Suecia recibió proporcionalmente más solicitantes de asilo que casi cualquier otro país europeo, lo que generó una fuerte presión sobre los sistemas de acogida y aceleró un debate interno sobre integración, vivienda, criminalidad y cohesión social. Desde entonces, incluso los socialdemócratas –tradicionalmente defensores de políticas migratorias más abiertas– endurecieron gradualmente su discurso. La actual reforma representa la culminación de ese desplazamiento político.

Los defensores de la ley argumentan que Suecia simplemente está acercándose a estándares ya existentes en otros países europeos. Subrayan, además, que exigir conocimiento del idioma y de la sociedad es razonable para garantizar una integración efectiva.

Pero las críticas han sido intensas. Organizaciones de derechos humanos, asociaciones de inmigrantes y partidos de la oposición denuncian que el nuevo sistema corre el riesgo de crear ciudadanos de primera y de segunda categoría y de dificultar aún más la integración de comunidades ya vulnerables en el país escandinavo.

Uno de los aspectos más controvertidos es precisamente la noción de «conducta honorable» introducida en algunos criterios de evaluación. Sus detractores advierten de que el concepto es ambiguo y puede abrir la puerta a decisiones arbitrarias o discriminatorias.

También preocupa el impacto simbólico de la reforma. Suecia ha construido durante décadas parte de su identidad internacional sobre valores de apertura, inclusión y multiculturalismo. El endurecimiento del acceso a la ciudadanía se interpreta por muchos como una señal de que ese modelo está siendo profundamente revisado.

La cuestión tiene además una dimensión europea más amplia. Suecia no es un caso aislado. En numerosos países europeos se ha producido en los últimos años un endurecimiento de las políticas migratorias y de naturalización, impulsado tanto por la presión electoral de la ultraderecha como por preocupaciones relacionadas con seguridad, integración y cohesión social.

Sin embargo, el caso sueco resulta especialmente significativo por el peso simbólico que el país había tenido durante décadas como referencia progresista en materia migratoria.

Para el Gobierno, la reforma busca restaurar la confianza ciudadana en el sistema migratorio. Para sus críticos, en cambio, refleja un cambio mucho más profundo en la cultura política sueca: el paso desde una visión universalista de la ciudadanía hacia una concepción más identitaria y condicionada.

La coincidencia de la entrada en vigor de la ley con la Fiesta Nacional no ha pasado desapercibida. Para algunos sectores conservadores, representa una reafirmación de los valores nacionales. Para otros, simboliza el cierre de una etapa en la historia política y social del país.

Lo que parece claro es que Suecia está redefiniendo parte de su relación con la inmigración y con su propia identidad nacional. Y esa transformación, hace apenas una década difícilmente imaginable en uno de los países más abiertos de Europa, se ha convertido hoy en uno de los grandes ejes del debate político sueco a tres meses de las elecciones.

 https://www.larazon.es/internacional/suecia-endurece-acceso-ciudadania-ocho-anos-residencia-examen-idioma-conducta-honorable_202606066a2366dc44a9ef6825fc5883.html

sábado, 22 de agosto de 2026

Sacrificios y violencia ritual en la América precolombina, por Almudena Villegas

Hay temas que incomodan porque obligan a abandonar la comodidad del relato ordinario, y uno de ellos, y no menor, es el canibalismo en la América precolombina. Durante décadas, se ha diluido hasta hacerlo irreconocible, como si hubiera sido anecdótico. Y es imprescindible tenerlo en cuenta en la historia de los pueblos precolombinos.

La tentación de imaginar una suerte de edad de oro en la que el ser humano habría vivido en armonía consigo mismo y con su entorno es tan antigua como persistente. Pero la historia no confirma nada semejante: ninguna civilización ha estado exenta de violencia ni de conflicto.

Cambian las formas, pero no la sustancia, y lo humano atraviesa todos los tiempos. Y, desde luego, idealizar el pasado no lo ennoblece: lo distorsiona. Y solo desde la aceptación de esa incómoda complejidad puede construirse un conocimiento histórico que no sea una proyección de deseos, sino una comprensión honesta de lo que fuimos y, en gran medida, seguimos siendo.
Tzompantli asociado al Templo Mayor, Códice Ramírez

Tzompantli asociado al Templo Mayor, Códice Ramírez

Las fuentes y la arqueología son muy específicas: hablan y lo hacen con una claridad que para algunos resulta complejo asumir. Entre ellas destaca la obra de fray Bernardino de Sahagún, cuyo valor es difícil exagerar. Su Historia general de las cosas de Nueva España, construida a partir de informantes indígenas y escrita en castellano y náhuatl, describe un sistema religioso en el que el sacrificio humano no era una excepción, sino un elemento estructural.

En el Libro II, dedicado a las ceremonias, recoge prácticas que muestran hasta qué punto la muerte ritual estaba integrada en la vida colectiva.

Sahagún no oculta su juicio moral, pero tampoco altera los hechos, y es precisamente en esa tensión donde su testimonio adquiere mayor valor. En un pasaje muy conocido, escribe: «Estas matanzas y sacrificios de hombres son cosas muy horribles y contra la ley de Dios; por ello fue gran obra de misericordia que viniesen los españoles a destruir semejantes monstruos…».
Representación de los sacrificios humanos perpetrados por los aztecas en Tenochtitlán en el Códice Durán
Mesoamérica antes de los españoles: cómo funcionaba un imperio sostenido por sacrificios y guerras

Sarah Durwin

No es una frase aislada ni retórica. Es la conclusión de quien vivió en primera persona tales atrocidades, registrada en sus escritos metódicamente. Y su testimonio, desgraciadamente, no se refiere únicamente al sacrificio ocasional. La arqueología, lejos de suavizar estas afirmaciones, las refuerza, y el hallazgo del tzompantli de Tenochtitlán —una gran estructura de cráneos descubierta en el Templo Mayor— ha documentado la presencia de cientos de restos humanos ensamblados en torres rituales. Y no, no se trata de una metáfora: es una arquitectura de la muerte, vinculada al sacrificio sistemático.

A ello se suman las representaciones indígenas, porque los códices muestran escenas en las que los cuerpos sacrificados son procesados, cocinados y distribuidos. No son imágenes alegóricas, sino registros visuales de prácticas bien conocidas por quienes las pintaron.
Torre de calaveras en Tenochtitlán, con los restos de hombres, mujeres y niños víctimas de los sacrificios humanos en el Imperio azteca

Torre de calaveras en Tenochtitlán, con los restos de hombres, mujeres y niños víctimas de los sacrificios humanos en el Imperio azteca

Porque, más allá del rito, emerge otra realidad que hoy tendemos a eludir, y cuyos macabros detalles me reservo, aunque cualquier lector puede acercarse a ellos. Las fuentes muestran que la carne humana no quedó confinada al espacio sagrado, ya que, en determinados contextos, circuló, se distribuyó y, en ocasiones, se comerció con ella. Algunos testimonios aluden a su presencia en mercados, junto a otros alimentos, lo que indica un grado de integración que no puede explicarse solo como excepción ceremonial.

Del mismo modo, diversas crónicas recogen situaciones en las que la vida humana podía ser entregada, intercambiada o sometida a lógicas de subordinación extrema. Y no estamos ante una metáfora cultural, sino ante prácticas que implicaban la cosificación radical del individuo.

También Bartolomé de las Casas, cuya autoridad moral nadie discute, menciona episodios de antropofagia en el Caribe. Y lo hace sin complacencia, pero también sin negación. Ese dato, en sí mismo, debería bastar para alejarnos de cualquier lectura simplificadora. ¿Qué hacer, entonces, con esta evidencia? Porque negarla es intelectualmente insostenible.

Pero hay una conclusión que sí puede sostenerse con firmeza: la llegada de los españoles supuso una ruptura real en este ámbito, que incluso el propio Hernán Cortés conoció de primera mano, buscando la finalización de estas prácticas que, si bien no fue inmediata ni perfecta, sí fue efectiva.

Lo conocieron y reflejaron también Francisco López de Gómara, Bernal Díaz del Castillo o el propio Inca Garcilaso, entre otras numerosas fuentes. La implantación del orden cristiano terminó con prácticas que implicaban la muerte organizada de seres humanos y su consumo, y lo hizo de manera irreversible, por lo cual los descendientes actuales deberían sentirse profundamente aliviados.
La Llegada, de Augusto Ferrer-Dalmau
Bernal Díaz del Castillo, el gran corresponsal de guerra de la conquista de México

Antonio Pérez Henares

Esto no convierte la conquista en un proceso idílico; como en cualquier lugar y cualquier momento de la historia, la violencia existió y está bien documentada. Pero reducirla a una única dimensión es tan pobre como negar lo anterior.

Hay, además, otro elemento que conviene recordar. Mientras en buena parte de la América anglosajona las culturas indígenas fueron desplazadas o aniquiladas sin apenas mediación, en la América hispana se produjo un esfuerzo notable por comprender, registrar y preservar sus costumbres, sus lenguas, sus tradiciones y prácticas cotidianas, hasta el punto de que gran parte de la población actual hispanoamericana es hija de indígenas y españoles.
Bernardino de Sahagún

Bernardino de Sahagún

Sin Bernardino de Sahagún, sin los códices, sin ese impulso por traducir y fijar el mundo indígena, hoy sabríamos mucho menos. Y, si los indígenas que conocieron los españoles hubieran sido tratados como las tribus de América del Norte, hoy serían una minoría que habitaría, diezmada, enferma y paupérrima, en reservas aisladas.

La paradoja es evidente: quienes transformaron aquel mundo fueron también quienes, en gran medida, lo hicieron inteligible para nosotros y quienes lograron la supervivencia de su cultura y de su propia población. Quienes salvaron a una gran parte de la población también terminaron formando parte de sus orígenes, porque no fueron ajenos a ellos.

No se puede falsear la historia para justificar ideologías en el presente. Y quizá ha llegado el momento de aceptar que algunas de esas verdades no encajan bien en los relatos que nos hemos acostumbrado a escuchar, porque ni todo fue barbarie ni todo fue inocencia.

Pero, en cualquier caso, se dieron prácticas que no pueden relativizarse. Y hubo rupturas que cambiaron el curso de una civilización cuyos aspectos más crueles la conducían inevitablemente hacia su propia decadencia.

Citar estas terribles prácticas con precisión no es ideología. Es, simplemente, hacer historia. Y, para conocer, juzgar o acercarse a la verdad, es imprescindible atenerse a ella, una norma útil para príncipes y plebeyos. 

 https://www.eldebate.com/historia/20260407/sacrificios-violencia-ritual-america-precolombina-revelan-fuentes-historicas_402840.html

viernes, 21 de agosto de 2026

Problemas mentales de los trans se disparan tras el cambio de sexo, por Marcos Ondarra

Para el transgenerismo, la transición médica, el cambio de sexo, es la solución idónea para aquellos jóvenes que sufren disforia de género o que dicen ser trans. Sin embargo, cada vez hay más evidencias científicas que apuntan en sentido opuesto. Un nuevo estudio finlandés sobre las alteraciones psiquiátricas entre adolescentes y adultos jóvenes que contactaron con unidades de género entre 1996 y 2019 ha revelado que quienes se sometieron a una «reasignación de género» aumentaron sus problemas mentales notablemente, pasando del 9,8% al 60,7% en chicos que se autoidentifican como chicas y del 21,6% al 54,5% a la inversa.

El estudio, de una solvencia metodológica indudable, ha sido publicado en la revista Acta Paediatrica. La muestra incluye a un total de 2.100 finlandeses que acudieron a clínicas de género en un periodo de casi veinte años, y que fueron acompañados durante todo el proceso. El resultado demuestra que las necesidades psiquiátricas no desaparecieron tras la transición médica [terapia hormonal y/o cirugía]. Muy al contrario, la llamada «reasignación de género» tuvo un impacto muy negativo en la salud mental.

Los autores del estudio sugieren que sus hallazgos apuntalan la tesis —que es un anatema para los defensores de las intervenciones de transición de género en menores— de que, para algunos adolescentes, la disforia de género puede ser consecuencia de problemas psicológicos más profundos y que la adopción de una identidad transgénero puede constituir un mecanismo de afrontamiento desadaptativo.
El 77% de los niños que se dicen trans sufren en realidad un trauma psicológico previo
El 77% de los niños que se dicen trans sufren en realidad un trauma psicológico previo
Marcos Ondarra

Los investigadores consideran que, entre algunos jóvenes que acuden a clínicas de género, la disforia «puede ser secundaria a otros problemas de salud mental». En este sentido, la asociación Amanda, conformada por decenas de madres de jóvenes con problemas de disforia de género de inicio rápido, acaba de demostrar, gracias a la primera macroencuesta nacional sobre cómo afecta la ideología de género a los jóvenes, que el 77% de los menores que se declaran trans sufren en realidad de traumas por abusos, bullying, separación, divorcio, muerte o enfermedad de un familiar.

Otro hallazgo de los investigadores es que los jóvenes que acuden a clínicas de género hacen, por lo general, un uso mucho mayor del tratamiento psiquiátrico especializado durante el seguimiento en comparación con la población general de la misma edad: aproximadamente tres veces más en las mujeres y cinco veces más en los hombres.
'Mamá, soy trans': así es el libro que ayuda a las familias a que sus hijos no cambien de sexo
‘Mamá, soy trans’: así es el libro que ayuda a las familias a que sus hijos no cambien de sexo
Marcos Ondarra
Más evidencias

Las evidencias en este sentido son cada vez más claras. El año pasado, varios investigadores publicaron en la revista The Journal of Sexual Medicine un artículo titulado Examining gender-specific mental health risks after gender-affirming surgery: a national database study (Análisis de los riesgos para la salud mental tras la cirugía de afirmación de género: un estudio basado en una base de datos nacional), que sostiene que las personas que se someten a una cirugía de cambio de sexo sufren más riesgo de depresión (2,2 veces más en hombres y 1,56 en mujeres trans), ansiedad (hasta 4,88 veces más en algunos grupos), ideación suicida o trastornos por consumo de sustancias.

También hay que recordar el informe Cass, realizado en Reino Unido tras un análisis exhaustivo de 113.269 casos de menores trans, que concluyó que el auge súbito y exponencial de los casos de disforia de género entre jóvenes no tiene origen biológico, sino eminentemente psicológico y social. Muchos de los menores que referían disforia de género en realidad padecían trastorno del espectro autista, depresión, ansiedad, trastornos alimentarios u otras condiciones psicológicas y sociales que incidirían en su malestar. Esto es, que con el correcto acompañamiento psicológico podrían detectarse las causas de su malestar sin concluir mediante la terapia afirmativa que se trata de un menor trans y dar luz verde a procesos de hormonación y cirugías.
Un informe pionero en Reino Unido pide acompañamiento psicológico para niños trans
Un informe pionero en Reino Unido pide acompañamiento psicológico para niños trans
Marcos Ondarra

Por todo lo expuesto, el psicólogo José Errasti, coautor de Nadie nace en un cuerpo equivocado, considera que «la transición médica es desaconsejable, en contra de lo que sostiene el transgenerismo, y nadie puede ya defender la adecuación de la transición médica ante la disforia de género si no es por motivos ideológicos o políticos»: «Si no fuera un arma para conseguir votos, ante la abundante evidencia científica, el tema estaría resuelto y la transición médica se habría eliminado de todos los países». 

 https://theobjective.com/sociedad/2026-04-07/estudio-problemas-mentales-trans-cambio-sexo/

jueves, 20 de agosto de 2026

Mi colección de crasas

 Me gustan las plantas desde siempre, así que tengo gran cantidad de ellas. Últimamente  me he especializado en plantas crasas, que son las carnosas y los cactus.

Se dan mejor en el clima extremo de la meseta. Lo que empezó en afición se ha convertido en colección,  así que voy recogiéndolas por todas partes.

Israel y los EEUU


 

miércoles, 19 de agosto de 2026

Dos milenios de cristianismo amenazados por la ofensiva israeli en el Líbano



La escalada militar en el Líbano, llevada a cabo por Israel e intensificada en 2026, está provocando una crisis que amenaza con alterar irreversiblemente el mosaico demográfico y religioso de Oriente Próximo. Como consecuencia de los ataques se están desmantelando las comunidades cristianas del sur del país. Su presencia se remonta a los primeros años del cristianismo, con la ciudad de Tiro con la mayor afluencia en estos nuevos creyentes. El libro de los Hechos de los Apóstoles documenta cómo San Pablo encontró a una comunidad de cristianos ahí establecida.
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Hoy, el Líbano posee el panorama religioso más diverso de Oriente Próximo, con 18 confesiones reconocidas oficialmente. La demografía se divide casi por la mitad entre musulmanes, con un 60% entre chiíes y suníes, y cristianos de mayoría maronita con un 30%.
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Debido a esta situación, aunque el objetivo declarado por el Gobierno israelí es neutralizar la infraestructura militar del grupo chií Hizbulá, los bombardeos israelíes tienen un impacto devastador sobre la población cristiana de la región.
Bajo el fuego cruzado

En los últimos meses, el avance de las tropas israelíes más allá del río Litani ha arrastrado al frente de guerra a pueblos que intentan mantenerse al margen del conflicto. Localidades como Rmeish, Debel, Ain Ebel y Al-Qlayaa se han convertido en escenarios bélicos que ponen en riesgo a sus habitantes, como el caso de la familia Karam a principios de junio. El doctor James George Karam y sus dos hijos universitarios (Theodosia y Tony) fueron alcanzados por un ataque aéreo israelí cuando estaban en su vehículo cerca de Al-Qlayaa, muriendo los tres. Regresaban de Sidón, donde los jóvenes habían acudido a rendir sus exámenes académicos.
Hágalo una vez al día para detener la incontinencia sin esfuerzo Un urólogo anima a las mujeres que padecen incontinencia urinaria a hacerlo a diario

Hay casos más al norte, a las afueras de Sidón, concretamente en la localidad predominantemente cristiana de Maghdoucheh y la vecina Anqoun, la cual además albergaba a miles de desplazados de todas las confesiones. Estas sufrieron bombardeos masivos apenas unas horas después de recibir avisos de evacuación. A causa de estos ataques, el sur del país del cedro cada vez se ve más desprovisto de sus habitantes originarios, y sus respectivas confesiones. 
Templos en ruinas

A la par de la destrucción material, el liderazgo cristiano libanés ha denunciado un patrón de destrucción y faltas de respeto hacia los recintos sagrados. Las autoridades israelíes justifican sus ataques con el argumento de que los monasterios e iglesias alcanzados son usados por Hezbolá para sus intereses terroristas. Así, edificios de culto en pueblos como Deir Mimas y Yaroun recibieron daños severos de fuego de artillería pesada.
Restos del convento de las Hermanas Basilianas Salvatorianas en Yaroun.

En mayo, la difusión de imágenes que mostraban a soldados israelíes profanando estatuas de la Virgen María en la aldea de Debel y de Jesucristo en Yaroun encendió la opinión internacional. Aunque líderes religiosos judíos y sectores de la comunidad internacional condenaron de inmediato los actos tachándolos de vandalismo aislado, para los cristianos locales representó un mensaje de inequívoco desprecio hacia su arraigo en la región, una indignación recogida por asociaciones como Mission Network News.
Soldado de las IDF a martillazos con la estatua de un Jesús crucificado.
El temor a la desaparición

A diferencia de conflictos anteriores, como la ocupación de 1982-2000, donde las aldeas cristianas servían a menudo como zonas neutrales de refugio, la táctica actual de dispersión y bombardeo de saturación llevada a cabo por Israel no discrimina sectores. Ahora, desde las iglesias locales hasta el Vaticano han multiplicado sus llamamientos diplomáticos urgentes a que se finalicen las hostilidades, advirtiendo que la pérdida de la pluralidad religiosa en el Líbano despojaría al país de su identidad fundacional, además de extinguir a una de las comunidades religiosas más antiguas del mundo.

https://www.elindependiente.com/internacional/2026/06/09/dos-milenios-cristianismo-amenazados-ofensiva-israeli-libano/

martes, 18 de agosto de 2026

 Aconsejo ver a partir del minuto treinta




Soy una friki

 Desde jovencita leía toda clase de libros, empezando por Aldoux Husley, Un mundo feliz. Más tarde me aficionado a la ciencia ficción dura, Carl Sagan e Isaac Asimov.

Finalmente me leí las sagas de El señor de los anillos y Harry Potter. También he visto las películas y las de La guerra de las galaxias. Creo que también hay calidad en esos géneros.

lunes, 17 de agosto de 2026

Algo para objetar a Trump, por Itxu Díaz

En muchos sentidos, Trump está superando las expectativas que muchos de nosotros teníamos para su segundo mandato. Las cosas van razonablemente bien. El mundo es un lugar mejor y más seguro desde que ha estado en la Casa Blanca, o más bien, desde que alguien está en la Casa Blanca. Pero hay una tarea que está dejando sin terminar. Y es preocupante. La guerra cultural nunca se ganará si no cumple su promesa de reconquistar Hollywood y las principales plataformas de transmisión. Hay muchos productores que trabajan duro para corromper ideológicamente a sus audiencias, y nadie se ha enfrentado a ellos todavía. (Relacionado: ¿Por qué Trump protege Hollywood?)

He escrito esto más de una vez: desafortunadamente, Netflix es un enemigo de la civilización occidental. Es una fábrica de basura. Se podría argumentar que de vez en cuando produce algo decente, pero en el medio, vierte toneladas de veneno ideológico en el torrente sanguíneo moral no solo de los estadounidenses, sino de todo el oeste y más allá. Es mucho más que una compañía de entretenimiento; es una empresa con una misión, y esa misión es nauseabunda. (RELACIONADO: El Espectáculo Ep. 300: Por qué las películas son una mierda: el guionista Lou Aguilar cuenta la historia)

    Muchas grandes corporaciones abandonaron todo el movimiento “despertado”. Netflix no lo hizo.

Disney retrocedió y revirtió el rumbo. Muchas grandes corporaciones abandonaron todo el movimiento “despertado”. Netflix no lo hizo. De hecho, se duplicó. La política de identidad y la política de género son más omnipresentes que nunca. Su insistencia en promover la transexualidad entre los jóvenes, incluso entre los niños, es un ataque directo a nuestra forma de vida, a nuestros valores y, más seriamente, está ayudando a crear una generación de personas frustradas que tendrán graves problemas psicológicos durante décadas.

En medio de todo esto, Netflix ha anunciado un acuerdo para adquirir Warner Bros. y la plataforma HBO. Trump podría bloquearlo a través de una acción antimonopolio que estaría completamente justificada. Los informes sugieren que prefiere la opción Paramount. Estoy a favor de cualquier opción que reduzca el poder de Netflix, porque aunque estoy profundamente comprometido con los mercados libres, también creo que el célebre gigante del streaming es una amenaza para la nación y ha hecho más que cualquier otra salida para promover el antiamericanismo y el sentimiento anti-occidental. Recompensarlo sería un error. (RELACIONADOS: Todavía vienen después de los niños)

Aparte de esta operación, sobre la que pronto escucharemos más, sigo esperando la reconquista de Hollywood que Trump nos prometió al comienzo de su mandato. En estos tiempos confusos, con la batalla de las ideas estallando en cada esquina, y a menudo dirigida por idiotas y villanos, necesitamos a Estados Unidos una vez más para producir películas y series que reflejen los valores sobre los que se fundó la nación. (Relacionado: La caída y el ascenso de la cultura americana)

También tenemos que volver a hablar sobre el honor y la verdad, el valor de la familia y la bendición de la paternidad, el amor sincero, el significado antiguo de la amistad, el orgullo de ser un soldado, la política de principios, el arte clásico, la filosofía y la importancia del pensamiento: el fomento de un espíritu crítico frente a los antivalores del mundo postmoderno.

Puedes ganar todas las guerras políticas y geopolíticas, pero si pierdes la batalla cultural, es solo cuestión de tiempo antes de que la izquierda, con todas sus mentiras despiertas, recupere el poder y derribe las estructuras que la administración Trump está construyendo ahora tan minuciosamente. Por el contrario, una victoria en la batalla cultural, desde las escuelas hasta la industria cinematográfica, sienta las bases para formar una vez más ciudadanos libres e iguales, con una opinión pública crítica y bien informada, no una masa poco saludable de ovejas avergonzadas de su historia, su identidad y los valores tradicionales de su nación.

Hay políticos ingenuos, incluso a la derecha, que todavía creen que el cine o la música son formas triviales de entretenimiento. Ese es precisamente el tipo de político que debe mantenerse lo más alejado posible de donde se toman las decisiones principales. Idealmente, serían enviados a una isla desierta con un kit de supervivencia, y una maldita suscripción a Netflix. Estoy seguro de que cambiarían de opinión en dos semanas.

 https://spectator.org/something-to-hold-against-donald-trump/

Inmaculados e inmaculadas, por Juan Manuel de Prada

Sin duda, el rasgo distintivo (incluso la esencia, si se quiere) de la modernidad es la negación, o al menos el abandono, de la metafísica. ...