Diario conservador de la actualidad

El que escandalice a uno de estos pequeños que creen, más le valdría que le encajasen en el cuello una piedra de molino y lo echasen al mar. Si tu ojo derecho te induce a pecar, sácatelo y tíralo. Más te vale perder un miembro que ser echado entero en la “gehenna”. Si tu mano derecha te induce a pecar, córtatela y tírala, porque más te vale perder un miembro que ir a parar entero a la “gehenna”.

sábado, 20 de junio de 2026

Lo que ocultan las campañas de sexualidad para adolescentes, por Ondina Vélez

l martes se publicó en este medio una noticia acerca del estudio HBSC 2022, y la conducta sexual de los jóvenes, presentado por el Ministerio de Sanidad. Su titular era «Tras décadas de 'educación sexual', un tercio de los adolescentes de 15 a 18 años tiene relaciones coitales».

En dicho artículo, el periodista José Antonio Méndez se preguntaba acerca de los datos aportados por el estudio y qué respuesta se está dando desde el Ministerio de Sanidad que, se presupone, está encargado de la prevención de las enfermedades y de la promoción de la salud de los ciudadanos.

Para poner en contexto a aquellos que no sepan de lo que estoy hablando, actualmente en España y en otros países se desarrolla un gran estudio observacional, llamado HBSC (Health Behaviour in School-aged Children) que tienen como fin conocer la conducta de los adolescentes de los países participantes y la influencia en distintos aspectos de la salud.

En esta investigación, uno de los aspectos que se viene estudiando desde el año 2002 en España es precisamente las cuestiones relacionadas con la llamada salud sexual.
Imagen extraída de la campaña de Igualdad
Tras décadas de «educación sexual», un tercio de los adolescentes de 15 a 18 años tiene relaciones coitales

José Antonio Méndez

Los datos aportados por el estudio constatan que cada vez hay una mayor precocidad en el inicio de las relaciones sexuales coitales por parte de los jóvenes, un mayor número de parejas esporádicas, un mayor uso de la píldora del día después, y un menor uso de los preservativos.
Un desastre de salud pública

Es decir, un desastre. Pero esto no es un desastre «porque lo diga yo». Es un desastre porque los resultados en salud no engañan.

Cada año, las cifras de infecciones de transmisión sexual son más altas. Cada vez se diagnostican más pacientes con enfermedades de transmisión sexual y cada vez hay más embarazos que acaban en abortos.

Si hacemos un breve repaso a las cifras de infecciones de transmisión sexual (ITS, vemos como las cifras de infección por la llamada Gonorrea se han disparado.
Incidencia de infección gonocócica en España

Incidencia de infección gonocócica en EspañaRed Nacional de Vigilancia Epidemiológica

En el año 1995, el número de casos de infección gonocócica (gonorrea) fue de 4.599 y la tasa 11,69 por 100.000 habitantes. Cifras que han ido creciendo progresivamente hasta llegar el año 2024 donde el número de casos ha ascendido a 37.257 y la tasa a 76,63 por 100.000 habitantes.

Lo curioso es que las cifras de ITS a mediados de los años 70 del siglo pasado también eran muy altas. Pero tras la aparición de la infección por VIH en los años 80 y las muertes por sida, poco a poco las cifras de ITS fueron bajando hasta el año 2000, momento en el que comenzaron a aumentar hasta llegar a las cifras que acabamos de comentar.

No sólo ocurre esto con la infección gonocócica, también sucede con la sífilis, con la C. Trachomatis, Virus Herpes genital y un largo etcétera de infecciones que aquellos que trabajamos en la sanidad cada vez tenemos más presentes.
Una estrategia nefasta

Sin embargo, si nos preguntamos que se está haciendo en materia de prevención en este campo, me atrevo a decir que se hace poco (o mucho) pero se hace mal.

He dedicado varios años de mi vida precisamente a estudiar cómo habían sido las campañas del Ministerio de Sanidad para prevenir las ITS y el aborto en los jóvenes en España.

En el año 2022, publiqué con mi querido y ya difunto director de tesis José Jara un artículo titulado Investigación sobre el diseño y la evaluación de las campañas de prevención en salud sexual dirigidas a jóvenes en España, en la Revista Internacional de Andrología.

En dicho artículo se recoge cómo las campañas a las que el Misterio ha dedicado millones de euros no han contado prácticamente con informes de diseño ni de evaluación en un alto porcentaje. Y cómo, a pesar de tener unos resultados nefastos según sus indicadores –como las cifras de ITS o el número de abortos–, las estrategias de comunicación han seguido siendo las mismas desde aquella famosa campaña de «Póntelo, Pónselo» del año 1990.

Porque estas campañas se centran en el uso de preservativo, y aun así, ni esto han conseguido, ya que desde hace más de una década su uso ha caído de una forma progresiva.

En este estudio también objetivamos cómo nunca se ha tratado el tema de retrasar el inicio en las relaciones sexuales y cómo un inicio precoz es ya en sí mismo una conducta de riesgo para la salud; y que ninguna de estas campañas reconoce como, a mayor número de parejas sexuales, más riesgo de ITS.

En las campañas de Sanidad nunca se ha tratado el tema de retrasar el inicio en las relaciones sexuales aunque un inicio precoz es una conducta de riesgo para la salud; y ninguna reconoce cómo, a mayor número de parejas sexuales, más riesgo de ITS

Más que nunca hace falta tratar estos temas en familia y animar a los padres a ser ellos quienes hablen de sexualidad con sus hijos.
Jóvenes estudiantes en una biblioteca
El 40 % de las familias no ha hablado «nunca o casi nunca» de educación sexual con sus hijos, según un estudio

José Antonio Méndez

Las relaciones sexuales no son una función ni una necesidad fisiológica más, como comer y beber. Las relaciones sexuales nos permiten a los ser humanos encontrarnos, amarnos, ser padres y madres. Una buena vida sexual es muy importante para una vida feliz y, por eso mismo, cuánto daño hace una mala experiencia sexual.

Es importante explicar a nuestros hijos que valen mucho, que el amor espera. Que no tengan prisa y que dediquen tiempo a conocerse y enamorarse antes de entregarse. Y que el éxito en la vida no tiene nada que ver con las muchas parejas, sino con el amor verdadero que es paciente, que es fiel y que espera.

Ondina Vélez Fraga es médico y profesora de la Universidad CEU San Pablo 

 https://www.eldebate.com/familia/20260205/ocultan-campanas-sexualidad-adolescentes-precocidad-infecciones-riesgo_381607.html

viernes, 19 de junio de 2026

Canadá. Le ofrecen la eutanasia por un dolor de espalda

La católica Miriam Lancaster rechazó la escandalosa propuesta de ser asesinada por un dolor de espalda. Pero fue en Italia, donde la ley la ampara, no en España, donde la ley lo permite.

Lo cuenta Manuela Antonacci en Il Timone:

Acude al hospital por un dolor de espalda y, en lugar de recibir tratamiento, le proponen la eutanasia. Esto es lo que le ha ocurrido a una mujer canadiense que, tras acudir a urgencias al despertarse con punzadas en la espalda, se encontró con que le proponían la eutanasia, incluso antes de que le hicieran ninguna prueba. 
Intentaron convencerla

Miriam Lancaster, de 84 años, de Vancouver, es la protagonista de este absurdo suceso ocurrido en abril de 2025.

Según el médico que le propuso el MAID (Medical Aid In Dying, Asistencia Médica Para Morir), la señora podría haber elegido, como alternativa a los cuidados obligados por parte del centro hospitalario al que había acudido, el Vancouver General Hospital, la posibilidad de poner fin a su vida, incluso antes de saber cuál era la causa de su dolor físico. En realidad, la causa de la lesión era bastante trivial: la mujer simplemente tenía una fractura de cadera debido a la osteoporosis. Tras permanecer una semana en ese hospital, fue trasladada a otro centro, donde se recuperó en el plazo de un mes.

Lo más escalofriante, además del hecho en sí, es que, según testifica la hija de Weaver, que estaba presente en el momento de los hechos, el médico habría intentado de alguna manera convencer a la paciente de que optara por una decisión tan extrema: "El MAID es una opción que pondría fin al dolor para siempre", le dijo. 

Obviamente, Weaver se pregunta qué habría pasado si ella no hubiera estado junto a su madre en ese momento y si la mujer hubiera padecido una enfermedad mucho más grave o si hubiera estado deprimida y, por lo tanto, fuera extremadamente influenciable. 
No es el primer caso

El problema es que en Canadá este tipo de episodios son cada vez más frecuentes.

Pensemos en lo que le ocurrió a Roger Foley, que padecía ataxia cerebelosa, un grave trastorno neurovegetativo. En 2018, este hombre se vio ante dos trágicas alternativas: desembolsar más de 1.500 dólares al día por los cuidados que necesitaba -y que no podía permitirse- o, como única y absurda alternativa, aceptar la eutanasia. Foley, afortunadamente, decidió no dejarse vencer; al contrario, tomar las riendas de la situación y denunciar al hospital y al gobierno de Ontario, realizando dos grabaciones (una de 2017 y otra de 2018) en las que, increíblemente, el personal hospitalario intentaba insistentemente empujarlo a acabar con su vida. Y que nadie piense que son casos aislados.
“Tengo pasión por vivir. No quiero renunciar a mi vida", expresa el enfermo Roger Foley.

Vida
Roger Foley, enfermo crónico y con tendencia suicida, rechaza «múltiples» ofertas de eutanasia: «Quiero vivir»

Pensemos también en la atleta paralímpica Christine Gauthier, quien hace unos años se atrevió a protestar por los retrasos en la instalación de una silla salvaescaleras en su casa. Resultado: le propusieron la muerte asistida. 
La veterana del Ejército y ex atleta paralímipica, Christine Gauthier, denunció ante el Parlamento de Canadá la proposición que le hizo un asistente: "Señora, si está realmente tan desesperada, podemos brindarle asistencia médica para que muera".

Mundo
Christine Gauthier se quejó de que no le ponían un salvaescaleras... ¡y la Administración le propuso la eutanasia!

Hay muchas situaciones y ejemplos concretos que demuestran que la teoría de la bola en el plano inclinado es cierta. Con ello nos referimos a la metáfora que describe el deslizamiento imparable hacia derivas éticamente inaceptables, partiendo de pequeñas concesiones que, inicialmente, parecen inocuas o de casos extremos. 
Un documento oficial

 Y todo ello queda demostrado también por el contenido de un documento oficial canadiense, a saber: el informe de la Comisión sobre el final de la vida en Quebec.

Para ser precisos, en la página 11 se analizaron los casos de personas que, entre el 1 de abril de 2018 y el 31 de marzo de 2019, tuvieron acceso a la aide médicale à mourir; se hablaba de al menos "tres casos" en los que "el diagnóstico de la persona era una fractura de cadera". Entonces, ¿por qué no proponer la eutanasia a quienes solo tienen un simple dolor de espalda? 

Todo esto podría llegar, incluso pronto, a nuestro país [habla de Italia, en España ya es posible: n.n.]. 
El suicida entra en visión de túnel... y los partidarios de la eutanasia lo favorecen cuando dicen que no busque más terapias

Islas de Tarsis
Buscan multiplicar por 60 la eutanasia en España; para eso, hablarán mal de la esperanza

Ejemplos tan graves deberían, al menos en teoría, influir en el debate italiano y llevar a quienes impulsan la muerte asistida a reflexionar sobre los escalofriantes escenarios que se abrirían una vez eliminadas todas las barreras que mantienen firme y sólida la concepción de la sacralidad de la vida.

 https://www.religionenlibertad.com/vida/260403/canada-hospital-dolor-espalda-ofrecen-eutanasia_117421.html

jueves, 18 de junio de 2026

Mis libros autopublicados

Cada cierto tiempo hago publicidad de mis libros. Son de bolsillo y de unas cien páginas. Reúnen mis artículos de estos veinte años y dos son temáticos.

Uno trata sobre el matrimonio y otro sobre la búsqueda de la felicidad. Cuando los ofrecía gratis se entregaron más de mil. Ahora estàn a buen precio en ebook o papel en esta dirección.

https://www.bubok.es/buscar/Acontracorriente-?s=Acontracorriente- 


 

miércoles, 17 de junio de 2026

No es tiempo de héroes, por Arturo Pérez Reverte

 

Hace poco me acompañaron ustedes en Twitter para comentar el disparate de unos libros escolares donde se introducía el doblete de judíos y judías, conversos y conversas, sospechosos y sospechosas, moriscos y moriscas. Para ser justos, consideremos que tales estupideces, aunque impresas por editoriales escolares, no son exclusiva responsabilidad de éstas. A fin de colocar libros en los colegios de las autonomías españolas, las editoriales aplican las exigencias de cada consejería. En aquel caso se trataba de Andalucía, donde los responsables y responsablas del anterior gobierno local intentaron imponer el lenguaje inclusivo más extremo. Pero los últimos textos publicados allí, según comprobé estos días, han vuelto a la normalidad. Que en España es relativa, cierto. Pero normalidad, al fin y al cabo. 
 
Con los libros de texto me quedé dándole vueltas a la cosa, incluido el peligroso intento de convertir las aulas en laboratorios de ingeniería social a disposición de cualquier profesor Bacterio que se haga con una migaja de poder: la Historia glorifica imperialismos, la ortografía y la gramática son machistas y elitistas. Todo eso. Así, lo que tacita a tacita se vierte en ciertos textos escolares acaba calando: tanteo, reacción, retroceso y vuelta de nuevo, dejando cada vez un poquito más de daño irreparable. Y de ese modo, de derrota en derrota, hasta la victoria final. 
 
Frente a eso hay sólo dos oposiciones posibles: los profesores y los padres. Entre los primeros los hay que, resignados, aceptan la barbaridad porque así figura en el libro que les colocan, y no se complican la vida. Otros creen en ello, coinciden con el espíritu del texto y enseñan en consecuencia. Y aquellos a quienes ideas o conocimiento sitúan en desacuerdo con el disparate, ponen de lado el texto o limitan con astucia y sentido común los estragos entre sus alumnos. En cuanto a los padres, repiten esos comportamientos: unos pasan por completo, a otros les parece bien que sus niños hablen como pequeños gilipollas y digan que Colón fue un genocida, y otros animan a los cachorros a ser ellos mismos y no tragar. Y es precisamente ahí donde surge el principal problema: en los que no tragan. 
 
Hace falta mucho amor por el intelecto de un hijo, mucha entereza y mucha confianza en su carácter para convertirlo en disidente. Cuando un padre muestra a un hijo la verdad de una biblioteca, está creando un insurgente: un rebelde ante un sistema que, precisamente, desprecia las bibliotecas. Y es curioso considerar cómo han cambiado las cosas en torno a la palabra disidente. Serlo antes era enfrentarse al sistema. Un disidente luchaba contra lo establecido, y por eso era un peligro para el ambiente social cuyas reglas no compartía. Una amenaza. Ahora es al revés: en esta falsa individualidad multiplicada por millones en las redes sociales, donde todo el mundo coincide en considerarse disidente de algo, quien de verdad destaca es el que discute los lugares comunes convertidos hoy en norma social universal, cada vez más sólida entre quienes creen jugar solos en su propio campo, que en realidad es asombrosamente idéntico al del vecino. 
 
Ésa es la paradoja. La sociedad actual, el sistema construido con la suma de millones de teóricas disidencias, asfixia al actual y verdadero disidente. Gracias a las redes sociales, esa represión se ejecuta masiva y en tiempo real. Y así, quien actúa fuera del grupo se ve reprimido e infectado por las analfabetas simplezas con que hoy se construyen las ideologías. Antes, un disidente era un héroe social: alguien a quien se admiraba e imitaba. El sistema establecido le tenía miedo, pues detectaba ahí el virus de la revolución. Hoy, un chico ajeno al sistema sólo es un apestado, un marginal sin futuro. Nadie lo teme, pues ya no hay victoria posible. Únicamente lo desprecian. En el colegio, profesores y compañeros lo aíslan porque si se cuestiona el discurso oficial, si razona, si discute, es en agraz un fascista, un machista, un maltratador, un xenófobo, un asocial. Su hijo o su hija, dicen a los padres, razona con excesiva insolencia, levanta mucho la mano, no se integra en el equipo. No piensa según las reglas impuestas por millones de idiotas que se consideran libres porque creen haber triturado las viejas reglas sin advertir que ellos mismos son la regla nueva. Cuando la disidencia se hace sistema, nadie admira al que todavía la practica. En un mundo donde hasta el más menguado cree disentir de algo, y eso es precisamente lo que iguala y masifica hoy a tanto borrego, el verdadero rebelde, el agitador, no tiene ya ninguna posibilidad. No le queda otra que, fiel a sí mismo, echarse al monte como aquellos antiguos bandoleros que acababan vendiendo cara la piel entre montes y breñas, acosados como lobos por la Guardia Civil. ¿Y qué padre desea eso para sus hijos? 
 
https://arturoperez-reverte.blogspot.com/2021/05/no-es-tiempo-de-heroes.html

martes, 16 de junio de 2026

La pareja

 Una vez me dijeron que una pareja es como una flor que hay que regar cada día. Y yo que entiendo de plantas sè que a veces sólo con agua no es suficiente.

Hay plantas que necesitan sol o sombra, humedad o sequedad ambiental. Y hay veces que por más que lo intentes no hay manera de sacarlas adelante.

 Y es que las plantas, como las parejas, cada cual viene de un hábitat determinado que a veces no es posible adaptar al nuevo. Otras afortunadamente sí.


 

lunes, 15 de junio de 2026

Vacunas de Arn

 HHS RFK Jr Anuncia la TERMINACIÓN de 22 inversiones en el desarrollo de vacunas de ARNm (más de 500 millones de dólares), y cambia el enfoque hacia alternativas más seguras tras una tasa de fracaso del 95%


- Anuncia la terminación completa de 22 inversiones en el desarrollo de vacunas de ARNm debido a su ineficacia contra infecciones respiratorias superiores como COVID-19 e influenza.

- Kennedy explica que la Autoridad de Investigación y Desarrollo Biomédico Avanzado (BARDA) está reasignando 500 millones de dólares hacia plataformas de vacunas más seguras y amplias que sigan siendo efectivas a pesar de las mutaciones virales.

- Destaca el fracaso de las vacunas de ARNm, señalando que incluso con múltiples refuerzos, no previenen las infecciones respiratorias superiores y la inmunidad disminuye rápidamente.

- Su objetivo es priorizar estrategias de vacunación que no colapsen ante las mutaciones virales.

- Este anuncio llega después de un estudio de 2023 en The Lancet Infectious Diseases que reveló que el 95% de los receptores de vacunas de ARNm aún contrajeron COVID-19, subrayando lo ineficaces que fueron.

domingo, 14 de junio de 2026

El mercado que fabrica descendencia para los ultra ricos, por María Martín

 La reciente investigación de The Wall Street Journal sobre la industria de los vientres de alquiler revela un escenario inquietante:

    agencias radicadas en Estados Unidos estarían facilitando, de manera sistemática, la “venta” de bebés a clientes internacionales —entre ellos, “ultra-ricos ciudadanos chinos”— que buscan engendrar auténticos ejércitos de hijos repartidos por el mundo.

El caso más extremo que menciona el reportaje es el de un magnate de los videojuegos, Xu Bo, que habría llegado a ser padre de más de 100 niños nacidos en territorio estadounidense. No se trata aquí de historias aisladas ni de decisiones privadas sin impacto social.

    Estamos ante una maquinaria transnacional diseñada para convertir el deseo adulto en producto, y a los niños en el resultado entregable de una cadena logística.

Cualquier persona de buena voluntad— debería sentirse indignado.

Según detalla el periódico, “ha surgido un sofisticado mercado internacional” compuesto por agencias de subrogación, despachos de abogados, clínicas, servicios de entrega y niñeras, incluso “para recoger a los recién nacidos en los hospitales”, todo orientado a satisfacer esa demanda.

El precio llega a cifras escalofriantes: hasta 200.000 dólares por niño. Lo esencial no es solo el monto, sino lo que implica: cuando existe una tarifa por unidad, cuando se habla de “coste por niño”, el lenguaje del mercado termina colonizando el lenguaje de la dignidad humana.

El reportaje sugiere, además, motivaciones que retratan crudamente una mentalidad instrumental:

    algunos ejecutivos chinos quieren construir imperios empresariales con sus hijos varones, como si los niños fueran piezas de un tablero corporativo.

Otros incluso buscan casar a sus hijas con hombres influyentes, tratando la descendencia como capital social. En ese contexto aparece otro dato: un hombre habría “comprado docenas de óvulos” de modelos, una doctora en finanzas y una músico, pagando entre 6.000 y 7.500 dólares por óvulo.

    La lógica es transparente: seleccionar, pagar, producir. La vida humana queda atrapada en el mismo marco mental con el que se adquieren activos.

Aquí aparece un contraste llamativo: los vientres de alquiler son ilegales en China, mientras que en Estados Unidos está “virtualmente sin regular” en amplias zonas. A esto se suma el elemento de la ciudadanía por nacimiento: los niños nacidos en suelo estadounidense obtienen la ciudadanía, con todos los derechos futuros, incluido votar, ocupar cargos públicos e incluso aspirar a la presidencia. Esa realidad genera incentivos perversos y consecuencias políticas que merecen debate.

Sin embargo, la preocupación principal no debería reducirse a cálculos geopolíticos. El núcleo del problema es humano: ¿qué sucede con los niños cuando se los fabrica bajo contrato y se los dispersa por el mundo como resultado de un servicio?

Un ejemplo particularmente alarmante citado en la información es el de Xu Bo, quien habría litigado en tribunales estadounidenses mediante videollamada para afirmar derechos parentales sobre niños a los que nunca conoció, cuyas madres nunca conoció y cuyas vidas querría controlar a distancia desde China. Estos niños —hijos de una industria— no serán criados ni por sus madres genéticas (si hubo donación de óvulos) ni necesariamente por sus madres gestantes. Y resulta difícil imaginar relaciones familiares auténticas cuando hay más de 100 medio hermanos y un padre ausente incluso del proceso judicial presencial que consolidaría su autoridad.

Este fenómeno expone un deslizamiento cultural profundo: durante décadas, en buena parte de Occidente, se ha debilitado la visión —particularmente cristiana— de los niños como seres vulnerables, preciosos, portadores de dignidad incondicional.

    En su lugar, se abre paso una comprensión post-humana: el niño como producto.

El texto lo dice con crudeza al citar que el dueño de una agencia en California “había ayudado a completar un pedido” de 100 niños para un cliente chino, repartiendo la solicitud entre varias agencias. “Completar un pedido” de niños. Ese lenguaje no es un accidente: delata una estructura mental. Donde hay pedidos, hay mercancía.

La afirmación clave es doble: primero, cada niño, sin importar cómo haya sido concebido, es un regalo y posee una dignidad inviolable. Por eso se acoge y se ama a todo niño, incluso en circunstancias trágicas como violación o incesto.

Pero segundo, reconocer la dignidad del niño no implica legitimar los procedimientos que lo trataron como objeto. Se puede —y se debe— amar al niño sin convertir en intocable el mecanismo que lo produjo.

Bajo esa lógica, se sostiene que prácticas como los vientres de alquiler o ciertas formas de reproducción asistida que separan sistemáticamente al niño de sus padres biológicos deberían prohibirse, también frente a la “turistificación” reproductiva: extranjeros aprovechándose de vacíos legales para hacer en otro país lo que su propio país prohíbe.

Además, no es solo un fenómeno de multimillonarios extranjeros. El texto recuerda que la industria “baby-making” también seduce a élites tecnológicas occidentales. Se mencionan ejemplos como Elon Musk, padre de 14 hijos nacidos mediante técnicas impersonalizadas, o el inversionista Peter Thiel apoyando cadenas de clínicas de fertilidad. La pregunta de fondo es incómoda:

    si los líderes culturales y tecnológicos normalizan la fabricación de hijos como proyecto personal, ¿qué freno ético quedará para el resto de la sociedad?

Aquí conviene recuperar una analogía histórica que el texto propone con fuerza: en la Nueva Orleans esclavista, los abolicionistas se horrorizaban al ver niños arrancados de sus madres y vendidos en subastas. Los defensores de la esclavitud hablaban de “derechos de propiedad” y “derechos de los estados”.

Pero, en el fondo, sabían que defendían algo deshumanizante: seres humanos convertidos en bienes. Salvando las distancias, la lógica que convierte la maternidad en alquiler y a los bebés en entregas también suena, en el fondo del corazón moral, como una transgresión grave: “los vientres no son habitaciones de motel” y los niños no son paquetes que un servicio de entrega trae a casa.

La conclusión, entonces, no se resuelve con “regular mejor” una industria que, por su propia lógica, comercializa la vida humana. Así como no habría sido posible hacer moral la esclavitud simplemente mejorando condiciones laborales, tampoco se vuelve moral la compra de bebés añadiendo capas de papeleo o supervisión.

    Si el núcleo es la cosificación, el problema no es un exceso corregible: es el principio.

Por eso el texto termina con una frase tajante, provocadora y deliberadamente radical: hay que cerrarlo todo. Incluso cuando los clientes sean chinos ultra-ricos. Incluso cuando el negocio sea sofisticado, internacional y legalmente ingenioso. Porque si algo debe quedar claro es esto: los niños no se venden. Los niños necesitan vínculos reales con su madre y su padre. Y los adultos —por más dinero que tengan— deben aceptar límites a sus deseos.

 https://www.forumlibertas.com/ejercitos-de-hijos-el-mercado-que-fabrica-descendencia-para-los-ultra-ricos/

sábado, 13 de junio de 2026

Las delirantes teorías sobre Bad bunny para justificar su éxito prefabricado, por Mario de las Heras

magínese estar todo el rato hablando de una piedra. En la televisión, en las redes, en los periódicos... La piedra omnipresente. Al principio de su aparición se informa de su procedencia, de su composición, de su edad, de su color o de su tamaño.

¿Y después de qué? No se entiende mayor interés por el origen de esta piedra. Pero el caso es que la piedra sigue apareciendo en todas partes. La piedra llega a España y se expone durante diez días en un museo. Y se produce la locura: colas interminables para ver a la piedra.

Ninguno de los visitantes se pregunta qué tiene la piedra. Simplemente quieren verla, estar a su lado. Y entonces el fenómeno se agiganta desde la inanidad de la piedra de cuyo objeto comienzan a aparecer teorías que hacen de la piedra algo trascendente.
Bad Bunny
Por qué el éxito de Bad Bunny se parece más al de Amancio Ortega que al de Elvis Presley

Mario de las Heras

Una piedra que refleja la idiosincrasia del lugar donde fue encontrada, a saber: la dureza de una tierra y la tonalidad de sus paisajes, junto a brillo de los ojos de su gente. Un suponer. Humo en todo caso. La farfolla del arte moderno. Una jerga sobre la nada y una crítica que se devana los sesos para encontrar la justificación más peregrina para darle importancia a una piedra.

«Una rosa es una rosa es una rosa», escribió Gertrude Stein. Hoy quizá hubiera escrito «un plátano es un plátano es un platano», en referencia a Comedian, la obra de Maurizio Cattelan, como hubiese escrito «Bad Bunny es Bad Bunny es Bad Bunny». Pero hay quienes se empeñan en que una rosa, un plátano y y Bad Bunny son más de lo que son.
Enrico Caruso y Bad Bunny
¿Quiénes eran los ídolos musicales a principios del XX y quiénes lo son a principios del XXI?

Mario de las Heras

Hemingway escribió que Stein le enseñó a prescindir de los adjetivos, esto es, a decir que Bad Bunny es Bad Bunny es Bad Bunny. Sin embargo Bad Bunny es como la piedra del principio de estas palabras, sobre el que hasta se hacen ensayos, no es para menos, pero no en dirección a su verdad, sino a la de su posverdad.

La periodista Marta Fernández ha escrito un ensayo titulado Bad Bunny ganó a las máquinas donde la tesis (la del título) es interesante: «Ya hay herramientas sintéticas que replican voces de cantantes que suenan perfectas, pero eso no nos llega. Lo que nos llega es el error. La posibilidad de caer y volver a levantarnos».

Se refiere Fernández a un mensaje que llega independientemente de la manifestación artística a través del que aquel se representa. Tras de lo cual puede venir cualquier cosa. Se quiere decir lo que cada uno estime inconveniente.
Bad Bunny durante su actuación en Madrid el 30 de mayo
La locura de Bad Bunny, un nuevo pastor para millones de ovejas

Mario de las Heras

Dice la autora de Bad Bunny ganó a las máquinas que «la discografía de Bad Bunny es la tradición musical de Puerto Rico sudada por él mismo. Sudada, llorada, bailada, disfrutada y gozada en su cuerpo. Y por eso nos llega, porque contiene toda esa experiencia humana».

¿Pero cómo puede ser eso posible con esa ausencia de talento artístico tan patente y sin embargo tan tristemente invisible para tantos? No se trata de poner el foco en la obra de una estimable escritora y periodista, sino de intentar mostrar que Bad Bunny es una piedra, pese a las esforzadas teorías que intentan explicar el fenómeno de la piedra.

Un verdadero fenómeno artístico que trasciende de su ámbito no necesita explicarse porque hay razones artísticas que lo hacen trascender de dicho ámbito. No es el caso de Bad Bunny, cuya trascendencia es únicamente un denodado empeño (conseguido) por elevar el ejercicio multimillonario y multitudinario a la categoría de arte. Un arte nuevo inexistente.
La posverdad

Hay críticas musicales que han llegado a elogiar el «arte» de Bad Bunny para bailar, lo cual es imposible porque no baila. No se han atrevido a elogiar sus cualidades vocales, pero hay tiempo sobrado para que caiga esa barrera inverosímil. La posverdad todo lo puede, como que el feminismo más incisivo en otros casos menores no dice ni mú por el proceso de selección de invitadas a la famosa casita prefabricada como todo en este engendro de la posmodernidad.

https://www.eldebate.com/cultura/20260610/delirantes-teorias-sobre-bad-bunny-justificar-exito-prefabricado_426497.html
 

Lo que ocultan las campañas de sexualidad para adolescentes, por Ondina Vélez

l martes se publicó en este medio una noticia acerca del estudio HBSC 2022, y la conducta sexual de los jóvenes, presentado por el Ministeri...