Diario conservador de la actualidad

El que escandalice a uno de estos pequeños que creen, más le valdría que le encajasen en el cuello una piedra de molino y lo echasen al mar. Si tu ojo derecho te induce a pecar, sácatelo y tíralo. Más te vale perder un miembro que ser echado entero en la “gehenna”. Si tu mano derecha te induce a pecar, córtatela y tírala, porque más te vale perder un miembro que ir a parar entero a la “gehenna”.

miércoles, 13 de mayo de 2026

La España rica que devino pobre, por Jesús Cacho

La muerte del futbolista portugués Diogo Jota y de su hermano André Filipe, fallecidos en la madrugada del jueves a consecuencia de un trágico accidente ocurrido en la autovía A-52 que une Benavente (Zamora) con Porriño (Vigo), tal vez hubiera podido evitarse si la Dirección General de Carreteras hubiera invertido lo suficiente para mantener la capa de rodadura en unas condiciones mínimamente aceptables. Hace años que los usuarios de esa vía vienen denunciando la situación de abandono, los desniveles, cuando no socavones, del firme, las grietas en múltiples tramos, las rodadas de los vehículos pesados, los parches en el carril derecho que obligan a muchos conductores, aún a riesgo de sanción, a circular por el izquierdo, una situación particularmente peligrosa en días de lluvia o escasa visibilidad. El deterioro de la A-52 ni es nuevo ni es único. Las autovías radiales (antiguas Nacionales) que desde los años setenta unen Madrid con la periferia son una auténtica trampa mortal para conductores desprevenidos tentados a pensar en algún momento que ruedan por una autopista de verdad. Hace décadas que estas vías, que soportan un tráfico intenso, hubieran necesitado no de un lavado de cara sino simple y llanamente de un trazado nuevo acorde con los tiempos. Toda la red de carreteras presenta un estado lamentable por falta de inversión en su mantenimiento. Autopistas antaño de peaje han vuelto a ser de tránsito libre con el consiguiente y rápido deterioro porque nadie se ocupa de su conservación. Hay dinero para todo menos para el cuidado de las infraestructuras básicas. Desidia. Conozco bien el caso de una autovía de trazado relativamente reciente, la A-67 que une Palencia con Santander, convertida a poco de ser inaugurada en una auténtica gymkana donde es imposible pasar de los 100 km hora so pena de jugarte la vida. A la falta de inversión se une la corrupción, corrupción de la constructora que oferta a la baja precios temerarios, y corrupción de la autoridad correspondiente que recibe la obra nueva, o la reparación integral de la vieja, sin preguntarse por la calidad de los materiales empleados.

Las únicas inversiones en infraestructuras han tenido lugar en la red ferroviaria de alta velocidad, con abandono total de la red secundaria que antaño daba servicio a millones de personas. De nuevo un ejemplo práctico: la línea de AVE que unirá Palencia con Santander (un decir, porque la alta velocidad solo llegará hasta Reinosa) se ha convertido en quintaesencia del disparate, una obra -imposible de rentabilizar a medio y largo plazo- debida al capricho de un charlatán de medio pelo, el ex presidente cántabro Revilla, que la planteó como una exigencia personal a Pedro Sánchez a cambio de su apoyo parlamentario. Los recientes sucesos ocurridos en distintas vías de AVE, con miles de pasajeros abandonados durante horas, sin información y sin una simple botella de agua, o el todavía más reciente escándalo de las filas kilométricas de Barajas para pasar el control de pasaportes, han tenido  la virtud de despertar de la siesta a millones de españoles convencidos de vivir en el mejor de los mundos cuando la pura y dura realidad es que habitan un país que camina aceleradamente hacia el Segundo Mundo. Un país donde casi nada funciona. Una España en vías de subdesarrollo. Una España de apagones. Pero no solo es la quiebra de las infraestructuras. Es mucho más. Es una Sanidad cuya calidad se deteriora a ojos vista, con listas de espera inaceptables y con profesionales que huyen al extranjero donde son mejor retribuidos y tratados. Es una enseñanza caída en el pozo del aprobado general, igualdad en la mediocridad, por culpa de unos Gobiernos que han renunciado a la excelencia porque conscientemente desean consumidores amaestrados dispuestos a dormitar en el rebaño. La masa en versión Elias Canetti. Es una Justicia que tarda 10 años en resolver pleitos que en Estados Unidos se sustancian en seis meses, con jueces y fiscales mal pagados y ahogados por montañas de papeles. Es una Administración que no atiende, con ventanillas cerradas (“vuelva usted mañana”) a pesar de que el número de funcionarios públicos no ha dejado de crecer. Es la vivienda, de nuevo convertida en otra gran burbuja. Es la España absurdamente cara, que soporta resignada un escandaloso desequilibrio entre precios y salarios… 

    Un país donde casi nada funciona. Una España en vías de subdesarrollo. Una España de apagones. Pero no solo es la quiebra de las infraestructuras. Es mucho más

Según datos de la IGAE (Intervención General de la Administración del Estado), en 2017, último ejercicio cerrado por el Gobierno Rajoy, el total de recursos no financieros del Estado fue de 444.005 millones de euros, equivalente al 37,95% del PIB, cifra a la que hay que añadir los 35.903 millones de déficit con que cerró el año (3,07% del PIB). En total, 479.908 millones. Pues bien, en 2024, esos ingresos ascendieron a 672.659 millones (incremento acumulado del 51,4%), equivalente al 42,26% del PIB, suma a la que hay que añadir los 50.187 millones de déficit público con que cerró el ejercicio (3,15% del PIB). En total, 722.846 millones de euros. Lo anterior permite afirmar que el aumento de ingresos fiscales -fondos europeos, inflación, subidas de impuestos (la más importante de las cuáles es el aumento del tipo efectivo del IRPF, más de 14.000 millones anuales)- ha ido íntegramente al sumidero de un gasto público que ha aumentado casi cuatro puntos y medio de PIB, pasando del 41,02% al 45,42% del PIB (en cifras absolutas de 479.908 millones en 2017 a 722.846 millones en 2024, gasto público total consolidado, lo que en términos nominales es un récord histórico). De modo que el Gobierno Sánchez se ha pulido cerca de 245.000 millones de euros extras entre los ejercicios de 2018 y 2024, dinero en parte destinado al pago de unas generosas pensiones, asunto convertido en la nube negra que amenaza la estabilidad financiera de un país que ha decidido vivir al día como si no hubiera un mañana, porque nadie se atreve a contarle la verdad al voto pensionista. ¿Cuántos de esos 243.000 millones extras serían necesarios para mantener en buen estado la red viaria básica? Una cifra muy menor, pero no hay dinero para la mejora de las infraestructuras, ni para revertir el deterioro galopante de la Sanidad, la Educación, la Justicia y los servicios básicos que el Estado presta a la ciudadanía. Si lo hay para subvenciones y paguitas destinadas a alimentar el caladero de voto socialista, ayudas al desarrollo (la contribución que los pobres de los países ricos hacen a los ricos de los países pobres), ONGs del más variado pelaje (todas de izquierdas), dinero inexplicado a Marruecos y un larguísimo etcétera que el capo de la banda que nos gobierna maneja con absoluta liberalidad. Como alguien ha escrito, el socialismo no es un fracaso económico: es un saqueo exitoso.

La inversión en infraestructuras fue una de las grandes víctimas de la crisis financiera de 2008, al punto de que en 2024 esas inversiones no llegaban ni a la mitad (apenas el 41%) de las de aquel año.  El resultado está a la vista. Imposible, por otro lado, no relacionar el deterioro imparable de los servicios con el espantoso clima de corrupción en el que vivimos, el saqueo de lo público, los fraudes en ayudas, concesiones y licitaciones, el nepotismo y el acomodo de familia, amigos y putas en la nómina de las empresas públicas. Todo parece tolerarlo con resignación un Juan Español que lleva 20 años viendo caer su renta per cápita, viendo descender su poder de compra, viviendo peor en suma, con las nuevas generaciones condenadas a no poder comprar una vivienda y formar una familia. Lo que no decae es la fiebre recaudatoria de este Gobierno. “La recaudación tributaria ha vuelto a acelerar en 2025” escribía esta semana J. Jorrin en El Confidencial. “En los cinco primeros meses del año, la Agencia Tributaria (AEAT) recaudó 122.000 millones (devoluciones incluidas), lo que supone un incremento de la recaudación del 11,5% respecto de los mismos meses del año anterior”. Es lo único que de verdad funciona en España. El puño de hierro de Hacienda en búsqueda insaciable de recursos en los bolillos de las clases medias con los que atender el despilfarro, si no el saqueo, socialista. Una AEAT que trata a los ciudadanos como delincuentes y no como sujetos de pleno derecho. Una institución que maltrata a las pymes y al ciudadano normal que no puede permitirse el lujo de litigar durante años, de costearse abogados y de tener que pagar las multas para poder acudir a los tribunales. Una institución en guerra con la ciudadanía. 

    Si hay dinero para subvenciones y paguitas destinadas a alimentar el caladero de voto socialista, ayudas al desarrollo, ONGs del más variado pelaje, dinero inexplicado a Marruecos y un larguísimo etcétera

Y un Gobierno empeñado en hacer la vida cada día un poco más difícil, más cara, más mediocre, a ese ciudadano normal que se niega a abdicar de su capacidad para decidir libremente su futuro. Un futuro que, a falta de un gran movimiento regenerador, en lo político y lo económico social, que no se avizora en el horizonte, solo puede ir a peor. Por varios motivos. Los intereses de la deuda, por ejemplo, que se ha financiado a tipos muy bajos y que habrá que refinanciar a tipos más elevados a su vencimiento. El envejecimiento de la población, que va a disparar al alza un gasto sanitario (sin mencionar la dependencia) ya muy elevado. Y, naturalmente, las pensiones, el elefante en la habitación. La CE prevé un aumento de 6,6 puntos de PIB (110.000 millones de incremento anual al PIB actual) para 2070, derivado fundamentalmente de la reforma de Escrivá. Y por si las desgracias fueran pocas, al elenco se ha sumado el gasto en Defensa, que quizás no sean los 5 puntos de PIB que Trump reclama desde Washington, pero sí otro punto y medio, es decir un mínimo de 20.000 millones a medio plazo. Si a esta ensalada se le añade el cupo para Cataluña, esa financiación singular base del acuerdo de investidura entre PSC y ERC que permitió a Salvador Illa convertirse en presidente de la Generalidad, entonces el cóctel es simplemente insostenible, como Jesús Fernández-Villaverde y Francisco de la Torre han puesto de manifiesto en su “La factura del cupo catalán: Privilegios territoriales frente a ciudadanía”.

Un español residente en China desde hace años resumía días atrás en twitter sus impresiones tras una reciente visita a España: “Da la sensación de que se trabaja para sobrevivir, sin más, y nadie tiene sueños de grandeza. Todo el mundo va tirando y no hay quien crea en la clase política. Sin una élite capaz a la que referenciarse, el español es incapaz de propulsarse y buscar un destino colectivo al que darle grandeza. Al mismo tiempo, noto un gran rechazo al desarrollismo. Todo lo majestuoso y colosal está mal visto. El trampantojo ecologista ha calado y se rechaza cualquier intervención humana amplia. El “gran cambio” de La Coruña parece estar en la calle San Andrés, por ejemplo, que está parcialmente peatonalizada y con banquitos y arbolitos. Eso es lo que quiere la mayoría de la gente: intervenciones mínimas que queden bien”. Esa falta de ambición colectiva, ese abrazo a la mediocridad, esa resignación, está muy presente en la madrileña “Operación Chamartín”, quizá el desarrollo urbanístico más ambicioso de los actualmente en marcha en España. Desde hace 32 años, Madrid espera el arranque de este megaproyecto que cual desventurado Sísifo es víctima de interminables conflictos judiciales, trabas burocráticas y trámites administrativos que amenazan con postergar su virtualidad otras tantas décadas. “En el mejor de los escenarios, solo unas pocas viviendas podrían empezar a entregarse dentro de cinco años, porque la realidad es que faltan todavía muchos hitos por cumplir en todo este desarrollo”. Cuando la “Operación Chamartín” se compara con la velocidad y la audacia con la que en China se ponen en marcha -y se terminan- faraónicas obras de infraestructura, la conclusión no puede ser más desoladora para los españoles. “Para cualquiera que haya viajado por Asia, es evidente que España se ha quedado atrás. Una isla de disfrute a costa de sus propios habitantes, dirigidos por una elite cipaya que vende el país al por menor, viviendo de rentas del pasado mientras camina hacia el abismo”.

De alguna manera los españoles tienen lo que se merecen, lo que hemos elegido, lo que hemos votado. Desde 2004 al menos hemos puesto el futuro del país en manos de vagos y maleantes, algo que, más allá de las ideologías, debería avergonzarnos como ciudadanos europeos del siglo XXI. A un presidente tonto de baba, además de mala persona (Zapatero), le sucedió otro inepto, un tipo que a duras penas hubiera podido dirigir una junta de vecinos (Rajoy), y tras este llegó a la Moncloa un aventurero de la política con ínfulas de dictador, además de un acreditado delincuente (Sánchez). Los españoles les elegimos. Al final, la clase política de un país es el reflejo fiel del capital humano que lo compone. Los partidos no hacen sino trasladar la voluntad colectiva de sus votantes. En España no hay partidos reformistas porque el español medio abomina de las reformas y solo acepta lavados de cara, revoques de fachada. Por eso resulta casi imposible pensar en un Gobierno capaz de meterle mano al gasto público (y reducir impuestos, dejando el dinero en el bolsillo de sus dueños), porque el español medio no concibe la vida sin la droga de un Estado cada vez más acaparador de recursos, más gastón, más despilfarrador, más intervencionista. ¿Que los jubilados quieren más y mejores pensiones, al margen de la riqueza que sea capaz de producir el país? El Gobierno de turno se dedica a darles gusto subiéndolas e indiciándolas al IPC, y que le vayan dando a las futuras generaciones. Al español medio la corrupción no le parece en el fondo tan mala porque está convencido de que él mismo mordería esa manzana si tuviera oportunidad. El español medio no cree en el mercado: por ideología en unos casos; porque ha asistido a su perversión/desnaturalización, en otros. El resultado de las malas decisiones políticas tomadas por Gobiernos mediocres y sostenidas en el tiempo termina por afectar al nivel de vida del español medio, dañando su capacidad de compra, haciendo a la ciudadanía más pobre, robándole el futuro.

    En España no hay partidos reformistas porque el español medio abomina de las reformas y solo acepta lavados de cara, revoques de fachada

En estos últimos 20 años hemos asistido a una degradación moral e intelectual de la clase dirigente sin parangón. Nunca ha tenido España una tal clase digna de semejante nombre, unas elites capaces de actuar de faro en el que referenciar comportamientos y conductas. A nuestro país le ha hecho mucho daño el silencio cómplice de la dirigencia empresarial y financiera, su miedo a hablar, su cobardía, su pánico a discrepar del Gobierno de turno. Tres o cuatro grandes empresarios vivaquean hoy y hacen fortuna lejos del avispero madrileño. El resto son ejecutivos que se han hecho fuertes en la cúpula de las empresas y que se han acostumbrado a vivir al socaire del Gobierno, gente que conoce al dedillo ese catecismo de la corrupción según el cual aquí es imposible hacer una obra sin pagar la correspondiente mordida al partido de turno. La pérdida en las últimas décadas de calidad/capacidad de la clase política, en particular, ha sido un fenómeno tan llamativo como aterrador. Tenemos una vicepresidenta analfabeta, además de comunista, y ministros/as que uno no querría en su equipo ni para apagar las luces. España camina aceleradamente hacia un declive que podría ser irreversible si el partido que hoy es la alternativa no toma conciencia de la necesidad de una profunda revolución democrática a base de las inevitables reformas de fondo. Exhibir en el Congreso a José María Aznar y a Mariano Rajoy no parece la mejor tarjeta de presentación cara al inmediato futuro. Ya no valdrán las medias tintas ni los revoques de fachada. He ahí un hombre solo ante el peligro: Alberto Núñez Feijóo. Si duda, si se acobarda, si trastea en modo Rajoy, en 2029 o en 2030 le aparecerá sin la menor duda un nuevo Bárcenas dispuesto a llevar al PP, y con él a España, definitivamente al hoyo. Esta sí que será la última oportunidad. 

 https://www.vozpopuli.com/opinion/la-espana-rica-que-devino-pobre.html

martes, 12 de mayo de 2026

Maternidad

 Hay una corriente ahora en contra de tener hijos, especialmente las mujeres, porque no niego que el embarazo, el parto y la crianza pueden ser duros. Pero es lo que hay.

Compensa indudablemente a corto, medio y largo plazo. Aún así hay veces en que una se siente poco valorada, la verdad. No lo voy a negar, pero aún así no lo cambiaría por nada. 


 

lunes, 11 de mayo de 2026

25 millones de vergüenzas, por itxu Díaz

Ahora que Mónica García ha accedido a financiar el fármaco para el tumor infantil más frecuente, tras un bochornoso intento de librarse de hacerlo que ha durado meses y que ha causado un dolor inmenso a las familias afectadas, es hora de hacer algunas consideraciones sobre el odio profundo que este Gobierno no oculta hacia todos los españoles. Es el Gobierno de la muerte, fascinados por abortos y eutanasias, pero con un desprecio nauseabundo por la vida de los demás, más aún por la vida de los menores con enfermedades graves, a los que les niegan una y otra vez tratamientos innovadores, y a cuyo paso estos cretinos okupas de coche oficial deberían besar repetidas veces el suelo, aspirando un poco de la dignidad y la belleza que no conocerán en toda su maldita vida.

Convengamos que, de la estratosférica cifra de dinero público que el Gobierno arroja a la pira de su insaciable maquinaria, el más loable de los destinos es la atención sanitaria, y más aún la atención sanitaria de niños con enfermedades graves. Con una falta de sensibilidad que define al personaje, la ministra Mónica García mantuvo desde febrero la negativa a financiar el blinatumomab, anticuerpo fundamental para tratar de salvar la vida a niños con leucemia linfoblástica aguda. Me ahorro calificativos que me merece la señora y que laten a esta hora en mi cabeza, por si están ustedes leyendo y desayunando a la vez.

Justificó esta maldad García con una lluvia de argumentos inverosímiles, descalificaciones a la oposición –que sin duda es exactamente lo que importa a las familias de los niños con cáncer—, y con balbuceos sobre la sostenibilidad del sistema sanitario. Es decir, vetaban el medicamento por falta de presupuesto. Y es esta última objeción la que me inflama ardorosamente las nobles localizaciones. Porque en esta saqueadísima nación hay pasta para absolutamente todo, para lo más enloquecido que puedas imaginar, menos para lo importante. ¿Cómo se lo explico, García?

Señora, que su Ministerio gasta más de 130 millones de euros al año en financiar, promover, y casi imponer el aborto en todas sus modalidades.

Señora, que su Gobierno regaló 60 millones de euros a la corruptísima OMS, responsable de ocultar junto a China el origen y la verdadera dimensión del coronavirus, solo porque Trump decidió abandonar esa inútil organización.
Del autor

    4 Abr. 2025: El Desembarco de Progresía
    28 Mar. 2025: Periodistas
    21 Mar. 2025: La España de la melancolía
    14 Mar. 2025: Una torre sobre un yermo

Señora, que su Ministerio compró a unos chinos 500.000 batas desechables por 11 millones de euros, abonando 16,7 euros por unidad cuando en el mercado se ofrecían 0,30 euros; que solo le falta arrojar fajos de billetes por la ventana del ministerio.

Señora, que su Gobierno destinó mil millones de euros a comprar material sanitario durante la pandemia, pero solo justificó la entrega a comunidades autónomas del equivalente a 256 millones, mientras tenemos sobradas razones para preguntarnos si los 748 desaparecidos estarán escondidos bajo la cama de una suit de Paradores.

Señora, que si no fuera por el voto en contra de la oposición, habría salido adelante su estúpida idea de crear una Agencia Estatal de Salud Pública poniendo al frente de la misma a Fernando Simón, el inútil que hizo que la pandemia fuera devastadora, insoportable y ruinosa para España, dejando a la nación en coma desde entonces.

Señora, que su momento más memorable al frente de Sanidad fue la lucha histérica e histriónica contras las sombrillas que ponen "Heineken" o "Estrella Galicia", incluso aunque sean 0,0%, que es el modo que idearon tiempo atrás las cerveceras para burlar las trabas que tanto divierte poner a los políticos al sector privado desde sus cómodos sillones ministeriales.

Señora, que sin necesidad de buscar mucho en las mil partidas despilfarradoras de Sánchez, su Gobierno ha pedido que el catalán, el gallego y el euskera sean lenguas oficiales en la UE, comprometiéndose a asumir íntegramente los 132 millones de euros al año que cuesta a Europa esta gilipollez; millones y millones de euros más de lo que costará el tratamiento de blinatumomab a los niños enfermos. Pero, claro, ¿qué es más importante?

Se lo diré yo. Lo más importante es su dimisión. Que se largue a casa. Porque, no sé ustedes, pero yo no me fio en absoluto de una ministra de Sanidad que, a pesar del clamor social, la movilización periodística, y el consenso médico, ha tardado años en pasar por el aro y financiar un medicamento que puede salvar la vida a decenas de niños españoles enfermos de leucemia. Que el retraso de años en los que se ha atrincherado en estúpidos argumentos, sabiendo que cada día es crucial para salvar la vida de un niño con cáncer, define íntegramente, no al político, sino a la persona.
- Seguir leyendo: https://www.libertaddigital.com/opinion/2025-04-25/itxu-diaz-25-millones-de-verguenzas-7247172/

 https://www.libertaddigital.com/opinion/2025-04-25/itxu-diaz-25-millones-de-verguenzas-7247172/

domingo, 10 de mayo de 2026

La epidemia de la soledad

 En todos los estudios aparece que los hogares unipersonales han aumentado radicalmente en todo el mundo por causas demográficas y culturales. Se apunta al miedo al compromiso, la falta de tiempo y al impacto de las nuevas tecnologías. 


En China hay más de 125 millones de hogares en los que vive solo una persona, muchos ancianos que utilizan una aplicación cada día para manifestar que siguen vivos. Hay muchas mujeres viudas pero también y cada vez más adultos jóvenes sin compañía humana. 


La soledad es la norma en los países industrializados. Las familias son cada vez más pequeñas -se tienen menos hijos y eso significa menos hermanos, primos, y padres y abuelos en el futuro-. 


Se está imponiendo la individualidad y la incapacidad de conectar con las emociones de los demás. Aumenta el aislamiento social y difícilmente en esos hogares unipersonales se conoce al vecino de al lado. 


La soltería ha aumentado en todo el mundo occidental y oriental. En España hay cinco millones y medio de hogares en que vive solo una persona, un 28% del total, la misma tasa que las viviendas habitadas por una pareja sin hijos, la fórmula más habitual. Actualmente hay más mascotas -perros- que niños en España-. 


La tendencia sigue creciendo y calcula que en los próximos quince años llegarán a ser siete millones setecientos mil hogares unipersonales (un 33.5% del total). La mayoría son mujeres viudas en torno a los ochenta años pero es creciente el número de jóvenes que viven solos cuando se pueden emancipar, emancipación cada vez más tardía por problemas económicos. Pero si pudieran independizarse antes y el problema de la vivienda fuera menos pavoroso, el número sería considerablemente mayor. 


Actualmente en España, solo el 43% de las mujeres y apenas el 32% de los hombres viven en pareja, a diferencia del 85% y el 81% de los años setenta. 


La soledad alienta la independencia pero también la depresión. La salud mental de los jóvenes es peor que nunca en la historia y no es la menor causa la soledad. 


Esta tendencia al aislamiento es un proceso general a la par que aumenta la dependencia de las redes sociales que simulan la interacción con otros seres humanos. Y recientemente la Inteligencia Artificial está produciendo que algunas personas, especialmente jóvenes, establezcan una relación sentimental con un chatbot del que hacen su compañero. 


La conclusión es devastadora porque revela una epidemia de soledad y aislamiento emocional en una sociedad cada vez con menos niños, a la par que aumentan las perspectivas de vida en que los solitarios supervivientes vivirán su vejez aterradoramente solos. 

https://olahjl1956.blogspot.com/2026/01/la-epidemia-de-la-soledad.html

sábado, 9 de mayo de 2026

Así han subido los alimentos básicos, por Claudia Cid

 lenar la cesta de la compra se ha convertido en un deporte de riesgo para muchas familias. Si antes con 50 euros podías hacer la compra para más de una semana, ahora no te llega ni para llenar dos bolsas. Es la inflación, que en los últimos años nos ha hecho más pobres. Y aunque el crecimiento de los precios se ha moderado y lejos quedan las tasas generales cercanas al 11 % que se observaban en 2022, hay que recordar que los precios han subido más de un 24 % desde que Pedro Sánchez entró al Gobierno. Pero hay un grupo que se ha encarecido muy por encima de este nivel: la alimentación, que ya es un 41,2 % más cara que en julio de 2018 –primer mes completo de Sánchez en el poder–, según reflejan los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Productos esenciales que no pueden faltar en la cesta de la compra, como es el caso de los huevos, la carne, el pescado, las frutas o el pescado, se han encarecido entre un 23 % y un 93 % desde 2018. Los huevos se han encarecido un 92,6 % en estos siete años, la carne de vacuno, la de porcino y ave un 61,8 %, 41,8 % y 32,9 %, respectivamente. El pescado ha subido un 48,8 %, las frutas un 40,5 %, las legumbres y hortalizas un 59,1 %, el arroz un 42,2 % y las patatas un 48,5 %.

Otro producto esencial, como el aceite de oliva, se ha encarecido un 23,4 %. El pan un 28,1 %, y la leche entera un 54,8 %.

El último informe sobre la Evolución y perspectivas de los precios de los alimentos, elaborado por el Banco de España, señala que los alimentos se encarecen en España a un ritmo superior de lo que lo hacen en la Unión Europea (UE), ya que la composición de nuestra cesta de la compra hace estas variaciones hayan sido más significativas aquí.

La institución atribuye este impulso en el precio de los alimentos a los costes energéticos y determinados fenómenos meteorológicos extremos, «que han afectado a los precios de las materias primas alimenticias y a la producción».

También juega un papel clave la energía, no solo en la producción primaria de los alimentos, sino en otras actividades secundarias, como es el caso del secado, la refrigeración, el almacenamiento, el transporte y la distribución de alimentos. De hecho, según datos de la Agencia Internacional de las Energías Renovables y FAO, los sistemas agroalimentarios son responsables de aproximadamente el 30 % del consumo energético total mundial.

Si nos fijamos en estos costes a los que hace referencia el informe del regulador financiero español, hay que tener en cuenta que la electricidad y la gasolina sufrieron una bajada de la oferta como consecuencia de la guerra de Ucrania, encareciendo así los precios. Meses después sus costes se abarataron, para después volver a incrementarse ligeramente. Si se compara con hace ocho años, los pagamos un 18,3 % y un 12 % más caros, respectivamente
Pérdida de poder adquisitivo

El salario anual bruto por trabajador aumentó un 3,8 % en 2024 hasta situarse en los 27.558,68 euros de media. Así se desprende de la Encuesta Anual de Coste Laboral publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE). De esta manera se situó en su nivel más elevado desde 2008, aunque el incremento no ha sido suficiente para compensar las pérdidas a causa de la inflación.

Como las estadísticas sobre salarios van con un año de desfase, para poder comparar la pérdida de poder adquisitivo hay que tener en cuenta los datos de 2024. De esta manera se obtiene que entre 2018 y 2024 la cesta de la compra se ha encarecido más de un 37 %, mientras que los salarios han crecido en menor medida: un 19,8 %.

Pese a ello, el Ministerio de Economía sigue sacando pecho de los datos y mes a mes aseguran que «la reducción de la inflación pone de manifiesto la eficacia de las medidas de política económica puestas en marcha, que están permitiendo compatibilizar el mayor crecimiento entre las principales economías de la zona euro y una reducción continuada de la inflación». Así como aseguran que «la inflación sigue siendo inferior a las subidas salariales, lo que permite ganancias de poder adquisitivo».

 https://www.eldebate.com/economia/20260116/cesta-compra-encarecido-412-desde-gobierna-sanchez-asi-han-subido-alimentos-basicos_374870.html

viernes, 8 de mayo de 2026

El aborto ha matado en 2024 más personas que la primera guerra mundial

La cultura de la muerte este 2024 ha alcanzado cifras inimaginables. El aborto se ha convertido en una de las prácticas más habituales. Esta controvertida práctica representó poco más del 42 % de las muertes de todo el mundo, elevando la cifra a 45 millones. Cifra impactante, ya que es mayor al número de bajas que se dieron en toda la Primera Guerra Mundial, donde murieron cerca de 40 millones.

Según la Sociedad para la Protección de los Niños No Nacidos (SPUC, por sus siglas en inglés), esta es «una guerra mundial contra los no nacidos». Así, afirma que «ningún monumento» puede dar fe de la «brutalidad del aborto ni de la verdadera pérdida de la inocencia cada día, cada minuto, cada segundo».

El pasado año, el número de abortos superó el número de muertes por enfermedades como el cáncer, donde murieron aproximadamente ocho millones de pacientes; tabaquismo, que acabó con la vida de cinco millones de fumadores; enfermedades transmisibles (casi 13 millones) y accidentes de tráfico (alrededor de 1,35 millones), según los datos recogidos por Worldometer, plataforma que recoge segundo a segundo todos los datos del mundo.

En este sentido, el portavoz de SPUC denuncia que esta polémica práctica que mata a millones de fetos va de la mano con la «contante brutalización de las sociedades de todo el mundo». Además, insiste en que la vida cada vez está «más amenazada y es, para muchos, algo insignificante». Así, pide ver cada muerte de un nasciturus como «una persona preciosa a la que se le ha arrebatado la vida».

Al hilo, recalca que la tragedia actual es que «millones de bebés no nacidos» siguen siendo tratados «como el problema en lugar de la solución». Es una visión miserable, que en última instancia niega la vida, prosigue el portavoz, se ha extendido «por todo el mundo, infectando a instituciones y líderes, y aprovechándose de los miedos de las madres».

Cifras del aborto en España

En España las cifras son aterradoras. En 2023, última de la que hay datos, 103.097 recién nacidos no han podido descansar en el seno de su madre. Cifra récord en nuestro país desde el año 2014, cuando el Ministerio de Sanidad contabilizó 94.796. Aunque los derechos humanos ya se estaban viendo reducidos a cenizas, estas controvertidas prácticas quirúrgicas aumentaron cuando Irene Montero impuso en 2023 la reforma de la ley del aborto.

Desde entonces, las niñas de 16 a 18 años y a las mujeres con discapacidad pueden decidir sobre el futuro del bebé que llevan dentro. Es decir, con esta reforma, no tienen que pedir el permiso de sus padres o tutores legales para meterse a quirófano y acabar con la vida de un ser humano.

https://www.eldebate.com/sociedad/20250721/aborto-matado-2024-personas-murieron-primera-guerra-mundial_317681.html

jueves, 7 de mayo de 2026




 

El tiempo pasa

 A veces me parece que sigo siendo aquella chiquilla de veinte años que empezaba a vivir. Otras, que no me queda nada que esperar.

Es extraño pensar que soy la misma cuarenta años después y no sé cómo se me ha ido el tiempo tan rápido ni qué he hecho con èl.

No sè si he aprovechado bien la vida o si he enterrado mi talento.

miércoles, 6 de mayo de 2026

Cataluña expedienta a un bombero por cuestionar las cuotas de género, por Óscar Benítez

Controversia en el parque de Bomberos de Lloret de Mar (Gerona) por las cuotas de género que se aplican en el cuerpo. Allí, un bombero, conocido por cuestionar los criterios de selección y las cuotas de género que la Generalitat aplica desde 2023 en su plan para "feminizar" el cuerpo, ha sido sometido a un expediente disciplinario por parte de la 'conselleria' de Interior por dichas críticas. 

 

Y es que, para la Dirección General de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento de la Generalitat, que se ocupa de la investigación, sus declaraciones podrían contener afirmaciones inexactas que afecten a la confianza que los ciudadanos depositan en el cuerpo. Por esta razón, se le ha abierto un expediente disciplinario ordinario para determinar si el investigado "incurrió en algún tipo de infracción disciplinaria", que podría ser juzgada como una falta grave o muy grave.

 

En concreto, el bombero expedientado, Ricardo Cantero, se mostró crítico en distintas manifestaciones públicas con la reserva establecida por Interior del 40% de las plazas para profesionales de sexo femenino, tanto en el acceso como en la promoción interna. Por ejemplo, en la última convocatoria, en la que se ofertaban 300 plazas, 120 se reservaron para mujeres y 180 para hombres. Sin embargo, advertía Cantero, mientras que a los aspirantes masculinos se les exigía una calificación de 7,26% para pasar de fase, a las femeninas se les reclamaba una nota mínima de 5.

 

Asimismo, el bombero cuestionó que en las pruebas físicas se apliquen baremos que, a su juicio, pueden poner en peligro la seguridad operativa, citando la reducción de peso en mochilas forestales o la adaptación de herramientas. "Establecer baremos diferentes basándonos en el género es, para mí, absurdo. Porque la tarea que tenemos que hacer es la misma para todos. Y las emergencias no distinguen entre sexos, edades o condiciones", señaló el bombero en mayo a un medio local.

Tras la adopción del expediente contra Cantero, Bombers per la Igualtat, entidad de la que el bombero es portavoz, ha expresado en redes su "máximo apoyo" a este trabajador. El colectivo, que juzga que la "meritocracia" debe prevalecer sobre cuestiones identitarias, se manifestó contra la aplicación de las cuotas de género el pasado julio en Barcelona. "Mujeres en el cuerpo, sí; No es el qué, es el cómo", rezaba uno de sus lemas. 

 https://www.vozpopuli.com/espana/cataluna/cataluna-expedienta-a-un-bombero-por-cuestionar-las-cuotas-de-genero-en-el-cuerpo.html

La España rica que devino pobre, por Jesús Cacho

La muerte del futbolista portugués Diogo Jota y de su hermano André Filipe, fallecidos en la madrugada del jueves a consecuencia de un trági...