Diario conservador de la actualidad

El que escandalice a uno de estos pequeños que creen, más le valdría que le encajasen en el cuello una piedra de molino y lo echasen al mar. Si tu ojo derecho te induce a pecar, sácatelo y tíralo. Más te vale perder un miembro que ser echado entero en la “gehenna”. Si tu mano derecha te induce a pecar, córtatela y tírala, porque más te vale perder un miembro que ir a parar entero a la “gehenna”.

miércoles, 14 de octubre de 2026

Cienificos del cambio climático ponen la fecha del fin del mundo en 2085, por Itxu Díaz

 Estaba preocupado y irritable. Estoy tan acostumbrado a que la prensa anuncie el fin del mundo todos los días que cuando abro los periódicos y no veo ninguna predicción apocalíptica, me siento incómodo. Hemos aprendido a vivir con la muerte a nuestros talones, y ahora no pueden simplemente decirnos que todo está bien. Es como leer los principales medios internacionales, casi todos ellos progresistas, y de repente encontrar un artículo que dice que Trump ha hecho algo bien. Eso te echa y te hace sentir incómodo. Se siente como una advertencia secreta de que algo terrible está a punto de suceder.

Afortunadamente, después de tres o cuatro días de calma inexplicable, hoy encontré en el New York Post la historia de miedo a la muerte del día, una para calmar mi ansiedad: un tercio de toda la vida en la Tierra estará en peligro por incendios, inundaciones y eventos climáticos extremos en los próximos 60 años. En cuanto a los dos tercios restantes, vivirán una existencia miserable, pensando constantemente que podrían ser víctimas de incendios, inundaciones y eventos climáticos extremos. Me encanta. Ya me siento mucho mejor.

La fuente es un nuevo informe en la revista Nature Ecology and Evolution, con predicciones para el año 2085. La autora del estudio dice que estamos subestimando las consecuencias del cambio climático, y aplaudo su originalidad. Escribir un informe apocalíptico para asustar a los políticos, ahora hay algo en lo que nadie había pensado antes. Se me ocurre que el siguiente paso podría ser multiplicar los impuestos verdes en todo Occidente, obligar a la gente a tomar café a través de pajitas de cartón empapadas y comprar más molinillos y automóviles eléctricos de los comunistas chinos. Eso generalmente reduce la temperatura del planeta inmediatamente.

La UE está debatiendo una fórmula novedosa para mitigar el cambio climático y, al mismo tiempo, resolver los problemas causados por su propia incompetencia energética: obligar a todos a trabajar desde casa un día a la semana. La UE es como ese cirujano idiota que comete un error, corta tu brazo perfectamente sano, luego lo reemplaza con una raqueta de tenis para arreglar su error, y luego te pide que lo felicites por su brillante rendimiento.

Otra opción bastante efectiva para evitar el cataclismo climático de 2085 sería encargar un nuevo documental de Al Gore y pedirle que intente hundir tres o cuatro osos polares en el mar. Y si lo que queremos es que la Tierra se enfríe en 15 minutos, deberíamos hablar con Greta Thunberg sobre la organización de una Flotilla del Clima. Una ruta desde cualquier país africano pobre a la lujosa Nueva York podría volverse viral e inmediatamente detener la amenaza. En Nueva York, Greta podría ser recibida por Mamdani por algunas fotos y para decir algunas tonterías a la prensa, y el alcalde le presentaría el nuevo emblema oficial de la ciudad: el codiciado Gold-and-Diamond Burka.

Si nada de esto funciona, mi propuesta es organizar una Cumbre Mundial sobre el Clima en algún lugar remoto, muy probablemente en Alemania. Todos los líderes occidentales importantes deberían reunirse allí para contribuir con dinero, y todos los líderes importantes de la India, China y los países del Tercer Mundo adecuadamente comunistas deberían venir a tomarlo. Eso nunca ha fracasado. Hay estudios científicos, me imagino que algunos han sido publicados en Nature, que muestran que cada vez que 20 o más de los aviones privados más contaminantes del mundo aterrizan en una cumbre climática, la temperatura del planeta alcanza mínimos históricos.

En otra nota, he estado haciendo mis propios cálculos sobre mi situación en 2085. Si mis matemáticas son correctas, cumpliré 104 años, habrá olvidado incluso el nombre de mi madre, voy a arrastrar lo que queda de mi hígado en una carretilla, absolutamente nadie estará interesado en nada de lo que escriba, todavía estaré sujeto a impuestos como un cerdo, y creo que he acumulado 30 años consecutivos de impotencia sexual. Así que lo mejor que me puede pasar es quemarme en un incendio, ahogarse en una inundación y ser alcanzado por un rayo. Pero todo al mismo tiempo. Y rápido. Gracias por la esperanza. 

 https://spectator.org/climate-change-scientists-set-a-date-for-the-arrival-of-hell-on-earth-the-year-2085/

martes, 13 de octubre de 2026


 

Regreso a la rutina

 He tenido un buen verano pero soy una persona de costumbres. Estoy deseando volver a la rutina del curso y pocas novedades. Mi casa es mi refugio.

Salir está bien para recordar el hogar. Cambiar para confirmar que prefieres lo de siempre. Ya era así de joven y con los años lo estoy acentuando.

lunes, 12 de octubre de 2026

Fabricando nuestra propia ratonera, por Arturo Pérez Reverte

 

Ninguna ratonera funciona sin la complicidad del ratón. Por lo menos, ésas clásicas de madera y alambre con un trocito de queso, que, cuando la bestezuela incauta hinca los dientes, disparan un resorte y atrapan al miserable roedor por el pescuezo. Y no está de más recordarlo a la hora de considerar en qué nos estamos convirtiendo, en España. En qué pandilla de gilipollas pretendemos transformar a los niños que un día, más pronto que tarde, tendrán nuestras vidas y nuestra vejez en sus manos. Lo mismo es que a veces me levanto atravesado y veo las cosas turbias, pero mucho me temo que buena parte de los esfuerzos educativos que hacemos en la actualidad -incompetencia cultural y chulería estéril del ministro Wert aparte- se encaminan a fabricar esa ratonera. A hacer que nuestros cachorros, y nuestro futuro con ellos, metan la cabeza en esa trampa de estupidez y demagogia imbécil, tan ajena a la realidad. Tan distante de la vida.

Algunas veces, en esta página, he mencionado ejemplos: los animales salvajes pasados por el filtro de los dibujos animados y el buenismo absurdo, capaces de convertir un puma mejicano, una serpiente de cascabel o un tiburón blanco en tiernas mascotas de compañía. O, ya en cosa de seres humanos, aquella fiesta escolar dedicada a los piratas que narré un día, en la que la maestra, al extrañarse algunos padres de que se prohibiera a los niños acudir con espadas o pistolas, argumentó: «Es que también había piratas buenos». Sin olvidar ese carnaval escolar dedicado al Oeste, donde se pedía expresamente a los padres que sus hijos acudieran sin pistolas, rifles, arcos ni flechas; y, más importante todavía, mejor disfrazados de indios que de vaqueros, para que los niños hijos de inmigrantes hispanoamericanos no se sintieran acomplejados, víctimas y en minoría.

Es como lo de los lobos, y se lo dice a ustedes un defensor acérrimo de estos animales. Porque una cosa es defender la existencia del lobo, que incluye su derecho a cazar y matar tal como ese depredador lo ejerce desde hace siglos -y también a ser matado cuando sus intereses chocan con los de los humanos-; y otra, vender a las criaturas la imagen de que el lobo es una criatura angelical, tan inofensiva como un perro de compañía. Que se lo pregunten a los ganaderos rurales de León y Asturias, a ver qué opinan, y si esas opiniones son aptas para incluirse en los libros de texto. O a mí mismo y algún compañero de otros tiempos, que podríamos contar con detalle lo que una manada de lobos hambrientos puede hacer con unos refugiados bosnios, niños incluidos, cuando éstos huyen dispersos por los bosques, sobre la nieve.

Así que, en línea con lo que comento, permítanme dos o tres ejemplos más, últimas adquisiciones en cuanto a ratoneras y demagogia se refiere. Una proviene de algunos historiadores, desde luego no tan mediocres como Emilio de Diego o José Luis Corral -semejante exceso de caspa ya requiere hacer oposiciones-, pero sí lo bastante cantamañanas para empeñarse, desde hace algún tiempo, en desterrar el término Reconquista de la guerra de ocho siglos que en España se mantuvo contra el Islam, sustituyéndolo por el muy políticamente correcto Expansión de los reinos cristianos en la Península; que suena, en efecto, muy de ahora; como si todo hubiera transcurrido en elegantes negociaciones en torno a una mesa con cigarros puros y un cafelito. Échate un poquito para allá, Mohamed, haz el favor. O sea. Que me expando.

Podríamos seguir citando ejemplos, pero se me acaba la página. Aun así, creo que todavía caben dos. Uno es de hace poco, en un colegio de Madrid, cuando una profesora, llevada por la buena voluntad que caracteriza estos deliciosos tiempos, comunicó a sus alumnos que Cristóbal Colón no descubrió América, «porque ésta ya estaba allí con sus habitantes»; y lo que hizo Colón, y como tal debía figurar en los ejercicios de clase, so pena de mala nota, fue «llegar a América después de un largo viaje». Reconocerán ustedes que éste, como ejemplo de gilipollez docente, es excelso, y supera al de la Reconquista. Pero estoy seguro de que apreciarán más el que acaba de enviarme un padre, con fotocopia de un libro de texto en la que, lamentablemente, no figura el nombre de la editorial escolar responsable del asunto: «Antonio Machado fue elegido miembro de la Real Academia. Pasados unos años (no se especifica en qué nos estuvimos ocupando los españoles durante esos años) fue a Francia con su familia y allí vivió hasta su muerte».    

 https://www.perezreverte.com/articulo/patentes-corso/992/fabricando-nuestra-propia-ratonera/

domingo, 11 de octubre de 2026

Medicamentos comunes durante el embarazo que asocian riesgo de autismo, por Diego Buenosvinos

El uso de medicamentos durante el embarazo vuelve a situarse en el centro del debate científico tras la publicación de un amplio estudio que apunta a posibles efectos sobre el desarrollo neurológico del feto. La investigación, basada en millones de historiales clínicos en Estados Unidos, sugiere que la exposición prenatal a determinados fármacos de uso común podría estar asociada a un mayor riesgo de trastorno del espectro autista (TEA), especialmente cuando se combinan varios tratamientos a la vez.

El trabajo analiza más de seis millones de registros materno-infantiles y detecta un patrón llamativo: algunos medicamentos que interfieren en la producción de colesterol del organismo aparecen vinculados con una mayor incidencia de autismo en la descendencia. Este enfoque supone un cambio respecto a estudios anteriores, ya que no clasifica los fármacos por su finalidad terapéutica —como antidepresivos o ansiolíticos—, sino por su impacto biológico en procesos clave del organismo.

Los datos muestran que las mujeres embarazadas expuestas a al menos uno de estos medicamentos presentan un incremento significativo del riesgo. Además, este aumenta a medida que se combinan varios fármacos, lo que refuerza la hipótesis de un efecto acumulativo. Aunque la relación observada no implica necesariamente causalidad, los investigadores destacan la consistencia de los resultados en una muestra de gran tamaño.
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Uno de los aspectos clave para entender estos hallazgos es el papel del colesterol en el desarrollo fetal. Lejos de su conocida relación con la salud cardiovascular, esta molécula resulta esencial para la formación del cerebro durante la gestación. Alteraciones en su síntesis pueden afectar a procesos críticos del desarrollo neurológico, lo que abre la puerta a explicar por qué ciertos medicamentos podrían tener un impacto en etapas tan tempranas de la vida.

El estudio también refleja un aumento notable en el uso de estos tratamientos durante el embarazo en los últimos años, lo que añade urgencia a la necesidad de comprender mejor sus efectos. En muchos casos, se trata de fármacos ampliamente prescritos y necesarios para controlar patologías como la depresión, la ansiedad o problemas cardiovasculares, lo que plantea un delicado equilibrio entre los beneficios terapéuticos y los posibles riesgos.

Los expertos insisten en que estos resultados no deben interpretarse como una llamada a suspender tratamientos de forma generalizada. Al contrario, subrayan la importancia de que cualquier decisión médica se tome de manera individualizada y bajo supervisión profesional. Sin embargo, sí consideran que el estudio abre una línea de investigación relevante para revisar protocolos, mejorar la información disponible y avanzar hacia alternativas más seguras durante el embarazo.

En este contexto, los investigadores plantean la necesidad de reforzar la vigilancia sobre los efectos de los medicamentos en etapas prenatales, así como de desarrollar herramientas que permitan identificar a las pacientes con mayor vulnerabilidad. El objetivo final es claro: garantizar tratamientos eficaces sin comprometer el desarrollo del feto en un periodo especialmente sensible.
Tratamientos

En conjunto, estos medicamentos pertenecen a distintos grupos terapéuticos y se utilizan principalmente para tratar enfermedades del sistema nervioso, cardiovascular y metabólico. De forma general:

    Antidepresivos (como fluoxetina, sertralina, bupropión, trazodona): se utilizan para tratar la depresión, trastornos de ansiedad y, en algunos casos, problemas del sueño o de dependencia a nicotina.
    Antipsicóticos (como aripiprazol, haloperidol, cariprazina): se emplean en trastornos como la esquizofrenia, el trastorno bipolar o episodios de agitación severa.
    Ansiolítico (buspirona): indicado para el tratamiento de la ansiedad.
    Betabloqueantes (metoprolol, propranolol, nebivolol): se usan principalmente para la hipertensión arterial, arritmias cardíacas y, en algunos casos, ansiedad o migrañas.
    Estatinas (atorvastatina, pravastatina, rosuvastatina, simvastatina): sirven para reducir los niveles de colesterol y prevenir enfermedades cardiovasculares.
 

 https://okdiario.com/salud/estos-son-medicamentos-comunes-durante-embarazo-que-asocian-riesgo-autismo-eeuu-16699055

sábado, 10 de octubre de 2026


 

 En una entrevista concedida a la publicación francesa Valeurs Actuelles, el cardenal guineano Robert Sarah, exprefecto para el Culto Divino, arremete contra quienes quieren imponer la inmigración masiva como un imperativo evangélico.

“Es una falsa exégesis utilizar la Palabra de Dios para valorizar la migración”, asegura, contundente, el cardenal Sarah. “Dios nunca ha querido estos desarraigos”.

Las palabras del cardenal resultan especialmente valientes en un momento en el que, desde la Curia romana hasta la abrumadora mayoría de las conferencias episcopales de Occidente, están convirtiendo la defensa de la inmigración masiva e indiscriminada en un caballo de batalla, normalmente acompañada de citas evangélicas y la insinuación (o la declaración explícita) de que quien piensa lo contrario “no es cristiano”.

La condición de subsahariano de Sarah le da una particular autoridad en este asunto y lanza la voz de alarma contra este novísimo fenómeno. “Esta voluntad actual de globalizar al mundo suprimiendo a las naciones, las especificidades, es una locura total”, afirma. Y en cuanto a las analogías bíblicas, recuerda que el pueblo judío “tuvo que exiliarse, pero Dios lo condujo de nuevo a su país. Cristo tuvo que huir de Herodes y refugiarse en Egipto, pero volvió a su país cuando Herodes murió”.

La identidad, la pertenencia, son importantes para Sarah. “Cada uno de nosotros debe vivir en su país. Como un árbol, cada uno tiene su terreno, su ambiente donde crece perfectamente. Más vale ayudar a las personas a crecer en su cultura que animarlas a venir a una Europa en plena decadencia”.

viernes, 9 de octubre de 2026

Derechos humanos en China, por Josep Miró i Ardevol

Pedro Sánchez ha visitado China por cuarta vez, erigiéndose en el dirigente occidental que más ocasiones ha viajado a ese país en los últimos años. En teoría, el objetivo es mejorar las relaciones económicas. En la práctica, la realidad desmiente una y otra vez el relato oficial: año tras año, la balanza comercial se vuelve cada vez más desfavorable para España, hasta convertir a China en nuestro principal déficit exterior.

La inversión china tampoco parece ofrecer la respuesta esperada. O bien intenta penetrar en infraestructuras estratégicas, o bien, cuando finalmente se materializa, apenas genera unos pocos puestos de trabajo, sin transferencia tecnológica relevante ni creación de tejido industrial de valor. Entonces, ¿qué explica esta insistencia?

La respuesta debe buscarse en el último encuentro entre ambos dirigentes. Durante la reunión oficial celebrada el 14 de abril de 2026 en Pekín, Xi Jinping afirmó ante Pedro Sánchez que ambos estaban “en el lado correcto de la historia” frente a la “ley de la selva”. Sánchez, por su parte, respondió apelando al refuerzo del sistema multilateral y lamentando igualmente el deterioro del derecho internacional.

Resulta revelador que ambos se consideren unidos por estar en el mismo lado, cuando el régimen chino constituye una de las dictaduras más duras de la historia por su capacidad de opresión, encarcelamiento, castigo y control integral de la sociedad.

China figura de manera sistemática entre los peores países del mundo en derechos humanos, Estado de derecho, libertad religiosa, libertad de expresión y democracia, según los principales indicadores internacionales. Freedom House le otorga 9 sobre 100 puntos, clasificándola como “no libre”, con una puntuación de -2 en derechos políticos y 11 sobre 60 en libertades civiles, reflejo de una represión sistemática.

Amnistía Internacional denuncia detenciones masivas de defensores de derechos humanos y restricciones extremas a la libertad de expresión. El poder judicial carece de independencia real y está subordinado al Partido Comunista Chino, configurando no un Estado de derecho, sino un Estado al servicio del derecho, donde la ley no limita al poder, sino que lo instrumentaliza.

En materia religiosa, China es un Estado oficialmente ateo que aplica una política de “sinización” destinada al control absoluto de la conciencia. Solo reconoce cinco religiones y únicamente bajo estructuras sometidas al Partido. Todo lo que queda fuera de las llamadas “iglesias patrióticas” es objeto de persecución, encarcelamiento y disolución.

La libertad de expresión existe únicamente en la letra constitucional. Las leyes sobre “subversión”, la censura en internet y la ausencia de prensa libre convierten cualquier crítica en un riesgo penal. Reporteros Sin Fronteras denuncia desde hace años violaciones masivas y sistemáticas.
Y la represión no se limita al territorio continental.

En el Tíbet, desde la invasión de 1949-1950, China ha causado la muerte de hasta 1,2 millones de tibetanos y ha destruido más de 6.000 monasterios. A ello se suma la persistente vigilancia masiva, el reconocimiento facial, las detenciones arbitrarias y una política explícita de erradicación cultural.

En Xinjiang, Xi Jinping impulsó desde 2014 una campaña de hipervigilancia que ha llevado a la detención de más de un millón de uigures en campos de “reeducación”, con denuncias de torturas, esterilizaciones forzadas y autorizaciones para disparar contra fugitivos, hechos que numerosos informes internacionales califican como crímenes de lesa humanidad.

En Hong Kong, China ha liquidado el pacto de “un país, dos sistemas” mediante la Ley de Seguridad Nacional de 2020 y el artículo 23 aprobado en 2025, encarcelando a miles de activistas —entre ellos 45 líderes prodemocracia condenados en 2024—, prohibiendo protestas y extendiendo incluso la represión extraterritorial.
Pero nada de esto parece importar a Sánchez.

En sus cuatro viajes jamás ha existido la más leve alusión a los derechos humanos, algo que sin duda satisface a Xi Jinping. Y su tan proclamada sensibilidad por el derecho internacional le lleva a ignorar la realidad de la dictadura china, del mismo modo que anteriormente hizo con Venezuela y Cuba.

Por eso, afirmar que Sánchez y Xi están en el mismo lado de la historia solo puede significar una cosa: que, para ambos, la legitimidad del poder no se mide por la libertad, sino por la capacidad de imponer un relato y sofocar la disidencia.
Y aquí emerge la gran contradicción moral.

La lógica reacción favorable de Sánchez hacia el Papa —asumiendo su autoridad moral frente a los ataques de Donald Trump— debería llevarle a extender ese mismo reconocimiento a los restantes principios morales que la Iglesia ha formulado: el aborto, que pretende ampliar aún más; la eutanasia, que impulsa; y el adoctrinamiento en la escuela pública bajo control ideológico, como ocurre en Cataluña con el controvertido programa Coeduca’t.

Pero no es así.

La Iglesia recibe reconocimiento mientras permanece como figura ornamental. Deja de recibirlo cuando se convierte en defensora del orden moral universal, el mismo que establece la primacía de la paz, de la dignidad humana y de los límites éticos al poder político.

Sánchez no asume, como Xi, que exista una instancia moral no sometida ni a las urnas, ni a la hegemonía militar, ni al cálculo electoral, capaz de juzgar la legitimidad del poder.

Por eso, y como en La guerra de las galaxias, Sánchez y Xi se encuentran en el mismo lado: el de la fuerza oscura. 

 https://www.forumlibertas.com/sanchez-xi-china-derechos-humanos/

jueves, 8 de octubre de 2026

Netanyahu al desnudo

https://youtu.be/7BYfKxYZHhk?si=1so4a5XIXSI4bNbq 
 

Parto. Si yo pude cualquiera puede

 Soy una persona débil. En los relevos no me elegían porque siempre llegaba la última. Tengo la piel delicada y poca tolerancia al dolor.

Aún así a mi primer hijo lo tuve sin epidural y con ventosa. Al año lo había olvidado y tuve una niña, también con ventosa. A los dos años, la tercera. Si yo pude soportarlo y repetir, cualquiera puede. Vale la pena

Cienificos del cambio climático ponen la fecha del fin del mundo en 2085, por Itxu Díaz

 Estaba preocupado y irritable. Estoy tan acostumbrado a que la prensa anuncie el fin del mundo todos los días que cuando abro los periódico...