Diario conservador de la actualidad

El que escandalice a uno de estos pequeños que creen, más le valdría que le encajasen en el cuello una piedra de molino y lo echasen al mar. Si tu ojo derecho te induce a pecar, sácatelo y tíralo. Más te vale perder un miembro que ser echado entero en la “gehenna”. Si tu mano derecha te induce a pecar, córtatela y tírala, porque más te vale perder un miembro que ir a parar entero a la “gehenna”.

sábado, 25 de julio de 2026

Diez mentiras sobre el multiculturalismo y el globalismo, por Natalia Cristóbal

ue la inmigración masiva es inevitable y que, además, es necesaria para asegurar el sistema de pensiones, que no hay culturas mejores o peores y hay que abrazar el multiculturalismo, que no es grave la crisis demográfica a la que asiste España o que la Agenda 2030 debe aplicarse para salvar el planeta.

Son algunos enunciados que pueden oírse forma recurrente en el momento actual, «10 mentiras» que el economista Jorge Soley refuta con argumentos sólidos, que expuso en la segunda sesión del I Curso de Jóvenes que organizan NEOS y CEU-CEFAS. Bajo el título 'Amenazas Globales: Agenda 2030, inmigración, multiculturalismo, globalismo', en ella se abordaron «las principales dinámicas contraculturales que sufren las sociedades occidentales».
las 10 mentiras

    La inmigración masiva es inevitable, no se le pueden poner fronteras al mar en un escenario global.
    No existen culturas mejores ni peores, tenemos que abandonar el eurocentrismo y abrazar el multiculturalismo.
    La inmigración masiva es necesaria porque sin ella el sistema de pensiones no es viable.
    La crisis demográfica no es tan grave, especialmente en un mundo en el que gran parte del trabajo la harán los robots.
    Es necesario aplicar la Agenda 2030 para salvar el planeta.
    La Agenda 2030 son solamente orientaciones generales que se pueden aplicar o no.
    Los gobiernos deben controlar las redes sociales para impedir
    la difusión de mensajes de odio y fake news.
    Afrontar los complejos retos del siglo XXI requiere de una
    apuesta por la gobernanza y los stakeholders.
    No hay justicia ni inclusividad sin reconocimiento de las
    mujeres trans.
    Debemos redoblar nuestros esfuerzos para conseguir ser
    climáticamente neutros en 2050.

En un contexto en el que está en el debate público la cuestión migratoria tras el anuncio del Gobierno de regularizar a más de medio millón de inmigrantes vía decreto, resulta pertinente preguntarse si es cierto que, como defienden desde algunos sectores, no puede evitarse que lleguen de forma masiva inmigrantes a un país.

Soley, señala que las fronteras son legítimas y de hecho necesarias, y deben gestionarse de acuerdo al bien común. Compete al gobernante la decisión de acoger o no, y está bien que lo haga «siempre que no lleve a erosionar el bien común». El analista remarca, por otro lado, que no es lo mismo refugiado, que es quien viene huyendo de una situación en su país y cuya vida está en riesgo, que inmigrante, que «tiene el derecho de solicitar la acogida pero también el deber de aceptar que puede ser acogido o no» en ese país; y en el caso de que se haga ilegalmente, recuerda que es un delito. Y por otro lado, apunta que hay muchos casos de naciones que sí están logrando que se respeten sus fronteras y sus leyes de extranjería, como puede ser Australia o Estados Unidos, donde se ha reducido significativamente la llegada masiva de personas.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, recibe al presidente de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Oriol Junqueras, en el Palacio de la Moncloa
Las 10 mentiras de la izquierda y el separatismo que explican la deriva de España, según NEOS

Ramiro Fdez-Chillón

Cuando se habla de inmigración, se oye con frecuencia la idea de que si no vienen inmigrantes, ¿quién pagará las pensiones? Soley indica, por un lado, que los inmigrantes no son personas sin familia, hacen por reagrupar a sus familias en el país al que llegan y cargan con su mantenimiento, y recalca que lo que cotizan los inmigrantes a la Seguridad Social y lo que aportan en el IRPF es «sustancialmente inferior» a los españoles, y además, un porcentaje importante de extranjeros están en desempleo. En torno a un 40 % de la población extranjera «es improductiva», apunta. Otro factor a tener en cuenta es el efecto que tiene el acceso masivo por parte de los inmigrantes a los servicios públicos de nuestro Estado de bienestar, hoy saturados.

Un extremo que se aborda tanto en los informes elaborados por NEOS, del que Soley es uno de los autores, como por CEU-CEFAS. Como también el debate sobre el multiculturalismo. Y es que otra idea que desmonta el ponente es la de que «no existen culturas mejores ni peores, tenemos que abrazar el multiculturalismo». Niega la mayor: «no todas las culturas son iguales», y subraya que hay unas que generan modelos sociales prósperos y otras, modelos «disfuncionales», que crean pobreza, teniendo en cuenta también que el modelo social engloba el sistema de gobierno, la confianza en la ley, o la solidez de las instituciones. Y ese modelo, en tanto que las personas son educadas en ese sistema, lo llevan interiorizado las personas que emigran a otro país, y por lo tanto influirá en el país receptor si llega de forma masiva.
Varias personas caminan por una calle de Barcelona

Informe NEOS
La mitad de los nacidos en Cataluña en 2023 tienen al menos un progenitor nacido en el extranjero

Natalia Cristóbal

En este punto, recalca que las naciones tienen derecho a preservar su cultura y exigir que sea respetada y que quien llegue se integre en ella. En caso contrario, llevaría a la degradación de un modelo social que sí ha funcionado. Aquí el experto señala dos elementos a tener en cuenta: la ratio de absorción -que si no se tienen los niveles adecuados favorece la creación de guetos, y ello puede llevar en un futuro a que estalle un conflicto civil- y la distancia cultural. Así, remarca que los estados tienen derecho a decidir «buscando priorizar aquellos flujos que provengan de lugares con una distancia cultural menor».

También alerta sobre la crisis demográfica: «Un país envejecido es un país donde cae el consumo y, en consecuencia, la recesión económica se vuelve endémica», y es también «un país sin creatividad y dinamismo, incapaz de crear prosperidad». Además, advierte sobre la epidemia de soledad que asola a la sociedad española.
La Agenda 2030, «sesgada y uniformadora»

Otra de las cuestiones que identifica como una amenaza global es la Agenda 2030, de la que en abstracto quizá todo el mundo ha oído hablar pero que pocos conocen en profundidad. Soley indica que recoge cosas que todo el mundo querría, como puede ser acabar con la pobreza, pero se mete en un entramado de cosas y se incluyen «cargas de profundidad que están mal».

Señala que esta agenda no habla de familias, la palabra «madre» solo aparece para hablar de la «madre Tierra», y dibuja un individuo «maleable, solitario». Según expone, es «sesgada, uniformadora y maltusiana», e ignora el modelo social y el sistema político, planteando soluciones «uniformes» para todo el mundo. En tanto que es agenda, importa lo que recoge y lo que deja fuera, y en este caso «prioriza determinadas cuestiones, silenciando las que realmente son determinantes para el futuro de la humanidad». Además, frente a quienes pueden defender que esta agenda solo da orientaciones, Soley recalca que «no es divisible» y «abarca también la gestión en detalle de sus políticas», además de que se apoya en una «vasta burocracia global».
¿Mensajes de odio?

Cuestión de actualidad es también la incipiente preocupación de algunos gobiernos por controlar la desinformación o las fake news y la difusión de los «mensajes de odio». Sin embargo, lo que se plantea aquí es en primer lugar quién plantea qué es mensaje de odio y quién lo define. Apunta asimismo que en algunos casos son los gobiernos y medios de comunicación quienes «tradicionalmente difunden más noticias falsas», y alerta de que algunos ejecutivos pretenden mantener el control de la información para «blindarse de la crítica».

Se rebate también la idea de que afrontar los retos del siglo XXI hace necesario que se apueste por «la gobernanza y los stakeholders». A este respecto, señala que «la gobernanza es el eufemismo para un nuevo despotismo ilustrado que desprecia y rechaza la participación de los ciudadanos en la vida política», y que esto consiste en suma en que las decisiones importantes las toman unas «élites» que ni han sido elegidas ni rinden cuentas. En cuanto al stakeholder, Soley lo describe como «el modo por el que las grandes fortunas imponen políticas por encima de la voluntad de los ciudadanos».

Otro tema que en los últimos años está en el debate público, que abrió en su día una profunda brecha en el feminismo y sobre lo que en algunos países ya se ha dado marcha atrás por sus consecuencias, es lo que tiene que ver con «el reconocimiento de las 'mujeres trans'» que reivindican algunos sectores. Soley señala que «no existen, son hombres biológicos sometidos en mayor o menor grado a tratamientos hormonales y quirúrgicos». El analista denuncia que es una «discriminación» contra las mujeres el hecho de que se permita que accedan a espacios femeninos, que además las pone en riesgo. Lo que existe es la disforia de género, un trastorno que antes era sumamente minoritario en España y ahora parece asistir a una «explosión» de casos.

Y finalmente, otra cuestión también de plena actualidad es la climática. Frente a quienes abogan por «redoblar esfuerzos para conseguir ser climáticamente neutros en 2050», lo que remarca es que no hay consenso científico sobre la magnitud del cambio climático ni sobre la influencia que tenga el hombre sobre él. «Hay dudas razonables sobre la capacidad de impacto real de las acciones humanas en el clima», señala, al tiempo que subraya que el impacto de las economías de Occidente «es mínimo en comparación con las economías asiáticas». Y describe el Pacto Verde Europeo como «el suicidio económico de Europa y nuestra sumisión a China».

Jorge Soley es economista y MBA por IESE, fundador de European Dignity Watch, patrono de la Fundación Pro-Vida de Cataluña, miembro de CEU-CEFAS y coordinador del grupo de trabajo de NEOS sobre Amenazas Globales. 

https://www.eldebate.com/espana/20260218/como-refutar-quien-sostiene-inmigracion-masiva-inevitable-segun-neos_386281.html 

viernes, 24 de julio de 2026

Declaración sobre la redefinición del género en el nuevo tratado, por Estéfano Gennarini

NACIONES UNIDAS, 23 de enero (C-Fam) Debido a la gravedad que conlleva etiquetar a alguien como hostis humani generis (enemigo de la raza humana), las definiciones del nuevo tratado deben ser precisas y no prestarse a la manipulación política. Por esta razón, instamos a los Estados miembros a que definan el género como referido únicamente a hombres y mujeres en el nuevo tratado o a que sustituyan el término género por «sexo».

Se ha dicho que la ausencia de una definición del término «género» en el proyecto de artículos permite a los Estados definirlo como deseen. Esto es un error o una mentira deliberada.

Descartar la definición de género del Estatuto de Roma redefine el género en el derecho penal internacional como una constructo social. Los comentarios sobre el proyecto de artículos son inequívocos. Afirman que el «género» debe entenderse como un constructo social y que incluye, entre otras cosas, la «orientación sexual y la identidad de género». Afirman que se trata de una cuestión de derecho internacional consuetudinario. Aceptar el proyecto de artículos sin una definición de género es ratificar este razonamiento y aceptar una nueva definición de género en el derecho internacional consuetudinario.

Con el debido respeto al profesor Sean Murphy, se trata de una idea muy mala. Una definición abierta de género socava el concepto mismo de crímenes contra la humanidad.

Desde los juicios de Nuremberg, el principio básico del marco de los crímenes contra la humanidad es que algunos crímenes son tan atroces e inhumanos que son siempre y evidentemente punibles, independientemente del principio de legalidad, los plazos de prescripción e incluso cuando los autores actúan bajo órdenes. Por el contrario, el concepto de género es vago, fluido y oscuro.

La ideología de género es una construcción teórica neomarxista. Aplicada a los crímenes contra la humanidad, pone en tela de juicio todos los aspectos de la vida social, política y económica como posibles crímenes contra la humanidad. Convertirá el derecho penal internacional en un arma contra los oponentes políticos y religiosos de la ideología de género. Cualquiera que crea en las diferencias biológicas entre hombres y mujeres podría ser etiquetado como enemigo de la humanidad. Esto no es descabellado.

En el sistema de las Naciones Unidas y en algunos países occidentales, la categoría de «violencia de género» ya incluye el uso incorrecto del término “género”, la denegación del aborto, la defensa de los espacios de las mujeres, la oposición a la adopción por parte de homosexuales o a las transiciones de género de menores, o simplemente hablar de estas cosas. Las organizaciones en nombre de las cuales hablamos son tachadas habitualmente de «antigénero» y «antiderechos» por los mandatos de las Naciones Unidas, los grupos financiados por la Unión Europea y los medios de comunicación.

Alexander Solzhenitsyn señaló en una famosa frase que quienes censuraron, encarcelaron y asesinaron durante la tiranía soviética lo hicieron convencidos de su propia rectitud. Era necesario para construir un mundo mejor, decían. Millones de personas fueron asesinadas o encarceladas en los gulags. Debemos estar atentos a quienes quieren construir gulags reales y virtuales en nombre de la prevención de los delitos de género.

La indeterminación y la falta de certeza que supone añadir la ideología de género al marco definitorio del concepto de “Crímenes Contra la Humanidad” ya se ponen de manifiesto en el trabajo del personal de la ONU y de la Corte Penal Internacional. Una experta de ONU Mujeres ha escrito que la desigualdad de género «dificulta que las víctimas y los supervivientes de la persecución por motivos de género se identifiquen como víctimas». El fiscal de la Corte Penal Internacional ha afirmado que «numerosos actos basados en el concepto de “género”», actualmente no considerados delictivos pueden, no obstante, ser interpretados y etiquetados como delitos “de género”. Esto es orwelliano.

Instamos a los Estados miembros a que se aseguren de que el término «género» se defina en el nuevo tratado o se sustituya por el término «sexo». 

 https://c-fam.org/friday_fax/declaracion-sobre-la-redefinicion-del-genero-en-el-nuevo-tratado/

jueves, 23 de julio de 2026

Israel interfiere en las elecciones de tres continentes


 

Parejas sin hijos

 Tener hijos es lo mejor que puede hacer alguien en la vida. No niego que es difícil, cansado y doloroso, sobretodo al principio, pero compensa.

Cuando ves a tus hijos ya con sus trabajos, sus familias y sus propias vidas, entonces realmente sientes que has hecho algo importante.  Que tú vida ha merecido la pena.

miércoles, 22 de julio de 2026

Los mellizos que nacieron con veintidós semanas de gestación cumplen cuatro años, por José Antonio Méndez

 uando nacieron hace cuatro años, los mellizos Adiah y Adrial pesaron juntos menos de lo que pesa un cartón de leche: a penas 750 gramos entre los dos. Y cada uno de ellos entraba en la palma de la mano de su madre.

Los médicos los daban por perdidos y al momento de su alumbramiento, tanto la legislación de su país (Canadá) como las leyes españolas habrían permitido abortarlos.

Porque estos hermanos de padres indios vinieron al mundo con sólo 22 semanas de gestación, prácticamente la mitad del tiempo habitual de un embarazo. Un hito que los convirtió en los gemelos (en este caso, mellizos) más prematuros del mundo, récord que ostentan junto con el de los de menor peso al nacer.

Para completar su desarrollo madurativo (incluso tenían aún los ojos cerrados), tuvieron que pasar cerca de seis meses en la UCI neonatal, y no fueron pocas las voces que alertaron a sus padres, Shakina y Kevin Nadarajah, de lo improbable que era que salieran adelante.
«Soy tu pequeño milagro»

Hoy, sin embargo, cuatro años después, Adiah Laelynn y Adrial Luka están sanos y felices, deseando empezar el colegio el próximo curso, y acaban de cumplir cuatro años.

Una celebración para la que posaron con los pequeños bodys que les regalaron durante su estancia en el hospital de neonatos, y en el que puede leerse «Soy tu pequeño milagro».

Y la verdad es que la expresión es prácticamente literal, porque su vida ha sido fue, de inicio, una carrera de obstáculos, que iban venciendo paulatinamente.

«A pesar de todos los graves problemas de salud a los que se enfrentaron, lucharon con todas sus fuerzas para lograr superar cada uno de ellos», ha explicado su madre al portal LifeNews.
Sarah, con su bebé Cameron en brazos
Sarah estuvo a punto de matar a su hija: se arrepintió tras tomar la píldora abortiva... y la niña nació sana

José Antonio Méndez

Eso sí, desde que recibieron el alta, «en general, su salud durante los últimos cuatro años ha sido muy buena». Como casi todos los niños de su edad, han sido hospitalizados «un par de veces por enfermedades leves», pero en términos generales «están progresando muy bien y alcanzando todos sus hitos físicos, mentales, cognitivos, sociales y emocionales», apuntan.
Dos personalidades muy diferentes

Su padre, Kevin, los describe con una mezcla de orgullo y asombro: «Sus personalidades son realmente interesantes, son dos personas únicas».

Adiah, dice, es «una niña muy alegre, que ama la aventura, le gusta hablar alto y ser el centro de atención». Además, tiene «mucho talento musical»: le gusta tocar la guitarra y el piano, canta, inventa historias y juega con sus Barbies.

Su mellizo, Adrial, es muy distinto: «Es muy curioso y estudioso», describe su padre. Pero también más introvertido. Le gustan los libros, disfruta leyendo cuentos y le encanta ir a la biblioteca cada semana para pedirlos prestados. Y hay un detalle que dice mucho de su modo de querer: disfruta de los momentos a solas con sus padres, sobre todo «cuando puede salir a comer».

Y cuando se les pregunta qué es lo que más les gusta del mundo, no lo dudan: «¡Nos encanta ser mellizos!», responden al unísono.
Un símbolo de esperanza

La viabilidad fetal de los bebes altamente prematuros es un motivo de angustia para muchos padres. Y también, en ocasiones, un argumento de quienes defienden la posibilidad del aborto hasta la semana 22.

Por eso, los padres de los mellizos han dado una palabra de aliento a todas esas familias que se enfrentan a las unidades de cuidados intensivos neonatales. Y tanto Kevin como Shakina recuerdan a otros padres que, con el tiempo, es muy probable que estos récords se sigan batiendo gracias a los avances médicos y tecnológicos que aumentan, cada vez más, la supervivencia de los bebés prematuros.

 https://www.eldebate.com/familia/20260324/mellizos-prematuros-mundo-nacieron-cuando-podian-abortados-han-cumplido-4-anos_399344.html

martes, 21 de julio de 2026


 

Me defiendo como gato panza arriba

 Aparte de los blogs me dedico a comentar en muchos medios teóricamente de derechas. Eso me da muchos disgustos  a pesar de que no suelo leer las contestaciones. 

Pero pienso que es necesario ofrecer una opinión discordante. Sin ella, con todos los medios del mismo lado, no habría posibilidad de conocer otros puntos de vista.

lunes, 20 de julio de 2026

 https://theobjective.com/elsubjetivo/opinion/2026-07-19/patriotismo-camiseta-articulo-arrunada/

Fascistas, por Juan Manuel de Prada

Hasta ahora todas las filiaciones y calificaciones políticas se hacían desde el discernimiento del propio interesado y se conjugaban en primera persona. Se aseveraba con orgullo o resignación: «Yo soy conservador», o socialista, o liberal, o comunista, o lo que fuera… Pero desde hace algún tiempo ha surgido una calificación nueva que no se conjuga en primera persona, sino en segunda o tercera. «Fulanito es un fascista», se dice; o bien, imprecatoriamente: «¡Eres un fascista!». Ya no se trata de una declaración que hace el interesado, sino una suerte de diagnóstico que nos llega desde fuera, como si nos dijeran: «Fulanito tiene cáncer» o «Usted es diabético». Uno estaba en Babia, desprevenido, y entonces llega alguien que, sin analizarnos la sangre ni hacernos una biopsia, sin tomarnos la temperatura ni olernos siquiera el aliento, dictamina infaliblemente que somos fascistas, sin comerlo ni beberlo.

El fascismo es la primera idea política que se asigna como un cargo honorífico, sin intervención del candidato, que no tiene que postularse ni hacer méritos para la atribución. Además, como el fascismo no es un partido político, ni una organización civil, ni nada concreto y reconocible, no hay por dónde agarrarlo, ni por dónde trazar la línea divisoria y hamletiana entre el ‘ser o no ser’. Uno piensa que el fascismo se asocia, pongamos por caso, con la exaltación del Estado y entonces se convierte en un apóstol del municipalismo y el principio de subsidiariedad; o bien, tras descubrir que el fascismo se caracteriza por la glorificación del militarismo, se vuelve acérrimo detractor de la OTAN. Pero da lo mismo; porque, aunque uno se mueva de sitio, el diagnóstico de fascista nos persigue doquiera vayamos, como la nubecita borrascosa y relampagueante perseguía a cierto personaje del tebeo, apareciendo siempre sobre su cabeza. Además, como no hay unas listas –ni cerradas ni abiertas– donde figure el elenco de los fascistas, ni un boletín de inscripción, nadie sabe si figura entre los numerarios de esta adscripción política. No hay que pagar cuota, no hay que afiliarse ni suscribirse a ninguna publicación, como hacen los conservadores o los progresistas, los socialistas o los liberales. Ni siquiera puede uno apuntarse a una manifestación o acto de protesta; tampoco a un ciclo de conferencias o un festival lírico. No hay modo de saber si uno es fascista o no; todo depende de lo que un señor de Cuenca al que no conocemos de nada o la vecinita drogata que pone la música a toda pastilla piensen de nosotros.


Decía Pemán que lo más parecido que había a esto del ‘fascismo’ era el nombramiento de ‘hijo adoptivo’. Estamos durmiendo tranquilamente la siesta en casa, sin tener ni siquiera conocimiento de la existencia de Villaconejos de Arriba; y, de repente, nos llaman de su Ayuntamiento para comunicarnos que acaban de designarnos hijo adoptivo por cualquier razón peregrina. Claro que, al menos, en estos nombramientos de ‘hijo adoptivo’ nos endosan un diploma o una plaquita que nos permite demostrar que el nombramiento es verídico y no fantástico. Pero quienes nos diagnostican de fascista no nos regalan ningún diploma o plaquita, ni siquiera nos expiden un modesto recibito donde conste nuestra adscripción. Además, el título de fascista no nos lo adjudica quien desea condecorarnos, a diferencia del título de hijo adoptivo, sino más bien quien desea infamarnos: es como si hijo adoptivo de Villaconejos de Arriba no nos nombrasen los oriundos de esta villa, sino cualquier mendrugo de Villaconejos de Abajo que odia a sus vecinos y los considera a todos unos hijos de la grandísima puta; y, no contento con ello, cuelga el sambenito de la filiación adoptiva de Villaconejos de Arriba a todo señor o señora que le cae un poco gordo, aunque sean por completo ajenos al pleito entre villaconejenses.

Uno puede profesar todos los mitos del catecismo demócrata, del sufragio universal a la separación de poderes, pero de repente alguien lo señala como fascista; y entonces todos los demócratas de su pandilla, que antes nos jaleaban, nos hacen el vacío, como si fuéramos un leproso, temerosos del contagio. De este modo, descubrimos que la democracia es como un juego de cartas en el cual uno de los jugadores se levanta y deja el juego a medias cuando le apetece. Y el que se queda solo con las cartas en la mano, como no puede seguir jugando a la democracia, resulta que es un ‘fascista’. Porque los demócratas conciben la democracia como un carrito de los helados que lo empujan a su gusto y se lo llevan a otra parte… donde no tiene cabida un fascista como tú o como él. Así uno pasa de demócrata a fascista como quien se queda compuesto y sin novia. ¡Qué fatiga!

 

 https://noticiasholisticas.com.ar/fascistas-por-juan-manuel-de-prada/

domingo, 19 de julio de 2026

 Atención


Hoy los distintos noticiarios de la TV en España, como @A3Noticias, han cargado contra el anuncio de Trump de derogar el “Endangerment Finding” (Dictamen de Peligro) de Obama del 2009, que era base legal para definir el CO2 como "contaminante".

Solo en EEUU, esta derogación supondrá un ahorro de 1,3 billones de dólares en impuestos, tasas y subvenciones que se cargaban o concedían en relación con las emisiones de CO2.

Por supuesto, ninguna televisión se ha preguntado si esa gigantesca carga impositiva durante años ha tenido algún efecto en la temperatura del planeta.
Porque no ha tenido ninguno.
Solo ha impedido el crecimiento económico, ha provocado el aumento de los costos de la energía y ha destruido miles de empleos en centrales eléctricas, minas de carbón e instalaciones manufactureras, como ha dicho @GWrightstone, Director Ejecutivo de la @CO2Coalition:

“La derogación del Dictamen de Peligro de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) por parte del administrador Lee Zeldin es motivo de celebración. Esta errónea regulación climática priorizaba la ideología sobre la ciencia. Esta norma ha impedido el crecimiento económico, ha provocado el aumento de los costos de la energía y ha destruido miles de empleos en centrales eléctricas, minas de carbón e instalaciones manufactureras.”

“Desde la promulgación en 2009 del Dictamen de Peligro, su fundamento científico ha resultado ser aún más débil de lo que se creía anteriormente y contradicho por datos empíricos, estudios revisados ​​por pares e investigaciones. Basándose en modelos informáticos falsos y pseudociencia, la EPA de Obama afirmó erróneamente que el dióxido de carbono y otros llamados gases de efecto invernadero amenazaban con sobrecalentar la Tierra. La agencia ignoró las complejidades de la dinámica climática, desde los ciclos solares hasta las nubes y las corrientes oceánicas. También ignoró una montaña de datos reales acumulados durante décadas y siglos que refutan la conclusión de que el dióxido de carbono, alimento para las plantas, es un contaminante.”

“En lugar de una Tierra sumida en una crisis climática provocada por el hombre, los hechos revelan que los ecosistemas están prosperando y la humanidad se beneficia de un calentamiento moderado y un mayor CO2. Los bosques se expanden, los desiertos se reducen, la productividad agrícola aumenta y la sequía disminuye. En resumen, no existe una crisis climática y el dióxido de carbono es un gas beneficioso necesario para la vida.”

Diez mentiras sobre el multiculturalismo y el globalismo, por Natalia Cristóbal

ue la inmigración masiva es inevitable y que, además, es necesaria para asegurar el sistema de pensiones, que no hay culturas mejores o peor...