Diario conservador de la actualidad

El que escandalice a uno de estos pequeños que creen, más le valdría que le encajasen en el cuello una piedra de molino y lo echasen al mar. Si tu ojo derecho te induce a pecar, sácatelo y tíralo. Más te vale perder un miembro que ser echado entero en la “gehenna”. Si tu mano derecha te induce a pecar, córtatela y tírala, porque más te vale perder un miembro que ir a parar entero a la “gehenna”.

domingo, 4 de octubre de 2026

Pagar a alguien indefinidamente para que no trabaje provoca el fenómeno milagroso de que no trabaje, por Juan Carlos Higueras

 Durante años, Bélgica ha sido una especie de parque temático del desempleo indefinido pues uno podía perder el trabajo y permanecer protegido por una prestación sin límite temporal. Ahora han descubierto lo que los economistas llevan décadas gritando, que pagar indefinidamente a alguien, para que no trabaje, produce un fenómeno milagroso, que no trabaja.
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Se trataba de una rareza europea que ahora el propio país ha decidido corregir, limitando la prestación por desempleo a un máximo de 24 meses. No lo dice ningún peligroso liberal con calculadora en mano, sino el propio sistema belga, que ha entendido tarde, pero ha entendido, que la solidaridad sin horizonte puede terminar pareciéndose demasiado a una invitación a no moverse. No es ideología, es álgebra, pero muchos políticos no quieren ver las matemáticas porque es más cómodo y electoralmente rentable, hablar de dignidad, derechos y cohesión social mientras ocultan que un sistema que desincentiva el trabajo no ayuda a los pobres, sino que los conserva y los hace dependientes del Estado. Hasta los sindicatos belgas, que casi nunca luchan por los desempleados, ahora se han puesto en pie de guerra para frenar la medida.
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Son numerosas las teorías económicas que explican que cualquier mercado responde a incentivos y si el incentivo a trabajar desaparece, el trabajo desaparece con él. La teoría del riesgo moral muestra que, cuando una persona queda protegida frente a las consecuencias de una decisión, puede modificar su comportamiento y permanecer inactiva con entusiasmo y sin culpa, no porque sea un vago sino porque es racional. La teoría del salario de reserva añade otro matiz pues si las ayudas elevan demasiado el nivel mínimo aceptable para trabajar, muchos empleos dejan de parecer empleos y empiezan a parecer una mala oferta. Y la llamada trampa del desempleo completa el cuadro ya que cuando aceptar un puesto apenas mejora la renta disponible, trabajar se convierte en una extravagancia moral, no en una decisión económica racional. Milton Friedman hablaba de la trampa de la pobreza al afirmar que cuanto más te ayuda el sistema, más te cuesta salir de él.

En España, cada vez más a la vanguardia de lo contraintuitivo, estamos perfeccionado el modelo pues no solo tenemos prestaciones por desempleo que me parecen necesarias, sino que hemos construido un ecosistema de ayudas tales como el ingreso mínimo vital, prestaciones autonómicas, locales, subsidios específicos, bonos sociales, pensiones no contributivas, rentas de inserción, bonificaciones y otras prebendas que, en muchos casos, pueden superar el SMI. Se trata de un sistema muy fragmentado, con poca coordinación entre niveles administrativos y escasos mecanismos que incentiven la transición hacia el empleo. Aun así, se sigue debatiendo si las ayudas existentes son suficientes mientras que la deuda pública crece de forma imparable, al igual que el esfuerzo fiscal de los ciudadanos.

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España debería mirarse en el espejo belga antes de descubrir, con la habitual sorpresa administrativa, que pagar por no trabajar puede producir menos trabajo y el problema no es ayudar pues una sociedad decente debe proteger a quien cae. El problema es convertir la red de seguridad en una hamaca, especialmente cuando quien madruga, cotiza y paga impuestos descubre que su premio por trabajar es llegar agotado a fin de mes mientras otros reciben un paquete de ayudas que, acumuladas, pueden acercarse demasiado al salario de entrada al mercado laboral.

Y aquí la ironía se vuelve cruel ya que luego nos preguntamos por qué faltan camareros, cuidadores, mozos de almacén o trabajadores para determinados servicios. Tal vez no sea un misterio sociológico, sino simplemente economía básica pues si el Estado paga razonablemente por no trabajar y el mercado paga poco por hacerlo, no hace falta un doctorado para adivinar qué opción elegirá mucha gente.

Así pues, podemos afirmar que cuándo el Estado paga demasiado por no trabajar y deja poco para el que trabaja, no está combatiendo el desempleo, sino que lo está administrando con cargo al contribuyente ya que un país que convierte las ayudas en un destino, no está protegiendo a los vulnerables, sino que está fabricando dependencia con el dinero de quienes madrugan.

 https://www.larazon.es/economia/que-espana-debe-aprender-belgica-pagar-indefinidamente-alguien-que-trabaje-provoca-fenomeno-milagroso-que-trabaje_2026042769ee379420f31556905a76b2.html

sábado, 3 de octubre de 2026

La economía española tiene pies de barro, por Jordi Benítez

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha publicado esta semana un informe en el que constata que nuestra economía tiene los pies de barro. En términos nominales crecemos por encima de otros países, pero la realidad de nuestro día a día no lo nota.

«No es verdad que la economía española esté subiéndose por las nubes, como nos dicen el ministro de Economía y el presidente del Gobierno», afirma el catedrático Mikel Buesa en nuestro podcast El Debate de la Economía, disponible íntegro en el audio que hay sobre estas líneas. «El indicador de crecimiento pertinente no es el aumento del PIB, sino el del PIB por habitante; y si nos fijamos en el PIB por habitante, llevamos década y media de cuasi estancamiento», añade. «Si nos comparamos con otros países, ahí está el hecho de que Polonia ha sobrepasado a España, y partía de un nivel muy inferior al español cuando se incorporó a la Unión Europea. Han sabido hacer las cosas bastante mejor que aquí, y no estoy refiriéndome solo a la última legislatura, sino a un periodo bastante más largo en el que ha habido gobiernos de todos los colores».

El FMI recomienda a España una reducción ordenada del 0,5 % del PIB en el gasto público en varios años porque la sociedad está envejeciendo. Debido a ese envejecimiento, tendremos unos costes crecientes en pensiones, sanidad y servicios sociales. Esos costes presionan sobre otras inversiones necesarias, como la inversión pública, «que actualmente supone, aproximadamente, menos de un 2 % del gasto público. La inversión se ha ido reduciendo y, como consecuencia, en este país no funciona nada: ni la electricidad, ni los ferrocarriles, y las carreteras están llenas de agujeros. El gasto en infraestructuras es poco más de un tercio de lo que era en 2009, año en el que se alcanzó el mayor nivel posible, y así es también en los ferrocarriles», apunta Buesa.

Además, sufre nuestro poder adquisitivo: «Si uno observa el crecimiento de los salarios en los diez últimos años, incluso en los seis o siete últimos, han crecido mucho. Pero ha crecido la parte del salario que no recibe el trabajador: han aumentado las cotizaciones empresariales, la de los trabajadores, la carga fiscal que corresponde al Impuesto sobre la Renta. El salario neto que recibe el trabajador se ha quedado literalmente estancado», incide Buesa.

El profesor del IESE José Ramón Pin Arboledas añade en el podcast que los ingresos del Estado por IRPF han subido de 86.000 millones, aproximadamente, en el año 2018, cuando llegó Sánchez al Gobierno, a unos 160.000 millones, según ha calculado Funcas, en 2025.

La economía española tiene los pies de barro porque crece nominalmente por el aumento de la población inmigrante y tiene la productividad por los suelos. Parte de la esperanza está en que nos crezca aún más el turismo por el impacto de la guerra de Irán en quienes iban a Oriente Medio, pero habrá que ver si se retrae el que viene de Europa por el daño económico que se produzca en nuestro continente

Pin Arboledas afirma que «la capacidad adquisitiva de la clase media y trabajadora se ha desplomado», y que, paradójicamente, «los que realmente se están beneficiando son las grandes empresas y sus márgenes empresariales. Si yo fuera rico de verdad, tendría que votar a Sánchez», dice, irónicamente. 

 https://www.eldebate.com/economia/20260417/fondo-monetario-internacional-desmonta-cuerpo-sanchez-economia-espanola-tiene-pies-barro_407801.html

viernes, 2 de octubre de 2026

China el mayor verdugo del mundo

China se ha convertido en el nuevo referente político de la izquierda sanchista. Tras este abrazo al comunismo totalitario de Xi Jinping hay motivos ideológicos pero también un negocio. La dictadura china mueve cientos de miles de millones de euros y es por tanto un árbol al que para hacer negocio conviene arrimarse. El amor al comunismo dictatorial se mide en yuanes.

¿Alguien se imagina a un líder democrático viajando al Chile de Pinochet para tratar de construir un nuevo orden mundial en torno a aquella dictadura? Querer convertir a China en el eje del nuevo orden mundial es un dislate y una inmoralidad. La mayor dictadura del mundo no puede convertirse en el piloto del nuevo orden mundial. Podrá gustar más o menos Trump, pero es un presidente democrático de un país democrático, elegido democráticamente a pesar de los intentos de asesinarle, que podrá ser sustituido democráticamente cuando así lo decida mayoritariamente el pueblo estadounidense. Alinearse con el bloque encabezado por China es apostar por un orden dictatorial, sanguinario y totalitario cuyo modelo global no es democrático.

El titular de que China es el mayor verdugo del mundo, diga lo que diga Yolanda Díaz, no es un titular que se saca de la manga Navarra Confidencial, es algo que reconoce la propia Amnistía Internacional. China ejecuta cada año más personas que todo el resto del mundo junto.

Amnistía Internacional, referente de los partidos políticos de izquierda cuando les interesa, denuncia no sólo la cantidad de ejecuciones gubernamentales en China, que se cuentan por miles, sino que en China no hay independencia judicial, los procesos carecen de garantías, no están asegurados el derecho a la defensa ni la presunción de inocencia, las leyes son arbitrarias y permiten al gobierno una aplicación abusiva e ilimitada, y además se aceptan legalmente como prueba las confesiones obtenidas bajo tortura.

En China existen nada menos que 46 tipos de delitos castigados con pena de muerte, incluyendo los delitos de traición, separatismo, rebelión armada o disturbios. Es decir, que en China todos los socios de Sánchez habrían sido pasados por las armas, al mismo tiempo que nos venden lo maravilloso que sería un orden internacional basado en el liderazgo de China. Podemos defiende el derecho de autodeterminación, lo que en China hubiera significado el fusilamiento de Pablo Iglesias e Irene Montero. Ahora sin embargo Pablo Iglesias se ha convertido en un comercial de vehículos chinos que defiende la autodeterminación en España por un lado y la sagrada unidad de China por otro.

Una parte del discurso de la izquierda española sin duda es sincero y contempla la dictadura china como un referente deseable y envidiable, en el que no tendrían que preocuparse por sus casos de corrupción, por las investigaciones judiciales, por los medios críticos, por la mala gestión, por la oposición, por los resultados electorales o por la alternancia en el poder. No obstante China añade a menudo yuanes al entusiasmo para ayudar a garantizarlo.

Recordemos por otro lado que China no goza de una buena imagen de un permanente discurso laudatorio en los medios españoles por casualidad. El imperialismo chino comienza por los medios de comunicación y en este sentido Xi Jinping lo mismo ha comprado los contenidos del canal de Pablo Iglesias que las principales productoras que generan los contenidos de los programas de televisión en España. El fondo chino Orient Hontai Capital es el accionista mayoritario de Mediapro, Globomedia o El Terrat. Esto significa que cuando vemos programas como El Intermedio o La Revuelta, detrás hay un fondo chino controlando la producción. ¿Podemos sorprendernos de que en estos programas se aplauda el acercamiento de España a China o se demonice a Trump?

 

https://www.navarraconfidencial.com/noticias/china-el-mayor-verdugo-del-mundo/ 

jueves, 1 de octubre de 2026


 

Y la vida pasa

 Es la letra de una canción de Sergio Dalma que me gusta mucho. Cuando miro atrás me parece mentira que haga ya cuarenta años de que tenía veinte y toda la vida por vivir.

He perdido a bastantes seres queridos. He tenido una nieta.

Ya no puedo pedir mucho más de la vida salvo mantenernos más o menos. Y que el mundo nos permita seguir adelante en paz.


miércoles, 30 de septiembre de 2026

Las cirugías de cambio de sexo agravan la salud mental, por María Fernández

Finlandia planta cara a la teoría 'woke': «Las cirugías de cambio de sexo agravan la salud mental de los jóvenes»

Durante el estudio, los investigadores vieron que los adolescentes derivados al servicio de identidad de género por el cambio de sexo mostraron una morbilidad psiquiátrica significativamente mayor

María FernándezMaría Fernández

Madrid 21 abr. 2026 - 04:30

Muchos países se están dando cuenta de los graves problemas de las teorías woke y sus consecuencias. Mientras, en España, la ley trans sigue siendo un referente para muchos a pesar de que las terapias de conversión provoquen –en algunos casos– coágulos, ictus y cáncer. Uno de los territorios que ha decidido mostrar los problemas reales de esta transformación es Finlandia, donde un estudio ha concluido que la transición médica de género no mejora la salud mental de los adolescentes.


Según el informe, publicado en Acta Pediátrica y llevado a cabo a 2.083 jóvenes entre 1996 y 2019, la morbilidad psiquiátrica grave, aunque pase desapercibida entre la sociedad, la intervención hormonal y quirúrgica no desaparece tras la reasignación médica de género, al contrario, aumenta y necesitan una atención mayor, anota Infocatólica.


Irene Montero en la manifestación estatal del Orgullo LGTBI+ 2024

La ley trans de Montero dio luz verde a terapias para cambiar de sexo que han provocado coágulos, ictus y cáncer

María Fernández 

Durante el estudio, los investigadores vieron que los adolescentes derivados al servicio de identidad de género por el cambio de sexo mostraron una morbilidad psiquiátrica significativamente mayor. En concreto, pasaron del 47,9 % al 61,3 % dos años después. Por el contario, el grupo de control se quedó estable.


Entre los adolescentes que se sometieron a una reasignación de género médica, la morbilidad psiquiátrica aumentó notablemente durante el seguimiento, pasando del 9,8 % al 60,7 % en la reasignación de género de mujeres con estrógenos, y del 21,6 % al 54,5 % en la reasignación de hombres, con testosterona.


Tras ajustar los datos en función del tratamiento psiquiátrico previo, los científicos vieron que todos los adolescentes, independientemente de su sexo, presentaban índices de riesgo aproximadamente tres veces superiores a los de las mujeres del grupo de control y cinco veces superiores a los de los hombres del grupo de control.


En 2011 cambió todo

Entre 1996 a 2010, la necesidad de tratamiento psiquiátrico en Finlandia antes de contactar con el servicio de identidad de género se mantuvo estable. Sin embargo, un año después, en 2011, cambió todo. El número de adolescentes con disforia de género aumentó por 10 y, con ello los trastornos psiquiátricos.


Tal y como muestra el documento firmado por Sami-Matti Ruuska, casi la mitad de los nuevos casos (47,9 %) ya presentaban trastornos psiquiátricos relevantes antes de su primera valoración, mientras que en los años anteriores esa proporción era «mucho menor» (23,7 %). Este patrón no se observa en los grupos de comparación, lo que indica que «no es un fenómeno general de la población, sino específico de este colectivo», afirma Infocatólica.


A partir de estos datos, los autores sugieren una interpretación alternativa al modelo habitual. Así, destacan que en algunos adolescentes, la disforia de género podría estar asociada a dificultades psicológicas previas, como depresión o ansiedad, que no han sido tratadas de forma adecuada. También ven podible que ciertos tratamientos hormonales, como los feminizantes, tengan efectos relacionados con el estado de ánimo. Sin emargo, han querido dejar claro que esta última afirmación no es del todo segura, por lo que necesitarán seguir estudiando.

https://www.eldebate.com/sociedad/20260421/finlandia-planta-cara-teoria-woke-cirugias-cambio-sexo-agravan-salud-mental-jovenes_408903.html

lunes, 28 de septiembre de 2026

El hombre de la esquina, por Arturo Pérez Reverte



Llueve un poco y hace frío. La escena tiene lugar en el centro de Madrid, aunque la habrán visto mil veces en otras ciudades. Abrigado con un gorro y una bufanda, un hombre joven reparte folletos publicitarios. Está de pie en la esquina, situado entre un paso de peatones y una boca de metro. Tiene la ropa mojada y se le ve cansado, todavía con un grueso fajo de papeles en la mano, que alarga uno a uno a los transeúntes que pasan cerca. Seguramente lleva ahí un largo rato, y aún debe de quedarle otro rato más, pues cuando te fijas compruebas que, en la mochila que tiene abierta a los pies, hay más folletos como el que reparte.

Lo singular es la actitud de la gente. Los folletos no tienen nada de especial -son reclamos de una tienda de electrónica barata-, pero el personal los rechaza como si transmitieran el virus del ébola. Por cada transeúnte que acepta uno, hay una docena que pasa de largo como si no viera la mano extendida, o que niega con la cabeza, rechazándolo. La mayor parte camina vista al frente, indiferente al folleto, a la mano y al que la extiende; e incluso hay quien hace un rápido quiebro semicircular para eludir al individuo. Pocos son quienes actúan de modo natural: aceptan el folleto, dicen gracias -éstos son todavía menos-, caminan un trecho mirándolo o indiferentes a lo que contiene, y lo guardan o lo depositan en la papelera más próxima. Que es lo normal. Lo esperable en estos casos.

Observando el episodio, me pregunto cuántos de esos transeúntes que en situaciones parecidas rechazan el folleto, o que pasan de largo sin mirar a quien lo ofrece, advierten la esencia del asunto, que nada tiene que ver con el folleto en sí, lo que anuncia o el interés que puedan sentir por ello; cuántos caerán en la cuenta de que están ante un individuo, hombre o mujer, posiblemente en paro y disfrutando -eso, por decirlo de algún modo- de un pequeño empleo precario, ínfimo, mal pagado, que gana con el reparto de folletos un mísero jornal que quizá le permita hoy comer caliente. Que esa mínima incomodidad para quien pasa por su lado, lo inoportuno de la oferta del papelito, supone para quien lo ofrece justificar una dura jornada laboral en plena calle, frío en invierno y calor en verano, mirado con recelo por gente que lo evita, repartiendo una publicidad que, personalmente, le importa un carajo; pues lo que en este momento más desea en el mundo es acabar de repartir el último folleto, decirle a sus empleadores que misión cumplida, cobrar su mezquino salario e irse a su casa. Eso, claro, si no lo espera, al acabar lo que lleva en la mochila, otro buen fajo de papeles para repartir en otro sitio.

Ocurre, concluyo mirando al hombre de la esquina, lo que con esos muchachos que te abordan en nombre de una oenegé o para informarte de tal o cual oferta. Alguna vez me detengo a hablar con ellos, y en buena parte son jóvenes estudiantes o licenciados recientes y en paro, que a menudo no militan como voluntarios, sino que han sido contratados para hacer esas fatigosas gestiones callejeras, y para los que llevar a sus empleadores una lista de contactos supone justificar, también en este caso, el corto salario de un miniempleo miserable. A menudo, la gente pasa junto a esos chicos sin dirigirles siquiera una mirada, sin apenas una sonrisa y un no, gracias. Y son pocos los que se detienen un momento a escuchar. No siempre son oportunos, es cierto. No siempre está uno para charlas callejeras; pero la amabilidad mínima, el rechazo cortés, la sonrisa de disculpa, suavizarían mucho cualquier negativa. Sobre todo si consideramos que, en este país basura donde todo es posible, amigos o familiares, incluso nosotros mismos, podríamos vernos un día en su lugar.

Es, por otra parte, simple cuestión de educación: esa manera de comportarse que hace más soportable nuestra vida y la de los demás. Los que olvidan esto, quienes pasan indiferentes junto al hombre de la esquina, se parecen a quienes a bordo de un avión, mientras el auxiliar de vuelo explica las instrucciones de seguridad, leen el periódico o miran por la ventanilla en plan «eso ya me lo sé», ignorando groseramente a un trabajador que en ese momento, con la mayor eficacia de que es capaz, cumple su obligación profesional; y a quien, seguro, maldita la gracia que le hace componer posturitas y soplar por el canuto del chaleco para facilitar, en caso de accidente, la salvación de media docena de idiotas arrogantes cuyo derecho a salvarse es más que discutible.    
 

https://www.perezreverte.com/articulo/patentes-corso/960/el-hombre-de-la-esquina/ 

Pagar a alguien indefinidamente para que no trabaje provoca el fenómeno milagroso de que no trabaje, por Juan Carlos Higueras

 Durante años, Bélgica ha sido una especie de parque temático del desempleo indefinido pues uno podía perder el trabajo y permanecer protegi...