Diario conservador de la actualidad

El que escandalice a uno de estos pequeños que creen, más le valdría que le encajasen en el cuello una piedra de molino y lo echasen al mar. Si tu ojo derecho te induce a pecar, sácatelo y tíralo. Más te vale perder un miembro que ser echado entero en la “gehenna”. Si tu mano derecha te induce a pecar, córtatela y tírala, porque más te vale perder un miembro que ir a parar entero a la “gehenna”.

viernes, 4 de septiembre de 2026

Por la neutralidad de España, por Luis Fraga

 spaña se mantuvo neutral en la I y II guerras mundiales. Hizo bien. Los conflictos intraeuropeos nada tenían que ver con nosotros. Teníamos otro problema en el norte de África en el que ningún país europeo apoyó a España.

Hubo, sin duda, voces que reclamaban la participación de España en una y otra guerra a favor de uno u otro bando. Afortunadamente, no se les hizo caso a esos belicistas de salón. Sabia decisión, la neutralidad.

En la I guerra europea de 1914 (un suicidio europeo), también llamada I Guerra Mundial, nos mantuvimos al margen con buen criterio. Veníamos debilitados por la agresión norteamericana de 1898 en la que habíamos perdido Cuba, Puerto Rico y Filipinas. Y la neutralidad obtuvo réditos: un razonable crecimiento económico y, sobre todo, ninguna víctima española en un conflicto que ni nos iba ni nos venía, lejos de nuestras fronteras.

En la Segunda Guerra Mundial, a partir de 1939 (segundo suicidio europeo), España de nuevo se mantiene neutral. Buena decisión. Hitler intentó convencer a Franco en la célebre entrevista de Hendaya de que se uniese al Eje, pero el astuto gallego de Ferrol supo torear al Führer y esquivar la insensatez que hubiese sido meternos en el avispero de esa guerra, puesto que de hacerlo hubiésemos perdido Canarias y España, ya exhausta por la guerra civil de la que acabábamos de salir, se hubiese desestabilizado en magnitudes inimaginables.

2026: No hay, declarada, III Guerra Mundial. Y ello porque, de haberla, sería nuclear entre la OTAN y Rusia. Hay, en cambio, guerras en el mundo. Guerra mundial y guerras en el mundo son, en efecto, conceptos distintos.

2026: Guerras en el mundo: Ucrania. Irán. ¿Y qué hace España? Irán: Independientemente de sus catastróficos errores en política exterior (Gibraltar, Marruecos y el Sáhara), España acertará manteniéndose al margen, por mucho que le pese al vociferante Trump, que cree que somos su colonia. La guerra la inicia Trump, engañado por Israel y el lobby judío en los USA. Que no nos metan en ella. Neutralidad española.

¿Y Rusia? Más complicado. Empezaré por la conclusión: Conviene a España mantenerse neutral en esta guerra a la que insensatos dirigentes en Alemania, Francia y el Reino Unido quieren llevarnos. Motivos:

1. No es nuestra guerra. El enemigo para España nunca ha venido del Este, sino del Sur. El gasto de defensa español ha de ir orientado a Ceuta y Melilla y las Canarias. Así de claro.

2. Francia y Alemania, en cambio, son más belicistas. Se preparan para una guerra contra Rusia. Revanchismo histórico, tal vez. Alemania fue derrotada por Rusia en la II Guerra Mundial e incluso perdió Königsberg, actual Kaliningrado, lugar de la fundación de Prusia y, por lo tanto, de Alemania, tras una guerra de agresión e invasión hasta las puertas de Moscú en la que murieron millones de rusos. Y Francia, lo mismo: También invadieron Rusia, incendiando Moscú, pero los generales rusos, en su contraataque, acabaron celebrando en París la derrota de la Grande Armée de Napoleón.

Dejemos de lado a Francia. Demasiados problemas internos tiene. Y el inepto Macron perderá las elecciones. Más importante es lo de Alemania. Llaman, ahora, al incremento del gasto militar. Llaman, ahora, a la movilización de jóvenes contra Rusia. Todo ello por la guerra de Ucrania. Dicen (y ni ellos mismos se lo creen) que tras Ucrania será Alemania el objetivo de Moscú. ¿Es creíble? No. Entonces, ¿qué hay detrás? Muy sencillo: el complejo militar-industrial alemán. Guerra para ganar dinero. Keynesianismo militar. E imprudencia de Merz y sus aliados del SPD. Han reducido el gasto social para dedicarlo al belicismo. Una locura

Pero esto no durará. Por escrito afirmo (que se me reproche en su día si me equivoco) que las siguientes elecciones alemanas las ganará la actual oposición de AfD. Que son contrarios a una guerra contra Rusia, como es natural en cualquier cabeza con algo de sano juicio, pues Rusia aniquilaría a Alemania. Y entonces, cuando gane AfD, muchas cosas cambian. En política, todo o casi todo es efímero. Y el electorado alemán, gente formada y con sensatez, sabrá darle la espalda a la actual coalición gobernante y sus errores.

España: que no nos metan Francia, Bruselas (dirigida por locos y locas) y Alemania en estos líos que poco o nada afectan a España. Con Ucrania: Hemos de enviar ayuda humanitaria, sí. Pero no armas ni dinero para armas como Francia o Alemania o el Reino Unido, puesto que ello equivale a echar gasolina al fuego de una guerra que, si sigue, verá a Ucrania perder más territorio y morirá más gente. Y, sobre todo, hemos de acoger a sus refugiados. Esa es la inmigración buena: personas europeas asimilables a nuestra cultura, y no africanos.

 https://www.larazon.es/opinion/neutralidad-espana_202607226a5ff304303ca6202cc42dc4.html

Blogger no me deja comentar de momento

 Alguien ha tocado donde no debía

jueves, 3 de septiembre de 2026

Inmigración descontrolada


 Recomiendo la primera media hora

Experimentar al límite

 No muchas personas han experimentado lo que yo viví de joven. Presencié un intento de suicidio y por tres veces intentaron matarme. Yo también pensé en suicidarme.

No lo hice por mi madre. No quería hacerla sufrir así. Por lo demás no hubiera tenido problema. Por suerte sigo aquí y eso me ha ayudado mucho a comprender la vida.

miércoles, 2 de septiembre de 2026

Primero te destrozamos la vida y luego te matamos compasivamente, por Juan Manuel de Prada

Convendría que reparásemos en las vicisitudes de la existencia de Noelia, esa joven recientemente asesinada por el Leviatán. Según nos relatan los cronistas sistémicos, Noelia padeció una infancia horrenda, con padres endeudados o alcohólicos o ambas cosas a la vez, que no la atendieron como merecía o descuidaron su crianza. No dudo que fuese la suya una infancia sufriente y que la actitud de los padres le dejase muy hondas heridas. Pero seguramente no fueron heridas tan hondas como las que sufrió Beethoven, cuyo padre alcohólico le propinaba bestiales palizas y lo encerraba en un sótano durante días enteros. O como las que padeció Dickens, que tuvo que ponerse a trabajar con apenas 12 años en una fábrica de betún, después de que su padre fuese encarcelado por deudas, condenando a su familia a la mendicidad. O, en fin, como las heridas sufridas por Chaplin, cuyo padre alcohólico abandonó a la familia antes de morir cirrótico perdido, dejando a los hijos en manos de una madre inquilina asidua del manicomio.

Para fortuna de Beethoven, Dickens o Chaplin, no existía un Leviatán ‘protector’ que se hiciese cargo de ellos; y el sufrimiento que amasó sus días infantiles fue fecundo y los convirtió en genios. Para desgracia de Noelia, la Generalitat de Cataluña decidió  «evitar sus sufrimientos», para lo cual retiró la custodia a sus padres endeudados o alcohólicos o ambas cosas a la vez y la internó en un centro de menores, erigiéndose en su «protectora». La idiotez imperante tiende a considerar que las instituciones públicas son nuestros ángeles custodios; pero se trata de una premisa por completo errónea, una distorsión cognitiva grave. Las instituciones públicas, en un régimen político inicuo como el que sufrimos, están al servicio del Leviatán; y su propósito primordial es convertir la familia en un campo de Agramante. El Leviatán moderno odia la familia porque sabe que es un bastión de resistencia contra sus injerencias (de ahí que haya adelgazado la protección del matrimonio y fomentado el divorcio, de ahí que haya alentado la competencia entre los sexos y la ruptura entre las generaciones, de ahí que haya exaltado las formas más caprichosas de convivencia y encumbrado el aborto como derecho); y odia muy especialmente la patria potestad, porque le impide ejercer una tutela completa sobre los niños (de ahí que repitan con monomanía psicopática que «los hijos no son de los padres»).

Situaciones familiares como la que sufría Noelia, tan desgraciadamente habituales en las sociedades que previamente han sido hechas puré por el Leviatán, son tan sólo la excusa que el Leviatán emplea para asegurarse la destrucción de vidas. El Leviatán desea corromper a nuestros hijos, desea destruir su inocencia, desea envilecer sus almas con ideaciones aberrantes y disfóricas; y en los hijos de padres conflictivos ve una ocasión pintiparada para ejecutar sus designios.

Noelia fue una víctima del Leviatán, que propició que fuese violada en diversas ocasiones; hasta que, hundida en la depresión, saltó desde un quinto piso para quitarse la vida, quedando maltrecha para siempre, con dolores físicos al parecer muy intensos, pero seguramente menos que su dolor moral. Así es como Noelia decidió solicitar la eutanasia al Leviatán que primeramente la apartó de su familia y la recluyó en un centro de menores, que jamás le brindó una tutela efectiva, que no le brindó los tratamientos adecuados para combatir su dolor. Si Noelia no hubiese estado gravemente ofuscada por el dolor, si no hubiese padecido trastornos muy aflictivos, no habría recurrido al Leviatán, causante de todos ellos; pero Noelia estaba para entonces hecha cisco, la habían convertido en un despojo, y recurrió absurdamente al sacamantecas responsable de su desgracia, que por supuesto le concedió la eutanasia, fingiéndose compasivo con sus padecimientos. Pero, en realidad, estaba borrando las pruebas de su crimen.

El Leviatán privó primero a Noelia de una vida familiar digna de tal nombre, fomentando formas de vida disolventes y brindando a sus padres todos los instrumentos para convertir la existencia de su hija en un infierno anticipado. Después, una vez privada de los vínculos comunitarios naturales, el Leviatán obsequió a Noelia con una vida de soledad y abandono, convirtiéndola en carne triste, huérfana de amor y fácil presa de abusos, dejando que un enjambre de trastornos mentales y pensamientos turbios la colonizase, hasta empujarla al suicidio. Pero Noelia no logró matarse, sino que quedó medio tullida, convertida en carne desahuciada, chatarra humana a la que el Leviatán imbuyó pérfidamente la idea de tomar el control de su destino. Puesto que el Leviatán no podía brindarle una cura a los daños que previamente le había infligido, brindó a Noelia la posibilidad de acabar con ellos acabando consigo misma. Muerto el perro se acabó la rabia, es el lema del Leviatán eutanásico.

Al suministrar una muerte dulce a quien sufre, el Leviatán destroza la alianza última del ser humano consigo mismo, con la comunidad humana y con Dios. «No se muera vuestra merced, señor mío, sino tome mi consejo y viva muchos años, porque la mayor locura que puede hacer un hombre en esta vida es dejarse morir sin más ni más, sin que nadie le mate ni otras manos le acaben que las de la melancolía», le dice el buen Sancho a don Quijote, poniendo voz a nuestra humanidad. El Leviatán moderno niega nuestra humanidad, quiebra esa noción inscrita en nuestras almas, fundante de la civilización, que nos enseña que la vida es un bien que debemos custodiar, especialmente cuando se vuelve débil y vulnerable. Y, sirviéndose de nuestra fragilidad, nos convence de que el sufrimiento es algo insoportable, algo que hay que erradicar a toda costa; erradicándonos a nosotros mismos, si fuera necesario.

El Leviatán ha recetado a Noelia una muerte dulce para combatir su depresión (método infalible para acabar con las listas de espera), después de haberle infligido los daños que se la causaron; y envuelve su crimen en repulsivas palabras compasivas y ternurismos eméticos. Es el lenguaje del Leviatán, que ya ni siquiera necesita ejercer violencia porque ha aprendido a justificarla; el lenguaje de una época enferma que en el crimen encuentra la única forma de piedad posible.

Es la barbarie legalizada.
 

https://noticiasholisticas.com.ar/primero-te-destrozamos-la-vida-y-luego-te-matamos-compasivamente-por-juan-manuel-de-prada/ 

martes, 1 de septiembre de 2026


 

Las heridas que no cierran

 A veces me parece increíble pensar que han pasado cincuenta años y parece que fue ayer cuando estaba sola en el colegio. Empecé a aislarme por timidez y acabaron por dejarme de lado.

Para colmo, cuando empezaba a socializar me vino la regla. Era la primera del curso con dos años de antelación y nadie comprendía mi problema. No volví a ser la misma.

lunes, 31 de agosto de 2026

Colombia, México y Ecuador quieren aprobar el cambio de sexo en menores

Firma para exigir a las autoridades de tu país un compromiso claro: proteger la infancia, respetar a las familias y colocar la prudencia médica por encima de cualquier presión ideológica.


Los niños necesitan tiempo para crecer.


Los padres tienen el derecho y el deber de protegerlos.


Nuestros políticos tienen la responsabilidad de defenderlos.


CON LOS NIÑOS NO. PUNTO.


https://cgo.ac/scs412ODQ

Impostura y sucedáneo religioso, por Juan Manuel de Prada

Afirmaba Valéry que la política, tal como la entiende el hombre moderno, es «el arte de consultar a las gentes acerca de lo que nada entienden y de impedirles que se ocupen de aquello que les concierne». Pruebas de esta evidencia las tenemos en esta fase terminal de la Historia a porrillo: así, por ejemplo, votamos a tal o cual político porque consideramos que es una persona capaz de combatir el cambio climático, sin importarnos que sea incapaz de impedir el ascenso desorbitado del precio de los huevos; o bien lo votamos porque consideramos que puede conseguir mágicamente que cambiemos de sexo de la noche a la mañana, pero paradójicamente no puede conseguir que nos atienda un médico cuando tenemos que operarnos de un tumor. Desde luego, para considerar que un gobernante incapaz de impedir que los precios de los alimentos básicos se disparen o para procurarnos asistencia médica elemental es, en cambio, capaz de impedir que los hielos antárticos se derritan, o de cambiarnos de sexo sin permiso de nuestros cromosomas, hay que estar completamente enajenado.

Esa peculiar enajenación se debe a que las ideologías modernas, para la gente que las profesa, son sucedáneos religiosos. A la gente religiosa, en nuestra época, se la mira en general con condescendencia, con una suerte –digámoslo así– de piadoso desprecio (cuando no con franca aversión), pues la credulidad suele considerarse un signo de debilidad mental. Pero mucha más credulidad, infinita más, requiere la persona que cree que un político puede conseguir que los cromosomas cambien de bando porque así lo diga el registro civil o de enfriar el agua de los mares mediante un decreto que nos obliga a cambiar las bombillas de las lámparas. Además, la fe religiosa consiste en creer en lo que no vimos y, por lo tanto, no sabemos a ciencia cierta si existe; mientras que la fe de las personas adeptas a tal o cual ideología consiste en creer en aquello que saben a ciencia cierta que no existe. Nadie ha visto a la Santísima Trinidad; pero todavía no he conocido a nadie capaz de probar su inexistencia. En cambio, tenemos multitud de pruebas (algunas apabullantes) de que no existe la separación de poderes; y, sin embargo, la gente sigue creyendo de forma absurda e irrisoria en esta notoria falsedad (a la vez, por cierto, que demanda jueces sometidos a los designios de los políticos de su ideología).

Durante los últimos meses hemos asistido a diversos episodios esperpénticos que prueban la existencia de una corrupción sistémica en el partido gobernante; y, mientras tales episodios esperpénticos se sucedían, hemos tenido ocasión de conocer circunstancias biográficas escabrosas de los personajes inculpados, o de quienes los promovieron. Así, por ejemplo, hemos conocido que un ministro depuesto era putero compulsivo; también hemos sabido que quien lo promovió no tuvo empacho alguno en tener por suegro a un hombre que regentaba numerosos lupanares, y que los siguió regentando alegremente mientras se encumbraba en el partido (hay quienes, incluso, aventuran que el suegro habría sufragado con los beneficios de su sórdido negocio tal ascenso político). Sin embargo, el ministro depuesto hacía constantes proclamas de feminismo, mientras menudeaban sus escarceos con las mozas del partido; y quien lo promovió sigue presentándose tan ricamente como adalid de los derechos de las mujeres. ¿Cómo se explica que actuasen o sigan actuando con tamaña desfachatez? Se explica porque saben que sus adeptos pueden encajar sin inmutarse tales contradicciones, porque su adscripción a tal o cual partido es una profesión de fe, porque la ideología es un sucedáneo religioso. Y siendo un sucedáneo, no puede ser una religión verdadera, sino una secta.

Esta naturaleza sectaria se prueba enseguida, a poco que estudiemos la naturaleza de los partidos políticos, organizaciones –así los definía Simone Weil– que ejercen una presión insoportable sobre el pensamiento de las personas que se adhieren a ellos, hasta despersonalizarlas por completo (es decir, hasta privarlas de pensamiento). Esta presión se resuelve a la postre en una enajenación que permite al adepto a tal o cual partido político adherirse a un sistema de creencias delirante que sus líderes no practican; y, cuando sus líderes son desenmascarados, al adepto no le importa, porque desarrolla una sumisión ciega al líder, aunque sepa que es un impostor, o precisamente por ello mismo. Puesto que este sucedáneo religioso que es la ideología exige creer en aquello que sabemos a ciencia cierta que es falso, exige también que las personas que encarnan esas creencias sean impostores redomados y orgullosos de su impostura.
 

https://noticiasholisticas.com.ar/impostura-y-sucedaneo-religioso-por-juan-manuel-de-prada/

domingo, 30 de agosto de 2026

León XIV recibio en Madrid a miebros de crismhom, el colectivo lgbti respaldado por Cobo

Representantes de Crismhom, una asociación vinculada al activismo LGTBI dentro de la Iglesia, participarán en uno de los encuentros que el papa León XIV mantendrá durante su próxima visita a España. La invitación ha sido cursada por el Arzobispado de Madrid, dirigido por el cardenal José Cobo, y permitirá a miembros de este colectivo asistir al acto del Pontífice con la cultura y la sociedad civil previsto para el 7 de junio en el Madrid Arena.

Según ha adelantado la revista Vida Nueva, entre diez y quince integrantes de esta organización estarán presentes en el encuentro. La presencia de Crismhom no pasa desapercibida, ya que se trata de uno de los grupos más activos en España en la promoción de postulados que numerosos fieles consideran incompatibles con la enseñanza católica sobre la sexualidad, el matrimonio y la antropología cristiana.
De Chueca al entorno del Arzobispado de Madrid

Crismhom nació en Madrid en 2006 y se define como una comunidad de cristianos homosexuales. Sin embargo, su actividad no se limita al acompañamiento espiritual de personas con atracción hacia el mismo sexo que desean vivir conforme a la doctrina católica. Durante años ha promovido una visión de la pastoral homosexual alineada con las reivindicaciones del movimiento LGTBI y con las demandas de reforma doctrinal impulsadas por diversas organizaciones internacionales.

El colectivo mantiene una estrecha relación con la Global Network of Rainbow Catholics (GNRC), una plataforma internacional que agrupa a asociaciones que reclaman cambios en la comprensión eclesial de la homosexualidad, la identidad de género y otras cuestiones relacionadas con la moral sexual.
El respaldo de José Cobo

La presencia de Crismhom en un acto con León XIV llega después de varios gestos de acercamiento por parte del cardenal José Cobo. El año pasado, representantes del colectivo fueron recibidos por el arzobispo de Madrid para abordar la organización de la asamblea mundial de la GNRC.
Cobo se fotografía con CRISMHOM, lobby gay eclesial, en julio, 2025
Cobo se fotografía con CRISMHOM, lobby gay eclesial, en julio de 2025

Después de la reunión, los propios organizadores celebraron públicamente el encuentro y agradecieron la acogida recibida. Según explicaron, compartieron con el cardenal la preparación del evento internacional y su objetivo de seguir construyendo una Iglesia “más inclusiva”, una expresión frecuentemente utilizada por estos grupos para promover cambios pastorales y doctrinales en cuestiones relacionadas con la moral sexual.
La GNRC y su agenda dentro de la Iglesia

Fundada en Roma en 2015, la Red Global de Católicos Arcoíris se ha convertido en una de las principales plataformas internacionales del activismo LGTBI en el ámbito eclesial. Entre sus objetivos figura la promoción de cambios en la forma en que la Iglesia aborda las relaciones homosexuales, la identidad de género y el papel de la mujer en la vida eclesial.

Entre las organizaciones vinculadas a la red figuran grupos como New Ways Ministry o DignityUSA, conocidos por sus campañas a favor del reconocimiento eclesial de las relaciones homosexuales, la ordenación sacerdotal de mujeres y otras propuestas incompatibles con la doctrina católica, que lejos de promover la vivencia de la castidad conforme al Catecismo de la Iglesia Católica, sostienen que la Iglesia debe revisar su enseñanza moral para adaptarla a las nuevas realidades sociales y culturales. 

 https://infovaticana.com/2026/06/03/leon-xiv-recibira-en-madrid-a-miembros-de-crismhom-el-colectivo-lgtbi-respaldado-por-cobo/

Por la neutralidad de España, por Luis Fraga

 spaña se mantuvo neutral en la I y II guerras mundiales. Hizo bien. Los conflictos intraeuropeos nada tenían que ver con nosotros. Teníamos...