Diario conservador de la actualidad

El que escandalice a uno de estos pequeños que creen, más le valdría que le encajasen en el cuello una piedra de molino y lo echasen al mar. Si tu ojo derecho te induce a pecar, sácatelo y tíralo. Más te vale perder un miembro que ser echado entero en la “gehenna”. Si tu mano derecha te induce a pecar, córtatela y tírala, porque más te vale perder un miembro que ir a parar entero a la “gehenna”.

miércoles, 22 de julio de 2026

Los mellizos que nacieron con veintidós semanas de gestación cumplen cuatro años, por José Antonio Méndez

 uando nacieron hace cuatro años, los mellizos Adiah y Adrial pesaron juntos menos de lo que pesa un cartón de leche: a penas 750 gramos entre los dos. Y cada uno de ellos entraba en la palma de la mano de su madre.

Los médicos los daban por perdidos y al momento de su alumbramiento, tanto la legislación de su país (Canadá) como las leyes españolas habrían permitido abortarlos.

Porque estos hermanos de padres indios vinieron al mundo con sólo 22 semanas de gestación, prácticamente la mitad del tiempo habitual de un embarazo. Un hito que los convirtió en los gemelos (en este caso, mellizos) más prematuros del mundo, récord que ostentan junto con el de los de menor peso al nacer.

Para completar su desarrollo madurativo (incluso tenían aún los ojos cerrados), tuvieron que pasar cerca de seis meses en la UCI neonatal, y no fueron pocas las voces que alertaron a sus padres, Shakina y Kevin Nadarajah, de lo improbable que era que salieran adelante.
«Soy tu pequeño milagro»

Hoy, sin embargo, cuatro años después, Adiah Laelynn y Adrial Luka están sanos y felices, deseando empezar el colegio el próximo curso, y acaban de cumplir cuatro años.

Una celebración para la que posaron con los pequeños bodys que les regalaron durante su estancia en el hospital de neonatos, y en el que puede leerse «Soy tu pequeño milagro».

Y la verdad es que la expresión es prácticamente literal, porque su vida ha sido fue, de inicio, una carrera de obstáculos, que iban venciendo paulatinamente.

«A pesar de todos los graves problemas de salud a los que se enfrentaron, lucharon con todas sus fuerzas para lograr superar cada uno de ellos», ha explicado su madre al portal LifeNews.
Sarah, con su bebé Cameron en brazos
Sarah estuvo a punto de matar a su hija: se arrepintió tras tomar la píldora abortiva... y la niña nació sana

José Antonio Méndez

Eso sí, desde que recibieron el alta, «en general, su salud durante los últimos cuatro años ha sido muy buena». Como casi todos los niños de su edad, han sido hospitalizados «un par de veces por enfermedades leves», pero en términos generales «están progresando muy bien y alcanzando todos sus hitos físicos, mentales, cognitivos, sociales y emocionales», apuntan.
Dos personalidades muy diferentes

Su padre, Kevin, los describe con una mezcla de orgullo y asombro: «Sus personalidades son realmente interesantes, son dos personas únicas».

Adiah, dice, es «una niña muy alegre, que ama la aventura, le gusta hablar alto y ser el centro de atención». Además, tiene «mucho talento musical»: le gusta tocar la guitarra y el piano, canta, inventa historias y juega con sus Barbies.

Su mellizo, Adrial, es muy distinto: «Es muy curioso y estudioso», describe su padre. Pero también más introvertido. Le gustan los libros, disfruta leyendo cuentos y le encanta ir a la biblioteca cada semana para pedirlos prestados. Y hay un detalle que dice mucho de su modo de querer: disfruta de los momentos a solas con sus padres, sobre todo «cuando puede salir a comer».

Y cuando se les pregunta qué es lo que más les gusta del mundo, no lo dudan: «¡Nos encanta ser mellizos!», responden al unísono.
Un símbolo de esperanza

La viabilidad fetal de los bebes altamente prematuros es un motivo de angustia para muchos padres. Y también, en ocasiones, un argumento de quienes defienden la posibilidad del aborto hasta la semana 22.

Por eso, los padres de los mellizos han dado una palabra de aliento a todas esas familias que se enfrentan a las unidades de cuidados intensivos neonatales. Y tanto Kevin como Shakina recuerdan a otros padres que, con el tiempo, es muy probable que estos récords se sigan batiendo gracias a los avances médicos y tecnológicos que aumentan, cada vez más, la supervivencia de los bebés prematuros.

 https://www.eldebate.com/familia/20260324/mellizos-prematuros-mundo-nacieron-cuando-podian-abortados-han-cumplido-4-anos_399344.html

martes, 21 de julio de 2026


 

Me defiendo como gato panza arriba

 Aparte de los blogs me dedico a comentar en muchos medios teóricamente de derechas. Eso me da muchos disgustos  a pesar de que no suelo leer las contestaciones. 

Pero pienso que es necesario ofrecer una opinión discordante. Sin ella, con todos los medios del mismo lado, no habría posibilidad de conocer otros puntos de vista.

lunes, 20 de julio de 2026

 https://theobjective.com/elsubjetivo/opinion/2026-07-19/patriotismo-camiseta-articulo-arrunada/

Fascistas, por Juan Manuel de Prada

Hasta ahora todas las filiaciones y calificaciones políticas se hacían desde el discernimiento del propio interesado y se conjugaban en primera persona. Se aseveraba con orgullo o resignación: «Yo soy conservador», o socialista, o liberal, o comunista, o lo que fuera… Pero desde hace algún tiempo ha surgido una calificación nueva que no se conjuga en primera persona, sino en segunda o tercera. «Fulanito es un fascista», se dice; o bien, imprecatoriamente: «¡Eres un fascista!». Ya no se trata de una declaración que hace el interesado, sino una suerte de diagnóstico que nos llega desde fuera, como si nos dijeran: «Fulanito tiene cáncer» o «Usted es diabético». Uno estaba en Babia, desprevenido, y entonces llega alguien que, sin analizarnos la sangre ni hacernos una biopsia, sin tomarnos la temperatura ni olernos siquiera el aliento, dictamina infaliblemente que somos fascistas, sin comerlo ni beberlo.

El fascismo es la primera idea política que se asigna como un cargo honorífico, sin intervención del candidato, que no tiene que postularse ni hacer méritos para la atribución. Además, como el fascismo no es un partido político, ni una organización civil, ni nada concreto y reconocible, no hay por dónde agarrarlo, ni por dónde trazar la línea divisoria y hamletiana entre el ‘ser o no ser’. Uno piensa que el fascismo se asocia, pongamos por caso, con la exaltación del Estado y entonces se convierte en un apóstol del municipalismo y el principio de subsidiariedad; o bien, tras descubrir que el fascismo se caracteriza por la glorificación del militarismo, se vuelve acérrimo detractor de la OTAN. Pero da lo mismo; porque, aunque uno se mueva de sitio, el diagnóstico de fascista nos persigue doquiera vayamos, como la nubecita borrascosa y relampagueante perseguía a cierto personaje del tebeo, apareciendo siempre sobre su cabeza. Además, como no hay unas listas –ni cerradas ni abiertas– donde figure el elenco de los fascistas, ni un boletín de inscripción, nadie sabe si figura entre los numerarios de esta adscripción política. No hay que pagar cuota, no hay que afiliarse ni suscribirse a ninguna publicación, como hacen los conservadores o los progresistas, los socialistas o los liberales. Ni siquiera puede uno apuntarse a una manifestación o acto de protesta; tampoco a un ciclo de conferencias o un festival lírico. No hay modo de saber si uno es fascista o no; todo depende de lo que un señor de Cuenca al que no conocemos de nada o la vecinita drogata que pone la música a toda pastilla piensen de nosotros.


Decía Pemán que lo más parecido que había a esto del ‘fascismo’ era el nombramiento de ‘hijo adoptivo’. Estamos durmiendo tranquilamente la siesta en casa, sin tener ni siquiera conocimiento de la existencia de Villaconejos de Arriba; y, de repente, nos llaman de su Ayuntamiento para comunicarnos que acaban de designarnos hijo adoptivo por cualquier razón peregrina. Claro que, al menos, en estos nombramientos de ‘hijo adoptivo’ nos endosan un diploma o una plaquita que nos permite demostrar que el nombramiento es verídico y no fantástico. Pero quienes nos diagnostican de fascista no nos regalan ningún diploma o plaquita, ni siquiera nos expiden un modesto recibito donde conste nuestra adscripción. Además, el título de fascista no nos lo adjudica quien desea condecorarnos, a diferencia del título de hijo adoptivo, sino más bien quien desea infamarnos: es como si hijo adoptivo de Villaconejos de Arriba no nos nombrasen los oriundos de esta villa, sino cualquier mendrugo de Villaconejos de Abajo que odia a sus vecinos y los considera a todos unos hijos de la grandísima puta; y, no contento con ello, cuelga el sambenito de la filiación adoptiva de Villaconejos de Arriba a todo señor o señora que le cae un poco gordo, aunque sean por completo ajenos al pleito entre villaconejenses.

Uno puede profesar todos los mitos del catecismo demócrata, del sufragio universal a la separación de poderes, pero de repente alguien lo señala como fascista; y entonces todos los demócratas de su pandilla, que antes nos jaleaban, nos hacen el vacío, como si fuéramos un leproso, temerosos del contagio. De este modo, descubrimos que la democracia es como un juego de cartas en el cual uno de los jugadores se levanta y deja el juego a medias cuando le apetece. Y el que se queda solo con las cartas en la mano, como no puede seguir jugando a la democracia, resulta que es un ‘fascista’. Porque los demócratas conciben la democracia como un carrito de los helados que lo empujan a su gusto y se lo llevan a otra parte… donde no tiene cabida un fascista como tú o como él. Así uno pasa de demócrata a fascista como quien se queda compuesto y sin novia. ¡Qué fatiga!

 

 https://noticiasholisticas.com.ar/fascistas-por-juan-manuel-de-prada/

domingo, 19 de julio de 2026

 Atención


Hoy los distintos noticiarios de la TV en España, como @A3Noticias, han cargado contra el anuncio de Trump de derogar el “Endangerment Finding” (Dictamen de Peligro) de Obama del 2009, que era base legal para definir el CO2 como "contaminante".

Solo en EEUU, esta derogación supondrá un ahorro de 1,3 billones de dólares en impuestos, tasas y subvenciones que se cargaban o concedían en relación con las emisiones de CO2.

Por supuesto, ninguna televisión se ha preguntado si esa gigantesca carga impositiva durante años ha tenido algún efecto en la temperatura del planeta.
Porque no ha tenido ninguno.
Solo ha impedido el crecimiento económico, ha provocado el aumento de los costos de la energía y ha destruido miles de empleos en centrales eléctricas, minas de carbón e instalaciones manufactureras, como ha dicho @GWrightstone, Director Ejecutivo de la @CO2Coalition:

“La derogación del Dictamen de Peligro de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) por parte del administrador Lee Zeldin es motivo de celebración. Esta errónea regulación climática priorizaba la ideología sobre la ciencia. Esta norma ha impedido el crecimiento económico, ha provocado el aumento de los costos de la energía y ha destruido miles de empleos en centrales eléctricas, minas de carbón e instalaciones manufactureras.”

“Desde la promulgación en 2009 del Dictamen de Peligro, su fundamento científico ha resultado ser aún más débil de lo que se creía anteriormente y contradicho por datos empíricos, estudios revisados ​​por pares e investigaciones. Basándose en modelos informáticos falsos y pseudociencia, la EPA de Obama afirmó erróneamente que el dióxido de carbono y otros llamados gases de efecto invernadero amenazaban con sobrecalentar la Tierra. La agencia ignoró las complejidades de la dinámica climática, desde los ciclos solares hasta las nubes y las corrientes oceánicas. También ignoró una montaña de datos reales acumulados durante décadas y siglos que refutan la conclusión de que el dióxido de carbono, alimento para las plantas, es un contaminante.”

“En lugar de una Tierra sumida en una crisis climática provocada por el hombre, los hechos revelan que los ecosistemas están prosperando y la humanidad se beneficia de un calentamiento moderado y un mayor CO2. Los bosques se expanden, los desiertos se reducen, la productividad agrícola aumenta y la sequía disminuye. En resumen, no existe una crisis climática y el dióxido de carbono es un gas beneficioso necesario para la vida.”

sábado, 18 de julio de 2026

La inmigración de baja cualificación es insostenible, por Nuria Richard y Domingo Serrano

Frente al discurso oficial que presenta la llegada de mano de obra no cualificada como una solución para el sistema de pensiones y las cuentas públicas, la realidad de los datos proyecta un escenario de tensión fiscal sin precedentes. La estructura presupuestaria y tributaria de las naciones europeas, inmersas en un proceso de desindustrialización, ya no demanda de forma masiva trabajadores de baja cualificación. En esta situación, la pregunta es: ¿deberíamos seguir atrayendo inmigrantes? ¿Tiene algún sentido económico? García Domínguez lo tiene muy claro: "¿Necesita la economía española inmigrantes o no? Mi respuesta es no. Una economía que no tiene industria es una economía que no necesita mano de obra no cualificada de forma masiva. ¿Quién contrata los inmigrantes? El sector premoderno de la economía. En esa gran coalición está la izquierda, la Iglesia Católica y la tercera pata es el empresariado más ineficiente que tenemos en España... el core de su negocio son los salarios bajos".

Pero nos dicen que los recién llegados son necesarios para pagar las pensiones. Aquí también su diagnóstico es muy diferente al discurso oficial: "Sus salarios son tan bajos que sus retenciones fiscales no cubren ni de lejos el coste fiscal que suponen para el Estado. Eso es insostenible en términos tributarios a corto y a largo plazo. No es que tensionen el Estado del bienestar, es que acaban con él. Nos dicen que los trabajadores pobres financian a Ana Patricia Botín en el estado del bienestar, es una cosa tan idiota, tan absurda... un insulto a la inteligencia tan obsceno".

Es evidente que es muy complicado creer que, en un sistema de carácter redistributivo, donde los servicios públicos se financian mediante una escala de ingresos, la incorporación de grandes contingentes de población a los deciles más bajos de renta va a sostener el saldo presupuestario. En realidad, estas personas, que reciben salarios que apenas cubren el coste de los servicios educativos, sanitarios y sociales que consumen, se convierten en su mayoría en receptores netos de ayudas y servicios públicos. Esta situación, lejos de salvar el estado del bienestar, acelera su deterioro al degradar la calidad de los servicios públicos, y puede terminar expulsando a las clases medias hacia los servicios privados (pagan doble: impuestos y cuota del proveedor del servicio).
Salarios y vivienda

Por otro lado, un análisis de la oferta y la demanda de trabajo revela que la entrada constante de mano de obra dispuesta a aceptar remuneraciones mínimas ejerce una presión a la baja sobre los salarios de los sectores de menor cualificación. Este fenómeno se observa con claridad en regiones con alta dependencia del sector servicios y el turismo, donde el aumento de la actividad no se traduce en una mayor riqueza per cápita para el ciudadano local, sino en un empobrecimiento relativo y un estancamiento salarial crónico. Por eso, García Domínguez rompe con otro tópico: "España no necesita crear empleo, España crea demasiado empleo. Lo que hay que hacer es destruir empleo de mala calidad. ¿Qué sentido tiene que crees en un chiringuito de playa un empleo para un inmigrante de Bangladesh que va a cobrar el salario mínimo?". Y lanza una advertencia: está claro que PSOE y PP no parecen muy cómodos con un discurso anti-inmigratorio. Pero las propuestas de VOX, en su opinión, tampoco detendrían el fenómeno: "Lo que propone Vox en su programa económico es aumentar el número de inmigrantes que llegan a España. Propone la reducción del coste del despido y suprimir el salario mínimo: eso va a ser un catalizador para que siga acelerándose la reducción de los salarios".
Relacionado

    La regularización masiva de Sánchez permitirá a los inmigrantes cobrar el IMV tras un año de residencia

A esta realidad se suma el impacto en el mercado de la vivienda. La llegada anual de cientos de miles de personas genera una demanda que la oferta constructiva nacional es incapaz de absorber, disparando los precios de los alquileres y la compra de inmuebles. El resultado para el trabajador es un doble castigo: percibe ingresos más reducidos debido a la competencia laboral y debe destinar una parte mayor de su renta a sufragar la vivienda.

Por último, queda el problema de la integración. Tampoco parece que por ahí la situación sea la que nos cuenta el discurso oficial: "No estamos creando sociedades multiculturales en España, estamos creando comunidades guetificadas. Barcelona es una ciudad de guetos. El sincretismo cultural es muy complicado. En el mundo real del inmigrante pobre no se produce el fenómeno de la integración". 

https://www.libertaddigital.com/libremercado/2026-02-14/la-inmigracion-de-baja-cualificacion-es-insostenible-acaba-con-el-estado-del-bienestar-7359416/ 

viernes, 17 de julio de 2026

Las derechas tienen que unirse, por José Javier Esparza

El veredicto después de las elecciones de Aragón, en todo lo que no es izquierda, es unánime: «las derechas tienen que unirse para echar a Sánchez». Lo mismo se dijo después de las elecciones de Extremadura y lo mismo se dirá, previsiblemente, después de las de Castilla y León. Esas derechas son dos: el PP y VOX.

El PP es —o, al menos, ha sido— partidario de las regularizaciones masivas de inmigrantes ilegales, no ha considerado problemática la exhibición pública de símbolos islámicos, ha secundado todas las políticas europeas de desmantelamiento agrario, se ha mostrado favorable a la implantación por todas partes de energías «renovables», frecuentemente ha colaborado con entusiasmo en la desespañolización de las regiones con lenguas locales, ha terminado aceptando la ideología abortista de la izquierda y ha asumido el lenguaje “de género». La otra derecha, VOX, se opone a las regularizaciones de ilegales, quiere limitar el uso de prendas islámicas en las escuelas, critica las políticas agrarias de Bruselas, opta por la energía nuclear y descree de las «renovables», quiere invertir la desespañolización de regiones enteras del país, defiende el derecho a la vida frente al aborto y reprueba la ideología de género. O sea, exactamente todo lo contrario que el PP.

Es prodigioso que el mismo término «derecha» quepa para definir dos posiciones rigurosamente antitéticas. En el plano de la política real, la verdad es que la derecha-PP está más cerca de la izquierda que de la derecha-VOX. Esto no pasa sólo en España. Miremos a Portugal: allí la derecha liberal-conservadora convencional (su PP) ha apoyado en las presidenciales al candidato socialista (su PSOE) frente al candidato de la derecha nacional (su VOX). En ese sentido, lo de «echar a Sánchez» no deja de ser un argumento emocional de escaso recorrido: de poco serviría echar a la izquierda para que la sustituya una derecha que haría políticas semejantes. 

En realidad, en España sólo hay un elemento diferencial que acerca a las dos derechas: la naturaleza de nuestra izquierda. La izquierda española es la única de Europa que aspira abiertamente a deshilachar el tejido nacional, hasta el punto de que ahora, puestos a buscar un relevo para salvarse del naufragio, acaricia la idea de convertir en líder a un separatista catalán. O sea que, en realidad, lo único que acerca a nuestras dos derechas es la cuestión nacional: ambas, al menos en términos generales, coinciden en desear que España siga existiendo como Estado-nación. Bien, no es poca cosa y a partir de aquí, tal vez, sería posible empezar a construir una plataforma de acción común.

Eso, es verdad, obligaría al PP a reconsiderar muchos de sus postulados y reformularlos ahora en términos de «interés nacional», y a VOX, tal vez, le forzaría a aceptar que su programa de renacionalización ha de hacerse más despacio y encajando determinadas servidumbres externas, un poco al estilo Meloni. Uno y otro tendrían que ir pensando, por otra parte, que ya no es posible seguir atados al esquema del 78, es decir, al terreno de juego marcado en torno a la Constitución, que es el que nos ha traído hasta aquí. En otros términos: si la Constitución no ha sido capaz de salvar a la nación, habrá que intentar que la nación salve a la Constitución, y eso implica reformar el texto para rectificar la desconstrucción hoy vigente. Sería un auténtico reinicio de la democracia española, de la nación española.

Aún hay quien recibe estas propuestas con aspavientos (sobre todo en el PP), pero no es otra cosa lo que se propone Sanae Takaichi en el Japón, reforma constitucional incluida. La reconstrucción del proyecto nacional es también lo que, en Francia, mueve a gente como Zemmour, Marion Marechal, De Villiers o Ciotti, que no apoyarían un proyecto personalista de Marine Le Pen, pero sí la secundarían para una union des droites subordinada a una renacionalización del país. El nuevo paisaje mundial se está formulando en términos de retorno al interés nacional. Incluso un prototípico niño-probeta del globalismo como el canadiense Mark Carney lo ha entendido. Y con esta perspectiva, tal vez, tenga más sentido eso de «unir a las derechas». Más allá, mucho más allá de «echar a Sánchez» (que, en efecto, hay que echarle). 

 https://gaceta.es/opinion/las-derechas-tienen-que-unirse-para-20260210-0020/

jueves, 16 de julio de 2026

Laboratorios biológicos en Ucrania


 

Veinte años

 Es el tiempo que llevo escribiendo en Internet. Al principio era algo compulsivo. Se me acumulaban los borradores. Con el tiempo bajó mi nivel de inspiración. 

De todo ello me quedan quince libros autopublicados y estas líneas que ofrezco cada semana. El resto se lo dejo a periodistas consagrados. Mi tiempo ya pasó.

https://www.bubok.es/buscar/Acontracorriente-?s=Acontracorriente-

Los mellizos que nacieron con veintidós semanas de gestación cumplen cuatro años, por José Antonio Méndez

 uando nacieron hace cuatro años, los mellizos Adiah y Adrial pesaron juntos menos de lo que pesa un cartón de leche: a penas 750 gramos ent...