Diario conservador de la actualidad

El que escandalice a uno de estos pequeños que creen, más le valdría que le encajasen en el cuello una piedra de molino y lo echasen al mar. Si tu ojo derecho te induce a pecar, sácatelo y tíralo. Más te vale perder un miembro que ser echado entero en la “gehenna”. Si tu mano derecha te induce a pecar, córtatela y tírala, porque más te vale perder un miembro que ir a parar entero a la “gehenna”.

domingo, 16 de agosto de 2026

Colombia puede proteger la vida desde su comienzo. Ayúdanos a lograrlo

https://cgo.ac/scIir4Mfi 

Citizengo.org/es-lat

El corazón del feto empieza a latir en la quinta semana, por María Fernández

uedarse embarazada y escuchar el corazón del feto en la primera ecografía es una de las sensaciones más bonitas del mundo. Transmite esperanza, alegría y paz. En nueve meses un ser humano nuevo llegará al mundo. Y con él millones de momentos que compartir. Sin embargo, no para todos significa lo mismo. Para Mónica García, que tiene tres hijos, este característico «pum pum» no significa nada. Así lo aseguró en 2019 al afirmar que «tener latido no es tener vida».

Begoña Olartecoechea, profesora clínica asociada de Obstetricia y Ginecología de la Universidad de Navarra, afirmó en una entrevista que la vida comienza a desarrollarse «en el momento de la fecundación». Así, garantizó que el cigoto marca «el inicio de un nuevo ser, un ser único e irrepetible que es distinto a cualquier otro». Y es que, aunque no se vea a simple vista, en esta primera célula ya se almacena toda la información genética de ese individuo.
Mónica García, ministra de Sanidad
Mónica García recurre a la privada y destina 105.000 euros a cubrir los abortos de las mujeres de Melilla

María Fernández

Una semana después, el cigoto se implanta en el útero. Sus células comienzan a organizarse y se forma el embrión. 22 días después, se empieza a detectar el latido de su corazón. Algo que niegan los abortistas. Sin embargo, Ana Ruiz, madre de varios hijos y responsable del Refugio Provida, apuntó que «con cinco semanas ya se oye el latido». Además, ya tiene su ADN, su sangre. Es un ser vivo. Este órgano ya se encarga de repartir oxígeno y alimento al embrión para que vaya creciendo sano.

Los brotes de sus brazos y sus piernas empiezan a formarse a las cuatro semanas. Entre siete y 14 días después, empieza a moverse de manera espontánea y reflexiva. En este momento, su actividad cerebral puede detectarse, y los huesos se empiezan a formar.

A las siete semanas y media de vida, el embrión ya puede juntar sus manos, emergen los dedos de las manos y de los pies y aparecen sus primeros hipos. A principios de la novena semana, habiendo crecido de una sola célula, el embrión ya tiene alrededor de un billón. Ya se le puede llamar feto. En esta etapa ya puede chuparse el dedo, tragar, agarrar objetos, tocarse la cara, suspirar y estirarse. Sus músculos han madurado.
Siete semanas de embarazo

Siete semanas de embarazoLive Action

A las 11 semanas juega en el vientre de la madre, mueve su cuerpo y explora lo que sucede alrededor. En la semana 12, las papilas gustativas ya han madurado, pero aún se encuentran dispersas en su boca. A pesar de todo esto, uno de los momentos más emotivos para la madre llega sobre la semana 14 –cuarto mes de embarazo–. En este momento ya puede sentir las patadas de su bebé.

A las 16 semanas se originan los pliegues epidérmicos, aquellos que determinarán sus huellas dactilares. Cuatro semanas después, comenzando la 18, las ecografías muestran los movimientos orales en su laringe. También se forma la vernix caseosa, una sustancia grasa que protege la piel del pequeño. En la 20, ya ha habido bebés que han sobrevivido fuera del vientre materno. Cuando ya han pasado 27 semanas de embarazo —seis meses—, los ojos del feto comienzan a responder a la luz.

Cuando ya han pasado 27 semanas de embarazo —seis meses—, los ojos del feto comienzan a responder a la luz. También pueden reconocer la voz de sus padres y, en algunos casos, podrían llegar a reconocer canciones y cuentos. En esta etapa ya le puede haber salido el pelo, así como las cejas, y puede sacar la lengua.
Aborto
Reino Unido, cada vez más cerca de aprobar el aborto hasta el momento del parto

María Fernández

En la semana 32 de embarazo, comienza a perder el lanugo y sigue aumentando de peso, pero los pulmones aún no están formados al completo. Si naciese, ya necesitaría ayuda para respirar.

Por último, en la semana 38 de gestación, último mes antes de conocer el mundo, el bebé ya tiene la forma con la que nacerá, y su peso será aproximadamente de dos kilos y 500 gramos. Con respecto a la piel, comienza a alisarse y a coger el color rosita tan característico de los recién nacidos 

 https://www.eldebate.com/sociedad/20260327/semana-corazon-fetos-empieza-latir-desmonta-teoria-abortistas_398809.html

sábado, 15 de agosto de 2026

Niños trans con trastorno psicológico previo, por Marcos Ondarra

En Nadie nace en un cuerpo equivocado, un provocador ensayo publicado por Deusto en 2022, los psicólogos José Errasti y Marino Pérez Álvarez sostienen que la disforia de género de inicio rápido (ROGD, por sus siglas en inglés), que surge de forma repentina durante la adolescencia, está propiciada por el «contagio social», a través de influencers y grupos trans online, y responde en la mayoría de los casos a otros problemas o experiencias adversas, como abusos, maltratos, apegos desorganizados o ACE (Adverse Childhood Experiences). Sin embargo, el modelo afirmativo ignora estos contextos y valida directamente, e incluso medicaliza, la transición.

En España ya ha habido casos como el de Susana Domínguez, joven de Galicia que se sometió a una cirugía de mutilación de pechos y genitales sin supervisión psiquiátrica, y finalmente se detectó que la causa de su malestar no era la disforia, sino el autismo. Terminó demandando a la Sanidad Pública. No es, ni mucho menos, un caso aislado. Así lo ha demostrado recientemente la asociación Amanda , conformada por decenas de madres de jóvenes con problemas de disforia de género de inicio rápido.

Esta entidad, nacida a finales de 2021, ha hecho la primera macroencuesta nacional sobre cómo afecta la ideología de género a los menores de edad, teniendo en cuenta la experiencia de 476 familias asesoradas en los últimos cinco años. La respuesta ha sido reveladora: el 77% de los menores que se declararon trans sufrían en realidad de traumas por abusos, bullying, separación, divorcio, muerte o enfermedad de un familiar. Del total, el 67% sufría de problemas de socialización y el 65% de neurodivergencia o trastorno psicológico, principalmente TEA (trastorno del espectro autista), AACC (altas capacidades) o TDAH (trastorno de atención con hiperactividad).
Pesadilla en el campamento 'trans' vasco: cocineros desnudos y niños chupando pies
Pesadilla en el campamento ‘trans’ vasco: cocineros desnudos y niños chupando pies
Marcos Ondarra

La encuesta también muestra que la mayoría de los menores de edad que sufren disforia de género son niñas. En concreto, el 81%. Además, ellas se declaran trans antes que ellos: en secundaria, entre los 12 y los 16 años. Sin embargo, la mayoría de ellas ejerce una transición meramente social (esto es, cambio de nombre en el centro educativo), mientras que en los niños el porcentaje de los que se someten a transición médica es mayor. Otro dato interesante que arroja el estudio es que un 30% de las chicas y un 21% de los chicos desistieron y volvieron a identificarse con su sexo biológico.

«Esta investigación, la primera que se realiza en nuestro país, cuenta con una muestra abundante, al nivel de otras prestigiosas que se han realizado a nivel internacional, y sus conclusiones son muy sólidas», considera José Errasti, profesor de Psicología en la Universidad de Oviedo. Entre estas conclusiones, que «la disforia de género no es un fenómeno de anhelo interno, sino que está enmarcado en un contexto de otros problemas psicológicos que los menores arrastran desde niños y marcan su desarrollo». El psicólogo también señala el porcentaje de desistimiento, entre el 21% y 20%, «lo cual habla en contra de que estemos ante un fenómeno natural e imparable».
Quejas paternas

Por último, en lo referente al ámbito educativo, en el 70% de los casos los progenitores no firmaron la autorización para el cambio de nombre del estudiante. En el 60% ni siquiera fueron informados. Por esto, cinco de cada diez familias reportan experiencias negativas, en algunos casos con amenazas de derivar a sus descendientes a los servicios sociales. Amanda considera que «los protocolos educativos promulgados por las leyes transautonómicas y los centros educativos dificultan el tratamiento social adecuado de adolescentes vulnerables, lo que podría derivar en tratamientos hormonales cruzados, cuyo efecto es desconocido en la salud a largo plazo».
'Mamá, soy trans': así es el libro que ayuda a las familias a que sus hijos no cambien de sexo
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Marcos Ondarra

Los resultados del sondeo van en línea de los arrojados por la Alianza Contra el Borrado de las Mujeres en su Análisis de los protocolos educativos de corte transgenerista en España, que denuncia que estos «permiten a los centros iniciar la transición social del alumnado sin conocimiento de los progenitores. Y son los protocolos los que prevén que aquellos puedan ser denunciados a los servicios sociales si no firman el consentimiento». Esto, a juicio de Errasti, «es un escándalo que debería abrir todos los informativos».
El ‘informe Cass’

El descubrimiento de Amanda sobre cómo la mayor parte de adolescentes y jóvenes objeto de estudio presentan situaciones de neurodivergencia/malestar previo a la autodeterminación de género es coherente con hallazgos similares realizados en Estados Unidos y Europa. De todos ellos, destaca en Reino Unido el profuso estudio realizado por la doctora Hillary Cass, el conocido comúnmente como informe Cass, que hizo un análisis exhaustivo de 113.269 casos de menores y jóvenes en 18 países.
Un informe pionero en Reino Unido pide acompañamiento psicológico para niños trans
Un informe pionero en Reino Unido pide acompañamiento psicológico para niños trans
Marcos Ondarra

El informe concluyó que el auge súbito y exponencial de los casos de disforia de género entre jóvenes no tiene origen biológico, sino eminentemente psicológico y social. Muchos de los menores que refieren disforia de género en realidad tendrían condiciones del espectro autista, podrían sufrir depresión, ansiedad, trastornos alimentarios u otras condiciones psicológicas y sociales que incidirían en su malestar. Esto es, que con el correcto acompañamiento psicológico podrían detectarse las causas de su malestar sin concluir mediante la terapia afirmativa que se trata de un menor trans y dar luz verde a un proceso de transición. 

 https://theobjective.com/sociedad/2026-03-19/trans-ninos-trastorno-psicologico-previo/

viernes, 14 de agosto de 2026

El miedo al matrimonio,

De acuerdo con una encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) publicada recientemente por el ABC, la mayoría de la sociedad afirma que el verdadero amor es estable, fiel y duradero. Esto, pese a los “nuevos, diversos y abiertos modelos románticos” promovidos en el ámbito cultural y político. 

De esta manera, la mayoría de los españoles que vive en pareja apuesta por una relación monógama (96,9%). Sorprendentemente, el 80,1% de los encuestados cree que puede existir amor entre dos personas sin relaciones sexuales y el modelo de unión preferido es el matrimonio por la iglesia (38,5%), seguido de quienes son pareja de novios (34,6%) y de los que tienen un enlace civil (21,7%). Otro sorpresivo dato es que el 64%, de los encuestados coincide con las palabras de San Pablo a los Corintios y afirma que “el amor verdadero puede con todo”, y el 60,2% mantiene que “el amor verdadero dura toda la vida”.

Desafortunadamente, una cosa es lo que se piensa y otra muy diferente lo que se hace, pues, a pesar de estos esperanzadores datos, se estima que en España solo el 17,94% de los católicos se casan por la Iglesia (ABC). Además, al tiempo que la cohabitación asciende los matrimonios descienden, pues se estima que en torno al 50% de los españoles jóvenes y de mediana edad no se casará nunca y un porcentaje similar de los matrimonios españoles acaba en divorcio (ABC).

La situación no es muy distinta en otras partes del mundo. En los Estados Unidos, aun cuando la mayoría afirma que le gustaría casarse, son pocos los que lo hacen. Entre 1962 y 2019, el porcentaje de mujeres de 15 a 44 años que estaban casadas disminuyó del 71 % al 42 %. Y desafortunadamente, el porcentaje de matrimonios católicos, desde 1970, ha disminuido casi un 80 %. Asimismo, las uniones de convivencia se han convertido en norma, pues dos tercios de los nuevos matrimonios, aun entre católicos, han estado precedidos por la cohabitación. Esto, aunado al aumento de los divorcios y a la maternidad fuera del matrimonio, ha incrementado exponencialmente el número de niños que nacen o se crían fuera de familias unidas (40%) (EWTN).

Aunque estos escalofriantes datos describen la realidad estadounidense, la rápida y profunda transformación social es un fenómeno global. En pocas décadas, gran parte de Occidente ha experimentado una profunda revolución cultural, ya que en nombre de la tolerancia y la inclusión se han relativizado y hasta condenado, por arcaicas e intransigentes, numerosas normas morales que guiaban y protegían a la sociedad. 

De ahí que la mayoría de la sociedad occidental, incluidos muchos que apoyan la familia natural como el ideal, han asumido el divorcio, la anticoncepción, las relaciones prematrimoniales y la cohabitación como parte del “progreso” conseguido. Al parecer no se dan cuenta de que precisamente la amplia aprobación social de dichas conductas están destruyendo la institución del matrimonio y por ende de la familia.

A dicha transformación cultural se ha sumado la difícil situación económica y un entorno laboral altamente competitivo y exigente que, alimentado por el materialismo y el individualismo imperantes, empuja a muchos a concentrar sus esfuerzos en la tan proclamada autorrealización personal. Esta suele identificarse con la independencia financiera y con un trabajo gratificante (objetivos que, paradójicamente, resultan cada vez más difíciles de alcanzar), con lo cual se relega el matrimonio y la formación de una familia. Todo ello, pese a que muchos reconocen que un matrimonio estable y una familia bien constituida suelen proporcionar una satisfacción mucho más profunda y duradera que el éxito profesional.

Sin embargo, a pesar de la guerra librada por décadas a través de diferentes medios contra el matrimonio, vemos cómo la mayoría de la sociedad sigue valorando el matrimonio para toda la vida: ese que se consigue a base de no pocos esfuerzos, sacrificios y renuncias. Desafortunadamente, el discurso cultural imperante, unido a las malas experiencias sentimentales propias y ajenas, ha llevado a muchos a contemplar el matrimonio con creciente escepticismo. Incluso quienes no lo rechazan abiertamente lo perciben como un ideal tan lejano, complejo y arriesgado que, muchos prefieren evitarlo. De ahí que la gran incertidumbre financiera, aunada a una cultura que relativiza las normas morales y promueve la gratificación inmediata, suscite que muchos hombres y mujeres no se sientan preparados para dar el “gran paso”.

El resultado está a la vista: cada vez menos personas pasan por el juzgado y menos aún por el altar. Por lo que hoy, parafraseando a Chesterton, un hombre común y una mujer común, unidos en matrimonio y con hijos comunes, están en camino de volverse algo extraordinario.

Como vemos, la obsesión de Occidente por la autonomía, la autorrealización y el individualismo, así como la falta de principios morales objetivos, están causando el declive del matrimonio como nunca se había visto. Mas esta institución natural no puede ser transformada ni sustituida, ya que sin matrimonios sólidos que formen familias sanas la sociedad se desintegrará irremediablemente. Como afirma el Catecismo de la Iglesia Católica: “La salvación de la persona y de la sociedad humana y cristiana está estrechamente ligada a la prosperidad de la comunidad conyugal y familiar" (n. 1601).

El declive de la institución familiar sólo puede revertirse promoviendo la belleza del matrimonio cristiano, que no se basa en sentimientos y emociones volubles e inconstantes, sino que se sostiene por la caridad: que todo lo excusa, que todo lo cree, que todo lo espera, que todo lo tolera. Matrimonio que es permanente, fiel y fecundo y en el cual el amor entre un hombre y una mujer se sobrenaturaliza y encuentra su plenitud. A través del sacramento se invita a Cristo a santificar, con Su presencia, el matrimonio que comienza. 

Con ello, los esposos ya no dependen solo de sus débiles fuerzas sino que contarán con la invaluable ayuda divina. Pues la gracia del sacramento acrecienta, perfecciona y santifica el amor entre los esposos, es fuente profunda de felicidad y plenitud de los cónyuges, de sus hijos y, por ende, beneficia a toda la sociedad.

Parafraseando a Fulton Sheen: el matrimonio es la más perfecta de las amistades, la más íntima de las uniones y un reflejo del amor divino, puesto que la vocación del matrimonio es hacer visible el amor de Dios. 

https://www.religionenlibertad.com/opinion/260325/miedo-matrimonio_117146.html 

jueves, 13 de agosto de 2026

Santa María del Carmen de Garabandal


 

Uno de mis primeros artículos: amor y genética

 De mi primer blog: Acontracorriente

 
Lo último que he leído es que las personas buscamos hombres y mujeres guapos porque portan menos genes lesivos en su ADN, es decir, se supone que están físicamente más sanos.
Esto significa que no elegimos libremente. De hecho es fácil comprobar que en general los guapos salen con guapas, los altos con altas, los bajos con bajas, los que llevan gafas con las que las llevan, los que tenemos nariz grande con otros semejantes.
Por lo tanto, sin darnos cuenta, descartamos a aquellos que no encajan en nuestro ideal de belleza. Yo tenía a priori más posibilidades de salir con un hombre alto, con gafas, de nariz grande, que con otro tipo de persona, y así fue. Probablemente otro hombre no se hubiera fijado en mí, porque no le gustase mi Adn.


Sin embargo, yo creo en el destino. Yo pienso que existe una pareja ideal para cada uno. Pero, ¿qué ocurre si su apariencia física no encaja con el modelo que buscamos?. Tal vez no lleguen a encontrarse nunca, sólo porque ella es más guapa y sólo sale con chicos guapos y viceversa.
Tal vez esa sea la explicación de por qué se rompen tantas parejas. Porque no eligen con el corazón sino con la vista. Si mi marido fuera más agraciado nunca se hubiera fijado en mí y estaríamos con otras parejas en este momento, y no creo que funcionaran.


Pero hay características genéticas que no se ven: la inteligencia, el carácter, y otras adquiridas como la tolerancia, la responsabilidad... Supongo que eso también cuenta a la hora de buscar alguien para compartir tu vida, o debería hacerlo, por lo menos.
De otro modo no nos diferenciaríamos de otros animales, que eligen al ejemplar más hermoso. No nos dejemos llevar por las apariencias o al final saldremos perdiendo. No se puede descartar a nadie por su aspecto, ni tampoco elegirlo sólo por esa razón.

(Con mis años de blogs he recopilado cientos  de artículos que están publicados en bubok.es bajo el seudónimo Acontracorriente)

miércoles, 12 de agosto de 2026

Iba a abortar y sintió que su bebè debía vivir, por María Fernàndez

A pesar de los intentos de algunos países por llevar a lo más alto la cultura de la muerte, la vida sigue ganando posiciones. Una de las historias de superación y amor hacia lo desconocido es la de Krystal, una mujer de 31 años que decidió no abortar a su pequeña porque recibió la mano de Dios. Dejó abierto su corazón y el Señor la acompañó, no quiso abandonarla.

Todo empezó cuando la mujer se enteró de que estaba embarazada y no tenía ningún tipo de ayuda. Su pareja, que le había prometido estar siempre a su lado la engañó, situación que le provocó un trauma y le llevó a rechazar a su hija. El tiempo pasaba y el embarazo avanzaba. Llena de dolor por lo que estaba viviendo, Krystal comenzó a valorar el aborto. No confiaba en sí misma, no se veía como madre y tampoco tenía apoyo.

Cada día que pasaba su ansiedad aumentaba. Krystal, no tuvo una infancia fácil. Sus compañeros de clase de Nueva Zelanda la acosaban y algunos miembros de su familia abusaron sexualmente de ella, comenta a UnplannedStories. Estas experiencias la llevaron por el mal camino. Aunque había crecido en la iglesia, en la adolescencia decidió abandonarla. Se metió en la vida de pandillas, vendió drogas, salió de fiesta de más y con malas compañías, cometió muchos robos y mandó a su madre al hospital seis veces. Esta, asegura, fue «una época de locos», afirma al medio.

Cuando se dio cuenta de que la forma de actuar que estaba siguiendo no era nada acertada, decidió rehacer su vida. Empezó a salir con un chico y tres años después se quedó embarazada. La sorpresa vino cuando se enteró que de éste le había sido infiel: «Me llevó a una depresión tal que oía voces que decían que mi hija no estaba destinada a vivir», revela a UnplannedStories. Esta situación le llevó a lo peor. Quería acabar con su vida y con la del feto que llevaba en el vientre.

Aunque cada vez estaba más desesperada, Krystal no podría dar el paso. En su lugar de residencia el aborto era ilegal y le daba vergüenza pedir ayuda a su matrona para matar a un no nacido. Por ello, decidió beber trementina, un disolvente tóxico comúnmente utilizado para limpiar y pulir. Eso acabaría con la vida de su niña.


Un día todo eso cambió. Mientras estaba en el coche gritando y lamentándose por la vida que tenía, empezó a sentir una paz que nunca antes había experimentado. Los pensamientos intrusivos se disiparon y las voces que la atormentaban cesaron. En ese momento, confiesa Krystal al medio, Dios la encontró, y, gracias a ello, se dio cuenta de que ya no podía confiar en lo que ella sentía o pensaba, sino que había llegado para que únicamente confiase en Él. «Alguien rezó por mí en ese momento, y Dios lo escuchó», confiesa.

Gracias a la mano que le tendió Dios, ahora es una madre feliz que cuida a su hija de dos años. Además, para que nadie se sienta solo en ninguna etapa de su vida, en 2025 decidió crear la web Awhi 4 Mama, un servicio que proporciona comida a todas las familias, especialmente a las madres primerizas y personas mayores o con discapacidad.

martes, 11 de agosto de 2026

El apocalipsis, por Juan Manuel de Prada


 

Mi santo

 Santa Susana era el doce de agosto. Luego lo cambiaron al once y ahora creo que es en mayo. Pero me da igual. Yo ya no lo cambio de día.

Me gusta mi nombre, pero me tenían frita con lo de Susanita tiene un ratón. Por eso no le aconsejo a nadie que ponga nombres con coletilla, como Alicia en en País de las maravillas. 

lunes, 10 de agosto de 2026

Odiada Edad Media, por Juan Manuel de Prada

Entre los tópicos más groseros y enquistados en la mentalidad contemporánea se cuenta considerar que la Edad Media fue un período oscuro en la historia de la Humanidad. Sin embargo, la Edad Media llegó a albergar una forma de civilización como quizá no se haya dado en ninguna otra época.

El camino que llevó a aquella época de esplendor irrepetible no fue fácil, desde luego. Con la caída de Roma, en el siglo V, se abrió un período histórico que Belloc compara con la hojarasca que cubre el suelo de un bosque, formada por la desintegración de una flora anterior y destinada a ser el lecho del que surgirá otra nueva. Estos primeros siglos de la Edad Media fueron de gran actividad militar: la Cristiandad, asediada por doquier, sufrió una serie interminable de ataques, paganos por el este y el norte y mahometanos por el sur, que ya no eran meras incursiones de hordas ávidas de saqueo, sino auténticas invasiones. Nuestra civilización estuvo entonces a punto de ser borrada; pero la salvaron la espada y la fe. Estas invasiones serían por fin contenidas en el siglo IX, gracias a Carlomagno, un rey galo que hizo de la silla de montar su trono. Paralelamente a este intenso esfuerzo militar, discurriría el nacimiento del feudalismo, el paso del gobierno de los antiguos centros provinciales de la administración romana a las pequeñas sociedades locales al mando de un señor. Sobre esta base se operó una reconstrucción desde abajo de la sociedad: los señores locales se asociaron entre sí bajo el mando de sus superiores; y éstos se unirían, a su vez, en grandes grupos nacionales.

Con el siglo XI, se produciría el definitivo despertar de aquella Europa que había sufrido el acoso de paganos y mahometanos. La personalidad del Papa Gregorio VII y las Cruzadas impulsarían una civilización propia, intensa y activa. Es también a partir de entonces cuando la reconquista en España cobra renovado vigor: el mismo año de la muerte de San Gregorio, Toledo es arrancado de las manos musulmanas. La unidad de la Iglesia, con ayuda de las grandes órdenes monásticas, consolida la existencia de una verdadera Cristiandad; y el esfuerzo militar de las Cruzadas permitirá a Occidente descubrir la gran cultura del Imperio bizantino. El Mediterráneo se llena entonces de naves cristianas que impulsan el comercio. La arquitectura y las artes plásticas se transforman con un estilo totalmente nuevo, el gótico. Se construyen las grandes catedrales; aparecen los parlamentos representativos (no como los de ahora); se asientan las lenguas vernáculas; surgen las universidades; se consolidan los reinos; se codifican las leyes; se reparte la tierra entre muchos; se fundan los gremios y las industrias cooperativas; se vuelven a debatir activamente las grandes cuestiones filosóficas, alcanzándose la cumbre con Santo Tomás de Aquino; toda Europa se crece y robustece con un apetito de verdad intenso y palpitante.

Por desgracia, aquella edad de oro empezaría a decaer desde mediados del siglo XIV: triunfaron las intrigas, la filosofía degeneró en sofística, los parlamentos tendieron a la oligarquía, las ideas populares se fueron borrando de las mentes de los gobernantes; el papado y las órdenes monásticas se contaminaron de mundanidad; y, por añadidura, se sucedieron las epidemias de peste. Más tarde sobrevendría la prueba suprema, ese desastre que comúnmente se denomina Reforma protestante, que no sería simple vivificación de un organismo moribundo, sino destrucción de sus partes todavía sanas y división incurable de la civilización europea.

Existe una explicación psicológica al odio que el hombre moderno tiene a la Edad Media. El hombre medieval tenía un sentido de la filiación, de la fidelidad, que el hombre moderno desdeña. En la Edad Media, el legado del pasado se juzgaba respetable; el hombre moderno, en cambio, cree incuestionablemente en el progreso indefinido, y para ello necesita descalificar el pasado. Los tópicos acumulados contra la Edad Media se intensifican en el caso español, por haberse constituido nuestra nación histórica sobre la asunción de una identidad religiosa y en combate con la invasión musulmana. Los promotores de la leyenda negra pintaron enseguida unos reinos cristianos bárbaros y crueles, frente a una España musulmana refinada y sensible. Y, extrañamente, esta visión desquiciada llegaría a prender en la propia conciencia española, tan magistralmente descrita por el poeta Joaquín Bartrina: «Oyendo hablar a un hombre fácil es / acertar donde vio la luz del sol: / si habla bien de Inglaterra, será inglés; / si os habla mal de Prusia, es un francés; / y si habla mal de España… es español». 

 https://noticiasholisticas.com.ar/odiada-edad-media-por-juan-manuel-de-prada/

Colombia puede proteger la vida desde su comienzo. Ayúdanos a lograrlo

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