El que escandalice a uno de estos pequeños que creen, más le valdría que le encajasen en el cuello una piedra de molino y lo echasen al mar.

sábado, 4 de febrero de 2023

Cincuenta mil visitas

 No es que sea mucho, pero es mi noveno blog y me hace ilusión. A estas alturas de la vida la verdad es que ya no aspiro a mucho más. Bueno, sí, a tener nietos, pero eso está complicado por el momento. Desde que aprendí a escribir creo que no he dejado de hacerlo. En mis largo ratos de aburrimiento escribía en hojas sueltas que luego iba dejando por cualquier sitio. Más tarde tuve una especie de caja fuerte, fácilmente forzable, donde guardaba mis reflecsiones (no me funciona la letra equis).

No fue hasta después de criar a mis hijos que empecé a escribir en internet. De eso hace ya diecisiete años. Entonces descubrí que tenía mucho que decir, que había acumulado cientos de ideas en mi cabeza. Y no tardé mucho tiempo en darme cuenta de que mis pensamientos no eran muy populares. Así que lo que iba a ser un relacs, una especie de diario personal, se convirtió en una batalla bastante dura al principio. Por suerte, con el tiempo todo se calma y ahora puedo celebrarlo.

viernes, 3 de febrero de 2023

La guerra de Ucrania no es la única

 El pasado 24 de febrero todas las miradas se centraron en la invasión rusa de Ucrania y el inicio de la guerra en ese país y sus trágicas consecuencias. Sin embargo, hay otras muchas guerras que están quedando ‘olvidadas’, como las que se viven desde hace años en Siria, Yemen, Etiopía…

 La guerra en Ucrania ya ha cumplido cuatro meses y no parece que se vea cercano su fin. Además no se puede olvidar que en algunas zonas (las provincias de Donetsk y Lugansk, en la región del Donbás) ya se vivía un conflicto entre dicho país y Rusia desde el año 2014.

 Entre las guerras ‘olvidadas’ está la de Siria, que comenzó en 2011 y ya ha cumplido once años con un trágico balance: más de 610.000 muertos, de los que más de 160.681 eran civiles -entre ellos, 25.286 niños-; 2,1 millones de heridos; y 13 millones de personas se han convertido en desplazadas internas en el país o en refugiadas en el extranjero; según la organización no gubernamental Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH). Asimismo, se han llegado a cifrar en más de 200.000 las personas desaparecidas y más de 14 millones de personas siguen necesitando asistencia, pues el 90% de la población siria vive bajo el umbral de la pobreza, apunta la ONU.

 Un conflicto que también ha destruido la mayor parte del país, dejando inservibles millones de viviendas y daños en escuelas y en diferentes instalaciones sanitarias. A pesar de que con el paso de los años, ha disminuido en intensidad y que vivió una cierta ‘tregua’ con motivo de la pandemia del Covid-19, el presidente sirio, Bashar al-Assad, ha logrado dominar gran parte del país, pero las rondas de consultas entre gobierno y oposición, incluyendo mediadores de varios países (Rusia, Turquía e Irán), no han conseguido avances significativos que ayuden al proceso de pacificación y al fin del conflicto, en el que los grupos terroristas (entre ellos, los yihadistas del Estado Islámico) también siguen presentes.

 En Oriente Medio también destaca la ‘olvidada’ guerra de Yemen, que tiene sus raíces en el fracaso de un proceso proceso político que se suponía traería estabilidad al país tras la Revolución Yemení de 2011, que fue parte de la Primavera Árabe y obligó al presidente autoritario Alí Abdalá Salé a entregar el poder a su vicepresidente, Abd Rabbuh Mansur Hadi. Su comienzo se produjo en 2014 y los analistas esperaban que durara unas pocas semanas, pero lleva ya ocho años y en los últimos ha habido una escalada de la violencia, así como la involucración de otros países, como Irán, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, EEUU, Reino Unido y Francia. Este conflicto ha provocado ya 233.000 muertes, incluidas 131.000 por causas indirectas como la falta de alimentos, servicios de salud e infraestructura. Además, de los casi 30 millones de habitantes del país, 24 millones necesitan asistencia humanitaria y de estos, más de 16 millones sufren hambre extrema.

 Y el conflicto entre Israel y Palestina sigue sin llegar a su fin, tras varias décadas. Y cada cierto tiempo surgen nuevos brotes de violencia que hacen que la paz siga siendo una utopía.

 En Asia, destacan las tensiones políticas y étnicas que se viven desde hace años en Myanmar (la antigua Birmania), donde el conflicto interno se remonta a 1948. Uno de sus últimos puntos álgidos se produjo el 1 de febrero de 2021, cuando los militares de Ejército dieron un golpe de Estado y tomaron el control del país, tras unas elecciones generales que ganó por amplio margen la líder Aung San Suu Kyi, derrocando su gobierno democrático e instaurando una Junta Militar. Desde entonces, podrían haber muerto más de 10.000 personas y se estima que hay 220.000 desplazadas, según la ONG International Rescue Committee, a las que se suma que más de 14 millones de personas necesitan ayuda humanitaria.

 En este continente, hace unos meses, en Afganistán acabó la guerra que comenzó con la invasión del país por parte de EEUU culpando a los talibanes de los ataques terroristas del 11-S de 2001. Sin embargo, casi 21 años después, tras miles de muertos, EEUU no logró sus objetivos y los talibanes han tomado el poder obligando a salir por patas a todas las fuerzas internacionales.

 Y de Asia, el viaje por las ‘guerras olvidadas’ llega a África. En Etiopía, ya hay miles de muertos y refugiados, crímenes de guerra, asesinatos de civiles y violaciones masivas, así como millones de personas que necesitan asistencia alimentaria, debido al conflicto que estalló en la región de Tigray en noviembre de 2020. El origen se sitúa en una disputa entre diferentes etnias que llevan casi 30 años intentando convivir y que controlan las diez regiones del país. En Tigray, se celebraron unas elecciones locales que Abiy Ahmed Ali consideró ilegales y estalló uno de los conflictos más cruentos de los últimos tiempos, donde los rebeldes luchan contra las fuerzas gubernamentales. Recuerden que Abiy Ahmed Ali recibió el Premio Nobel de la Paz en 2019 por haber sido quien se convirtió en primer ministro y destituyó a los principales líderes gubernamentales acusados de corrupción y represión, y acabó con una disputa territorial que se mantenía con Eritrea. El conflicto en Tigray está imposibilitando que llegue ayuda humanitaria a varias zonas del norte del país y ya había más de nueve millones de personas en situación de emergencia humanitaria y hambruna el pasado diciembre, además, más de dos millones han huido a Sudán.

 En República Democrática del Congo, el conflicto se mantiene desde 1996, con miles de personas refugiadas, hambrientas y muertas; arrasando campos de cultivo. Se vivió bastante tensión tras la negativa del presidente Joseph Kabila a dejar el poder tras haber sucedido a su padre en 2001 y también ha habido enfermedades (ébola, cólera sarampión) que han afectado a la población.

 En el continente africano también hay diversos grupos yihadistas que intentan dominar distintas regiones en varios países, como Malí, Níger, Nigeria, Burkina Faso, Somalia, Congo y Mozambique. Esto ha provocado no sólo muertos y heridos en atentados y ataques, así como miles de personas que han dejado sus hogares y millones de personas que necesitan ayuda humanitaria. Asimismo, suelen ser habituales los golpes de Estado: los más recientes han tenido lugar en Chad, Guinea-Conakry, Mali, Níger y Sudán.

 En Libia también hay cierta inestabilidad, en la que no contribuye el aplazamiento de las elecciones que tenían que haberse celebrado el pasado diciembre. Se mantiene el enfrentamiento entre dos bandos, que reciben los respectivos apoyos de Rusia y Turquía, países que habían impulsado un proceso de paz apoyado por la ONU, pero la guerra en Ucrania tampoco lo pondrá fácil.

 Y también está el conflicto, aunque no armado, entre Marruecos y el Sáhara Occidental -que tiene el apoyo de Argelia- y en el que de vez en cuando se aviva la tensión. Por ejemplo, en noviembre de 2020 se rompió el alto el fuego pactado: el Frente Polisario bombardeó puestos militares marroquíes y el reino alauí lanzó más de un millar de misiles contra objetivos saharauis.

 https://www.hispanidad.com/publirreportaje/guerra-en-ucrania-no-es-unica-hay-otras-guerras-olvidadas-se-viven-en-siria-yemen-etiopia_12035167_102.html

Más información sobre Ucrania:  https://cesarvidal.com/la-voz/editorial/editorial-la-tragica-realidad-de-los-huerfanos-ucranianos-07-12-22

Más crisis humanitarias: https://cesarvidal.com/la-voz/editorial/editorial-crisis-humanitarias-01-02-23

miércoles, 1 de febrero de 2023

Homosexuales y transexuales

 

 Reconozco que hace años estaba preocupada por el hecho de que los niños pudieran sentirse desorientados al plantearles en el colegio el tema de la homosexualidad. Ahora en cambio, ya me parece lo de menos porque la transexualidad es mucho más preocupantes. Porque al fin y al cabo la homosexualidad es un estilo de vida, mientras que los transexuales sufren cambios en su cuerpo que los convierten en enfermos permanentes. Además, la mayoría se arrepienten cuando ya no tiene remedio.

Me pregunto qué hubieran pasado si hace años nos contaran que, en algún país lejano estaban castrando a los niños y mutilando los pechos de las niñas. Pensaríamos que eran unos salvajes. Eso mismo deben estar pensando ahora el resto del mundo de los países teóricamente civilizados. Solo las feministas se han quejado porque naturalmente un hombre trans no es una mujer y, en el deporte cuenta con ventajas evidentes sobre sus competidoras. 

Pero luego está el tema de que un hombre gay no tiene por qué desear ser mujer, ni una mujer lesbiana tiene por qué ser un hombre. Simplemente puede que prefieran conservar su sexo con tendencias homosexuales, especialmente si se trata de un gay activo o de una lesbiana pasiva. De manera que también se está perjudicando a este colectivo y me extraña mucho que no hayan dicho nada al respecto todavía. 

En cualquier caso, lo que está claro es que la terapia psicológica no le hace mal a nadie, ni le obliga a nada, y es muy aconsejable. Me parece una barbaridad que no permitan acudir a un especialista, cuando sucede muy a menudo que ni siquiera se trata de un caso de disforia, sino de un contagio social o un problema diferente que no se ha tratado a tiempo. Muchos médicos y psicólogos han hecho declaraciones parecidas pero nadie les hace caso. Me temo que tendremos mucho tiempo para lamentarlo.


lunes, 30 de enero de 2023

Mi cumpleaños y mis libros

 Hoy es mi cumpleaños y quería ofreceros una vez más mis libros autopublicados. Hacía mucho que no visitaba la página de Bubok.es y he descubiertos que tengo 1640 descargas gratuitas ya, lo cual es una lástima porque podría haber ganado algún dinerillo extra. Resulta que ahora se puede pagar por Bizum, que es mucho más cómodo, así que he puesto un precio igual a todos mis libros de tres euros, y si queréis hacerme un regalito, ya sabéis dónde estoy.

Los enlaces de mis últimos libros están en el lateral del blog, y los libros anteriores se pueden encontrar en mi página bajo el seudónimo Acontracorriente. Tengo quince libros, pequeñitos, de bolsillo y fáciles de leer. Los recomiendo especialmente para las nuevas generaciones para que tengan otro punto de vista sobre la vida. También se han difundido muy bien en Hispanoamérica, cosa que me alegra un montón. Animaos y echadles una ojeada. Gracias. Besos.

sábado, 28 de enero de 2023

Algeciras y nuestra cobardía

 

En España, los sacristanes católicos no son asesinados, son «fallecidos», según Pedro Sánchez en Twitter. El desprecio de un embajador de un régimen teocrático y machista como Irán, negándole el saludo a nuestra Reina, forma parte de «la milenaria cultura islámica», pero nuestros maridos, padres, hermanos y amigos, son preventivamente maltratadores. Humillar en la tele o en los periódicos a la Iglesia católica es parte del desternillante humor de los actores o raperos españoles, tan escorados siempre hacia el mismo lado. Los tarados que matan en colegios nórdicos nos duelen justificadamente pero que haya más de 350 millones de cristianos perseguidos en el mundo forma parte de una cansina estadística. Llevar el burkini en nuestras playas, un derecho que debemos respetar, pero rezar en público es un gravísimo delito, siempre que sean católicos los que lo hagan. Informar a las mujeres de las terribles consecuencias del aborto es coacción, pedir papeles a los marroquíes o argelinos para que puedan vivir en nuestro país legalmente, una clara muestra de la islamofobia occidental. Dar alternativas terapéuticas y paliativas a ancianos o enfermos incurables es propio de médicos fachas y ultracatólicos, financiar inyecciones para acabar con la vida de esas personas vulnerables, un ejercicio de progresismo solidario.
 
En este país donde provisionalmente creemos sentirnos a salvo, donde medios, políticos y supuestos analistas dicen que lo de la cristianofobia es un invento de fachas católicos, un yihadista nacido en Marruecos, pendiente de expulsión (Marlaska nunca tiene prisa) entró en dos iglesias de Algeciras de camino a una tercera, armado con un machete y, al grito de «Alá es grande» y «muerte a los cristianos» asesinó a un sacristán, tras dejar cuatro heridos, entre ellos, un sacerdote. Por supuesto que la mayoría de las personas que profesan el Islam no son ni serán asesinas, pero el totalitarismo ideológico de la izquierda y su laxitud con estas prácticas, que en absoluto han acabado aunque esté en retroceso, es el camino más corto para desarmar a nuestros países contra una amenaza que crece entre nosotros, camuflada como parte de nuestra sociedad, imponiendo sus costumbres medievales ante el desarme de nuestros valores y principios, valores que son víctimas de complejos políticos y culturales, del pensamiento débil de la izquierda, decidida a sacrificar la libertad a cambio de una tregua de sus verdugos. Son los que, como este Gobierno, creen que por no odiar al islamismo (a la derecha, sí) te vas a librar del odio de sus fanáticos.
 
El yihadista que atentó contra el sacristán podrá decirse que es un lobo solitario, que se aprovecha de lo fácil que es matar con medios de andar por casa como un machete o una furgoneta, que no pertenece a ninguna estructura delincuente, pero es un terrorista con mayúsculas que, aunque su ataque haya sido ejecutado individualmente, comparte con el resto de sus hermanos un objetivo: acabar con nuestras vidas, como paso previo a hacerlo con nuestra civilización y nuestro sistema de libertades. Y parte importante de esa cultura que quieren destruir, es nuestra tradición católica y evangélica, que defiende la vida de cualquier ser humano y basa en el respeto y la libertad su corpus doctrinario.
No nos engañemos: el yihadismo sigue siendo un peligro, como lo fue en Madrid en 2004, o en Barcelona en 2017, o en Francia, Alemania o Gran Bretaña, porque tienen a su servicio a bestias que, pese a haber sido acogidos en nuestros países, están en guerra contra nosotros y urden sus ataques bajo el confortable techo de bienestar que les hemos procurado. Actúan aprovechándose de nuestra cultura de la comodidad, de nuestras velitas encendidas, de nuestras cadenas de cibermensajes de repulsa o de nuestros falsos golpes de pecho para descargar conciencias.
Definitivamente lo hacen sobre la cobardía de nuestras sociedades opulentas, gobernadas por irresponsables narcisistas.
 https://www.eldebate.com/opinion/20230127/algeciras-nuestra-cobardia_89001.html

viernes, 27 de enero de 2023

Big fish. La película

 He visto esta película y me ha encantado. Trata sobre un hombre cuyo padre está muriendo y desea saber cuánto hay de verdad en las historias que contaba sobre su vida. Resulta que le gustaba novelar todo lo que le había pasado pero siempre había algo cierto. Es algo parecido al realismo mágico americano, pero en clave de humor. Una de esas películas que te dejan un buen sabor de boca. Muy emotiva y muy entretenida al mismo tiempo

Dice el protagonista que un pez de colores que se cría en una pecera pequeña seguirá siendo siempre pequeño. Pero si ese pez lo llevas a un río podrá convertirse en un gran pez. Eso me ha dado mucho que pensar. También dice que los animales que parecen más fieros a veces sólo necesitan un poco de cariño. La película está llena de enseñanzas. Tal vez todos seríamos grandes en otras circunstancias, quién sabe. El caso es que a cada cual le toca su pecera.

miércoles, 25 de enero de 2023

Miocarditis por las vacunas Covid

 

 
Hospital Universitario de Heidelberg, Alemania

De todas las informaciones prohibidas a lo largo de esta interminable pandemia, ninguna se ha ridiculizado, demonizado y censurado como la posible relación entre la vacunación masiva con productos génicos y sus efectos secundarios, inusualmente graves y numerosos. O, por decirlo según el sentir popular, con la repentinitis.

Pero la verdad va poco a poco abriéndose paso. Lo último ha sido un estudio de patólogos del Hospital Universitario de Heidelberg, en Alemania, sobre cuál fue la causa de la defunción de varias personas muertas repentinamente tras la vacunación con ARNm. Los seis científicos autores de este estudio han investigado cómo los sujetos murieron a consecuencia de daño cardíaco después de que sus propias células del sistema inmune atacaran sus corazones, en un proceso que los mató en cuestión de minutos.

El artículo, Caracterización histopatológica basada en la autopsia de la miocarditis después de la vacunación contra el SARS-CoV-2, se publicó el 27 de noviembre de 2022 en la revista Clinical Research in Cardiology, la revista oficial de la Sociedad Cardiológica Alemana. El equipo de investigación realizó la autopsia a 25 víctimas de diferentes edades que fueron encontradas muertas en sus casas en un plazo igual o inferior a los 28 días posteriores a la vacunación. Examinaron el tejido de su corazón bajo el microscopio para averiguar por qué estas personas morían por una interrupción del ritmo cardíaco cuando no tenían una enfermedad cardíaca subyacente aparente.

En las propias palabras de los autores: «Nuestros hallazgos establecen el fenotipo histológico (observación directa al microscopio) de la miocarditis letal asociada a la vacunación«.

El estudio lo tiene todo: lo ha realizado un equipo experto de una institución prestigiosa y está revisado por pares. Ciencia pura.

Los fallecidos sometidos a autopsia en este estudio murieron de taquicardia ventricular o fibrilación dentro de los 28 días posteriores a la vacunación con ARNm. La razón es que los macrófagos -células del sistema inmune- atacaron el tejido cardiaco hasta provocar una arritmia que concluyó en la muerte de los afectados. Los latidos cardíacos irregulares llevaron a un ciclo de retroalimentación negativa, haciendo que el corazón se acelere cada vez más mientras trata de enderezarse. Cuando eso sucede, el corazón efectivamente no está bombeando sangre y la víctima muere en segundos o minutos, a menos que haya un desfibrilador cerca, que suministre una descarga eléctrica al corazón para ayudarlo a recuperar el ritmo.

El estudio revisado por pares de investigadores alemanes incluyó imágenes de microscopio que mostraban el daño a las células cardíacas de las víctimas, la presencia de linfocitos (otro tipo de célula inmune más pequeña) en el músculo cardíaco y macrófagos invasivos en el músculo cardíaco.

La Organización Mundial de la Salud y los Centros de Control de Enfermedades (CDC) norteamericanos ya han admitido como efecto secundario la miocarditis tras la inoculación, aunque lo consideran una «complicación reconocida pero rara». La mayoría de los médicos también descartan los casos de miocarditis como «leve».

Pero los sujetos fallecidos del estudio alemán también tenían una miocarditis supuestamente “leve”. La miocarditis apareció solo en puntos microscópicos aquí y allá. Sin embargo, la interrupción eléctrica de estos puntos provocó muertes rápidas y dramáticas. En otras palabras, no hay miocarditis leve.

El ARNm de estas inoculaciones funciona convirtiendo la célula en una fábrica que produce proteínas de espiga. Como resultado, el cuerpo de los inoculados genera una respuesta inmunitaria a estas proteína. Pero estas proteínas que las células del individuo empiezan a producir pueden llevar a que las células inmunitarias ataquen a sus propias células musculares sanas. Este nuevo estudio alemán muestra evidencia fotográfica de que así ha sucedido en los casos estudiados, causando la muerte de estos y, presumiblemente, muchos otros sujetos.

Lo difícil, en estos casos, es probar un lazo causal claro entre el producto y el proceso mortal. La correlación, suele decirse, no significa necesariamente causalidad, pero es un indicio que se debe estudiar. Y para eso se aplican los llamados criterios de Bradford Hill (por un estadístico británico de los años sesenta del pasado siglo).

Una investigación original publicada a principios de este año en el Journal of the American Medical Association encontró muchos casos de miocarditis en poblaciones inesperadas, especialmente en niños y hombres jóvenes tras la vacunación con ARNm. Aplicando los criterios de Bradford Hill a esta nueva investigación, se concluye que la miocarditis letal de estos pacientes fue causada por vacunas de ARNm. La investigación alemana demostró el criterio de fuerza de Bradford Hill (cuanto más suceden dos cosas al mismo tiempo, más probable es que una cause la otra, incluso en casos raros); consistencia (el hallazgo de muerte súbita por miocarditis inducida por vacunas de ARNm ha estado ocurriendo consistentemente en diferentes lugares y poblaciones); especificidad (para Bradford Hill, esto es cuando una sola causa produce un solo efecto. En este caso, la causa es la vacuna de ARNm y el efecto es la miocarditis); y varios más.

De hecho, los investigadores alemanes eliminaron la posibilidad de que la miocarditis letal pudiera atribuirse a cualquier otra causa.

 https://gaceta.es/europa/un-estudio-asocia-las-vacunas-arnm-con-muertes-por-afecciones-cardiacas-20221218-0840/

lunes, 23 de enero de 2023

Comienzo de año

 Hace tiempo que no os cuento mis cosas. Al fin acabamos con las mudanzas y se me terminó la excusa para no ir a la gimnasia. La verdad es que me gusta y la profesora es un encanto, pero qué pereza. También volví a clase de inglés, donde estoy aprendiendo un montón, aunque no se me quede ya mucho. Así que volvimos a la rutina. Todavía nos quedan muchas cajas por vaciar pero no corre prisa. Además no sabemos dónde meter tantas cosas.

Ls perra de mi hermano murió. Tenía catorce años. Ahora tiene un cachorro de un perro grande y me preocupa cómo se va a llevar con mi gato. Apenas toleraba a la perrita y eso que era muy pequeña. Estoy planeando un viaje a Cantabria, al santuario de la Virgen de Garabandal, donde voy varias veces al año. Seguimos yendo al pueblo los fines de semana, aunque me temo que muchas plantas no han soportado ya el invierno, pero vamos a regarlas. Eso y unas cuantas películas.



viernes, 20 de enero de 2023

Dead to me. La serie

 He visto las tres temporadas de esta serie.Es muy curiosa porque resulta al mismo tiempo graciosa y muy emotiva. Trata sobre dos mujeres amigas que empiezan su relación por un accidente y la cosa se va complicando más y más. De manera que se pasan el día improvisando mentiras sobre mentiras. Llega un momento en que cuesta seguirle el hilo. Al mismo tiempo trata de historias de personas que han tenido una vida dura desde la infancia y tienen muchas heridas que curar. 

Sobre todo trata de amor y de perdón. Por eso me ha gustado mucho. Me recuerda los encuentros con la depresión y la muerte que he tenido desde joven. No sé por qué siempre me tocaba estar allí, como testigo o como víctima. Ahora me acuerdo de cuando mi abuelo me abrazaba llorando porque se sentía solo. De un intento de suicidio, de otro de homicidio. Y por supuesto de mis propias depresiones. De hecho, durante mucho tiempo no me hubiera importado morir. Por suerte no lo hice.

miércoles, 18 de enero de 2023

El cuñado que nos hemos dado

 

Es, como el charismo, un fenómeno transversal. Pero aquí nos centraremos en uno muy concreto: el cuñado setentayochista, el cuñado que nos hemos dado.

El cuñado está mejor informado que nadie, oscila cada mañana entre Alsina y Herrera para «contrastar informaciones». La SER, en cambio, no la oye tanto, pero se entera de lo que dice porque las compañeras del trabajo de su mujer ponen a Angels Barceló. ¡Menuda montaron cuando los gritos machistas del colegio mayor! Su esposa, avergonzada como cada 8 de marzo cuando hace huelga casi obligada, estuvo a punto de convencerle de quitar al niño del suyo.

El cuñado ha sido ejemplar durante la pandemia, aplaudió a las ocho de la tarde y vio en directo todas las ruedas de prensa de Fernando Simón

De todos modos, la SER de hoy ya no es la de antes. El cuñado no admite debate en que la edad de oro del periodismo español es el tridente mágico salido de la Transición: Gabilondo, Ónega y Cebrián. Aún rememora con nostalgia los días de vino y rosas del primer Pedro Jota o cuando bajaba corriendo al quiosco a las 9 de la mañana porque en la radio le estaban destrozando una exclusiva en papel. O tempora, o mores!

El cuñado añora el bipartidismo aunque confiesa por lo bajini que se ilusionó con Albert Rivera, al que ya veía como el nuevo Suárez. Ciudadanos, explica a sus allegados, se hundió por no haber llegado a grandes acuerdos de Estado con el PSOE. Lo vio venir antes que las encuestas.

Porque el cuñado es un tiburón demoscópico, está a la última de todos los sondeos y vaticina los siguientes, que ya quisieran Tezanos y Michavila. Nada se le escapa, su olfato es infalible.

La tele le entusiasma y aún ve Informe semanal, aunque su momento estelar es cuando Matías Prats lee el teleprompter o Pedro Piqueras entrevista al presidente del Gobierno por vigesimosexta vez en una legislatura. 

El cuñado recela de las nuevas tecnologías, pero luego reenvía todo lo que le llega por WhatsApp a los grupos de familia, amigos de la mili o del trabajo sin saber si el contenido es verdadero. 

El cuñado ha sido ejemplar durante la pandemia, aplaudió a las ocho de la tarde y vio en directo todas las ruedas de prensa de Fernando Simón. Dice que hemos salido más fuertes, pero tres años después exige nuevas restricciones, poco importa que lleve cuatro vacunas entre pecho y espalda o se ponga mascarilla hasta para conducir su coche. Ni un paso atrás con los negacionistas. 

Fue una etapa dura, qué duda cabe, si hasta discutió con su hijo que dudaba vacunarse. Menos mal que estaba él, que leyó todas las revistas de divulgación científica en inglés y algunos papers firmados por los más reputados científicos. La de Pfizer, según escribió en su muro de Facebook, era la más segura. 78 likes.

Claro que tampoco hay que preocuparse con lo de Cataluña y si las cosas pintan feas el cuñado dice «menos mal que estamos en Europa», aunque balbucea si le recuerdan que es allí donde Puigdemont y el resto de fugados han estado –cual etarras en la Francia de Giscard d’Estaing– cobijados desde 2017. 

El cuñado se emociona cuando el Lambán o García-Page de turno dicen que pactar con el separatismo está fatal aunque luego rectifiquen o nunca se vayan del partido. El cuñado cree que hay un PSOE bueno, solo que los malos hacen más ruido. Hay que seguir insistiendo.

Podemos es mucho peor y todo se podría haber evitado con un pacto PP-PSOE, pero tampoco hay que cargar las tintas contra el feminismo. El cuñado cree que en el fondo Irene Montero, aunque equivocada, es buena chica y no pretende hacer daño, que incluso algunos manipulan sus palabras… ¡Si lo dijo el mismísimo portavoz de la Conferencia Episcopal!

El cuñado cree que hay un PSOE bueno, solo que los malos hacen más ruido. Hay que seguir insistiendo

El cuñado vive la Navidad a su manera, ilusionado con el sorteo de la lotería y la retransmisión de las 12 campanadas desde la Puerta del Sol, el verdadero espíritu navideño. Este año le ha pedido a los Reyes Magos la biografía de Felipe González y lo último de Fernando Jáuregui, no hay que arriesgar. La osadía, si acaso, la deja para algún jersey chillón con renos y papá noeles.

Pero ojo, no nos equivoquemos. El cuñado setentayochista no sólo es producto de la Transición que nos hemos dado. Ya los hay más jóvenes, los muy hijos de boomer. Distintas generaciones, same energy.

(En mi caso, un hermano)

https://gaceta.es/opinion/el-cunado-que-nos-hemos-dado-20230105-0030/

 

Cincuenta mil visitas

 No es que sea mucho, pero es mi noveno blog y me hace ilusión. A estas alturas de la vida la verdad es que ya no aspiro a mucho más. Bueno,...