Diario conservador de la actualidad

El que escandalice a uno de estos pequeños que creen, más le valdría que le encajasen en el cuello una piedra de molino y lo echasen al mar. Si tu ojo derecho te induce a pecar, sácatelo y tíralo. Más te vale perder un miembro que ser echado entero en la “gehenna”. Si tu mano derecha te induce a pecar, córtatela y tírala, porque más te vale perder un miembro que ir a parar entero a la “gehenna”.

lunes, 31 de julio de 2023

Ebullición global informativa por Itxu Díaz

 No podemos morirnos por todo, a todas horas, todos los días. Apocalipsis político. Apocalipsis climático. Apocalipsis extraterrestre. En la prensa se entrecruzan las serpientes de verano con las del hacha, y los calores supersónicos con los marcianos que nos dejan gélidos. Una semana de tregua, para asustarnos por los votos, y vuelta a la normalidad, a espantarnos por el clima. El último titular marihuanero habla de que hemos entrado en la "era de la ebullición global". Lo leo en el chiringuito y pido otra cerveza fría, porque como escribió Becquer, creo, para ebullición global científicamente probada, la que tengo aquí colgada.

Pasa en estos días con el calor como con la derecha cuando cae en manos de plumillas atenazados por la feria suicida del clickbait. Los periodistas se quitan de las manos unos a otros los calificativos compartidos por las temperaturas y los conservadores, desde abrasador hasta extremo, desde ultra hasta asesino, desde peligroso hasta mortal. "Doscientos millones de personas en Estados Unidos bajo amenaza por el clima extremo". Son aperturas para agitar una guerra, pero no una de esas típicas de Oriente Medio con sus misiles Tomahawk y sus manifestaciones pacifistas por Washington, sino otro tipo de enfrentamiento: la lucha contra la prosperidad y la libertad, en la que en lugar de misiles lanzan impuestos verdes.

Contaba Carlos Cuesta que Bruselas quiere papel higiénico de paja y tal vez sea el ejemplo que mejor ilustra lo que se pretende: volver al siglo II, a inundar de papel cáñamo nuestros baños, o emplear la paja como sustituto; algo que haré con mucho gusto, tan pronto como Ursula von der Leyen lo pruebe durante un mes. Y le recuerdo a la presidenta de la Comisión Europea que, cuando arrecien picores y excoriaciones en su fina piel porcelanosa, no podrá buscar el alivio inmediato del polvo de talco, porque también lo prohibieron ustedes en toda la UE allá por 2017, de modo que mi consejo es el helecho, muy socorrido, o la hierbabuena, que lo mismo te alivia un escozor que te hace un mojito.

Thank you for watching

Empujados por la inercia de la pugna por ver quien asusta a un mayor número de viejecitas con sus gruesas letras de cuatro columnas, acercarse a los medios es hoy mucho más peligroso que las altas temperaturas, y por supuesto, muchísimo más que la extrema derecha, que es algo que dejó de existir cuando los dinosaurios aún jugaban al póquer en el solar donde hoy se alza –o desciende— el Congreso de los Diputados.

Pero no es suficiente. Aún faltaba por llegar otra ola del miedo, también impulsada por la política, y entonces aparecieron las extrañas declaraciones de tres exmilitares en el Congreso americano, asegurando que Estados Unidos oculta ovnis con "restos biológicos no humanos", que imagino que serían de gato, que es lo que gustaba de llevar Alf en sus viajes de fin de semana a Melmac.

Nadie piense que tamaña revolución alienígena, con el Gobierno ocultando sus programas de tecnología inversa, sus 800 informes sobre episodios lisérgicos en las alturas, y sus experimentos con aliens, pudiera tener algo que ver con la urgencia por ocultar la histórica audiencia del pasado miércoles, con Hunter, el hijo de Joe Biden, declarándose culpable en vano de delitos de menores para evitar investigaciones mayores.

Así que, si no morimos de un ataque de política, de la traición entre pactos, de la estupidez al cubo de los del centro centrado, lo haremos de una inmensa ola de calor, entre estertores atroces con la lengua seca, o arrollados por un inmenso huracán, que Picazo y otros célebres porteadores de la muerte se han apresurado a chillar estos días que, debido a anomalías en las temperaturas del Mediterráneo, está al caer por nuestras tierras vientos feroces y huracanados como los que salen por televisión cuando vemos a gente volando sin capa.

Tanta intensidad, ni un día sin su amenaza de muerte, me da sueño. Entretanto, agosto pasa sin llamar con bolsas de amenazas apocalípticas en las manos, no sé si como un miura o como un Mihura: "Aquel aburrimiento era un aburrimiento como no se había conocido nunca. Era el verdadero aburrimiento científico y no tenía comparación con el de ver una ópera o ver un señor muerto, o ver entera una fábrica de galletas".

Vivimos en fin, entre el tedio de visitar entera una fábrica de galletas y el pavor de ver a Sánchez volando sin Falcon alzado por una ventisca huracanada mediterránea. Visto así, perderse ahora en la cala de todos los veranos no es una opción, es una obligación ciudadana. Si vamos a morir abrasados, volados, bombardeados, y abducidos a la vez, mejor que nos pille aquí, acodados en el chiringuito, entre gambas y cañas, viendo pasar la vie en rose.

https://www.libertaddigital.com/opinion/2023-07-28/itxu-diaz-ebullicion-global-informativa-7037954/

sábado, 29 de julio de 2023

Las exigencias woke en Hollywood

 

La Academia del Cine de Estados Unidos ha anunciado recientemente una nueva exigencia para las películas que aspiren a recibir un Oscar: la obligación de incluir representación de ciertas minorías. A primera vista, esta medida puede no parecer una novedad significativa. Desde aproximadamente 2015, año en que se aprobó la celebración del referéndum del Brexit y Trump anunció su candidatura a la Casa Blanca, la meca del cine, así como toda la industria del entretenimiento y la información en general, se han obsesionado con forzar la inclusión de personajes y situaciones que, aunque no aportan nada a las historias, encajan perfectamente con los estrictos cánones de corrección política establecidos desde entonces. Es decir, una práctica que ya se cumple en casi todas las grandes superproducciones desde hace casi una década, se anuncia ahora oficialmente como algo obligatorio para optar a la célebre estatuilla dorada.

No es ningún secreto que Hollywood atraviesa una crisis. Sus películas obtienen cada vez menos recaudación, sus ceremonias de entrega de premios están viendo caer sus cifras de audiencia por los suelos año tras año, y sus series y mega producciones para las plataformas de streaming se enfrentan continuamente a la hostilidad de un público que no sólo ha perdido cualquier interés por las historias que narran, sino que las rechaza a pesar del derroche de dinero y publicidad que se invierte en ellas. Con todo, la antaño admirada industria cinematográfica norteamericana no sólo sigue haciendo ver que no se entera de que tiene un problema, sino que una y otra vez se empeña en doblar la apuesta añadiendo más y más ideología y corrección política a sus películas.

Seamos claros: el problema del cine estadounidense actual está, principalmente, en sus directores y guionistas y en los productores que les compran o encargan la mercancía. Están todos ellos tan empeñados en seguir a rajatabla el discurso políticamente correcto, en no salirse una coma de la partitura progre, que acaban creando personajes tan planos y predecibles que es imposible que ningún espectador se sienta inspirado o identificado con ellos. Y da igual la cantidad de efectos especiales que añadan o el dineral que se gasten en contratar a estrellas de renombre. El público ya ha aprendido la lección y, cada vez que una productora anuncia un estreno enfocándose en su carácter inclusivo, se pega un tortazo sideral.

Porque todo es tan previsible que a los cinco minutos de empezar a ver una película ya sabemos perfectamente qué va a pasar. Sabemos que un protagonista femenino no va a tener desarrollo del personaje, porque para el nuevo Hollywood las mujeres son perfectas de fábrica y por tanto no tienen margen para madurar y evolucionar. A lo sumo, en algún momento del metraje, la heroína se dará cuenta de lo fuerte y luminosa que ha sido siempre, y que si hasta ahora no había desplegado todo su potencial era porque un agente externo se lo impedía, llámese capitalismo, patriarcado o misoginia interiorizada.

Es verdad que algunas películas y series nos presentan a villanos femeninos, elegetebés o pertenecientes a una minoría étnica, pero nunca es porque hayan elegido ser malvados, sino que se han visto arrastrados a la maldad por culpa de las injusticias que han sufrido como miembros de un colectivo. Es decir, en realidad no son auténticos villanos, sino víctimas del sistema heteronormaltivo que todo lo impregna. Parecida delirante tesis sostiene el Ministerio de Igualdad cuando dice que todos los hombres son violadores en potencia, salvo los violadores de verdad, que son buenas personas en potencia. En realidad, lo único que tienen que hacer estos no-villanos para redimirse es escuchar a su corazón, ser ellos mismos y escapar de las garras del tóxico sistema que les ha corrompido.

En cuanto a las minorías buenas, serán caracteres aún más planos e insulsos que las anteriores, pues no aportarán ni siquiera un pequeño arco de redención al personaje. Porque la misma camisa de fuerza ideológica que obliga a incluir a estos personajes en cada cinta impide presentarlos de forma negativa. Y en un mundo en el que cada mujer, cada persona de color y cada persona elegetebé es especial y todopoderosa, lo que en ningún caso puede ser es única. A esto ha condenado Hollywood a las minorías con su edicto inclusivo, a ser irrelevantes y reemplazables. A esto lleva el individualismo grotesco y exacerbado sobre el que se sustenta toda la ideología woke: a convertir a cada personaje de la historia en una partícula insustancial de la gran masa como no se atrevió a escribir ni la peor propaganda colectivista.

Esto a su vez produce guiones tan asépticos y previsibles como llenos de contradicciones e incoherencias. Volviendo a la saga de la Guerra de las Galaxias de la que hablamos aquí recientemente, todo el mundo recuerda el proceso de transformación de Anakin Skywalker en Darth Vader: incapaz de lidiar con el dolor por la pérdida de su amada, la amargura de un joven guerrero intergaláctico hace que poco a poco se vaya transformando en un ser diabólico y despiadado, hasta convertirse en la encarnación del mal. Años más tarde, movido por el coraje y el amor que muestra su hijo Luke para superar sus conflictos, se arrepiente de sus pecados y se vuelve bondadoso antes de hacer un último sacrificio y morir.

Ahora veamos la transformación del villano de la última trilogía. Un joven muchacho llamado Ben Solo, hijo de Han Solo y la princesa Leia, de pronto empieza a idolatrar a la parte mala de su abuelo materno y a querer ser como él. Todo porque un día, el héroe de la primera trilogía, Luke Skywalker, vio algo oscuro en su aura e intentó matarle mientras dormía. (Sí, el mismo Luke que logró contener su ira contra un genocida que destruía mundos enteros, ahora intenta asesinar preventivamente a su propio sobrino porque ha tenido un mal presentimiento). A raíz de esto, Ben Solo se convierte en el malvado Kylo Ren y, tras asesinar a su padre Han y hacer explotar varios planetas llenos de gente inocente, decide volverse bueno de nuevo cuando el fantasma de su padre le dice que su corazón es bueno y debe seguirlo.

El arco de redención de Darth Vader es verosímil porque es acorde a lo que esperamos de un ser humano funcional. El de Kylo Ren es forzado a más no poder y no tiene ni pies ni cabeza, pero es la única salida factible cuando los guionistas se han pasado toda la cinta diciendo que cumplir con tu sueño está por encima de cumplir con tu deber. Y precisamente ahí radica la diferencia fundamental entre el héroe clásico que tanto ha inspirado a tantas generaciones, no sólo en el cine, y el antihéroe posmoderno que nos causa a todos tanto rechazo: el primero lucha movido por un ideal de justicia, el cual muchas veces le lleva a hacer cosas que no le apetecen pero que son necesarias tanto para su desarrollo personal como para el bien común; el segundo rechaza el deber impuesto y actúa sólo movido por sus deseos.

En la serie de She-Hulk, esto es algo que se admite de forma abierta cuando la insufrible protagonista, al ser preguntada sobre si le hace ilusión ser una superheroína, dice que no, que ella seguirá volcándose en su carrera como abogada y en su tiempo de ocio, que es lo que la empodera y la hace feliz. «El trabajo de superhéroe está hecho para narcisistas, millonarios y adultos huérfanos», dice en una clara burla a todos los superhéroes clásicos. Y no es que los guionistas usen esta frase para que She-Hulk tenga un punto de partida desde el que madurar y evolucionar. Al revés, la actitud ensimismada y sabelotodo de la protagonista es una constante en toda la serie, en un mundo al revés en el que usar tus superpoderes para servir a los demás es considerado algo «narcisista», mientras que usarlos para vengarte por recibir un piropo es liberador y ejemplar.

Pero he aquí aquí la filosofía de tantas feministas de carne y hueso a las que por desgracia hay que soportar en la vida real. Feministas que nunca reivindican el poder para hacer algo diferente y mejor frente a supuestos siglos de patriarcado, sino simplemente porque ahora les toca a ellas, porque es su turno, porque se lo merecen y porque ellas lo valen. Para estos personajes, el poder es algo que está ahí para ser disfrutado egoístamente, no para ejercerlo con humildad y responsabilidad. Es decir, está para el beneficio propio, del mismo modo en que lo usan los villanos del cine clásico.

Porque en el cine de 2023 tampoco hay villanos. Hay antagonistas igual de planos e insustanciales que los protagonistas, aunque pocas veces tan odiosos. Se sabe quién es quién porque los supuestos buenos son diversos e inclusivos y los supuestos malos, no. Pero sobre todo por un guion que tiene que recordarnos constantemente quién es el malo de la película, que en realidad no está dentro de la pantalla, sino fuera. El malo es el público racista, misógino e intolerante que ya no ve sus películas. Porque los actuales dueños de Hollywood ya no buscan inspirar al espectador, sino sólo recordarle que ellos son mejores personas que él.

 https://gaceta.es/estados-unidos/las-exigencias-woke-de-hollywood-provocan-peliculas-planas-y-previsibles-y-desploman-la-recaudacion-20230518-0445/

viernes, 28 de julio de 2023

Entre la espada y la pared

 Hay veces que me siento acorralada entre el mundo y mis propios principios. Hace un mes una comentarista me dijo que yo era una bella persona. Pues al día siguiente literalmente  me estaba diciendo que era mala. Muchas veces no llegó siquiera a saber lo que ha cambiado, pero suele ser cuando me opongo al aborto, la eutanasia o la ideología de género. O porque sí.

Es decir, que si defiendo la vida o la familia ya no soy una buena persona. Soy un monstruo que va contra la autonomía personal, contra el derecho a equivocarse con consecuencias irreversibles para otros. Estoy acostumbrada a que me consideren un lindo gatito inofensivo, hasta que saco las uñas. Sólo soy una persona normal con mis contradicciones.


jueves, 27 de julio de 2023

Pero al menos no gobierna la derecha

Para comprender como millones de compatriotas han votado al sanchismo con todo lo que conlleva hay que saber que en España existe muchísima gente que vota siempre a la contra por que sí, por fastidiar, por no darle la razón a su cuñado, por molestar a la pareja, por hacerse el tremendo en la barra del bar, por impresionar a una extranjera o incluso por quedar bien con de los suegros. Ante tamañas razones, si lo fueran o fuesen, no cabe más que la mirada compasiva de quien sabe que trata con alguien que se aferra a su obsesión como el pintor que se cogía desesperadamente a la brocha mientras le quitaban la escalera en la que se hallaba apoyado.

Estas gentes precisan no ya que ganen los suyos porque en el fondo tampoco saben muy bien quienes son a base de tanto ver telebasura, sino que pierdan los que le han dicho que son la encarnación del mal. Añadan ustedes que lo que mola es decir que uno es progresista, feminista, izquierdista —sin precisar, que tampoco dan para muchas honduras estas gentes— y ecologista. Antitaurinos, por descontado, partidarios de una España federal, confederal, plurinacional o medio pensionista, que todo sirve sin con ello derruimos El Escorial, derrumbamos todas las esculturas de Cortés, Pizarro o Manolete, que para estas gentes es todo lo mismo, y hacemos libros de historia que digan que Paracuellos fue una merienda, las Checas una cadena de tiendas de ropa, Stalin una marca de paté y la Brigada del Amanecer un grupo de hip-hop, que es lo que más o menos se está haciendo ya.

Ya sé que ustedes me dirán que, a pesar del lavado de bajos y cerebelo, cuando vengan duras, que ya están asomando, en materia económica la gente tendrá que rendirse ante la evidencia de que, mientras Mari Yoli vive en un pisazo pagado por todos, el kilo de patatas está a precio de caviar. Y ahí es donde se autoactivará el resorte que el sanchismo ha implantado en esa legión que intuimos próximamente «famélica»: «Sí, sí, tu dirás lo que quieras, pero al menos no gobierna la derecha». Y se acabará la discusión, porque ante tamaña afirmación no cabe respuesta alguna. Si la economía se desploma, si el paro se incrementa, si el socialcomunismo se apodera cada día más de organismos e instituciones, si se censura a la prensa libre, si se cede parte del territorio nacional, si se lamen las botas a los asesinos etarras, si se pone en la calle a violadores o pederastas, si, en suma, se pretende asaltar la forma de Estado para volver a aquella república malhadada que asesinó al líder de la oposición por citar solo un caso, su interlocutor dirá «claro, claro, todo eso es muy triste, pero, oye, al menos no gobierna la derecha». Esto me recuerda un viejo chiste de la época de Stalin en el cual un mujik le dice a otro en voz baja, por si la Lubianka: «Camarada, acabaremos por comer estiércol», a lo que el otro responde sonriente: «Puede ser, pero gracias al camarada Stalin habrá para todos».

 https://gaceta.es/opinion/pero-al-menos-no-gobierna-la-derecha-20230726-0450/

miércoles, 26 de julio de 2023

Trans discapacitados

 

    Lo ‘trans’ llega a cotas inverosímiles: una mujer se quema los ojos para cumplir su sueño de ser ciega

    La transdiscapacidad es un trastorno de identidad de la integridad corporal, que sufre la estadounidense Jewel Shuping





  • El trastorno de la integridad corporal es una condición psiquiátrica inusual en la que se experimenta una sensación de no estar en armonía con el propio cuerpo. Sin embargo, esta problemática no se limita a la ideología de género, sino que abarca situaciones en las que una persona cree tener una discapacidad física que en realidad no posee, como la parálisis o la ceguera. ¿Después de que la nueva Ley Trans no contemple la transexualidad como disforia, será el momento de aceptar que estas personas no sufren un problema? Son las consecuencias de romper la lógica biológica.

    La historia es sorprendente, recientemente, una mujer llamada Jewel Shuping ha protagonizado un caso peculiar. Esta ciudadana estadounidense de 30 años, originaria de Carolina del Sur, ha vivido sintiéndose ciega a pesar de tener una visión perfectamente funcional. Desde su infancia, Shuping anhelaba no tener la capacidad de ver. Finalmente, ha logrado hacer realidad esa aspiración al arrojarse líquido desatascador en la cara, lo cual ha resultado en la pérdida permanente de la vista debido a la quemadura ocasionada.

    Para su familia, este suceso no ha sido una sorpresa. Desde temprana edad, Jewel solía caminar por los pasillos a oscuras durante la noche. En muchos días, cerraba los ojos y exploraba su vecindario utilizando únicamente el oído y el tacto. Sin embargo, parece que estos juegos ya no eran suficientes y ha decidido llevar las cosas un paso más allá.

    A pesar de haber recibido ayuda psiquiátrica a lo largo de su vida, Jewel confesó a Fox News que en los últimos meses ha contado con un tipo de apoyo muy distinto. Según relató, alguien le ha asistido en la ejecución de su plan delirante, suministrándole medicamentos calmantes para reducir el dolor mientras se aplicaba el líquido corrosivo en los ojos.

    El ridículo de la Ley Trans abre espacios como la discusión de si la situación de Jewel es legítimamente razonable. La respuesta debe ser, no.

     https://www.forumlibertas.com/trans-2/

lunes, 24 de julio de 2023

El que la sigue, la consigue

 Hay algo que llaman pensamiento positivo. Que dice que, si deseas algo con fuerza, lo acabas logrando. Yo nunca lo he creído. Será por experiencia y porque he visto que siempre les va mejor a los que menos lo merecen. Al menos a nivel económico. No entro en su nivel emocional. Pero la verdad es que tampoco parecen muy desgraciados, o lo disimulan muy bien.

Por eso yo ya no espero justicia en esta vida. En la otra espero que sí. Es el único consuelo que nos queda a los que creemos en la Verdad. Que lleguemos a ver esa justicia ya es otra cosa. Yo también  fui joven y creía que se podía cambiar el mundo. Ahora voy para vieja y me conformo con mantener mi paz interna. Lo demás se lo confío a Dios. Es lo único que está ya en mi mano.

viernes, 21 de julio de 2023

Cambiar para seguir igual

 

Marcos mentales de serie: la democracia existe para conservar los intereses creados de una revolución consumada – Por Juan Manuel de Prada

Marcos mentales de serie
Por Juan Manuel de Prada

A los jaques (y jacas) derechoides les gusta repetir mucho que «no compran el marco mental de la izquierda». Pero luego hacen como el gallego Feijoo, a quien preguntaron en una entrevista por la «mesa bilateral» que el doctor Sánchez montó para chulear a los indepes (mientras los indepes chulean a España) y respondió, tan valeroso como siempre: «No tengo interés en ir contra ninguna mesa si está constituida y tiene como objetivo fundamental tratar asuntos que no afecten a los demás». Aquí vuelve a probarse aquel axioma enunciado por Balmes: «Los partidos de instinto moderado y sistema conservador se convierten en conservadores de los intereses creados de una revolución consumada y reconocida, resultando a la postre más útiles a la Revolución que los propios partidos revolucionarios».

Luego la donosa respuesta del gallego sería rectificada a toro pasado en un comunicado del partido. Y es que el gallego Feijoo respondía a su entrevistador atenazado por ese «terror antropológico» del que hablaba Carl Schmitt. En efecto, la derecha en democracia sólo tiene dos salidas: o se echa al monte con armas y bagajes o vive atenazada por el ‘terror antropológico’. La democracia entendida como fundamento de gobierno, bajo el dengue retórico del ‘pluralismo’, posee un ‘ethos’ progresista; pues el concepto de naturaleza humana que postula (siempre ávida de ‘nuevos derechos’ que son infaliblemente aberraciones políticas y antropológicas) es progresista. Y ese ‘ethos’ democrático se establece como verdad incontrovertible que nadie puede discutir, bajo amenaza de ser expulsado a la tiniebla fascista.

Al pobre Feijoo le habría bastado con responder que, por supuesto, iba a desmontar esa «mesa bilateral» porque se trata de una engañifa de la peor calaña, montada por el doctor Sánchez para marear a los indepes, ofreciéndoles lo que no puede darles; y aceptada por éstos, para sablear y chupar del bote, mientras hacen creer a sus incautos votantes que están «luchando por la independencia». Puesto a responder a la gallega, Feijoo podría haber respondido que estaba pensando en otro formato para esa «mesa bilateral», que podría ser, por ejemplo, el formato de camilla con brasero de picón, que estaría regido por las reglas de la concordia aristotélica. Frente a la «mesa bilateral» fundada en el engaño mutuo, en el soborno y la anfibología, en el apaño y la vaguedad, una mesa camilla con brasero de picón en la que los indepes pudieran discutir sobre cualquier asunto, menos sobre la permanencia de una Cataluña distintiva en una España indivisible.

Pero el ‘terror antropológico’ puede con Feijoo, que sabe que la democracia existe para conservar los intereses creados de una revolución consumada. Y sabe también que la democracia sólo aceptará que gane las elecciones si se compromete a ‘conservar’ esos intereses creados. No tiene que comprar ningún ‘marco mental de la izquierda’ por la sencilla razón de que lo lleva incorporado de serie.

 https://noticiasholisticas.com.ar/marcos-mentales-de-serie-la-democracia-existe-para-conservar-los-intereses-creados-de-una-revolucion-consumada-por-juan-manuel-de-prada/

jueves, 20 de julio de 2023

Al margen de todos

 Cuando era joven tenía muchos intereses y no sabía por cuál decantarme. Ahora sé que tenía que haber estudiado periodismo pues al final es a lo que me dedico, aunque sea sin remuneración. Desde siempre he tenido una intuición especial para saber lo que hay detrás de las cosas y las personas. Naturalmente, eso no ha sido una bendición sino una lacra, porque significa ir siempre a contracorriente, contradecir las ideas del mundo y no ser nunca alabada por la multitud.

Mi gran deseo secreto sería precisamente no haber tenido este don. Ser una persona anónima de las que ven las noticias y aceptan todo sin replantearse una palabra de lo oído. Me gustaría pertenecer a algún grupo con iguales intereses, no ver nunca cosas que no me cuadren, no sospechar de nadie. Vivir alegremente cada día sin preocuparme de los intereses ocultos, no ver la relación entre las causas y las consecuencias. Ser uno más, en resumen.

miércoles, 19 de julio de 2023

Alarmismo climático

 

ENTREVISTA AL VICEPRESIDENTE DEL ECR

Robert Roos: «El alarmismo climático se ha convertido en política pública, los gobiernos ya no piensan de manera racional»

 
Robert Roos, vicepresidente del Grupo de los Conservadores y Reformistas Europeos (ECR) del Parlamento Europeo
Karina Mariani

Robert Roos, el político holandés, miembro del JA21 y vicepresidente del Grupo de los Conservadores y Reformistas Europeos (ECR) del Parlamento Europeo, atendió a La Gaceta luego de su participación en la última edición del Foro Madrid en la ciudad de Lima, Perú.

Usted ha ganado mucha relevancia mediática desde que inició su mandato, yendo en contra de posiciones hegemónicas en temas altamente controvertidos como el cambio climático o los pases de salud, por ejemplo. Esta es una actitud, la de ir contracorriente, que supone mucha exposición y desgaste, sobre todo en un espacio casi monolítico como el Parlamento Europeo. ¿Cómo impacta esto en su trabajo diario, en la búsqueda de alianzas y apoyo, y en su relación con la prensa y las redes sociales? ¿Cree que venir del sector privado, ser un emprendedor, juega a su favor o en su contra?

No siempre es fácil. Cuando vas en contra de la narrativa dominante, las personas que piensan que el establishment está haciendo un buen trabajo se sienten libres de atacarte o insultarte sin realmente considerar el argumento que presentas. Para algunas personas, las ideas diferentes son aparentemente aterradoras. Pero en una democracia es crucial tener un debate abierto. Seguiré defendiendo esto, incluso si a veces me atacan por ello. Por otro lado, también he conocido a personas de todo el mundo que sintieron que soy su voz, que hablé por ellos y me agradecieron el trabajo que hago. Este reconocimiento me honra y me llena de gratitud.

Se ha referido, en otras ocasiones, a los efectos perjudiciales del alarmismo climático. ¿Qué motivaciones ve en esta intensa propaganda y qué papel cree que juega el Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC), en la difusión de mensajes catastrofistas?

El alarmismo climático se ha convertido en política pública. El mensaje del IPCC es una cosa, pero lo que realmente me preocupa es que los gobiernos ya no piensen de manera racional. Fíjese en Alemania, un país que supuestamente está muy comprometido en reducir sus emisiones de carbono. Sin embargo, la decisión desacertada de cerrar todas las plantas nucleares ha producido el efecto contrario, aumentando sus emisiones. Reemplazaron una fuente de energía neutra con el uso de más carbón sumado a energías poco confiables, como la solar y la eólica, que además no son aún almacenables. Estas elecciones irracionales me parecen muy inquietantes: dañan enormemente nuestra prosperidad y libertad y concentran todo el poder en el gobierno.

 
«La política climática daña el medio ambiente. Es una contradicción de los términos y es un problema que debe encararse de manera urgente»

¿Qué motivaciones políticas cree que hay detrás de las agendas que buscan eliminar abruptamente el sistema energético utilizado por la mayoría de la población mundial? ¿Cómo cree que pueden impactar medidas como la prohibición del uso de automóviles tradicionales o el cierre de plantas atómicas?

Me resulta difícil especular sobre los motivos, pero definitivamente no es una elección del pueblo. Es un enfoque top-down; nadie ha votado por esto. Está claro que eliminar los combustibles fósiles de manera irracional y prohibir los automóviles tradicionales tiene un gran efecto en la forma en que vivimos. La rápida eliminación de combustibles fósiles es dañina para nuestras economías, aumenta vertiginosamente el coste de vida y disminuye la calidad de vida de manera innecesaria. Esto está ocurriendo ante nuestros ojos en este momento. La desaparición de los coches tradicionales cercenará la libertad de aquellos que no se puedan permitir reemplazarlos por autos eléctricos mucho más caros. Estas tendencias me parecen alarmantes y seguiré combatiendo contra ellas.

¿Cómo se evalúa el impacto ambiental de las llamadas energías renovables? ¿Cree que la sociedad está informada de los peligros que plantea la implementación extensiva de estas energías para la biodiversidad? ¿Tiene el Parlamento Europeo mecanismos para investigar estos peligros?

Para justificar la transformación de nuestro actual sistema energético hacia energía renovable, es necesario ser bueno en «matemáticas creativas» y «razonamiento inventivo». Las energías renovables, la fotovoltaica y la eólica, tienen una densidad muy baja en comparación con la energía nuclear, por lo que necesitamos grandes cantidades para satisfacer nuestras demandas. La red también debe ser modificada para adaptarla a la generación de energía descentralizada. Eso también requiere grandes cantidades de materias primas y mucho uso de la tierra —que es malo para la naturaleza—.  En última instancia, también creará una gran cantidad de residuos no reciclables.

Según esta lógica, la energía nuclear no es «renovable» porque necesitas uranio y necesitas construir centrales nucleares. Pero se supone que los paneles solares son «renovables», aunque los minerales raros necesarios para producirlos también deben ser extraídos en algún lugar. Y no hablemos de los efectos de los molinos de viento en los ecosistemas terrestres y marinos. La UE promueve molinos de viento en todas partes mientras simultáneamente obliga a los Estados miembros a adoptar la más estricta legislación de protección de la naturaleza. La política climática daña el medio ambiente. Es una contradicción de los términos. Es un problema que debe encararse de manera urgente.

También se ha referido al riesgo que puede tener la energía eólica marina. ¿Pueden los molinos de viento en el Mar del Norte representar una futura crisis ambiental?

La palabra «crisis» se usa demasiado, hasta el punto de que todo se llama crisis hoy en día. Pero creo que los molinos de viento en el Mar del Norte pueden dañar seriamente el ecosistema marino y perjudicar el medio ambiente, además de que son ineficientes, costosos y de ningún modo renovables. El Mar del Norte se convertirá en una zona industrial permanente. Los verdaderos ecologistas deberían oponerse a que esto suceda.

El Parlamento Europeo aceleró una política energética de dependencia y transición sin considerar las tensiones geopolíticas previas a la guerra entre Rusia y Ucrania. Esto resultó en una crisis energética y económica que todavía es difícil de cuantificar. ¿Cree usted que esto fue simplemente incompetencia o que hay intereses contrarios al bienestar de los europeos?

La Unión Europea parece ciega y sorda para los acontecimientos externos. Cada nuevo evento es aprovechado sólo para centralizar más poder en Bruselas. Yo llamo a esto la ficción novelesca del «Planeta Estrasburgo»  —o el «Planeta Bruselas», si lo prefieren— en contraposición a la verdadera realidad de la gente en nuestros países. Ahora se culpa a la guerra en Ucrania por nuestros problemas. Pero la Unión Europea misma decidió eliminar rápidamente el uso de combustibles fósiles y, en algunos países, la energía nuclear. Si la oferta de energía se reduce mientras la demanda sigue siendo estable o incluso crece habrá escasez de energía y, por lo tanto, los precios subirán. Parece tan simple, son sólo las fuerzas del mercado. Sin embargo, esta realidad parece no entrar en la cabeza de la mayoría de mis colegas. El sentido común ha sido reemplazado por la ideología.

Usted protestó e incluso demandó al Parlamento Europeo por la implementación de los pases de salud, pero la gran mayoría de los políticos apoyó esta y otras medidas contrarias a la ley y la libertad. Ahora muchas de estas medidas están siendo criticadas y puestas en perspectiva. ¿Cree que aquellos que promovieron medidas inconstitucionales durante los años de la epidemia deberían responder por ellas? Por otro lado, ¿cree que los políticos aprendieron de sus errores o, por el contrario, entendieron lo fácil que es encerrar a la población con una alarma como excusa? ¿Cree que, de la misma manera, una alarma sobre enfermedades, clima o alimentos podría ser utilizada en el futuro para reimponer medidas similares?

La responsabilidad por las decisiones tomadas debería ser una parte integral de la democracia. En muchos Estados miembros hubo una discriminación institucional que dividió a las sociedades. Estoy muy contento de que la mayoría de nosotros hayamos dejado atrás los tiempos terribles en que se aplicaron las restricciones en relación al Covid. Pero, políticamente, no deberíamos seguir adelante sin cuestionamientos. Deberíamos aprender de los errores cometidos y tener discusiones serias sobre la manera sin precedentes en que se restringieron las libertades y cómo fue posible que, en muchos países, la supervisión parlamentaria quedara en suspenso. El Covid-19 fue una prueba de estrés para nuestra democracia y nuestros derechos, y muchos países fracasaron. Los que abusaron del poder tienen que responder por ello. Pero ya sería un avance si aquellos que se permitieron ser instrumentalizados para difundir un relato discriminatorio dijeran «lo siento, me equivoqué».

Sus preguntas a los ejecutivos de Pfizer, sobre aspectos de las vacunas que fueron ocultados, dieron la vuelta al mundo y sus quejas fueron clave para entender la gestión política y comunicacional de la empresa en la implementación del medicamento anti-covid. Pero sabemos que la mayoría de los políticos en el mundo no tuvieron la misma actitud. Los «lockdown files» mostraron el vergonzoso comportamiento de las autoridades británicas, por ejemplo. ¿Cree que hubo un mecanismo global de censura o desinformación que empezó a desmoronarse con su actuación en el parlamento contra Pfizer?

Es notable que muchos gobiernos se comportaran de la misma manera opresiva, restringiendo derechos de formas nunca vistas. En gran parte esto fue impulsado por el alarmismo de las orientaciones de la OMS. Eso puede considerarse el «mecanismo» al que se refiere usted. La OMS puede sonar como una institución gubernamental neutral, pero no lo es. Sus fuentes de financiamiento plantean preocupaciones legítimas sobre su independencia e imparcialidad al abordar una crisis de salud global. En mi opinión, las declaraciones de la OMS deberían venir con una etiqueta de precaución: «¡Advertencia: Contiene dosis pesadas de China, Big Pharma e influencia filantrópica!» En cualquier caso, creo que podemos llamarlo un patrón global.

 
«El Parlamento Europeo debería existir solamente como una asamblea intergubernamental. De hecho, mi objetivo es abolir mi propio trabajo. Y lo hago con mucho gusto»

En su país, la victoria del Farmer–Citizen Movement (Boer Burger Beweging, BBB) en las recientes elecciones locales, con un resultado extraordinario para un partido político agrario recientemente formado, ha sido una sorpresa. ¿Cree que esto es un golpe para las elites y la agenda climática global? ¿Cómo cree que esta victoria puede influir en otros movimientos agrarios de protesta?

La victoria del BBB fue en verdad extraordinaria y estoy muy contento. Demuestra que los holandeses quieren que nuestros agricultores tengan un futuro. Ya podemos ver que el Gobierno está al borde del colapso debido a la victoria del BBB. Tendremos que ver qué sucede en el futuro, pero este resultado electoral es de hecho un rechazo rotundo a la agenda impulsada por el establishment.

Los Países Bajos son responsables de menos del 0,4% de las emisiones globales, ¿cómo es posible que los pequeños productores tengan que sufrir este tipo de medidas que requieren una transformación completa del sector, uno de los más sostenibles del mundo? Especialmente considerando que medidas sectoriales similares, como la prohibición de fertilizantes nitrogenados en Sri Lanka, sumió en la pobreza a más de dos millones de habitantes.

Estoy completamente de acuerdo. Es una locura y no sé cómo alguien puede apoyarlo. Tendrías que hacer esta pregunta a los políticos responsables de esto.

Actualmente, medidas similares están siendo consideradas en varios otros países europeos, como el segundo sector a atacar después de la energía, como parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas para su ‘Agenda 2030’. En Egipto, la Cumbre Climática COP27 lanzó su iniciativa destinada a promover «un cambio hacia dietas saludables, sostenibles y resistentes al clima». La ONU considera que los productos cultivados en un laboratorio e incluso los insectos son los más «sostenibles». ¿Qué piensa sobre estos objetivos?

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible parecen muy buenos y nobles si los tomamos superficialmente, pero su implementación concreta me preocupa mucho. Todos tienen una cosa en común: se quita el poder a la gente y se lo centraliza en el gobierno para ganancia de las grandes corporaciones. Yo llamo a esto un tipo de comunismo mundial. En cuanto a comer insectos, creo que esto es totalmente ridículo y creo que todos deberían rechazarlo. No compres productos que lo contengan, no vayas a restaurantes que lo usen. Los consumidores deben exigir que sea claramente visible cuando se incorporan insectos en los alimentos o se usan en los restaurantes. Haré todo lo que esté en mi poder para incluirlo en las regulaciones.

Hablando de metas y agendas colectivistas específicas, los criterios de DEI (Diversidad, Equidad e Inclusión) parecen estar diseñados para retroceder en el desarrollo y la libertad en los ámbitos gubernamentales, educativos y corporativos. Usted se refirió a ellos en el Foro Madrid. ¿Podría explicar su punto de vista?

La implementación de los criterios DEI provoca la politización de todos los ámbitos de la sociedad. En cada ámbito de la sociedad, el debate abierto se sofoca a medida que el pensamiento woke se convierte en la única opción en el menú. Quienes no cumplan pierden su medio de vida o pueden olvidarse de cualquier progreso en su carrera. Esto es un tipo de totalitarismo soft que deberíamos rechazar. Sólo podemos tener una democracia y una sociedad funcionales si podemos hablar libremente y discutir abiertamente ideas. Deberíamos tener una sociedad en la que lo que importa sea tu contribución a ella, no tus etiquetas identitarias. Los partidarios de DEI afirman querer «abolir» estas etiquetas, pero en realidad, abogan por una sociedad que está completamente obsesionada con ellas. Esto amenaza con dividir nuestras sociedades y alimentar divisiones constantes que no causan más que conflictos.

Finalmente, y agradeciéndole de antemano su tiempo y amabilidad, me gustaría consultar su posición respecto al alcance y desempeño del Parlamento Europeo, sobre el cual ha sido crítico recientemente.

La Unión Europea necesita una reforma drástica. El Consejo, compuesto por los jefes de gobierno de los Estados miembros, debería liderar y funcionar de manera intergubernamental, con poder de veto completamente restaurado. El Parlamento Europeo debería existir solamente como una asamblea intergubernamental compuesta por miembros de los parlamentos nacionales. La Comisión Europea debería estar allí como una oficina de apoyo administrativo, sin el poder de iniciar legislación. De hecho, mi objetivo es abolir mi propio trabajo. Y lo hago con mucho gusto.

 https://gaceta.es/entrevista/robert-roos-el-alarmismo-climatico-se-ha-convertido-en-politica-publica-los-gobiernos-ya-no-piensan-de-manera-racional-20230506-0650/

lunes, 17 de julio de 2023

La mala educación

 Estábamos en una posada en Cantabria, donde los gallos te despiertan por la mañana. Eso no era ningún problema, pero sí los visitantes que llegaron al día siguiente. A la una de la mañana estaban en el pasillo completamente borrachos y hablando a gritos. Al día siguiente, no contentos con eso, acosaban a las camareras sudamericanas porque se habían hecho un poco de lío con el pedido, y a una la hicieron llorar. Qué asco de gente, de verdad.

Luego seguro que son de los que se les llena la boca de inclusividad y tolerancia. Y no conocen los conceptos mínimos de educación y empatía que domina cualquier analfabeto en un pueblo perdido. Esa es la generación que hemos creado y me temo que sus hijos serán aún peores que ellos por el ejemplo. Eso es lo realmente importante que hay que aprender y no los títulos universitarios. Sentí vergüenza ajena. Con esos compatriotas, Dios nos coja confesados.

A lo hecho, pecho

 Quiere decir que hay que asumir las consecuencias  de tus actos. Cuando empecé a escribir en Internet allá por el 2006 no me imaginaba que acabaría haciendo de ello casi una profesión. Tampoco que me metería en tantos líos. Sin embargo no me arrepiento de ello. He leído que Google piensa cerrar algunas cuentas. Tal vez la mía sea una de las elegidas, porque estoy fuera del sistema.

Así que no sé hasta cuándo podré seguir publicando. Mientras, sigo guardando borradores por si acaso. Si me buscan me encontrarán porque yo pienso seguir escribiendo sobre lo mismo: contra el aborto, la eutanasia, la ideología de género, la inmigración  ilegal, el alarmismo climático y la cultura woke. En general, contra todos los objetivos del nuevo orden mundial

sábado, 15 de julio de 2023

La carne es esencial en la dieta humana

 

«eliminarla dañaría la salud humana»

Científicos de todo el mundo censuran el «fanatismo climático» y recuerdan que la carne es esencial para una dieta equilibrada

   
Carlos Esteban

Pueden cerrar mataderos en España a un ritmo alarmante, le pueden contar que las ventosidades de las vacas están acelerando el cambio climático y que nuestra obsesión carnívora contribuye a la deforestación del Amazonas, los veganos pueden insistir en que comer animales es una atrocidad y la Unión Europea, a pedido del Foro Económico Mundial, puede fomentar el consumo de bichos repugnantes como si fueran la panacea, pero lo cierto es que la carne es esencial para una dieta completa y equilibrada.

Esa es la conclusión de miles de científicos de todo el mundo que se han sumado a la Declaración de Dublín, un grupo que alerta del peligro de que la ganadería, fundamental para las sociedades humanas, caiga «víctima del fanatismo» y está dispuesto a demostrar que muchas de las afirmaciones negativas sobre la carne en nuestra dieta simplemente no son ciertas.

En particular, los científicos destacan que las carnes aportan la ingesta de vitamina B12 en la dieta humana, juegan un papel importante en el suministro de retinol, ácidos grasos omega-3 y minerales como el hierro y el zinc, así como compuestos esenciales para el metabolismo, como la taurina y la creatina. No existe un equivalente vegano que satisfaga estas necesidades nutricionales y, a menudo, se requieren una serie de suplementos para mantenerlos saludables. Sélo los ricos disponen de medios para dejar la carne y lograr compensar las carencias subsiguientes, y por eso afirman que el veganismo es una ideología del primer mundo, ignorada por la abrumadora mayoría de la población mundial. Incluso en la India, una nación en desarrollo a menudo citada por los activistas contra la carne por su postura religiosa contra la matanza de animales, un 70% de la población consume carne. No es casual que la palabra sánskrita para «guerra» signifique etimológicamente «pelea por las vacas».

También se están desacreditando estudios anteriores (como el Estudio de carga global de enfermedades, lesiones y factores de riesgo, publicado en The Lancet en 2020) que advierten sobre los «peligros» de la carne. La doctora. Alice Stanton, del Royal College of Surgeons de Irlanda, una de las autoras de una revisión de afirmaciones contra la carne, señala que «la evidencia revisada por pares publicada reafirma que el Informe de factores de riesgo de la carga global de enfermedades de 2019 que afirmaba que el consumo de incluso pequeñas cantidades de carne roja daña la salud tiene fallas científicas fatales…». «De hecho, eliminar la carne fresca y los productos lácteos de las dietas dañaría la salud humana. Las mujeres, los niños, los ancianos y los de bajos ingresos se verían particularmente afectados negativamente”.

Por qué los cerebros del globalismo están empeñados en que renunciemos a la carne es un misterio, pero también un dato conocido por todo el mundo. La investigación pro-vegana tiende a ser financiada por instituciones globalistas como la ONU y el Foro de Davos, que han dejado claro que quieren que la carne se convierta en un «placer raro» en lugar de un alimento básico en la dieta.

Esto se lograría por varios medios, pero una herramienta principal sería el impuesto sobre las emisiones de los agricultores y los productos agrícolas, lo que conduciría a precios artificialmente más altos. La ONU espera alejar a gran parte de la población de la carne haciéndola inasequible.

El objetivo expreso de la ONU es imponer una dieta completamente libre de carne y lácteos para 2050 con el fin de «luchar contra el cambio climático», exagerando en gran medida la cantidad de metano del ganado que contribuye a las emisiones totales.  

 https://gaceta.es/mundo/cientificos-de-todo-el-mundo-censuran-el-fanatismo-climatico-y-recuerdan-que-la-carne-es-esencial-para-una-dieta-equilibrada-20230504-0630/

viernes, 14 de julio de 2023

Cada loco con su tema

 En este mundo tan loco en que vivimos, hay quien piensa que opinar objetivamente es opinar como la mayoría, o al menos como los medios de comunicación. Los que osamos pensar otra cosa o estamos locos o es que no somos imparciales. Pues por supuesto que no lo somos. Yo no represento a ninguna agencia gubernamental ni a la judicatura. No tengo por qué ser objetiva. En mi página web doy mi opinión directamente sin disimulo alguno.

Lo triste es que haya gente que piensa que decir lo que piensas, cuando no coincide con lo políticamente correcto viene a ser difamar o difundir bulos. Es lo que se llama libertad de ecspresión y algunos han perdido la costumbre. A fuerza de escuchar los mismos relatos en todos los medios, se han llegado a creer que hay un relato único indudable. Es la nueva religión atea que abarca todos y cada uno de los temas de la actualidad. Y los que disentimos somos los nuevos herejes.

jueves, 13 de julio de 2023

Otro artículo de Itxu Díaz

 Día de máxima tensión para el ciclismo español. Preocupadísimo ante el sprint suicida de Ribera. A falta de cien metros para la meta, tras haber volado literalmente durante kilómetros en la primera parte de la etapa, después de una escapada en la que parecía ir en automóvil por su endiablada velocidad, la vicepresidenta recorrió los últimos metros levantada sobre su bicicleta, culo en pompa, hocico al viento, cortando el aire en dos hemisferios, como en las grandes tardes del Tour de Perico e Induráin, deteniendo el crono en cada pedalada, dejando atrás incluso a los coches escolta, para cruzar la línea de la cumbre climática y otorgar la primera victoria de la temporada a su equipo, el Queco Jones. Valerosa hazaña.

Tras cruzar la línea final, rodeada por reporteros de todo el planeta, visiblemente emocionada y aún sin aliento, solo acertó a decir a los medios que dedicaba la victoria a Greta Thunberg, célebre campeona mundial de vela en la modalidad de catamarán ecológico, muy preocupada por todo en general.

La victoria de la ministra ha llamado la atención a los analistas deportivos, que no contaban con la sprinter socialista entre las candidatas al triunfo en la etapa vallisoletana con final de alta montaña en la Cumbre del Clima, a la que seguirá mañana la dura cita del Valle del Impuesto Verde, cuyas afiladas laderas llevan años tragándose pymes y autónomos, y ahora se espera que comiencen a engullir sectores enteros como la agricultura y la ganadería.

La experiencia estremecedora de la gesta a dos ruedas de Ribera explicaría la tensión extrema y palpable de su jefe de filas en el mismo día de la hazaña, ajeno a los movimientos del pelotón entre bambalinas, cuando se asomó a un conocido debate televisivo con los síntomas y gestos propios de quien ha consumido la droga caníbal.

El equipo Queco Jones planea obtener la victoria en la clasificación general al final de la carrera, siempre que pueda distanciarse lo suficiente de su principal competidor, el Sinco Jones, que también ha hecho sus pinitos en la llegada a la meta climática, con el objetivo principal de que el Queco no acuse de nuevo al Sinco de vivir ajeno al interés general en esta etapa tan señalada, para hacerse perdonar así su propia existencia, y la disputa del liderazgo con el equipo de la ministra.

De hecho, la etapa concluyó rodeada de polémica: los árbitros están estudiando una posible infracción deportiva, ya que al parecer un miembro destacado del Sinco, a pocos metros de la meta, propuso al líder del Queco cruzar al mismo tiempo la línea final en un pacto de no agresión que podría acarrear sanción, pero que en todo caso fue ya censurado por el respetable, que entonó un cántico no reproducible en audiencia infantil sobre asuntos relacionados con las carencias de testosterona del Sinco y por el exceso de equipaje de mano testicular del Queco.

Ribera, al recibir los honores propios del vencedor de etapa, tuvo ocasión de acercarse a besar a varios aficionados que salieron huyendo, y fueron interceptados por el equipo de seguridad de la corredora para que recibieran su beso bien sonoro frente a las cámaras. Asimismo, en sus palabras tras recibir el peluche con forma de oso polar de Al Gore, Ribera quiso acordarse de lo importante que sería abordar la descarbonización del sector aumovilístico, redoblando así su apuesta por el deporte, la ecología, y la bicicleta, su gran pasión y su principal disciplina deportiva, en la que es toda una autoridad mundial. Prueba de ello es que el sprint final de la ministra, llegando entre jadeos a la Cumbre del Clima, ha sido treding topic en todo el mundo, despertando mensajes de admiración a ambos lados del Atlántico, y haciendo que todos cuantos tenemos una relación abierta y discontinua con el mundo del deporte sintamos una cierta desazón.

Como es habitual en nuestro país, Ribera ha recibido también algunas críticas tras su inolvidable victoria de etapa, lo que demuestra que la envidia sigue siendo la disciplina deportiva más practicada en España. A esta hora hay verdadera histeria entre los analistas por saber cómo afronta el Queco Jones la etapa decisiva del 23 de julio, el descenso más vertiginoso de la carrera, y se registra una honda preocupación entre familiares y amigos ante la posibilidad de que la intrépida Ribera decida abordarlo a su manera: cuesta abajo y sin frenos. 

https://gaceta.es/opinion/senora-sobre-ruedas-oleo-sobre-lienzo-20230713-0938/


Mis antepasados. Una canción actual