El que escandalice a uno de estos pequeños que creen, más le valdría que le encajasen en el cuello una piedra de molino y lo echasen al mar.

miércoles, 31 de agosto de 2022

Sanna Marin, la primera ministra adolescente

 En este mundo en que vivimos donde la juventud dura hasta los cuarenta años por lo menos, resulta que la primera ministra de Finlandia se dedica a vivir como una quinceañera olvidando sus responsabilidades. Ya son varios los escándalos que ha dado por utilizar sus medios oficiales para dar fiestas donde además se pierde el decoro. Cosa que podría hacer si fuera una persona anónima, pero no como representante de su país y en un momento tan complicado como éste.

Pero, claro, siempre hay quien defiende el derecho a no tener responsabilidades, aunque vaya incluído en su sueldo. Como ella misma dice le gusta la alegría de vivir, que viene a ser como reconocer que es una chica de "vida alegre". Además está casada y tiene un hijo que no se sabe cuándo se ocupa de él, entre su cargo y sus diversiones. Todo un ejemplo a seguir para nuestros jóvenes y no tan jóvenes, sobre como cuando uno no quiere madurar, simplemente no madura nunca.

lunes, 29 de agosto de 2022

La ley del sólo sí es sí

 

La ley del 'solo sí es sí', otra vuelta de tuerca de la ingeniería social que compromete la presunción de inocencia

PP y Vox han denunciado que esta ley orgánica, impulsada por el Ministerio de Igualdad de Irene Montero invierte el sentido de la carga de la prueba, una «aberración jurídica» incompatible con un Estado de Derecho

La cortrovertida norma, que compromete gravemente la presunción de inocencia, incluye entre sus principales novedades la exigencia de que el consentimiento expreso de la mujer sea la clave para juzgar los delitos sexuales, así como que se supriman las diferencias que, hasta la fecha, se daban entre los delitos de abuso y agresión sexual. También, incluye, entre otros aspectos, la creación de los llamados centros de crisis 24 horas, para atender a las víctimas de violencia sexual mayores de 16 años, y las casas de infancia, en el caso de los menores de esa edad.
Uno de los elementos más controvertidos y el que ha originado una mayor confrontación entre los grupos parlamentarios, ha sido la prostitución que, finalmente ha quedado al margen de este texto -a petición de PNV, Bildu, ERC o Ciudadanos- pese a que los socialistas eran partidarios de endurecer las medidas relativas a esta materia. Sin embargo, la semana pasada retiraba la enmienda encaminada a abolir la prostitución para salvar la norma, lo que la diputada socialista, Laura Berja, ha señalado como «una ley que se queda corta».
 
«Hoy es un día muy importante para las mujeres en nuestro país. El 'solo sí es sí', el 'hermana, yo sí te creo' por fin se convierte en una ley», ha señalado la titular de Igualdad, Irene Montero, al comienzo de su intervención, que ha dicho sentirse «muy orgullosa» de que la norma salga adelante. «El movimiento feminista es hoy lo mejor que tiene este país», ha continuado desde la tribuna.
En sus respectivas intervenciones, varios grupos parlamentarios han celebrado la aprobación del texto y también han aplaudido que se dejara al margen el debate sobre la prostitución, como es el caso del PNV o Junts. De «ley fundamental» y «paradigmática» ha calificado la norma la diputada de ERC, Pilar Vallugera. Ciudadanos, por su parte, se ha mostrado de acuerdo en cómo se regula el consentimiento y ve en la ley «una mejora jurídica», en palabras de la diputada Sara Giménez.

La presunción de inocencia, amenazada

La exposición de motivos de la norma aprobada este jueves, recoge el espíritu del legislador en forma de recomendación al Poder Judicial, durante la celebración de los juicios penales por delitos contra la integridad sexual: «reorientar el régimen de valoración de la prueba». ¿Qué significa esto, en realidad? Nada más y nada menos que alterar el Derecho fundamental a la presunción de inocencia, para debilitar o restringir sus manifestaciones. Eso sí, sólo en aquellos casos en los que el supuesto autor del delito sea un hombre, en cuyo caso y según el sentido de la ley, su derecho fundamental -y la pura naturaleza del proceso penal- queda encorsetado en contra de lo que recoge la Constitución. «Todos tienen derecho […] a la presunción de inocencia», reza nuestra Carta Magna. Todos, sin excepción que pueda imputarse por cuestiones accesorias como el sexo de quien delinque.
Las críticas a la pobre técnica legislativa de la «ley del sólo Sí es Sí» de Irene Montero -contiene repeticiones, erratas y deficiencias, se solape con otras normas ya vigentes- ya las puso de manifiesto el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) en un Informe aprobado el pasado mes de febrero. Cuestiones, que por tratarse de meras formalidades han podido corregirse y mejorarse en parte. Lo grave, tal y como apuntan los expertos, es que la norma presenta un verdadero problema con la valoración probatoria que afecta, directamente, a la presunción de inocencia y que obligará al varón a demostrar que aquello de lo que se le acusa no es cierto, alterando el orden democrático de la carga de la prueba: quien acusa, está obligado a demostrar la veracidad de su acusación, con pruebas.
A la luz del dictamen del CGPJ sobre el Anteproyecto de la norma, para el mundo judicial esta nueva posición «reorientadora» no es el resultado de «un error», sino que responde a una «verdadera intencionalidad» de que así sea.

Enmiendas de PP y Vox

El pasado septiembre, el Partido Popular y Vox registraron sendas enmiendas a la totalidad de la Ley Integral de Libertad Sexual, finalmente rechazadas. Los populares consideraban ya entonces que la norma presenta un «marcado sesgo ideológico» y es «muy deficiente desde el punto de vista técnico-jurídico» y «de cuestionable constitucionalidad». En la misma línea, los de Abascal señalaron que la ley tiene el «propósito ideológico de enfrentar a ambos sexos.

Este jueves ambas formaciones han mostrado de nuevo su oposición a la norma tramitada. Desde el Grupo Parlamentario Popular, la diputada Marta González ha señalado que «el texto pone en riesgo la presunción de inocencia sobre la que se asienta todo nuestro derecho penal por la nueva definición de consentimiento que trae consigo la inversión de la carga de la prueba». Asimismo, ha lamentado que con esta ley se suprima la «tipificación como abuso sexual» de conductas menos graves y que no se incluya la prostitución en el texto.
Por su parte, la parlamentaria de Vox, Carla Toscano, ha expresado que «queda demostrado que hoy en España la violencia no tiene sexo, pero la inmunidad sí». «La realidad es que en muchas ocasiones es imposible para el hombre probar el consentimiento, y con esta ley, con la inversión de la carga de la prueba y de lo sucedido con Juana Rivas y María Sevilla, lo que ustedes están haciendo es apología de la mentira», ha reprochado, señalando que esta nueva norma niega «derechos fundamentales como la presunción de inocencia o la igualdad ante la ley».
 
 https://www.eldebate.com/espana/20220526/congreso-aprueba-ley-solo-si-si-votos-contra-pp-vox.html

viernes, 26 de agosto de 2022

Afganistán, un año después

Afganistán un año después: un abismo de miseria y abandono

El 15 de agosto de 2021 las tropas de la OTAN abandonaban Kabul y el gobierno volvía a los talibanes. Hoy, el país vive una crisis humanitaria sin precedentes


De la incredulidad al pánico, pasando por la resignación: las tres fases en la vida de los afganos durante el último año, desde el 15 de agosto de 2021, tras la salida de la OTAN de Afganistán después de una misión de veinte años, tras la huida del presidente Ashraf Ghani, el colapso de las fuerzas armadas, la caída de Kabul, y luego la vuelta del país a manos de los talibanes y la restauración del emirato islámico de Afganistán.

Un año después de las dramáticas escenas vividas en el aeropuerto de la capital, asaltado por miles de personas que intentaban unirse a los occidentales que partían en vuelos organizados por sus gobiernos, nadie puede olvidar la desesperación de quienes se aferraban a las ruedas de los aviones, o los niños lanzados por encima del muro de la valla del aeropuerto a los brazos de los soldados estadounidenses. Ese fue el momento de transición, entre el desconcierto de no poder creer el repentino derrumbe de todo y el pánico de no poder ni siquiera imaginar el futuro.

La memoria de Alberto Cairo

Alberto Cairo estuvo hace un año en Kabul, donde aún se encuentra. Vive en la capital afgana desde 1990 como responsable del programa de Rehabilitación de la Cruz Roja Internacional y como colaborador de la ONG italiana Nove, que se ocupa de las mujeres y delas personas con discapacidad.

“El año pasado aquí realmente se pasó de una gran incredulidad al pánico, que vi día tras día, cuando la gente venía llorando a preguntarme qué pasaría, si los talibanes se comportarían de la misma manera que en la década de 1990. Luego, poco a poco, llegó la resignación, pero no es fácil perder lo que tenías y no saber en absoluto lo que será el mañana”

Carestía y pobreza

El mañana, un año después, es el de la pobreza y la carestía, una crisis humanitaria y una situación económica desastrosa sin precedentes. Además de vivir bajo el oscurantismo talibán. A las pocas semanas de tomar el poder, los talibanes se apresuraron a prometer moderación, mientras que el presidente de Estados Unidos, Biden, reaccionó a las críticas sobre la precipitada retirada de las tropas estadounidenses explicando que la vuelta al poder de los talibanes era consecuencia de la propia rendición de los afganos. Tras un rápido mea culpa por parte de la comunidad internacional, por haber errado en la cuestión afgana, la promesa internacional fue no abandonar el país, que en cambio hoy se enfrenta a un severo aislamiento. Dice también Alberto Cairo:

La situación es desastrosa, la ayuda internacional, que solía llegar directamente al gobierno, y que de alguna manera hacía funcionar la maquinaria pública, ha sido suspendida. Ahora el dinero que llega se canaliza a través de las organizaciones humanitarias internacionales, pero ciertamente no es la misma cantidad.

“La vida se ha vuelto muy cara, la clase media ha desaparecido, muchas personas, que antes estaban empleada en el sector público o privado, ahora están luchando de alguna manera, tratando de hacer cualquier trabajo y viniendo a suplicar: ‘Hago la limpieza, hago cualquier trabajo para sobrevivir’”

El destino de las mujeres

Las organizaciones internacionales denuncian la falta de alimentos y el hambre de millones de niños, de los cuales un millón corre el riesgo de sufrir desnutrición aguda, y luego la grave situación femenina. Las mujeres, y con ellas toda la sociedad civil, han perdido mucho – continúa Alberto Cairo – aunque los talibanes, a diferencia de hace veinte años, se han abierto a algunas concesiones.

Hoy, por ejemplo, no se prohíbe la televisión ni internet, pero todo está sometido a una fuerte censura. Además, los talibanes de hoy, incluso con el cambio generacional, mantienen una ideología básica que quiere excluir a las mujeres de la vida pública, de las escuelas secundarias, de todo.

Los jóvenes de Afganistán, la esperanza del padre Moretti

Lo que acabó con la vida de la misión internacional en Afganistán fue la aplicación del acuerdo de Doha, firmado en 2020 en Qatar entre los talibanes y los Estados Unidos de Donald Trump, que preveía la retirada de las fuerzas armadas estadounidenses del país para el 31 de agosto de 2021.

Para el padre barnabita Giuseppe Moretti – misionero en Afganistán de 1990 al 2015 y desde el 2002 superior de la Missio sui iuris en Kabul – los veinte años archivados el pasado Ferragosto (fiesta italiana de carácter laico) «han dejado una huella, han abierto una ventana a la esperanza, si se observan las manifestaciones organizadas por las mujeres en desafío a los talibanes». La semilla está sembrada: está convencido de que hay que apoyar sobre todo a los jóvenes, a los que han salido del país y estudian en otros lugares, incluso en Italia, así como a los que siguen viviendo en Afganistán, «para que sean los constructores del Afganistán moderno», marcado por «un islam ilustrado, que camine por la senda de la modernidad», explica el clérigo.

 https://www.forumlibertas.com/afganistan-3/

miércoles, 24 de agosto de 2022

Un largo y cálido verano

 Vuelvo para recordaros que tengo un nuevo blog y este mes estoy acabando ya de rellenar la información sobre las expresiones. Se llama Expresiones coloquiales del español. Ha entrado mucha gente en el primer post, pero no siguen leyendo los siguientes. Por eso os quería avisar de que la intención es que sirva de guía para el idioma español, leyéndolo hasta el final. Creo que puede ser interesante aunque naturalmente vosotros ya conoceréis casi todas. 

Así que este verano me he puesto deberes. Hemos estado sólo cinco días de viaje. El resto lo hemos pasado bajo el aire acondicionado, (con permiso del gobierno). Hemos ido varias veces al cine y visto muchas series. El tiempo no daba para pasear. Espero que lleguen pronto las tormentas de fin de verano y refresque. Seguimos buscando pisos para mi hija. Es nuestro trabajo actual. Al menos se aparca bien. No sé por qué tanta gente prefiere para irse la segunda quincena de agosto. Hasta pronto.

lunes, 22 de agosto de 2022

La inquisición española, la revolución francesa y el comunismo

 

La Inquisición española, la Revolución francesa y el comunismo: ¿cuál provocó más muertos?

Hoy, 31 de julio, se cumplen 195 de la última ejecución de una institución que ha pasado a las páginas más oscuras de la historia: la Inquisición.

Los más de 100 millones de muertos que causó el comunismo, divididos por países
Sacrificios de niños en el Perú precolombino: así era la ‘armonía’ que afirma Pedro Castillo

La Inquisición: una institución por la que pidió perdón el Papa Juan Pablo II

Como católico no puedo hacer menos que sentir vergüenza de esa institución, como la siento por los casos de pederastia que se dan en el seno de la Iglesia y también por las diversas atrocidades cometidas por los cristianos, a lo largo de la historia, en el nombre de Dios y de la fe. En relación con el tema que nos ocupa, suscribo las palabras de San Juan Pablo II pidiendo perdón por la Inquisición:

“Señor, Dios de todos los hombres, en algunas épocas de la historia los cristianos a veces han transigido con métodos de intolerancia y no han seguido el gran mandamiento del amor, desfigurando así el rostro de la Iglesia, tu Esposa. Ten misericordia de tus hijos pecadores y acepta nuestro propósito de buscar y promover la verdad en la dulzura de la caridad, conscientes de que la verdad sólo se impone con la fuerza de la verdad misma”.

La Inquisición española ejecutó, a lo sumo, a 5.000 personas en 350 años

Dicho esto, quiero también abordar el uso sistemático que se hace de la Inquisición, en concreto de la española, para representar el mal por excelencia y desprestigiar a la Iglesia, atribuyéndole incluso millones de víctimas -como hacen algunos-, al mismo tiempo que se blanquean episodios de la historia que provocaron muchas más muertes. Para abordar esto lo primero que hay que preguntarse es: ¿a cuánta gente mató la Inquisición española? Existen diversos estudios al respecto:

  • El historiador danés Gustav Henningsen, uno de los principales expertos sobre la Inquisición, y el historiador español Jaime Contreras publicaron en 1993 uno de los estudios más ambiciosos sobre la Inquisición española, “The Database of the Spanish Inquisition”, que cifró en 44.674 los juicios llevados a cabo entre 1540 y 1700, de los cuales 826 acabaron en ejecuciones.
  • El historiador estadounidense William Monter, en “Frontiers of Heresy: The Spanish Inquisition from the Basque Lands to Sicily” (2003), calculó que la Inquisición española ejecutó a 1.250 personas entre 1530 y 1730, un proceso que fue a menos (1.000 entre 1530 y 1630, y 250 entre 1630 y 1730).
  • El historiador italiano Agostino Borromeo, otro gran experto en este tema, publicó en 2004 un volumen de 783 páginas sobre la Inquisición en el que calculca que 125.000 personas fueron juzgadas por la Inquisición española, de las cuales el 1% (1.250) fueron ejecutadas, unas cifras que coinciden con las de Monter.
  • El historiador británico Geoffrey Parker, en “Some Recent Work on the Inquisition in Spain and Italy” (1982), cifra en unos 5.000 los ejecutados por la Inquisición española en sus 350 años de existencia.

Los tribunales civiles de la época dictaban muchas más condenas a muerte

El historiador británico Henry Kamen señaló lo que se observa al “comparar las estadísticas sobre condenas a muerte de los tribunales civiles e inquisitoriales entre los siglos XV y XVIII en Europa: por cada cien penas de muerte dictadas por tribunales ordinarios, la Inquisición emitió una. Kamen también ha señalado que las cifras de ejecuciones de la Inquisición española fueron muy inferiores al número de víctimas de persecuciones religiosas en Inglaterra, Escocia, Francia, Alemania y Países Bajos, países desde los que se ha alimentado la leyenda negra sobre la Inquisición española durante siglos. Por otra parte, las ejecuciones de la Inquisición española fueron más numerosas en su primera época, antes de 1530, descendiendo después considerablemente.

La Revolución francesa y los 40.000 ejecutados del Terror jacobino

Las cifras de ejecutados y torturados por la Inquisición española son terribles, y seguirían siéndolo si sólo hubiese habido unas víctima, pues esa forma de actuar contradice la propia doctrina de la Iglesia Católica. Lo que cuesta mucho entender es que se erija una leyenda negra en torno a la Inquisición Española y una leyenda rosa, por ejemplo, en torno a la Revolución francesa. En “The Incidence of the Terror during the French Revolution: A Statistical Interpretation” (1935), el historiador estadounidense Donald Greer calculó que hubo entre 30.000 y 40.000 personas ejecutadas durante la época del Terror jacobino (1793-1794) durante la Revolución francesa, muchas de ellas decapitadas en la guillotina.

Los 130.000 muertos del primer genocidio contemporáneo: La Vendée

También hay que recordar un dato que muchos ignoran: en ese mismo periodo revolucionario, concretamente entre 1793 y 1796, se cometió el primer genocidio de la Edad Contemporánea, el de La Vendée, con unos 130.000 católicos muertos, según el historiador francés Jacques Hussenet (“«Détruisez la Vendée!» Regards croisés sur les victimes et destrucciones de la guerre de Vendée”, 2007). A pesar de ello, ese periodo de la historia de Francia se sigue presentando como algo luminoso desde muchos sitios que simultáneamente muestran un profundo horror ante la Inquisición española. Algunos izquierdistas incluso siguen amenazando a sus enemigos con la guillotina e incluso la reivindican como “la madre de la democracia”.

El Terror Rojo de Lenin: un millón de muertos entre 1917 y 1924

La comparación queda aún más en evidencia si repasaron el genocidio provocado por el Terror Rojo de Lenin entre 1917 y 1924, con más de un millón de personas asesinadas por motivos políticos o religiosos, a pesar de lo cual gran parte de la izquierda sigue sin tener reparos en blanquear el comunismo y en negarse a condenar ese genocidio, como hicieron socialistas y comunistas en España en marzo, e incluso en ensalzar la dictadura que lo inició, como hizo en 2017 el hoy ministro comunista Alberto Garzón. Recordemos que en su conjunto, las dictaduras comunistas han matado a más de 100 millones de personas en un siglo. No quiero imaginar lo que se diría de la Inquisición si hubiese demostrado la obsesión asesina del totalitarismo marxista.

El bando republicano ejecutó a más gente en un mes que la Inquisición española en 350 años

Así mismo, en la Guerra Civil Española, los comunistas asesinaron a unas 5.000 personas, entre ellas 50 niños en la masacre de Paracuellos de noviembre de 1936, un crimen que la izquierda española nunca ha condenado. Al contrario: sigue ensalzando a ese bando como el representante de la democracia. En marzo, un diputado socialista incluso citó entre los “defensores de la libertad” al comunista Santiago Carrillo, principal responsable de esa masacre en la que en un solo mes y en una sola provincia, la izquierda española mató a más gente que la Inquisición española en 350 años en todos los territorios de la Corona de España (pues a los asesinatos de Paracuellos hay que añadir los de las chekas de Madrid). Ante esas cifras y ante el blanqueamiento que hace la izquierda de esos hechos, cabe preguntarse: ¿alguna vez pedirán perdón por ello?

—https://www.outono.net/elentir/2021/07/31/la-inquisicion-espanola-la-revolucion-francesa-y-el-comunismo-cual-provoco-mas-muertos/?fbclid=IwAR10eTqJmUmoi8s-_LyuNewpYjhr9QlY83TnM7j9GecBEpk39Y6VcwipABI

viernes, 19 de agosto de 2022

 

LA REVUELTA DE LOS DUENDES GILIPOLLAS. Cuento infantil.






Érase una vez un reino de magia y fantasía en el que, con sus más y con sus menos, convivían cuatro tipos de duendes: Los Buenos, los Inteligentes, los Gilipollas y los Hijoputas. Un día los Hijoputas descubrieron que, por algún misterio mágico, los Gilipollas siempre son mayoría.

Dedicaron entonces todos sus esfuerzos a convencerlos de las grandes ventajas que les supondría someter a los Buenos y a los Inteligentes.

  Los Hijoputas sabían que con los Buenos y los Inteligentes fuera de juego podrían gobernar el reino y convertirse en los únicos dueños de sus riquezas. Siempre habría una banda de Gilipollas que los apoyaría y se creería sus mentiras.  Les dijeron a los Gilipollas que eran iguales que los Inteligentes, que ser vago da igual que ser trabajador, que ser tonto da igual que ser listo y que ser bueno da igual que ser malo. Hasta inventaron un Ministerio que se llamó Ministerio de Igual Da. Había nacido la Democracia de los Duendes.

Los Gilipollas creyeron que los beneficiados con la derrota de los Buenos y los Inteligentes serían ellos y se dedicaron con entusiasmo a eliminar cualquier vestigio de grandeza, bondad o belleza siguiendo las consignas de los Hijoputas.

Algunos de los duendes Gilipollas eran descendientes de Buenos y de Inteligentes y ahora se avergonzaban de sus orígenes. Eran los que más empeño ponían en hacer patente su gilipollez (a la que llamaban corrección política) y obedecían cualquier orden hijoputesca; desde tirar piedras a sus propios tejados,  destruir las estatuas y profanar las tumbas de sus antepasados, aplaudir desde sus balcones a la hora que les ordenaban o ponerse de rodillas delante de otros Gilipollas para pedir perdón por supuestas ofensas.

 Y es que todas las grandes obras que el talento y el trabajo de los Buenos y los Inteligentes habían creado a lo largo de los siglos fueron consideradas ofensivas por aquellos que, careciendo de talento e inteligencia, se habían limitado a disfrutar de esas creaciones.

Los grandes templos de mármol y los bellos palacios de piedra fueron demolidos para no ofender a los que habían sido incapaces de construir otra cosa que chozas de paja.

Los delicados instrumentos musicales que habían conmovido con sus sinfonías incluso a los elfos y las hadas fueron destruidos para no ofender a los que creían que la música consistía en aporrear toscos tambores.

Los artísticos cuadros que parecían brillar con luz propia y en los que estaban retratados con bellos colores los acontecimientos más sublimes, fueron proscritos y sustituidos por telas con manchas sin forma. Y algunos Gilipollas pagaban por ellas auténticas fortunas.

Las justas y los torneos en los que los jóvenes demostraban su valentía también fueron prohibidos por aquellos que habían convertido la cobardía en una virtud.

Y llegó un día en que hasta las bestias del bosque se horrorizaron al contemplar a las estúpidas criaturas surgidas de la mezcla aberrante y multicultural de Gilipollas con Hijoputas. Eran seres necios y crueles que asesinaban a sus propios hijos en el vientre de sus madres, dejaban morir a los ancianos en soledad y renegaban de su propia historia.

Cuando los Gilipollas, sumidos en la miseria y la degeneración, quisieron librarse de la tiranía de los Hijoputas, buscaron a algún duende bueno e inteligente para que los ayudase. Pero ya era demasiado tarde.  La Bondad, la Belleza y la Inteligencia habían sido ilegalizadas por políticamente incorrectas y todos habían muerto o desaparecido.

Y colorín, colorado, este cuento se ha acabado.

 

                                                                                                                                          J.L. Antonaya

 https://ramirosemper.blogspot.com/2020/06/la-revuelta-de-los-duendes-gilipollas.html

miércoles, 17 de agosto de 2022

El imposible maridaje entre la izquierda radical y el islamismo

 He estado unos días de viaje por Cantabria. Paré en Aranda del Duero el viernes, donde pudimos ver a varios musulmanes que iban con chilaba camino de la mezquita. Teniendo en cuenta que ellos tienen unos cinco hijos y nosotros apenas uno, de aquí a veinte años de cada cuatro niños, dos serán musulmanes, uno de padres americanos y otro español. En eso lo tenemos mejor que en el norte de Europa, gracias a los hispanos. Pero ya no será mi problema, sino el de nuestros hijos y nietos.

Aparte de que persigan a los homosexuales y no dén libertad a las mujeres, el problema cultural va más allá. Me pregunto cómo se van a pasar en muchos lugares de España sin el vino, la cerveza, el jamón o el chorizo. Por eso resulta asombroso que la izquierda más radical apoye esta inmigración ilegal. Llegará un momento en que acabarán chocando. Es cuestión de tiempo. Al menos espero que sirvan de contrapunto para la ideología de género que nos quieren imponer.

lunes, 15 de agosto de 2022

La verdad sobre el cambio climático

 

El cambio climático

Según la izquierda, uno de los principales desafíos que tiene planteado la sociedad española -en realidad, toda la humanidad- es hacer frente al cambio climático. Con este planteamiento, aparecen ante la opinión pública como personas sensatas y previsoras. En cambio, la gente de derechas, que negamos la urgencia de esta alarma desatada por la autoridad de Greta Thunberg, quedamos como negacionistas obtusos que pretendemos vivir de forma irresponsable, manteniendo unos estándares de vida insostenibles.

Pero resulta que los ciudadanos no somos vasallos infantiles, a los que se pueden dar órdenes de parte de supuestos “expertos” a quienes debemos obediencia ciega. También en nosotros ha calado “la funesta manía de pensar” que tienen las personas ilustradas. Si pretenden que seamos obedientes a unas normas que van a cambiar de forma radical nuestros hábitos de vida, lo primero que tienen que hacer es ofrecernos evidencias empíricas (o, al menos, indicios fundados) de que el fenómeno detectado se está realmente produciendo y que es debido a la acción humana.

Partimos de la evidencia de que el clima sobre la tierra ha cambiado, cambia y seguirá cambiando en los milenios sucesivos. Sabemos que, en el pasado, existieron las glaciaciones y épocas en las que fluyeron ríos por el desierto del Sahara. Y en una escala más reducida, se tienen noticias de cambios más recientes, como el enfriamiento general que se produjo en el siglo XVII. Nada nos induce a pensar que en 2022 vivimos en un óptimo climático que tenemos obligación de mantener a toda costa para poder sobrevivir.

Uno puede entender que no podemos permanecer indefinidamente utilizando combustibles fósiles y lanzando emisiones que pueden tener efecto invernadero. Una lógica elemental nos enseña que las reservas de fósiles no son eternas y, aunque las nuevas técnicas de extracción pueden abastecer nuestras necesidades de petróleo aún por bastantes decenios, hay que seguir avanzando en buscar fuentes energéticas alternativas. Hace unos años nos hablaban del “calentamiento global”, fenómeno que es el que parece más probable por emitir dichos gases. Por eso resulta chocante que nos hablen ahora de “cambio climático”, expresión que no es verificable por su misma imprecisión. La ventaja que tiene para quienes la usan es que permite alarmar periódicamente a los ciudadanos en los telediarios: si hace mucho calor, es por culpa del cambio climático; si hace demasiado frío, también; si hay sequía, si hay inundaciones o pedrisco, todo es culpa del cambio climático. Los meteorólogos han establecido una “normalidad”, basándose en registros de hace un siglo en el mejor de los casos (una ridiculez en términos geológicos), y a partir de ahí se dedican a acongojar al personal con apocalipsis mediáticos ante el menor indicio de alteración, usando mapas de colores inquietantes.

Después nos enteramos de que cualquier volcán de los varios que hay activos en el planeta emite en un día cien veces más gases que toda la industria mundial en un año. Y uno se pregunta si merecerá la pena sacrificar el bienestar de la humanidad por una causa tan poco prometedora. Porque ahí está la clave: las calefacciones, los aires acondicionados, los transportes, los electrodomésticos ya forman parte de nuestra existencia y es un crimen hacer que los pobres queden excluidos de sus beneficios, sosteniendo la quimera de que los enchufes se van a cargar el planeta.

Es evidente que los poderes públicos deben favorecer una transición energética razonable. Pero lo deben hacer con incentivos y no con restricciones. Cuando aparecieron el automóvil o el motor diesel, no hubo una prohibición oficial del coche de caballos ni se cerraron fábricas de carbón ipso facto. El mercado fue haciendo atractivo el uso del vehículo de motor y del tractor, en detrimento de la carriola y de la recua de mulas, de forma espontánea, sin prohibiciones ni políticos diciéndole a la gente lo que tenía que comprar o cómo debía vivir. Y aquí viene nuestra sospecha de que se está utilizando la excusa del cambio climático para justificar el que los políticos controlen nuestra vida, lo que viene a ser la versión postmoderna del socialismo.

En realidad, la energía solar, la eólica, la producida con hidrógeno ofrecen magníficas perspectivas de futuro; y no necesitan tanta “ayuda” teledirigida desde el BOE, máxime cuando hay tantos intereses en juego. Los cambios de modelo deben hacerse paulatinamente, evitando esas imposiciones autoritarias que tanto perjudican a los sectores más humildes y que tanto benefician a los amiguetes del poder. Como, por ejemplo, eso de intentar meternos el coche eléctrico con calzador; o como poner topes a las calefacciones; o fijar un precio de la luz gravado con impuestos en cascada, como si fuera un artículo de lujo.

Resulta evidente, para colmo, que algunas fuentes de energía limpia se han postergado por razones sectarias absolutamente absurdas. La energía hidroeléctrica, por ejemplo, se ha minusvalorado en España por la negativa de nuestros políticos a hacer pantanos, ya que eso parece que es hacer seguidismo a Franco.

Lo mismo ha ocurrido con la energía nuclear, que abastece a Francia y que nosotros tenemos que importar a precio de oro. Ahora resulta que la UE ha dicho que es una energía limpia, después de decenios amedrentándonos con que era peligrosísima. Lo increíble es que lo hayan anunciado sin esbozar la menor incomodidad, como el que cambia el color de sus zapatos. ¿Ha pedido alguien perdón por su error? ¿Mintieron a sabiendas antes o lo están haciendo ahora, cuando rectifican? ¿Pueden PSOE y PP irse de rositas tras haber privado a España de esta magnífica palanca para la soberanía energética? ¿Hicieron bien nuestros políticos plegándose a las exigencias de la ETA? Porque esa decisión errónea que nos penalizó durante décadas tiene consecuencias directas sobre el bienestar de los ciudadanos, que es a quienes se deben los políticos, no a las ocurrencias de los ecologistas.

Por último, un par de detalles que nos muestran lo turbio que es este asunto del cambio climático y la hipocresía que subyace en él. En primer lugar, si los políticos ven tan claro que la acción humana está alterando el clima, lo primero que deberían hacer es dar ejemplo ellos, y reducir su tren de vida. Pero vemos cómo este gobierno despilfarrador no solo no se priva de ninguna de las comodidades que pretenden restringir a los ciudadanos, sino que es el más manirroto de la historia, el que más utiliza el Falcon y los coches oficiales. Segundo, si de verdad creen que la industria y la vida moderna contamina tanto, empiecen por exigir restricciones a los países que más polucionan: China, India, Estados Unidos, y dejen de fastidiar a naciones, como España, que apenas representan unas insignificantes décimas en esos índices que utilizan con tanta falta de rigor.

 https://www.españaconfidencial.com/2022/08/10/el-cambio-climatico/

lunes, 8 de agosto de 2022

Ojalá. Silvio Rodríguez

 Os dejo algunas de mis canciones favoritas.


Ojalá que las hojas no te toquen el cuerpo cuando caigan
Para que no las puedas convertir en cristal
Ojalá que la lluvia deje de ser milagro que baja por tu cuerpo
Ojalá que la luna pueda salir sin ti
Ojalá que la tierra no te bese los pasos
Ojalá se te acabe la mirada constante
La palara precisa, la sonrisa perfecta
Ojalá pase algo que te borre de pronto
Una luz cegadora, un disparo de nieve
Ojalá por lo menos que me lleve la muerte
Para no verte tanto, para no verte siempre
En todos los segundos, en todas las visiones
Ojalá que no pueda tocarte ni en canciones
Ojalá que la aurora no de gritos que caigan en mi espalda
Ojalá que tu nombre se le olvide a esa voz
Ojalá las paredes no retengan tu ruido de camino cansado
Ojalá que el deseo se vaya atrás de ti
A tu viejo gobierno de difuntos y flores
Ojalá se te acabe la mirada constante
La palara precisa, la sonrisa perfecta
Ojalá pase algo que te borre de pronto
Una luz cegadora, un disparo de nieve
Ojalá por lo menos que me lleve la muerte
Para no verte tanto, para no verte siempre
En todos los segundos, en todas las visiones
Ojalá que no pueda tocarte ni en canciones
Ojalá pase algo que te borre de pronto
Una luz cegadora, un disparo de nieve
Ojalá por lo menos que me lleve la muerte
Para no verte tanto, para no verte siempre
En todos los segundos
En todas las visiones
Ojalá que no pueda tocarte ni en canciones
Fuente: LyricFind
Autores de la canción: Silvio Rodríguez Domínguez
 
 

viernes, 5 de agosto de 2022

Un poco de historia

 A veces cuando escribo me parece que sólo soy una gota en el mar, especialmente en pleno verano cuando entra mucha menos gente en mis blogs. Sin embargo, como dijo la madre Teresa de Calcuta, si le faltara esa gota el mar sería menos . Con el paso de los años he visto como mis blogs antiguos seguían acumulando visitas, aunque realmente no sé si es algún truco de los algoritmos de internet. Pero me hace ilusión pensar que siguen estando disponibles para todos.

Estuve a punto de tener que borrar todos mis blogs cuando me  denunciaron hace años. Gracias a Dios fue sobreseído porque el artículo al que se refería ni siquiera era mío y estaba en la red. Sin embargo, lo triste del asunto es que ya no se pueda escribir libremente sobre algunos temas porque no es políticamente correcto, y es que la ideología dominante se ha impuesto al debate. Así que ahora estoy un poco con las manos atadas pero procuro aun así seguir siendo una voz discordante. 

miércoles, 3 de agosto de 2022

Transexual arrepentido

 

Steven A Richards vivió como mujer 8 años... Dejarlo fue «lo más difícil» que ha hecho en su vida

El objetivo LGBT «no es la autorrealización, es la autoaniquilación», desvela un trans arrepentido

Manifestación transgénero.
Steven A. Richards vivió como mujer durante ocho años, víctima del lobby transgénero: hoy destapa sus verdaderos objetivos.

José María Carrera

TAGS:

Durante ocho años, Steven A. Richards vivió como una mujer. Desde pequeño tuvo un listado de afecciones que, al no ser tratadas -como sucede en muchos otros casos- desembocaron en una profunda disforia de género. La experiencia, relata en su blog, le dejó “delirante, paranoico y enfermo”. Hoy sabe que nunca podrá ser el que era y advierte a todos los públicos sobre la perversión trans. Especialmente, sobre su verdadero objetivo, “la autoaniquilación”.

El calvario de Steven comenzó a los 14 años, con unos problemas que le sepultaron uno detrás de otro hasta casi sumirle en la locura.

Primero fueron las agresiones que sufrió su madre cuando él era pequeño. Después llegó el acoso y abuso sexual en la escuela. Llegó el turno del diagnóstico del TOC y del autismo. Y finalmente, el autoconvencimiento de que, aunque “nunca había participado en una pelea”, como hombre blanco era “directamente responsable de la opresión que sufrieron las mujeres y personas de color”.

"Me odiaba por ser hombre y blanco"

“Creía que haber nacido en mis circunstancias me convertía en un monstruo, que todos los hombres eran malvados y que todas las mujeres eran virtuosas”, relata. Definitivamente, estaba “aterrorizado” por los efectos que la testosterona generaba día tras día en su cuerpo de manera irremediable.

Con 15 años, estaba convencido de que su cuerpo era su “enemigo”. También lo era “del mundo” y se declaró transexual.

“Me odiaba y quería castigarme a mí mismo. No podía dejar de ser blanco, pero tal vez si podría dejar de ser hombre”, relata. El primer paso fue acabar con “el veneno” que corría por su propio cuerpo, la testosterona.

“Cuando estás siendo envenenado, cuando tu alma misma está en peligro, harías cualquier cosa para detenerlo. Y para mí es lo que significó la transición. No tenía ningún motivo para querer ser mujer, excepto de que [creía que] las mujeres eran mejores que los hombres”, menciona.

Sus patologías y truamas, ¿culpa de la sociedad transfóbica?

Con 15 años comenzó a tomar Lupron, un quimioterápico usado para detener la pubertad. A los 16, comenzó a tomar estrógeno sintético.

Lejos de funcionar, todo empeoró.

“La medicación me hizo sentir peor, no mejor. No podía pensar con claridad. Empecé a faltar a la escuela. Desarrollé migrañas crónicas. Me dolían los huesos. Empecé a tener tendencias suicidas y casi no pude graduarme de la escuela secundaria”, relata.  

La comunidad LGBT que Steven creía que se dedicaría a ayudarle solo le dijo que aquellos problemas eran “manifestaciones de disforia de género y estrés de las minorías”.

“El empeoramiento de mi salud no tuvo nada que ver con mi rechazo a mi cuerpo e identidad o los medicamentos experimentales que estaba tomando; todo fue culpa de la sociedad transfóbica”, relata con ironía.

Los “especialistas” médicos transmitieron a sus padres un mensaje: Steven era trans, y lo mejor que podía hacer era completar la transición.

La peor decisión de su vida

Pero él era demasiado joven para entender lo que hacía, “no sabía a lo que estaba renunciando” y, por ahora, aún no había tomado “la peor decisión” de su vida.

Pese a que cada vez se sentía peor, paralizar la transición significaría que su cuerpo se masculinizaría y esto le aterraba. Con 19 años, ya ni si quiera le importaba ser mujer. Solo deseaba acabar con el odio a sí mismo con que se despertaba cada mañana.

Y decidió realizarse una orquiectomía o lo que es lo mismo, “una castración”: “Quería que me extirparan los testículos, la fuente de testosterona, la fuente del veneno y símbolo de todo lo que odiaba”.

Pero los resultados no fueron los esperados. “La euforia que me habían prometido no se materializó. Mutilarme a mí mismo no me hizo una persona completa, solo mutilada”, recuerda.

Dos años después fue consciente de la realidad: “La transición nunca me iba a curar. No pude obligarme a creer la mentira de nuevo”.

Decidió abandonar el proceso, años después de saber que se arrepentía profundamente de lo que había hecho con su cuerpo.

Los efectos secundarios de la transición, de por vida

A día de hoy, Steven continua teniendo pesadillas donde se ve corriendo y gritando pidiendo que arreglen su cuerpo y que vuelva a ser como era. Durante años después de la operación, sufrió una “disonancia cognitiva severa” en la que su realidad y sus creencias sobre el resultado de su operación entraban en un conflicto cada vez mayor.

“Finalmente tuve que admitir lo que había ocurrido. No me había curado, me había arruinado y nunca recuperaré lo que perdí. Me he vuelto completamente dependiente de la industria farmacéutica para la testosterona artificial, que nunca será tan buena como la real. Aceptar lo que perdí ha sido lo más difícil que he hecho”, lamenta.

Actualmente, desde su blog, sus redes sociales y en colaboraciones con otros medios como Washington Examiner se dedica a destapar las verdaderas intenciones de los lobbies de género y la llamada "transición".

El objetivo final del lobby LGBT

Esta, explica, "nace de la ideología, el odio hacia uno mismo, el trauma y la manipulación por parte de extraños en internet. Los adolescentes homosexuales, los autistas, las personas con discapacidad mental y las víctimas de violencia sexual son los más afectados. Los inversores farmacéuticos y cirugía plástica se están enriqueciendo con la carnicería, la mutilación y la esterilización masiva de estas poblaciones vulnerables y traumatizadas. Los médicos y terapeutas que ayudan a las personas en transición no brindan atención, sino que permiten la autolesión y practican la eugenesia".

En sus redes sociales, no son pocas las veces que vincula el nuevo movimiento woke con la ideología de género. Menciona que esta ideología "enseña que los hombres oprimen a las mujeres" por naturaleza, y que "cualquier interacción entre un hombre y una mujer está desequilibrada a favor del hombre", por lo que "los hombres ejercen poder sobre las mujeres solo con existir", describe.

Los más vulnerables, niños, personas traumatizadas y enfermos mentales son los principales perjudicados: "Se les dice que su infelicidad es el síntoma de la disforia de género y que el tratamiento consiste principalmente en medicamentos y cirugía no probados pero altamente rentables". Y por si fuera poco, "se les dice que si no reciben este tratamiento, van a morir por suicidio. El movimiento trans crea una epidemia de suicidios y luego se vende como la solución".

Por ello, concluye tajante sobre "el objetivo final" de los lobbies de género y la transición: "No es la autorrealización. Es autoaniquilación".

 https://www.religionenlibertad.com/polemicas/766738389/objetivo-lgbt-autoaniquilacion-trans-arrepentido.html

lunes, 1 de agosto de 2022

Sobre la corbata y las persianas

Últimamente el gobierno ha decidido mantenerlos entretenidos para soportar el calor, así que cada día sacan una nueva ocurrencia que sirva de chismorreo en los grupos estivales. Ahora resulta que el presidente piensa que si nos quitamos la corbata vamos a ahorrar mucho aire acondicionado. No ha dicho nada de quitarse la chaqueta, que sería más lógico. Tampoco se le ha ocurrido que la mayoría de los españoles no trabajamos con chaqueta y corbata habitualmente.

Me imagino que estaría su grupo de dos mil sesudos asesores reunidos, todos con su chaqueta y corbata, cuando de repente a uno se le ocurrió la feliz idea: ¿Y si nos quitamos la corbata?. Y dicho y hecho, le pasaron la idea a Sánchez, que así tienen que justificar los jugosos sueldos que cobran. Pero eso no es nada al lado de la ministra que descubrió que podíamos "jugar" con las persianas y los toldos. ¿No me diga?. Lo próximo que nos van a recomendar es que nos pongamos las zapatillas al salir de la cama.

Pero, bueno, al menos estoy contenta porque me han dado permiso por fin para ir a la playa estando gorda. Menos mal, porque si no se iba a quedar la playa casi vacía.

Nuestros jóvenes

 Me preocupan mucho los jóvenes. Desde hace ya varias décadas les están metiendo en la cabeza ideologías que chocan con la ciencia y el sent...