Diario conservador de la actualidad

El que escandalice a uno de estos pequeños que creen, más le valdría que le encajasen en el cuello una piedra de molino y lo echasen al mar. Si tu ojo derecho te induce a pecar, sácatelo y tíralo. Más te vale perder un miembro que ser echado entero en la “gehenna”. Si tu mano derecha te induce a pecar, córtatela y tírala, porque más te vale perder un miembro que ir a parar entero a la “gehenna”.

viernes, 23 de abril de 2021

Actualización

 He vuelto a la gimnasia después de año y medio. No lo dejé por el covid sino porque tenía una tendenitis en el brazo derecho que casi no lo podía levantar. Afortunadamente ya estoy mejor. La gimnasia es la misma con la que llevo unos diez años y con la misma profesora, así que es como volver a casa. Es bastante suave, para personas mayores y me gusta mucho. Pero como no tengo demasiados ànimos sólo voy una vez a la semana, y otro día voy a clase de francés.

En cuanto a mis hijas, parece que la pequeña va a seguir viviendo en Francia si consigue trabajo, y la mayor en Alemania porque tiene un novio alemán. El chico está trabajando unos meses de prácticas hasta el verano y a ver si después le sale algo. Mi marido sigue trabajando desde casa de momento. Los fines de semana vamos al pueblo que, por suerte, está dentro de la Comunidad de Madrid, así que podemos seguir cuidando el jardín como nos gusta.  Tenemos ya ganas de viajar.

miércoles, 21 de abril de 2021

Una nueva demencia escolar

 

Tras la plaga de los ‘colegios bilingües’, que está creando analfabetos en dos idiomas, llega una nueva demencia a las escuelas, que aboga por una enseñanza sin libros, confiada a los avances tecnológicos. Por supuesto, como también ocurrió con la nefasta educación bilingüe, esta nueva engañifa contará con la entusiástica adhesión de una generación de papás desnortados, enfermos de modernitis (pero en realidad envenenados de traumas y empachados de propaganda), que se dejarán engolosinar, convencidos de que así sus hijitos recibirán «una educación mejor que la que nosotros recibimos». Desde luego, será mucho más eficaz en el propósito de convertir a sus hijos en analfabetos funcionales, tarea que con sus padres sólo logró a medias.

A mi pobre sobrino ya le han anunciado la implantación en su escuela de este nuevo método pedagógico, que jubilará los libros de texto y lo mantendrá prendido a la pantalla de un ordenador, a través de la que recibirá ‘contenidos’ y pondrá a prueba sus ‘destrezas’… ¡incluso para el dibujo! Pues estos psicópatas que pretenden arruinar a la nueva generación no se conforman con erradicar de su horizonte los libros, no se conforman con privarlos de la tentación de la escritura, también quieren evitar que empuñen un carboncillo o un pincel. Quieren tenerlos absortos ante una pantalla, convertida en una suerte de espejito que, a imitación del que halagaba a la madrastra de Blancanieves, les diga que son los mejor preparados. Y si todavía queda algún padre renuente a esta nueva forma de barbarie, se lo demoniza, señalándolo como un rigorista rancio, incapaz de dar el gran salto (hacia el vacío). Por supuesto, para la introducción de esta nueva demencia escolar, también se utilizarán diversas pamplinas emotivistas (¡gracias a la tecnología nuestros hijitos ya no tendrán que cargar con esas mochilas que les destrozan la columna!) y economicistas, con las que se tratará de enmascarar la única verdad que importa. Una verdad demasiado dolorosa que los papás olvidan y los pedagogos al servicio de turbios intereses comerciales se esfuerzan por silenciar.

Esa verdad dolorosa la explica a la perfección el psiquiatra y neurólogo alemán Manfred Spitzer en su libro Demencia digital, donde nos muestra sin ambages el efecto destructivo que las nuevas tecnologías ejercen sobre nuestras conexiones neuronales y, en general, sobre el funcionamiento de nuestro cerebro. Spitzer nos recuerda que las neuronas, al igual que los músculos, se fortalecen con el ejercicio; y que unas neuronas que han dejado de afrontar retos, fiándolo todo a la información que se les suministra a través de una pantalla, acaban volviéndose perezosas y prematuramente viejas. Desde el GPS que ha embotado nuestro sentido de la orientación hasta el buscador que nos brinda respuestas inmediatas (que olvidamos con la misma rapidez con que las obtenemos), Spitzer nos ofrece un panorama demoledor de las atrofias que las nuevas tecnologías están perpetrando en nuestro cerebro, por falta de uso. Pues nuestra capacidad para descifrar el mundo es directamente proporcional al esfuerzo inquisitivo que empleamos en hacerlo.

Especialmente vulnerables a esta demencia digital son, a juicio de Spitzer, las nuevas generaciones, sometidas desde la infancia a una invasión tecnológica que encuentra uno de sus principales cómplices en esta nueva demencia educativa. Spitzer señala que los artilugios tecnológicos son incompatibles con un auténtico aprendizaje, que sólo puede alcanzarse mediante sinapsis neuronales que procesen el conocimiento. Los artilugios electrónicos reducen exponencialmente la profundidad de este procesamiento, destruyendo nuestra capacidad de concentración, aminorando nuestras posibilidades retentivas y nemotécnicas (pues siempre tendemos a olvidar más fácilmente aquello que sabemos que podremos volver a consultar fácilmente), en definitiva, agravando nuestra tendencia a la dispersión. Por no hablar de las dependencias y adicciones desintegradoras de la personalidad, así como otros trastornos neurológicos (ansiedad, hiperactividad, déficit de atención, insomnio, etcétera) que fomenta la tecnología.

Y el caso es que todos somos conscientes de los perniciosos efectos que la tecnología ejerce sobre nuestras facultades intelectivas, sobre nuestra atención, sobre nuestra memoria, sobre nuestros recursos asociativos; sobre la transmisión de conocimiento, en fin, que con la introducción de esta nueva demencia escolar será todavía más superficial e inconsistente. Pero la fascinación tecnológica (alentada de complejos y propagandas aturdidoras) es el sino de nuestra época; y en su altar se sacrifica lo que haga falta, empezando por el sentido común y terminando por nuestros hijos.

 https://www.xlsemanal.com/firmas/20210419/una-nueva-demencia-escolar-juan-manuel-prada.html

lunes, 19 de abril de 2021

Distopía realizada

 Si nos hubieran dicho hace un año que no volveríamos a la playa, que no podríamos viajar en avión, que ni siquiera nos dejarían ir a los bares o las tiendas y que saldríamos a la calle con mordaza.. desde luego no lo habríamos creído. Resulta increíble con qué facilidad nos hemos adaptado a esos cambios, sin una protesta. La gente que se lanza a la calle por cualquier nadería a quemar contenedores resulta que ahora están callados como ostras. Y eso es muy extraño.

No se trata de saltarse las normas pero al menos hay que mostrar un poco de rebeldía. Porque si no mañana quién sabe qué nos dirán que hagamos en nombre de la pandemia, que renunciemos a nuestras casas, a nuestros hijos, a nuestro futuro. Mucha gente está pagando un precio demasiado alto por el silencio. En Madrid volvieron a abrir los comercios y no pasó nada. Tal vez ha llegado el momento de empezar a cuestionarse hasta qué punto todo esto es necesario. 

En la temporada 2017-2018,de gripe hubo:

https://www.redaccionmedica.com/secciones/sanidad-hoy/gripe-en-espana-casi-800-000-casos-52-000-ingresados-y-15-000-muertos-5427 ... y no se tomó ninguna medida extraordinaria.

viernes, 16 de abril de 2021

Prohibido vivir

 

Es por tu bien. No vivas. Corres el riesgo de morir. Quédate en casa. No salgas a la calle. Si lo haces, permanece en tu pueblo. Como muy lejos, dentro de los límites de tu provincia.

Obedece a tu presidente autonómico, aunque no sea nadie para decidir sobre tu movilidad en el territorio de tu nación. Llega a tu hora a casa hoy. Llega a tu hora a casa mañana. Acata cada arbitrio escrito en piedra, por muy ilegal que sea. Nadie los cuestiona. No lo hagas tú.

Obedece al policía que abre de una patada tu puerta y asalta tu domicilio con la excusa de que estás pasando un buen rato. Obedécele también cuando te pregunte a dónde vas, cuando te ordene volver a casa, cuando te siga hasta ahí. Cuando transgreda la ley. Son normas. No las ha puesto él.

Cubre tu rostro. Es por tu bien. Aunque lo hagas con un trapo sucio. Con lo que sea. No muestres tu sonrisa. No veas las de los demás, en el caso hipotético de que te cruces con alguna. No te reconozcas en los escaparates de las pocas tiendas que aún no han cerrado para siempre. Acepta la desaparición de los paisajes de tu infancia. Seguramente, no serían esenciales.

El programa de siempre. A cualquier hora. No importa. Sigue mirando. Mira un poco más. Conoce la jerga. Repítela. Memorízala. Asúmela. Difúndela. Repítela

Es por tu bien. Calla. Sospecha. Recela del vecino. Teme a tu amigo. Incrépale llegado el caso. Delátale orgulloso. Cuanto más solo, más sano. Cuanto más lejos, aunque al lado, más seguro. Sé buen ciudadano. Ignora los hechos. Desconfía de la falta de síntomas. No los necesitas. Cumple las normas. Cualesquiera. Son normas. No las has puesto tú.

No corras. No saltes. No hables en el transporte público. De casa al trabajo. Olvida el ocio. Es cosa de un pasado en el que la vida no estaba reducida a supervivencia, en el que la Verdad no permanecía secuestrada por la percepción. Produce. Si te dejan. Y regresa. Del trabajo a casa. En silencio. Por el camino más corto.

Mira la tele. Otra vez los informativos. Cambia de canal. El programa de siempre. A cualquier hora. No importa. Sigue mirando. Mira un poco más. Conoce la jerga. Repítela. Memorízala. Asúmela. Difúndela. Repítela. Ya es tuya.

Saldremos más fuertes. Mejores. Son sólo dos semanas. La curva. Un último esfuerzo. Los héroes. La guerra.

Es por tu bien. No los abraces. No los visites. No te despidas. No los entierres.

Obedece. Corres el riesgo de vivir.

 https://www.actuall.com/democracia/prohibido-vivir-por-omullony/

martes, 13 de abril de 2021

Love island

He visto la publicidad del nuevo reality que van a emitir en televisión. Resulta que meten a cinco chicos y cinco chicos en la isla y el objetivo es que se emparejen inmediatamente. Luego añaden otros individuos a ver lo que pasa. Finalmente resulta que aquellos que no estén emparejados son descalificados y se supone que la pareja ganadora se lleva un jugoso premio en metálico. A todo esto le llaman "encontrar el amor verdadero". Yo más bien le llamaría "rituales de apareamiento". Pensaba que en cuestión de realities no se podía llegar más bajo, pero me equivocaba.

De manera que tienen que gustarse mutuamente a la fuerza y, si no es así, lo fingen, con todo lo que esto implica. Ayer estuve con mi marido acompañándole a poner la vacuna de Covid y, esperando en el coche, tuve el gusto de ver pasar a decenas de parejas de más de sesenta años. Yo llevo casada treinta y dos años. Y desde luego dudo mucho que esos matrimonios se conocieran en una love island.  El amor es otra cosa y me temo que algunos no tendrán ocasión de descubrirlo.

 

lunes, 12 de abril de 2021

Excepciones

Quiero creer que existe una ley natural que ha sido aceptada en casi todas las épocas de la historia y casi todos los lugares del mundo. Luego están las excepciones pero, como dice el refrán, las excepciones confirman la regla. Cuando se trata de sacar una nueva ley siempre hay quien recurre a las historias límite de personas que sufren sin remedio, en caso de la eutanasia, o de niños deformes, en el caso del aborto. Pero la cuestión es que no hace falta una ley para las excepciones.

 Para ocuparse de un caso límite basta con un tribunal médico o civil que decida. Esto se ha hecho ya muchas veces en el pasado. Además la medicina tampoco es infalible. Muchos son los casos de los niños que finalmente no eran deformes o de los pacientes sin solución que se han recuperado y han vuelto a su vida normal. Si se trata de valorar las excepciones habría que tener en cuenta todas. Pero al imponer una regla legal ya nadie esta a salvo.

https://www.outono.net/elentir/2020/12/23/el-aborto-ya-ha-matado-a-25-millones-de-hijos-por-nacer-en-espana-asi-serian-hoy/?fbclid=IwAR2_sMPhx2oJ4-jM8VA1ICS4vofA8u0_JyjS80KL-b1-Og7s9kprMboUr08

viernes, 9 de abril de 2021

El mal camino

 

Publicado en La Vanguardia el 5-4-2021

Si el populismo es propugnar una solución simple a problemas complejos, la eutanasia es populismo, porque pretende que la solución a la complejidad del sufrimiento se resuelva matando. Y esto, la solución veterinaria para humanos, es el colmo de la simplificación de nuestras necesidades.

Pero esta crítica se refiere al concepto general. Después hay que ver las leyes concretas. No son muchas, porque solo hay seis estados, os tres del Benelux, Canadá, Colombia y Nueva Zelanda, con legislaciones vigentes. El reducido número de países que han asumido este camino, después de tantas décadas de campañas a favor, ya debería alarmarnos.

Pero ¿qué dice la ley española? Lo más objetivo es ceder la palabra a los médicos de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (Secpal), una organización científica cuyos miembros tienen posturas plurales sobre la conveniencia de despenalizar la ayuda médica para morir. Son expertos en abordar peticiones anticipadas de muerte, aliviar el sufrimiento físico, psicosocial y espiritual. Esta sociedad hizo público un comunicado el pasado 25 de marzo en el que valoraba la ley española afirmando que:

 

  1. “Adolece de deliberación y calidad conceptual”.
  2. No es “garantista” a causa de sus errores conceptuales.
  3. Es “confusa en su aplicación práctica y precipitada en sus tiempos”.
  4. No ha establecido diálogo alguno.
  5. No es conciliadora ni protege a los vulnerables.
  6. “Los ciudadanos carecen de garantías de ser acompañados con criterios de excelencia”.
  7. El país carece de personal suficientemente formado, “porque el inicio de un tratamiento de sedación paliativa es igual de complejo y sensible que el que hay que hacer en la eutanasia”, y la ley no garantiza la competencia de quien vaya a practicarlo.
  8. El Gobierno no ha considerado las recomendaciones del Consejo de Europa del 2018, que señalaban la insuficiencia de los cuidados paliativos en España, como muestra el Atlas de Cuidados Paliativos en Europa 2019.
  9. Todos estos males de la ley se dan en un país que está a la cola de ayudas sociales, donde es un escándalo la aplicación de la ley de Dependencia y no se acepta que los equipos de salud mental intervengan en el proceso.
  10. “Ausencia de una ley del final de la vida que garantice que los cuidados paliativos deben ser ofertados a todos los ciudadanos”, que incorpore la terapia de la dignidad, que dé respuesta al síndrome de la desmoralización y trate las depresiones que conducen a no ver otra salida que la muerte.

En estas condiciones, referirse a la legislación española como una “garantía” o “un ejercicio de libertad”, cuando la opción es morir sufriendo o que te maten –excepto si puedes pagarte otra cosa–, es una burla infame, a caballo de la ideología, de la angustia y desconocimiento de muchas personas. Como es una burla trágica que quienes defienden esta ley, que ahonda la desigualdad, ahora incluso ante la muerte, se llenen la boca de justicia social.

Vivimos en un marco jurídico muy peligroso porque el Estado señala que existen vidas que son tan inútiles que puede autorizarse su muerte voluntaria. Y esto en un sistema sanitario que practicó sin arrepentimiento el cribado masivo de la gente mayor en la primera oleada de la pandemia constituye una amenaza. El Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi) ha reparado en ella y ha solicitado al Defensor del Pueblo que presente un recurso de inconstitucionalidad contra la ley, porque “se produce un señalamiento innecesario, que hace pensar que la eutanasia es una práctica o prestación particularmente conectada con determinadas personas con discapacidades”.

En una sociedad que ha destruido sus acuerdos fundamentales, las leyes son decisivas porque construyen marcos de referencia dentro de los cuales formamos criterios y adoptamos decisiones influidos por ellos, aunque pensemos que son enteramente nuestras. Forjan mentalidades, y la de cuidar no es la misma que la de matar; es su opuesta. Matar como consideración social, que es para lo que se hacen las leyes, determina una relación desvinculada con las personas. Una sociedad que se construye a partir de este tipo de solución se basa en el individualismo y una visión utilitaria de la vida humana. Y esto se contagia a todos los ámbitos: la familia, la enseñanza, la empresa; todos.

Este proyecto nada tiene que ver con una sociedad educada para el cuidar, donde la solidaridad, la compañía, el compromiso, la estima a aquellos que ya no parecen servir, la donación gratuita, son componentes necesarios. También la confianza en la ciencia, en la medicina paliativa para superar el dolor y el sufrimiento. Es esto lo que hace humana, acogedora y segura a una sociedad. La solución desvinculada, de “muerto el perro, muerta la rabia”, es una filosofía de vida que acrecienta el abandono de los débiles, de los sufrientes, de los marginados. Ya sucede sin ley con la pandemia, no lo hagamos más fácil ahora.

 https://www.forumlibertas.com/el-mal-camino/

miércoles, 7 de abril de 2021

El sentido de la vida

 Con esto de la pandemia me ha dado por pensar si todas las vidas valen lo mismo. Me temo que esto es eugenesia, hablar de vidas que no valen la pena ser vividas. Pero resulta que a veces oyes que ha muerto una persona joven con niños pequeños, un médico que hacía una gran labor, y pienso si es justo. Habiendo tanta gente que no domina ningún oficio, que no tienen a nadie a su cargo, que no tiene amigos ni familiares que le echen de menos. Afortunadamente no se puede elegir.

Porque ¿quién decide que vidas son más valiosas?. Y si resulta que alguien no puede vivir sin esa persona. Y si el impacto sobre su entorno es irreparable. ¿Vale más una mujer trabajadora que un ama de casa?. Y la gente que dedica su vida a ayudar a los demás debería ser intocable. Pero a veces la vida se lleva a los más imprescindibles y deja a aquellos sin los que el mundo puede seguir girando igual. Me alegro de no ser la persona que tenga que decidirlo.

lunes, 5 de abril de 2021

No podemos conformarnos con retroceder siempre

 

Los cambios habidos en estos últimos años van siempre a peor. ¿ Acaso no cambiarán nunca su sentido? Para entender lo que estamos viviendo es necesario una sucinta recapitulación de los hechos:

1. El desplazamiento de la naturaleza del estado laico, es decir, neutral desde el punto de vista religioso, hacia la cancelación de Dios en la vida y las instituciones públicas. Su reconversión en estado ateo.

2. La consagración del deseo sexual y de su satisfacción inmediata como uno de los ejes principales de las políticas públicas, hasta formar parte del corazón del propio estado, al que han dotado así de ideología, liquidando la idea de lo que es y significa el estado liberal, definido precisamente por su neutralidad ideológica. La idea de que Polonia y Hungría son estados iliberales es equivocada. En todo caso son un tipo de estado de esta naturaleza, como España lo es respondiendo  a otra matiz ideológica que corresponde al feminismo e identidades  de género, las dos corrientes antagónicas surgidas de la perspectiva de género, de manera parecida a lo que acaeció, salvando las distancias, con el marxismo, y el leninismo y el trotskismo. El común denominador es su carácter totalitario que excluye cualquier otra visión que no sea la suya, se aplica a través de las leyes del estado y censura, discrimina, o prohíbe otras concepciones opuestas.

3. Se ha producido así una doble y gran ruptura histórica: la formulación del deseo y su satisfacción sexual como causa política; y la creación de un estado doctrinario que nos aboca a lo desconocido por las consecuencias prácticas de sus leyes en este ámbito, cuyos resultados solo son evidentes a largo plazo y aún así tienden a ser ocultados por el propio estado, como sucede con el aborto, que es una de las rupturas de más dilatada implantación en el tiempo. Son las leyes sobre el aborto la primera causa que ha situado el sexo en el centro del escenario político y ha señalado la primacía de la satisfacción sexual sobre la vida humana. Aquella satisfacción es tan decisiva que el acto que comporta, la relación sexual, no es responsable de sus consecuencias, la vida humana engendrada.

4. El ateísmo y la satisfacción del deseo, especialmente el sexual, es decir, el subjetivismo que sostiene que la autonomía de la persona radica en la satisfacción de sus deseos, es una concepción tan hegemónica, que sirve para medir el bien, la justicia, la libertad y el progreso. Es bueno, justo, y un avance para la humanidad todo lo que la sirve, y malo injusto y contrario al progreso todo lo que la niega.

5. Esta dinámica de realización del deseo, que tiene su eje central en la sexualización de la sociedad, se verifica en todos los ámbitos.

6. La educación que quieren imponer y que están imponiendo a nuestros hijos en la escuela, los programas de nuevo negativos de entretenimiento en la televisión están llenos de ello. La proliferación de juguetes sexuales, su extensión a través de los medios de comunicación, la práctica de filias que hace pocos años atrás se hubieran considerado dignas de tratamiento psiquiátrico, el crecimiento de la pornografía y la prostitución, y de la violencia sexual, a pesar de la ingente cantidad de recursos que se dedica para evitarla. Nunca como ahora había habido tanta, porque está fuertemente en la pornografía, la prostitución y la promiscuidad sexual.  Y es que es imposible sexualizar la sociedad, postular que la autenticidad es dejarse llevar por el deseo sexual, convertirla en eje político, y no pagar al mismo tiempo un precio por sus consecuencias.

7. Este escenario acaba determinando prácticas totalitarias, que comportan la cancelación de personas y la censura de opiniones, la intromisión en las relaciones entre hombres y mujeres, y el diseño de sus conductas en unos términos nunca vistos. Una intromisión que se extiende sobre los hijos, sobre todo -una vez más- en todo lo relacionado con la sexualidad, que obsesiona a quienes nos gobiernan y su cultura dominante. Se intenta resolver por la justicia y por medio de la represión lo que tendría que ser el resultado de la formación de las conciencias en el respeto; también en el respeto sexual. Pero, claro, el problema es que para ello es necesario situar las relaciones sexuales en el plano de importancia y trascendencia que tenían, pero que ha sido suprimido, convirtiéndolas más bien en un acto superficial, epidérmico y efímero, sin responsabilidad sobre sus consecuencias. Es la consecuencia de la desvinculación sobre uno de los motores más potentes de la vida humana, que precisamente por su potencia es necesario encauzarlo. Esto es lo que ha hecho nuestra cultura a lo largo de los siglos hasta llegar a este momento estúpido de la historia, que llama represión a lo que es respeto y reconocimiento de la dignidad del otro.

8. Esta cultura y la política que la expresa significa también la discriminación de los hombres, que en igualdad de condiciones sufren una mayor pena por el mismo delito, por el simple hecho de ser hombres y no por la naturaleza del delito, ni por la existencia de causas que lo agraven. Esto es lo que determina desde 2005 la Ley Integral de Protección contra la Violencia de Género que, además, fue considerada en su momento como plenamente constitucional, lo cual no significa que no esté equivocada y que no deba ser cambiada.

9. Esta cultura y esta política conllevan también la progresiva liquidación de la patria potestad, y esto afecta tanto al padre como a la madre. Cada vez más ellos serán únicamente responsables de alimentar y cuidar a sus hijos, pero sin ninguna autoridad sobre ellos, porque también cada vez más, quienes decidirán serán los menores o el propio estado a través de su burocracia.  Es lo que sucede con diversas de las leyes existentes, que conceden capacidad de decisión a los hijos, a pesar de ser menores de edad. No pueden votar, pero sí que pueden mantener relaciones sexuales cómo y con quien quieran. Pueden decidir sobre su muerte, proponen  que lo hagan sobre su cambio de sexo. Pueden hacer todo eso pero no beber alcohol por ser menores. Son la destructivas y caóticas contradicciones de la sociedad desvinculada.

10. También significa la existencia de privilegios, que son calificados de nuevos derechos para las personas y grupos LGBTI, hasta llegar al extremo de invertir la carga de la prueba, de manera que no hay presunción de inocencia, sino necesidad de demostrar que no se es culpable.

11. La perspectiva de género, que algunos confunden ingenuamente con una cuestión de igualdad entre hombres y mujeres, está destruyendo la naturaleza de lo que significa ser hombre y ser mujer, de la naturaleza de los esposos, del ser padre y madre, de la familia, es decir, el núcleo duro que configura nuestra sociedad, el núcleo que aporta el capital social y moral necesario para que después el resto de las instituciones sociales los transformen, lo mejoren y los amplíen, construyendo así el capital humano, que es el fundamento del desarrollo económico y del bienestar.

12. La perspectiva de género difumina y oculta la desigualdad económica, y es una de las causas que ha favorecido el crecimiento de la desigualdad económica, porque el foco político ahora no está situado sobre ella, sino sobre la desigualdad entre hombres y mujeres, como si ésta -excepto en el desatendido caso de la maternidad- no fuera una prolongación de las relaciones de producción y de la distribución del crecimiento de la productividad. El Ministerio de igualdad de España, que no tiene ni una sola competencia económica, es un excelente ejemplo de esta coartada.

13. Resulta de especial gravedad la cancelación de Dios en la vida pública, que liquida también toda una cultura moral, la cristiana, sobre la que se cimienta nuestra sociedad. La desaparición de la idea de perdón y reconciliación de nuestro horizonte común es una de las tantas y graves consecuencias de este nuevo ateísmo liberal.

14. Todo esto tiene un sujeto colectivo político que lo dirige. Es la alianza objetiva entre el liberalismo no perfeccionista de la globalización y el progresismo cosmopolita del deseo. Ambos tienen una coincidencia objetiva en el cosmopolitismo alejado de la fraternidad humana, forjada por ser hijos de Dios, y en la ideología del deseo, construida desde la perspectiva de género.

15. Hay que denunciar que esta alianza es la principal responsable de todas las crisis y de todas las rupturas que sufrimos. Hay que desenmascarar sus intentos de confundir, presentando a otros como responsables de lo que ellos desencadenan. Han encontrado en el muy impreciso concepto de populismo el chivo expiatorio necesario, cuando en realidad y en muchos casos este populismo no es otra cosa que expresión, más o menos instrumentalizada políticamente, del malestar de muchas personas que han perdido la esperanza.

16. Sólo podemos afrontar todo esto, primero con el esfuerzo, el sacrificio, la fe viva, la oración y la confianza en Dios. También con el amor. No podemos combatir el daño que nos infligen desde la mirada humana, sino desde la mirada de Dios. Y después, en el ámbito de la práctica, con la unidad en las tareas y esfuerzos en la coordinación dirigida a construir la corriente social que exprese un nuevo sujeto colectivo cristiano.

Publicado en Forum Libertas.

 https://www.religionenlibertad.com/opinion/535289088/no-podemos-conformarnos-con-retroceder-siempre.html?fbclid=IwAR1rERnDgh4w8-eVrIAd83l_NOH_3Zzk7NKaenqfyxn-IEMu0HRdRzUsBIg

viernes, 2 de abril de 2021

Canción Todo mi ser. Betania

 


Todo mi ser, todo lo que soy
 
te pertenece sólo a ti.
 
Desde mi pobreza,
 
Tú eres la fuerza.
      
Nada sé, sólo que caminaré.

 
LLEGASTE A MI VIDA CON TU LUZ,
 
CAMBIASTE MI MENTE CON TU AMOR,
 
VACIASTE MI ALMA Y AHORA ESTÁS
 
DENTRO DE MÍ.


Todo mi ser, todo lo que soy,
 
lo bueno y lo malo la pongo a tus pies.
 
Aunque a veces llegues a mi templo
 
y lo encuentres ya lleno,
 
no es verdad, sólo se llena
 
cuando Tú moras en él.

Record de parados extranjeros con subsidio, por Francisco Núñez

En pleno anuncio del Gobierno de una nueva regularización de inmigrantes (más de 500.000), las prestaciones asistenciales a los parados extr...