viernes, 16 de abril de 2021

Prohibido vivir

 

Es por tu bien. No vivas. Corres el riesgo de morir. Quédate en casa. No salgas a la calle. Si lo haces, permanece en tu pueblo. Como muy lejos, dentro de los límites de tu provincia.

Obedece a tu presidente autonómico, aunque no sea nadie para decidir sobre tu movilidad en el territorio de tu nación. Llega a tu hora a casa hoy. Llega a tu hora a casa mañana. Acata cada arbitrio escrito en piedra, por muy ilegal que sea. Nadie los cuestiona. No lo hagas tú.

Obedece al policía que abre de una patada tu puerta y asalta tu domicilio con la excusa de que estás pasando un buen rato. Obedécele también cuando te pregunte a dónde vas, cuando te ordene volver a casa, cuando te siga hasta ahí. Cuando transgreda la ley. Son normas. No las ha puesto él.

Cubre tu rostro. Es por tu bien. Aunque lo hagas con un trapo sucio. Con lo que sea. No muestres tu sonrisa. No veas las de los demás, en el caso hipotético de que te cruces con alguna. No te reconozcas en los escaparates de las pocas tiendas que aún no han cerrado para siempre. Acepta la desaparición de los paisajes de tu infancia. Seguramente, no serían esenciales.

El programa de siempre. A cualquier hora. No importa. Sigue mirando. Mira un poco más. Conoce la jerga. Repítela. Memorízala. Asúmela. Difúndela. Repítela

Es por tu bien. Calla. Sospecha. Recela del vecino. Teme a tu amigo. Incrépale llegado el caso. Delátale orgulloso. Cuanto más solo, más sano. Cuanto más lejos, aunque al lado, más seguro. Sé buen ciudadano. Ignora los hechos. Desconfía de la falta de síntomas. No los necesitas. Cumple las normas. Cualesquiera. Son normas. No las has puesto tú.

No corras. No saltes. No hables en el transporte público. De casa al trabajo. Olvida el ocio. Es cosa de un pasado en el que la vida no estaba reducida a supervivencia, en el que la Verdad no permanecía secuestrada por la percepción. Produce. Si te dejan. Y regresa. Del trabajo a casa. En silencio. Por el camino más corto.

Mira la tele. Otra vez los informativos. Cambia de canal. El programa de siempre. A cualquier hora. No importa. Sigue mirando. Mira un poco más. Conoce la jerga. Repítela. Memorízala. Asúmela. Difúndela. Repítela. Ya es tuya.

Saldremos más fuertes. Mejores. Son sólo dos semanas. La curva. Un último esfuerzo. Los héroes. La guerra.

Es por tu bien. No los abraces. No los visites. No te despidas. No los entierres.

Obedece. Corres el riesgo de vivir.

 https://www.actuall.com/democracia/prohibido-vivir-por-omullony/

14 comentarios:

  1. Todas exageraciones suelen ser malas y no llevan a ninguna parte, simplemente se trata de tener un poco de sentido común y por supuesto vivir el día día.
    Un abrazo Susana.

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  2. Ayer por acá había expertos que aconsejaban usar barbijo dentro de sus propias casas, creo que no hay brújula, un abrazo Susana!

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  3. Leer esto cuando la semana pasada falleció un amigo lleno de vitalidad por el covid19 sin que nadie lo esperase y con este ya son varios muy cercanos a mí fallecidos....tengo que acatar las reglas establecidas hasta que nos vacunen porque temo a esta enfermedad mortal para demasiadas personas que podrían seguir viviendo todavía unos cuantos años más..Besicos

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  4. Me has recordado a Ibáñez Serrador y sus famosas: "Historias para no dormir"

    Que tengas un buen fib¡nde.

    Besos.

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  5. No es vida, pero peor es la muerte.
    Besos.

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  6. ¡Hola, Susana!
    Cuidémonos, la responsabilidad está en cada uno de nosotros... Hay que acatarla, así de simple.
    Un fuerte abrazo.
    Cuídate mucho. 🌷😘

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  7. A veces para seguir vivo hay que morir un poco, nos convienen ciertas prohibiciones que además son pasajeras o eso espero.
    Mil besos.

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