Diario conservador de la actualidad
martes, 9 de enero de 2024
La letra pequeña del cambio climático
lunes, 8 de enero de 2024
domingo, 7 de enero de 2024
Cuestionario
- Qué hay en el primer puesto de tu lista de deseos? Que todos los míos estén bien.
- ¿Por qué estás más agradecido? Por la familia que tengo
- ¿Qué es lo que más lamentas en la vida? No haber estudiado más
- ¿Qué es lo que más temes? La enfermedad
- ¿Qué es lo que más te apasiona? Escribir y leer
- ¿Cómo te gusta pasar tu tiempo libre? Paseando o en casa con el gato
- ¿Cómo sería tu día perfecto? Con la familia de vacaciones
- ¿Cómo es tu vida soñada? Como es y sin preocupaciones
- ¿Qué es lo típico que puede arruinarte un día cualquiera? Cualquier desencuentro en persona o en la red
- Si ganaras ahora mismo 10 millones de euros, ¿en qué lo invertirías? lo repartiría entre nuestros hijos y nosotros para la jubilación
- https://www.esquire.com/es/actualidad/a40586226/preguntas-para-conocer-a-alguien/
sábado, 6 de enero de 2024
viernes, 5 de enero de 2024
Síndrome de padres distraídos
La tecnología ha revolucionado por completo las formas de comunicación, trabajo y las relaciones entre las personas. Este progreso genera una serie de desafíos, y uno de los más preocupantes es el síndrome de los padres distraídos.
Bien sea en casa mientras juegan con sus hijos, en el parque, paseando por la calle, cada vez es más habitual ver a padres inmersos en sus teléfonos móviles perdiéndose la vida de sus hijos.
Cuando el móvil es la prioridad
El síndrome de los padres distraídos es un fenómeno que se caracteriza por total desconexión emocional entre los padres y sus hijos debido a una excesiva atención prestada a los dispositivos móviles y redes sociales en lugar de interactuar con los familiares.
Algunas de las características del síndrome de los padres distraídos son:
Uso excesivo de dispositivos móviles: los padres tienden a pasar una cantidad excesiva de tiempo en sus teléfonos, dejando de lado la interacción familiar.
Falta de atención durante las actividades familiares: en lugar de participar en ellas, están más enfocados en sus dispositivos, desperdiciando momentos valiosos en compañía de sus hijos.
Desconexión emocional: aunque están físicamente presentes, los padres distraídos están emocionalmente ausentes.
Sentimiento de culpa y arrepentimiento: los padres afectados por este síndrome son propensos a experimentar sentimiento de culpa por no dedicar suficiente tiempo a sus hijos.
Mujer paseando a su hija mientras está con el móvil
Mujer paseando a su hija mientras está con el móvil
Consecuencias en los hijos
El no prestar suficiente atención a la relación familiar no solo afecta a la calidad del tiempo que los padres pasan con sus hijos, sino que tiene impactos significativos en la salud emocional y mental de ambas partes.
Los niños necesitan conexión emocional con sus padres para que se desarrollen correctamente. Necesitan jugar con ellos, leer y hacer cosas juntos. La ausencia de este tipo de actividades puede desembocar en problemas de conducta, baja autoestima y dificultad para establecer relaciones saludables.
Para los propios padres, este tipo de crianza también genera un impacto negativo en su salud emocional. Puede provocar sentimiento de culpa y una perdida considerable en la calidad de las relaciones familiares.
Cinco pasos para combatir el síndrome de los padres distraídos
Establecer reglas familiares: es importante que todos los miembros de la familia se comprometan a respetar las reglas y estén dispuestos a ayudarse unos a otros para su correcto cumplimiento.
Límites de tiempo para el uso de la tecnología: para evitar caer en la tentación de revisar continuamente los mensajes, correos electrónicos y redes sociales, es recomendable establecer unos momentos específicos al día para hacerlo, así como un límite de tiempo.
Zonas libres de tecnología: algunas de estas zonas libres de tecnología pueden ser, por ejemplo, la mesa mientras se come en familia, cuando lees al peque un cuento de buenas noches, o el cuarto de baño mientras lo estés bañando.
Programa tiempo de calidad con los hijos: programa actividades regulares con los hijos, ya sea jugar juntos, leer o simplemente charlar. Estos momentos deben ser libres de distracciones digitales.
Buscar ayuda externa: muchos padres enfrentan demandas laborales exigentes y un estilo de vida acelerado que les lleva a estar permanentemente conectados. En estos casos, es bueno buscar la forma de mejorar la productividad y pedir ayuda si es necesario.
https://www.eldebate.com/familia/20231201/sindrome-padres-distraidos-miran-movil-hijos_157300.html
Víctima
Este relato lo presenta a un concurso
Ahora que se habla tanto de las víctimas del sistema o de la propia historia, me he dado cuenta de que yo también lo soy. Recuerdo cuando era muy pequeña y empecé a ir al colegio con toda la ilusión porque mis hermanos también iban. Sin embargo, al poco tiempo empezaron las otras niñas a meterse conmigo. Me cogían la mochila y se la pasaban unas a otras y así todos los días. Se convirtió en una costumbre. En clase también me molestaban porque era muy alta y no sé por qué más, la verdad.
Nunca he llegado a saber que era lo que hacía yo o dejaba de hacer para convertirme en el objetivo de todas las abusonas del colegio. Supongo que porque era muy tímida y callada. No es que yo no me defendiera, pero tampoco tenía mucha fuerza física, así que salía perdiendo. Volvía a casa y no les decía nada a mis padres porque me daba vergüenza. La verdad es que de alguna manera siempre he pensado que me lo merecía o que, de algún modo. yo les provocaba.
Pasaron los años y cada vez me fui aislando más. Los recreos los pasaba sola viendo como jugaban las demás. En las clases me aburría, así que empecé a escribir un diario en hojas sueltas, que luego iba guardando en libros. Leer era mi mayor consuelo y el modo en que pasaba las horas, a menudo días enteros de la mañana a la noche. Con el tiempo, pasé de los relatos infantiles y juveniles a todo tipo de narrativa. No sé que hubiera sido de mí sin los libros.
Además, en casa, a pesar de ser ocho personas, también me encontraba sola. Mis padres estaban ocupados, mis tres hermanos varones no paraban en casa y mi única hermana y yo no nos llevábamos bien. Entonces mi mayor fuente de cariño era mi perro: un precioso setter irlandés. Y sacarlo a pasear fue prácticamente mi único entretenimiento durante sus dieciséis años de vida. Eso y leer, y escribir, y unas pocas salidas familiares.
A los veinte años conocí a mi actual marido. Empecé a trabajar de secretaria. Más tarde me casé y tuve tres hijos. Después de otra veintena de años dedicada a su educación y crianza, llegó el momento en que me vi más libre. Entonces descubrí el mundo de los blogs y empecé a escribir en internet. Desde entonces he tenido diez blogs, he publicado quince libros y también he tenido toda clase de problemas. Porque aún sin ser en persona, volví a ser víctima de la sociedad.
Mi mente inquisitiva siempre me ha llevado a buscar lo que se oculta detrás. De manera que mis artículos nunca son inofensivos. Escribo sobre la pareja, la familia, los hijos, y también sobre temas polémicos de los que inundan los telediarios. Por este motivo, me han menospreciado, insultado, y hasta amenazado alguna vez. Por suerte (en cierto modo), de una manera irónica, yo ya estaba preparada para todo ello. Mis largos, interminables días de la infancia ya me habían habituado a eso.
Por eso no tengo problema en abordar aquellos asuntos de los que pocos se atreven a hablar, como el aborto, el feminismo, el nacionalismo o la inmigración ilegal. Qué me pueden decir que no haya oído antes. Qué me pueden hacer que no haya sufrido ya. De qué me pueden acusar que no me han acusado. Cómo me pueden herir que no me hayan herido mil veces. No hay problema de que me desanimen más de lo que me he desanimado yo. De eso ya se encargaron otras niñas cuando era pequeña.
Ahora lo cuento porque pienso que no es justo que algunos niños tengan que vivir esta experiencia solos, con gran merma de su autoestima. Nunca fui una buena estudiante porque no tenía motivación. La verdad es que no tenía ganas de vivir. Solo después de años de terapia psicológica me di cuenta de lo que me había marcado y ya no tenía remedio, porque hay heridas que no cicatrizan nunca.
Ser una víctima me hizo más fuerte. Eso no quiere decir que no hubiera preferido ser una persona más feliz. Pero me consuelo pensando en que lo que he vivido me ha ayudado a ver las cosas claras, y tal vez mis experiencia pueda ayudar a otros. Al menos para evitar que otras vidas se vean marcadas por la indiferencia, la animadversión y el ciego odio de algunos contra todo aquel que es diferente al resto. Aunque solo sea porque le guste más la reflexión que la acción.
jueves, 4 de enero de 2024
El antisemitismo como arma arrojadiza
Ninguna otra etiqueta ha sido más recurrida por la clase dirigente israelí como la del antisemitismo para acallar, neutralizar o disuadir las críticas hacia su política. A lo largo de varias décadas, cualquiera que osara criticar su conducta política era sistemáticamente descalificado como antisemita, con el consecuente riesgo del descrédito e, incluso, inhabilitación de su carrera profesional y política.
Esta reiterada descalificación ha cumplido básicamente dos funciones: una, distorsionadora del debate, y otra, disuasoria de potenciales críticas. En el primer caso, con la calificación sistemática de las voces críticas como antisemitas se distorsionan los términos y temas del debate, desviando la atención de los hechos y acontecimientos que se denuncian, poniendo el foco de atención en torno a esa descalificación, en lugar de abordar las causas que suscitan esas críticas. En el segundo caso, tiende a disuadir las expresiones críticas, neutralizarlas o atenuarlas ante el temor de ser descalificadas como antisemitas, con el consiguiente desprestigio, invalidación y exclusión que conlleva.
Un ejemplo ilustrativo fue el denominado Informe Goldstone, elaborado por un equipo de investigación de la ONU sobre el conflicto en Gaza durante diciembre de 2008 y enero de 2009. Encargado en abril de 2009 por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, esta misión estuvo encabezada por el juez sudafricano Richard Goldstone, exjuez del Tribunal Constitucional de Sudáfrica y Fiscal del Tribunal Penal Internacional para la ex-Yugoslavia y Ruanda.
Publicado en septiembre de 2009, el informe concluía que el ejército israelí había cometido acciones constitutivas de crímenes de guerra, al igual que las milicias palestinas de Hamás. La reacción de Israel no se hizo esperar y descalificó el informe por “sesgado” y “escrito de antemano”. Su ministro de Finanzas, Yuval Steinitz, acusó de “antisemita” al propio Consejo de Derechos Humanos de la ONU por aprobar el informe. Al respecto, cabe destacar dos hechos significativos. Primero, Israel tuvo la oportunidad de colaborar con esta misión de investigación, pero rechazó esa opción e incluso negó su entrada en Israel y en Gaza (donde finalmente entró por el acceso egipcio).
La crítica de antisemita carecía de fundamento al ser el juez sudafricano Goldstone judío sionista y partidario de Israel
Y, segundo, la crítica de antisemita carecía de fundamento al ser el juez sudafricano Goldstone judío sionista y partidario de Israel. Pero la etiqueta de antisemita cumplió su función disuasoria. Dos años después, el juez Goldstone se retractó en un artículo público aparecido en The Washington Post, el 1 de abril de 2011, en el que manifestaba que, si entonces hubiera sabido lo que ahora sabía, el informe hubiera sido muy distinto. Los otros tres integrantes de la misión de investigación no vieron motivo alguno para retractarse, y se reafirmaron en las conclusiones del informe al considerar que no había aparecido nada sustancial para modificarlo. El juez Goldstone no presentó ninguna nueva evidencia, aunque trascendió que tanto él como su familia estuvieron sometidos a una fuerte presión en su entorno.
Esta reiterada recurrencia a la calificación de antisemita de toda disidencia o reprobación a la política israelí no niega la existencia de reductos y conductas antisemitas ni, por tanto, su uso justificado y razonado cuando realmente se trata de un comentario o comportamiento antisemita. En estos supuestos no hay nada que objetar; por el contrario, cabe sumarse a esa condena del antisemitismo con toda contundencia. Otra cosa bien diferente es admitir que toda crítica a la política israelí deba ser sistemáticamente calificada como antisemita.
Otra cosa es admitir que toda crítica a la política israelí deba ser sistemáticamente calificada como antisemita
La evaluación política es tan necesaria como legítima, independientemente de que esté dirigida hacia un sistema político democrático o autoritario. En este sentido, lo que se reprocha es la posición o el comportamiento político de un Esta- do o gobierno. Esas recriminaciones no se realizan en función de la condición étnica, confesional o cultural del actor político en cuestión. Lejos de las concepciones esencialistas o idealistas, asociadas a la naturaleza de una determinada etnia, confesión o cultura o, si se quiere, civilización, cabe partir de una concepción más materialista, basada en los hechos y acontecimientos, no en prejuicios atávicos de supuesta supremacía o inferioridad adjudicados a unos y otros.
La instrumentalización del sufrimiento de las personas judías con objeto de inmunizar a Israel de toda crítica ha sido denunciada por autores tanto israelíes como judíos. Uno de los trabajos más osados en la denuncia de la victimización de Israel se debe al profesor estadounidense, de origen judío, Norman Finkelstein, cuyos padres sobrevivieron al Holocausto y su familia paterna y materna fueron víctimas de este. Un bagaje familiar que no dejaba resquicio de supuesto antisemitismo, aunque tampoco se libró de esa acusación. En su texto La industria del Holocausto. Reflexiones sobre la explotación del sufrimiento judío, aparecido en el año 2000 en Estados Unidos, con gran controversia, pone de manifiesto que el genocidio judío ha sido instrumentalizado para deslegitimar cualquier cuestionamiento de la política israelí e inmunizar a Israel. En esa empresa ha sido fundamental el papel desempeñado por Estados Unidos, en particular a raíz de estrechar su alianza estratégica con Israel a partir de 1967.
Finkelstein no es el único autor que ha denunciado esa manipulación, muchos otros han contribuido a evidenciar esa instrumentalización. Sin ánimo exhaustivo, cabe mencionar a Israel Shahak, Yehuda Elkana, Avraham Burg, Peter Novi y Lenni Bren ner, entre otros. En un sentido más general, conviene reseñar que, entre las críticas más contundentes y rigurosas que recibe la política israelí, destacan las firmas de autorías israelíes y judías. Además de un conocimiento más cercano, cabría quizás subrayar que se sienten menos coaccionadas de ser catalogadas como antisemitas. No sufren el temor de otros autores europeos o estadou- nidenses a esa descalificación y deslegitimación.
Pese a estar considerada como una de las principales potencias mundiales por algunas clasificaciones internacionales (oscilante entre la décima y decimoquinta posición), ostentar una evidente supremacía estratégica en Oriente Próximo y ser el Estado dominante y ocupante, Israel adopta la condición de víctima en su conflicto colonial con el pueblo palestino. Se vale precisamente de su poder para proyectar un discurso que invierte los términos de esa ecuación, en la que la seguridad israelí parece estar de manera permanente en riesgo y es la única que realmente importa en toda la región. Además de combatir la resistencia armada a su ocupación militar, tildada de terrorista, Israel también combate la resistencia pacífica, tratando de desvirtuarla y deslegitimarla, con su criminalización y supuesta conexión con el terrorismo, acusando a varias organizaciones no gubernamentales palestinas e internacionales.
Equiparar toda crítica a la política israelí con el antisemitismo sigue siendo una constante, pese a que por su repetido uso y abuso carezca de la credibilidad y la fuerza que poseyó en otras épocas. Aun así, ante la carencia de argumentos más convincentes y probatorios, la tendencia predominante es la de marginar cualquier cuestionamiento de las medidas políticas israelíes, acusadas reiteradamente de antisemitas. Es el instrumento más eficaz que posee para sembrar las dudas, disuadir las críticas y neutralizar todo lo que ponga en tela de juicio su comportamiento político. Peor aún es que esta estratagema encuentre cierto eco entre Estados liberales y democráticos que, ante las crecientes críticas que recibe la política israelí, han comenzado a equipararlas con el antisemitismo en sus legislaciones.
Israel, el gueto de Gaza y la obligación ética de Europa de poner fin a su complicidad
Israel, el gueto de Gaza y la obligación ética de Europa de poner fin a su complicidad
El ejemplo más evidente es la campaña difamatoria de la que está siendo objeto el movimiento del BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones) contra Israel. Inspirado en la lucha contra el apart heid en Sudáfrica, el BDS se ha articulado como un movimiento social transnacional que tiene por objetivo “terminar con el apoyo internacional a la opresión de los palestinos por parte de Israel y presionar a Israel para que cumpla con el derecho internacional”. Su creciente eco en las sociedades occidentales, incluso entre aquellas en las que Israel contaba tradicionalmente con gran sim- patía y apoyo, ha desatado una campaña de desprestigio, tildando al BDS de antisemita y legislando en su contra. En Estados Unidos, donde mayor desarrollo legislativo contra el BDS se ha registrado, en algunos Estados las empresas e individuos que trabajen para el Gobierno deben asumir previamente el compromiso de no boi- cotear a Israel.
En algunos países europeos se ha tratado de seguir este modelo imponiendo restricciones, adoptando represalias o criminalizando a los activistas. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos en Estrasburgo se pronunció en 2020 en favor de la libertad de expresión de los activistas detenidos en Francia por secundar las campañas del BDS. El tribunal consideraba el boicot como una herramienta de expresión y activismo político.
Por último, resulta cuando menos llamativa la cercanía de Israel a los gobiernos populistas, nacionalistas e iliberales en diferentes partes del mundo (Estados Unidos de Trump, Brasil de Bolsonaro, Filipinas de Duterte, India de Modi), unido a los centroeuropeos, que rezuman expresiones antisemitas. Un ejemplo evidente es el de la Hungría de Orbán, tan partidario del naciona- lismo étnico como Netanyahu. Orbán no ha ahorrado comentarios antisemitas contra el magnate y filántropo George Soros que, en otro contexto, hubiera sido tildado de antisemita. Pero Netanyahu también comparte esa animadversión contra Soros desde otra perspectiva, por mostrarse crítico con la política israelí.
Del mismo modo, las formaciones de extrema derecha europea, lejanas herederas ideológicas de aquellas otras que protagonizaron las campañas antisemitas en la Europa de entreguerras, se muestran actualmente islamófobas y proisraelíes. Sin olvidar que su islamofobia parte de los mismos prejuicios y presupuestos ideológicos que el antisemitismo. Esta nueva alianza pone de manifiesto el carácter instrumental que posee el recurso reiterado a la calificación como antisemita de cualquier crítica a la política israelí, tratando de deslegitimar la rendición de cuentas ajustadas al derecho internacional e inmunizar la política colonial de Israel.
Extracto de "Palestina: de los acuerdos de Oslo al apartheid", escrito por José Abu-Tarbush e Isaías Barreñada y publicado por Los Libros de la Catarata.
José Abu-Tarbush es doctor en Ciencias Políticas y profesor de Sociología de las Relaciones Internacionales en la Universidad de La Laguna. Su área de interés se ha centrado en la región de Oriente Medio y el norte de África.
Isaías Barreñada es doctor en Ciencias Políticas (Estudios Internacionales), profesor de Relaciones Internacionales en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense de Madrid e investigador asociado del Instituto Complutense de Estudios Internacionales (ICEI). Sus áreas de investigación son las dinámicas políticas y los movimientos sociales en los países árabes, la política exterior española y europea, Palestina-Israel y el Sahara Occidental.
La ambivalencia de Egipto complica el auxilio internacional de Gaza
https://www.elindependiente.com/opinion/2023/10/22/el-antisemitismo-como-arma-arrojadiza/
miércoles, 3 de enero de 2024
Lo cortès no quita lo valiente
Eso lo decía mucho mi madre. Se refiere a que ser educación no impide que hagas lo que debes hacer. Es algo en lo que me identifico. La verdad es que, desde que empecé a escribir, siempre he tenido mucho cuidado al escoger cada palabra para no molestar a nadie. En los comentarios a veces escribo más precipitadamente. Por es procuro hacerlos muy cortos.
Aún así, es curioso porque se me ha ofendido mucha gente. Algunos todavía no se ni por qué. Naturalmente por mucho que quiera suavizar los temas, hay cosas que tengo que decir, como que el aborto me parece un crimen. Pongamos que, para no decir nunca nada, me dedicaría a otra cosa. Ese equilibrio entre lo cortès y lo valiente es realmente complicado.
martes, 2 de enero de 2024
Varón blanco, heterosexual y católico, el hombre al que occidente odia
(Giulio Meotti en Il Timone)-La cultura dominante, imbuida de ideologías feministas, de género y woke, libra una guerra antropológica implacable y sin precedentes. Sea cual sea el tema, el objetivo es siempre el mismo.
El problema no es la estrella del cine sentimental francés, Corinne Masiero, que se presentó desnuda y embadurnada en sangre en la ceremonia de los César para denunciar a los «blancos burgueses, heterosexuales, católicos y de derechas». El problema es que el Hombre blanco, hetero y católico, como Giuliano Guzzo resume maravillosamente la némesis del biempensar contemporáneo, no es un inocente chivo expiatorio. Al contrario, es una especie en peligro de extinción, asesinada por las ideologías de las que ha sido presa consciente. Despejemos el campo de inmediato: habría que suprimir «católico» de la denominación enemigo de clase, porque, según todos los estudios, apenas un 5% de los jóvenes occidentales sigue considerándose tal. Unos años más y la descristianización consumada será la nueva piel del varón occidental.
Jóvenes pro LGBT y socialistas
En cambio, el 30% de los jóvenes californianos de entre 12 y 17 años son «no conformes al género». ¿Sorprendidos? Desde los cinco años, a los niños californianos se les pide que «deconstruyan su propio género». Ahora vemos una reacción de las familias a este experimento social autodestructivo, pero mientras tanto, de los 67 millones de estadounidenses de la «generación Z» (los nacidos después de 1996), el 51% piensa que Estados Unidos está «inextricablemente vinculado a la supremacía blanca», el 51% que el «género binario» (masculino y femenino) está «obsoleto», el 40% se autoidentifica como LGBTQ+ y el 61% tiene opiniones positivas sobre el socialismo. Este hombre blanco, etc., se ha ofrecido como víctima sacrificial. Tenemos universidades que organizan actos «solo para blancos» para «procesar» su «complicidad en la injusticia»; a traductores blancos despedidos porque como blancos no son dignos de traducir a autores negros; a la BBC que crea puestos de trabajo «solo para negros»; a novelistas que no pueden escribir sobre la esclavitud porque son blancos; a orquestas que, a fin de «aumentar la diversidad» despiden a músicos culpables de tener la piel blanca; y a festivales culturales como el de Aviñón, donde una mujer negra en el escenario ensartó a una docena de niños blancos.
Tiene razón Ezio Mauro, en La Repubblica: «El hombre blanco sigue teniéndole miedo al hombre negro». Le tiene tanto miedo, incluso a la sombra de sí mismo, que no protesta por haberse convertido en un rey de carnaval al que hay que quemar.
Los niños chinos están mejor
En Europa llegaremos a eso, si no detenemos el tsunami woke que azota nuestras costas. El Premio Nobel de Economía Angus Deaton ha dicho que «los blancos sin educación son los nuevos perseguidos». Según la Organización Mundial de la Salud, un niño chino puede esperar vivir más y con mejor salud (68,7 años) que un niño estadounidense (68,5 años), un giro sin precedentes. «La esperanza de vida en gran parte de los Apalaches es inferior a la de Bangladesh», afirma Deaton en referencia a la región estadounidense, típicamente blanca. «Una parte de la población de EE.UU. ha visto cómo su mundo se hundía. Esto afecta sobre todo a los no licenciados. Su vida era mejor hace 50 años. Tenían un sindicato, iban a la iglesia, pertenecían a una comunidad… La gente dejó la seguridad de las religiones heredadas de sus padres por iglesias con más énfasis en la identidad personal. No solo han perdido dinero y trabajo, sino también el sentido de sus vidas». Hanna Rosin, una de las fundadoras de la web femenina Double X, escribió el libro The end of men. Michael Moore grita: «Los hombres blancos están obsoletos». Y en las aulas universitarias de Occidente se ha declarado la guerra a los «dead white males«, los autores varones blancos difuntos, cuyas obras se reescriben sin que haya ninguna protesta o resistencia seria. Laetitia Strauch-Bonart en Les hommes sont ils obsoletes? habla de un varón «excedente, inútil, obsoleto». Un proceso de desmantelamiento de los hombres que ella describe como una «catástrofe silenciosa».
Una profecía sombría
El libro se abre con una distopía digna de nuestros tiempos. «Francia, 2039. Otra noche de enfrentamientos, como los reales que vimos en junio. Desde hace diez días, las afueras de las grandes ciudades francesas están en llamas. Cada noche, bandas de hombres prenden fuego a los coches para expresar su ira. La revolución será masculina o no será. Detrás de los disturbios está el Men’s revenge party, que hace diez años no era más que un pequeño grupo, pero que bien podría triunfar en las próximas elecciones parlamentarias. Nuestros barrios residenciales han cambiado mucho. Las separaciones y los divorcios no han dejado de crecer, de modo que muchos pabellones albergan ahora a hombres solteros y en paro. Sus mujeres se han ido de las periferias, llevándose a sus hijos. Sus antiguos compañeros de trabajo han sido sustituidos por máquinas en fábricas ultramodernas totalmente equipadas. Incluso los fontaneros y jardineros se ven amenazados por la creciente competencia de los robots. Sin embargo, la Agencia de Recalificación Profesional hace todo lo posible para ayudar a estos hombres con competencias obsoletas a cambiar de profesión. Las mujeres prosperan en agencias de comunicación o servicios a la persona, y sus salarios se han disparado. Y tendrán hijos, solas o en pareja. El Instituto Nacional de Reproducción les ofrece la posibilidad de utilizar el Banco Nacional de Espermatozoides, donde todo hombre de dieciocho años debe hacer una donación obligatoria. En este ambiente tormentoso, ¿perdurará nuestro orden social? En la superficie, nuestra sociedad es próspera y armoniosa; en el fondo, es infeliz a causa de este desequilibrio entre los sexos. Como si los hombres se hubieran quedado obsoletos».
Hacia el «último italiano»
Mientras tanto, el varón europeo, blanco, heterosexual y excatólico se ve golpeado por el mayor proceso de autoliquidación demográfica de la historia. Según un estudio publicado en la revista Lancet, cuatro de cada diez jóvenes occidentales son ahora reacios a tener hijos a causa del clima, convencidos de que los niños son perjudiciales para el planeta. En Cernobbio, el salón de la economía italiana, acaban de publicar un estudio: «Dentro de doscientos años nacerá el último italiano». A los italianos solo los encontraremos en cementerios y museos. Y quién sabe, a lo mejor escriben debajo: «Ejemplar de varón blanco heterosexual y católico». «¿Para qué sirven los hombres?», se pregunta Michel Houellebecq.
Procesado, descristianizado, desacreditado, estéril y obsoleto, este varón está siendo reducido al idiota inútil de La izquierda exquisita & Mau-Mauando al parachoques, el memorable libro de Tom Wolfe de 1970: «Hemos mau-mauizado al maldito hombre blanco, lo hemos aterrorizado hasta el punto de hacerle cantar a dúo con su esfínter. ¿Habéis visto la cara? ¿Habéis visto cómo temblaba el cabrón? ¿Habéis visto el gilipollas, cómo se humedecía los labios? ¡Tenía miedo!».
Publicado por Giulio Meotti en Il Timone
Traducido por Verbum Caro para InfoVaticana
https://infovaticana.com/2023/10/21/varon-blanco-heterosexual-y-catolico-el-hombre-al-que-occidente-odia/?fbclid=IwAR35W-lwr5Ec9AH0GjmDCseNM17c0XIexU1c8QEcpHFhLjNWqZDpQc2-E3s
lunes, 1 de enero de 2024
El infierno verde empieza en la ciudad, por Itxu Díaz
El totalitarismo verde avanza sin descanso, oculto en planes como la Agenda 2030, oscuros respaldos de las grandes corporaciones, y grandes instituciones de la política mundial como el Partido Demócrata al completo. «Catorce ciudades estadounidenses importantes son parte de una organización climática globalista conocida como el Grupo de Liderazgo Climático de Ciudades C40, que tiene un objetivo ambicioso para el año 2030: 0 kg de consumo de carne, 0 kg de consumo de lácteos, tres prendas de vestir nuevas por persona al año, 0 vehículos privados en propiedad y un vuelo de ida y vuelta de corta distancia (menos de 1.500 km) cada tres años por persona», relata Evita Duffy-Alonso en The Federalist.
«Los activistas climáticos —prosigue— también abogan por ”confinamientos climáticos”, de la misma manera que los hubo por Covid. Las ideas que han surgido para un confinamiento climático van desde encerrar a las personas en sus hogares y restringir los viajes aéreos hasta proporcionar una Renta Básica Universal e introducir un nivel máximo de ingresos».
El análisis, muy completo, explica que detrás del C40 está el Foro Económico Mundial, una gente a la que nadie ha votado que, como podemos ver día tras día, mete mano a placer en instituciones políticas internacionales y democracias, violentando soberanías, e introduciendo su doctrina totalitaria de extrema izquierda aquí y allá. Como líderes poderosos que son, los de Davos saben encontrar las grietas del sistema por las que introducir su veneno de evidente inspiración comunista, y si en ocasiones se topan con algunas trabas al tratar de convertir sus mitos en leyes en diferentes países, o en normativas comunitarias —Como las de Bruselas—, también han encontrado la manera de filtrarse en los ayuntamientos, como en esta iniciativa.
Al final, la locura distópica de estas ciudades entregadas a gobiernos en la sombra ajenos —cuando no enemigos— de las naciones, será sólo la prueba en un tubo de ensayo de lo que después, con idéntica naturalidad, tratarán de convertir en mandatos nacionales, tan pronto como los hayan logrado normalizar a través del inmenso escaparate de grandes ciudades piloto.
Surge también la duda del papel de China en todas estas operaciones, si no secretas, sí discretas. Quizá por eso no nos resulta asombroso lo que cuenta esta semana Chrissy Clark, célebre analista de The Daily Caller, tras poner atención en un video viral de TikTok que es una campaña contra el matrimonio. Lo asombroso es que ha ido un poco más allá en sus pesquisas y cree que es una operación psicológica de Inteligencia china para desalentar las bodas entre americanos.
«Hay un TikTok viral que muestra a una niña poniéndose un anillo de compromiso y viendo su futuro como una miserable ama de casa —relata Clark— como si el mensaje del video en sí no fuera suficiente basura, hay algunas pruebas interesantes que sugieren que este video es una operación psicológica china creada para alentar a los estadounidenses a no casarse».
Hay quien lo considera conspiranoico y alocado, yo prefiero hacerme la siguiente pregunta: ¿cuántas de esas operaciones están en marcha y a qué temas afectan?
A fin de cuentas, según detallan los editorialistas de National Review, el modelo chino está mucho peor de lo que creíamos. «La verdadera razón por la que el gobierno chino ha estado publicando cada vez menos datos económicos en los últimos años es que el panorama económico chino se está volviendo cada vez menos positivo —escriben— en lugar de publicar información que daría una mala imagen del PCCh, China simplemente mantiene más información en secreto». Y parte de esa situación comprometida tiene que ver precisamente con su nefasta política demográfica. «Todo esto empeora por el perfil demográfico comprometido de China, que es en gran parte el resultado de décadas de la política del hijo único. Esos jóvenes no solo están desempleados, muchos de ellos también son incasables porque no hay suficientes mujeres para casarse».
«China está en un camino irreversible hacia la disminución de la población», concluyen. «Eso significa que envejecerá antes de volverse rico, y no habrá suficientes trabajadores para mantener a la población anciana. En comparación, los problemas de jubilación de China hacen que la Social Security parezca sólida como una roca».
https://gaceta.es/cronicas-del-atlantico-norte/el-infierno-verde-empieza-en-la-ciudad-20230820-0400/
Record de parados extranjeros con subsidio, por Francisco Núñez
En pleno anuncio del Gobierno de una nueva regularización de inmigrantes (más de 500.000), las prestaciones asistenciales a los parados extr...