Me prometí no hablar más del tema pero no puedo callarme cuando veo que se está echando la culpa de la pandemia a los jóvenes, los niños y los hosteleros en general. Una enfermedad infecciosa como su nombre indica tiende a contagiar la mayor cantidad de gente posible y es muy difícil de controlar, más que nada porque los virus son infinitesimales y caben por cualquier sitio. Así que nadie se contagia por gusto ni va difuminando la enfermedad conscientemente. Simplemente es lo natural.
Además, la mejor forma de estar inmunizado es precisamente salir a la calle a tomar el aire y el sol y relacionarse con otras personas. Si alguien prefiere quedarse en casa es muy libre pero no está bien hacer de juez de sus vecinos sólo porque quieren mantener una vida normal. Parece que estuviéramos en un país comunista con todo el mundo acusando a los demás. Y sobre todo, no está bien hacerles sentir culpables a los niños por querer ir al parque, como si quisieran matar a sus abuelos. Eso es demasiado.