Diario conservador de la actualidad

El que escandalice a uno de estos pequeños que creen, más le valdría que le encajasen en el cuello una piedra de molino y lo echasen al mar. Si tu ojo derecho te induce a pecar, sácatelo y tíralo. Más te vale perder un miembro que ser echado entero en la “gehenna”. Si tu mano derecha te induce a pecar, córtatela y tírala, porque más te vale perder un miembro que ir a parar entero a la “gehenna”.

miércoles, 19 de mayo de 2021

Los gatitos

 Yo tengo un gato negro en casa que va a cumplir diez años. Pues mi hija mayor, la que vive en Alemania echaba mucho de menos tener un gato y habló con una asociación protectora, donde le ofrecieron a una gata madre joven y uno de sus cachorros. De manera que vino a España a buscarlos, porque en Alemania no es fácil adoptar animales, y le entregaron primero al pequeño. La madre había sido operada para esterilizarla y todavía no se habia recuperado.

Al cabo de una semana le dieron a la gata pero tenía la herida infectada y un problema con la almohadilla de las patas. Así que después de llevarla al veterinario varias veces, se marchó con los gatos y ahora está intentando que se recupere. Ha sido mala suerte que saliera mal la operación y el cachorro da bastante trabajo,  pero espero que todo se solucione con el tiempo. Mientras tanto hemos estado unos días muy acompañados. Los animalitos hacen mucha compañía. Somos abuelos de gatos.

lunes, 17 de mayo de 2021

Record de eutanasias en los Países Bajos

El año pasado, un número récord de casi 7.000 personas se suicidaron en los Países Bajos mediante la eutanasia legal, y aunque el cáncer es la excusa más usada para pedir ser ejecutado, algunas personas eligieron ese tipo de muerte tras contraer el COVID-19.

(LSN/InfoCatólica) Los Comités Regionales de Revisión de la Eutanasia (RTE), que llevan la cuenta de este tipo de muertes y controlan si se cumplen los criterios para saber quién es elegible, registraron 6.938 muertes el año pasado, lo que supone un aumento de algo más del 9 por ciento respecto a 2019.

El pico anterior fue de 6.585 muertes en 2017. Los números cayeron en 2018 a 6.126 muertes, probablemente debido a los problemas judiciales que afectaron a los médicos que practican eutanasia en los Países Bajos y Bélgica, y que finalmente no tuvieron consecuecias legales.

El presidente de RTE, Jeroen Recourt, dijo a Trouw que no le sorprende el número récord de casos de eutanasia.

«Estas cifras forman parte de una evolución más amplia», dijo. «Cada vez más generaciones ven la eutanasia como una solución para el sufrimiento insoportable». Añadió que la «idea de que la eutanasia es una opción en caso de sufrimiento irremediable da (a la gente) mucha paz».

El diagnóstico de cáncer fue el motivo más común (5.000 casos) para solicitar la eutanasia. En cuatro de los casos, las personas eligieron la muerte a causa del sufrimiento provocado por el Covid-19.

«Habían enfermado gravemente a causa del virus», dijo Recourt a Trouw. «Estos ancianos contrajeron una neumonía, por ejemplo, pero no quisieron ir a cuidados intensivos. O acababan en un centro de rehabilitación muy debilitados». Recourt dijo que morir de COVID-19 puede ser terrible y que estas personas «querían evitarlo».

Los Países Bajos permiten la eutanasia desde 2002 en determinadas condiciones, como cuando el sufrimiento del paciente es insoportable, no hay perspectivas de mejora y el paciente da su consentimiento para morir. La llamada pendiente resbaladiza de quién puede optar a la muerte ha llevado al país a incluir «dolencias mentales y psicosociales» como «la pérdida de funciones, la soledad y la pérdida de autonomía» como criterios aceptables para la eutanasia.

En octubre, el gobierno anunció que elaborará una legislación para permitir que los niños se sometan legalmente al suicidio asistido por un médico con el consentimiento de sus padres. El país también está estudiando la posibilidad de ampliar sus criterios de eutanasia para incluir a personas sin problemas médicos pero que están «cansadas de vivir».

 https://www.infocatolica.com/?t=noticia&cod=40497&fbclid=IwAR2IQzxCTd-DWk7NOQlVM_AMzWHPTO_G6FZ1IOLpSQcvhyp1EvYBO4V3msY

 

viernes, 14 de mayo de 2021

Las chicas Gilmore

 Hace tiempo que sigo esta serie más que nada porque no he encontrado nada mejor. No es que sea un clásico pero digamos que es entretenida. Sin embargo, hay ciertas cosas contradictorias que me hacen pensar. La protagonista es una mujer que se quedó embarazada a los dieciséis años y su hija tiene ahora esa edad. De manera que su madre se preocupa enormemente porque no le pase lo mismo. Pero ella es una mujer liberal que no tiene inconveniente en salir con varios hombres, de manera que le da a la hija un ejemplo contradictorio con sus enseñanzas.

Por otra parte la madre se considera una trabajadora humilde del pueblo pero lo cierto es que viste ropa cara, porque es la heredera de una familia adinerada y fue a un colegio muy caro. De manera que es un estereotipo de lo que sucede últimamente, que son precisamente los privilegiados los que más pretenden ser humildes, trabajadores y liberales. Mientras que la gente que realmente vivimos al día nos decantamos por posiciones más conservadoras. Se han cambiado los papeles. En este caso la hija resulta ser mucho más sensata que la madre afortunadamente.

miércoles, 12 de mayo de 2021

La cultura woke o de la cancelación

 

La “cultura de la cancelación”, conocida también como la “cultura del woke” es una rama  pujante de la corrección política que se está imponiendo con fuerza en Occidente, primero en Estados Unidos y ya presente en muchos otros países.

Estatuas derribadas, libros proscritos, obras de teatro suspendidas, personajes demonizados y sobre todo una historia malinterpretada y leída desde una óptica ideológica de izquierda radical son la base en la que se sustenta esta corriente nacida en campus universitarios de EEUU bajo una aparente rebelión contra la “opresión” el “odio”, el “racismo” o la “discriminación”.

Pero en el fondo la “cultura woke” se traduce en una sumisión acrítica ante la corrección política mediante una culpabilización de los grandes personajes y momentos de la civilización occidental de base cristiana.

Esto lleva a sus ideólogos a querer imponer que una persona blanca no pueda traducir la obra de una poetisa de raza negra  o que se fomente la persecución furibunda contra un personaje que ayudó a miles de nativos americanos como San Junípero Serra, a quien acusan de “racista” y "esclavista".

Sobre este asunto habla Mathieu Bock-Côte, sociólogo canadiense que acaba de publicar un libro sobre este asunto, La Révolution Racialiste. Y precisamente la cuestión racial es la que se ha utilizado para abrir el camino del “woke”.

Mathieu Bock-Côté

Mathieu Bock-Côté se ha atrevido a escribir un libro sobre la cultura woke

En una entrevista con Famille Chretienne, Bock-Côté define esta nueva ideología como una “forma de antirracismo pervertido que empuja a definir las sociedades occidentales y el conjunto de las relaciones sociales que las estructuran según el criterio racial. Todo se divide entre una mayoría ‘blanca’, por un lado, y minorías ‘racializadas’, por el otro. El primero sería dominante, los segundos dominados. Los blancos deben hacer penitencia y son racistas sólo por el color de su piel, y las personas racializadas son la nueva categoría mesiánica”.

Y lo que empezó como una cuestión racial se ha trasladado ya a la ideología de género e incluso al cuestionamiento de la civilización occidental de base cristiana. En su opinión, se trata “de una corrección política radicalizada, presentándose como hipersensible a las demandas de aquellos que dicen hablar en nombre de las minorías. Quien no sea ‘woke’ es considerado un insensible, se la acusa de falta de empatía”.

En cuanto a la “cultura de la cancelación, este sociólogo asegura que es el “método fuerte del wokismo que pretende desterrar del espacio público a quienes de una u otra forma se oponen a las reivindicaciones de esta supuesta diversidad”.

“Si no te sometes a la teoría del racismo sistémico es una prueba de que eres cómplice del orden racista, ya que te niegas a nombrarlo y a participar en su desmantelamiento, y por tanto estás participando en la consolidación del orden racista”, comenta Bock-Côté sobre una ideología que ha tenido gran acogida en el mundo del entretenimiento, los medios de comunicación y también ya en la política.

Por tanto, el objetivo de los defensores de la ideología “woke” es “reeducar por completo a la población, deconstruir sus prejuicios y sus sesgos implícitos”. Y los pueblos occidentales son ahora tratados –añade el sociólogo- como categorías contrarrevolucionarias que liquidar, como en otros tiempos fueron los vendeanos”.

Para Bock-Côté hay un claro vínculo entre la ideología de género y este pensamiento racial: “Si somos capaces de convencer a una población de que el hombre y la mujer no existen, entonces todo es posible, todo se puede decir: es como si llegáramos a decir que lo real es totalmente manipulable, que puede disolverse en cualquier ortodoxia ideológica. Estamos llegando a una forma de gran inversión ideológica: lo masculino y femenino se convierten en categorías ideológicas reaccionarias, y la fluidez del género se convierte en la nueva base antropológica de la identidad sexual. Así, la sociedad se convierte en un campo de reeducación ideológica”.

Estatua de Churchill vandalizada

Churchill ha sido una de las víctimas de la cultura woke, cuya estatua ha sido vandalizada

Por otro lado, el autor canadiense denuncia el carácter cuasi religioso que se está dando a esta cultura de la cancelación: “sueñan denunciando los ‘privilegiados’ ontológicos de las sociedades occidentales y también con liberarse del mal renaciendo en el mundo como aliados de las minorías para acompañarlos en el camino de la emancipación”.

Igualmente, Bock-Côté denuncia la intolerancia del wokismo, donde “el adversario se presenta como el enemigo de la humanidad. Es un xenófobo, un racista, un odiador. Debemos levantar una cruzada contra él. Cabe precisar que esta ideología ya no se limita a la universidad sino que se despliega en los medios de comunicación, e incluso, y quizás sobre todo, en las grandes empresas que se transforman en talleres de reeducación ideológica como vimos con Coca Cola, donde se impuso la capacitación a los empleados para aprender a ser ‘menos blancos’”.

En un artículo en La Nef que recogía Religión en Libertad, este sociólogo advertía que “la ola Woke parece llevárselo todo por delante. Pero es imprescindible plantear una firme resistencia. Y no se podrá hacer mientras no se logre desvelar su estrategia de manipulación del lenguaje, que nos introduce en un mundo paralelo, un mundo lleno de definiciones alternativas, que trunca la relación con lo real y nos obliga a ir evolucionando según los dictados de ideólogos acusadores que consideran que quienes les plantan cara merecen el destierro social: con razón se habla de cultura de la cancelación”.

Y concluía asegurando que “esto implica también que no hay que contentarse con oponer a la ideología Woke una simple referencia al sentido común. Ante este impulso ideológico violento que ejerce una especie de hechizo sobre las nuevas generaciones (quienes a menudo no conocen otro lenguaje que ése y se socializan íntegramente a través de las redes sociales, donde lo Woke es dominante), es preciso volver a los principios fundamentales sobre los que se apoya la civilización que quiere aniquilar”.

 https://www.religionenlibertad.com/cultura/961520778/mathieu-bock-cote-cultura-woke-cancelacion-occidente.html

lunes, 10 de mayo de 2021

El aborto femenino en la India

¿Dónde están las feministas?

India mata a 22 millones de niñas bebés en abortos por selección de sexo

Antes de que nazcan, millones de niñas son asesinadas en abortos discriminatorios por selección de sexo, y los investigadores creen que el problema está empeorando.

(LifeNews/InfoCatólica) La prestigiosa revista médica «The Lancet» a principios de este mes, ha publicado nuevos detalles sobre los asesinatos en masa que se registran en la India, donde se estima que hasta 22,1 millones de niñas murieron en abortos por selección de sexo entre 1987 y 2016 en la India.

«La mitad de los nacimientos de mujeres desaparecidas en el mundo ocurren en India, debido al aborto selectivo por sexo, y continúa aumentando».

Esta «aversión a las hijas ... debería ser motivo de grave alarma».

El estudio encontró que los abortos por selección de sexo se dirigen particularmente a las niñas de familias con hijas mayores.

Curiosamente, las familias más ricas parecen ser las más discriminatorias. Según los investigadores, «los nacimientos femeninos perdidos eran más comunes en el quintil de riqueza más rico y entre las mujeres con mayor nivel de alfabetización».

Otros investigadores han encontrado cifras igualmente elevadas.

Steven Mosher, presidente del Instituto de Investigación de la Población, estima que alrededor de 550.000 niñas son asesinadas en abortos por selección de sexo cada año en India.

«Es una tragedia humana de enormes proporciones que perseguirá a la India durante generaciones».

El informe del Instituto de Investigación de la Población de 2019 estimó que alrededor de 15,8 millones de niñas han «desaparecido» en el país desde 1990 debido a abortos por selección de sexo.

La horrible tendencia también ha atraído la atención de las noticias internacionales en los últimos años.

Un informe de 2019 en Newsweek, por ejemplo, expuso cómo no había nacido ni una sola niña en un período de tres meses en todo el distrito de Uttarkashi, estado de Uttarakhand, en el norte de la India. Los datos de nacimiento del distrito mostraron que los 216 bebés que nacieron eran varones, según el informe. Las autoridades sospechan que la razón fueron los abortos por selección de sexo.

Los defensores de la vida han estado exponiendo los abortos por selección de sexo y trabajando para proteger a las niñas por nacer durante años, pero muchos grupos y líderes feministas permanecen en silencio.

The Church Militant señaló que se contactó con «varias mujeres líderes, incluidas teólogas feministas de un amplio espectro de denominaciones indias» para su informe de este mes, pero ninguna estaba dispuesta a hablar sobre las niñas desaparecidas.

Los abortos por selección de sexo son un problema en todo el mundo, pero los grupos feministas y de derechos humanos prominentes a menudo ignoran la discriminación mortal. El Fondo de Población de las Naciones Unidas, por ejemplo, condena los abortos por selección de sexo en sus documentos, pero no hace nada para detener la discriminación.

Y en los Estados Unidos, solo unos pocos estados prohíben la práctica discriminatoria. Planned Parenthood y otros grupos de abortos luchan contra la prohibición de los abortos por selección de sexo. Un líder de Planned Parenthood dijo recientemente a Associated Press, «cada razón para tener un aborto es una razón válida, incluso la selección de sexo».

 https://www.infocatolica.com/?t=noticia&cod=40458&fbclid=IwAR1xBpMBRqWBewhip9wzM4M-JMjZ5eCdJkBb5U-Uns94F6nAo_Bw1f0LHkw

 

miércoles, 5 de mayo de 2021

Colegios

 Estaba viendo un post de Piruli  sobre colegios y se me ocurrió escribir mis experiencias al respecto. Empecé llevando a mi hijo mayor con otros vecinos al colegio público del barrio. Resulta que tuvo la mala suerte de que su profesora tenía problemas psicológicos y faltaba continuamente. De manera que cada hora la sustituía otro profesor o a veces ninguno. Mi hijo, que venía de la guardería donde le había ido bien, perdió todo el interés por las clases y le tuve que sacar.

Como no había concertados por entonces en mi localidad, resulta que tuve que meterles en un colegio privado de otro pueblo y luego en otro más cercano. No es que les fuera muy bien pero se encontraban a gusto y tranquilos en ese colegio. Finalmente las niñas pudieron entrar en un concertado religioso de nueva creación y allí fue el gran cambio. No sé si sería casualidad, pero en seguida se convirtieron en estudiantes de sobresaliente con un interés enorme por los estudios. 

Ya digo que no sé si es lo habitual, pero sólo en el último colegio supieron motivarlas y despertar sus vocaciones y hacerles sentir que el trabajo valía la pena. Lástima que no cogieran al chico.

lunes, 3 de mayo de 2021

La maternidad

 

Día de la Madre / «La maternidad es el mejor regalo; un bien social que debe ser protegido»

Women of the World reivindica en un manifiesto con motivo del día de la Madre que la maternidad "no puede seguir siendo infravalorada". El manifiesto denuncia que a maternidad es causa de "discriminación laboral" y supone en algunos casos "pérdida de reconocimiento social".

Con motivo de la celebración en España el Día de la Madre este próximo domingo, la plataforma internacional Women of the World [Mujeres del mundo] ha lanzado manifiesto titulado La maternidad es el mejor regalo en el que se reivindica que lo es, no sólo para la mujer y su familia «sin para toda la sociedad que debe alegrarse» con ella porque «la maternidad es una bien social que debe ser protegido».

Women of the World defiende que la maternidad es además «un plus en el desarrollo personal y profesional de la mujer» y que «las dedicación exclusiva -temporal o permanente- a la familia» por parte de la mujer con motivo de la maternidad «favorece el desarrollo de los niños y la estabilidad familiar tan necesarias para unasociedad próspera».

Por este motivo, el manifiesto defiende que la maternidad «no puede seguir siendo infravalorada» y afirma que «la crianza en el apego fortalece la relación entre la madre y el niño, ayudando a la estabilidad emocional de ambos».

Las numerosas organizaciones que han suscrito este manifiesto, que se abrirá a adhesiones individuales a partir de la semana próxima, subrayan que la maternidad «debe contar con el necesario apoyo social y político», tal y como recoge la Declaración Universal de los Derechos Humanos: «la maternidad y la infancia tienen derecho a cuidados y asistencia especiales».

El texto impulsado por Women of the World señala que la maternidad está amenazada por algunas circunstancias contra las que reclaman «medios sociales, económicos y políticos».

Así entienden que la maternidad es causa de «discriminación laboral» y supone en algunos casos «discriminación o pérdida de reconocimiento social». También se reivindican medidas para que la maternidad «no sea motivo de enfermedad o muerte» y que no suponga «un freno en la vida profesional o la reducción de salario si no es por elección propia de reducción de jornada».

En este sentido, Women of the World reclama que la maternidad «no sea forzada ni motivo de perdida efectiva de la libertad dentro del ámbito de la familia» y que no sea «objeto de alquiler o compra venta», en clara alusión a la llamada maternidad subrogada conocida también como los vientres de alquiler.

Para esta entidad junto al resto de firmantes -Woman Attiutde, Femina Europa, Profesionales por la Ética, Temps de Dones, Pro Mujer, Moms for America, Enraizados, Real Women of Canada, ANCIFEM, Synergia Escuela de Mujeres Líderes, Provita&Famiglia, CitizenGO o Actúa Familia entre otras- la hoja de ruta más conveniente para lograr estos objetivos es la Declaración de Ginebra (Consenso sobre el fomento de la salud de las mujeres y el fortalecimiento de la familia), firmada por 35 países. 

 https://www.actuall.com/familia/dia-de-la-madre-la-maternidad-es-el-mejor-regalo-un-bien-social-que-debe-ser-protegido/

viernes, 30 de abril de 2021

Nazismo y comunismo

El resultado fue aplastante: 535 votos a favor, 66 en contra y 52 abstenciones. El pasado 19 de septiembre, la Unión Europea situó oficialmente al comunismo al mismo nivel que el nazismo, tras aprobar una resolución en la que se condenó que «ambos regímenes cometieron asesinatos en masa, genocidios y deportaciones, y fueron los causantes de una pérdida de vidas humanas y de libertad a una escala hasta entonces nunca vista en la historia de la humanidad».

Los europarlamentarios pedían, además, que todos los Estados miembros «hagan una evaluación clara y basada en los crímenes y actos de agresión perpetrados por los regímenes comunistas totalitarios y el régimen nazi». A pesar de su trascendencia histórica, esta resolución ha pasado desapercibida para la gran mayoría de los medios de comunicación, lo que resulta curioso si tenemos en cuenta que dicha comparación ha sido un debate recurrente entre los historiadores más prestigiosos del mundo desde la caída de la URSS hace tres décadas.

En 1995, por ejemplo, el periodista polaco Ryszard Kapuscinski llegó a la siguiente conclusión en su libro «El imperio» (Anagrama): «Si podemos establecer la comparación, el poder destructor de Stalin fue mucho mayor. La destrucción realizada por Hitler no duró más de seis años, mientras que Stalin empezó su terror en los años veinte y llegó hasta 1953. Su poder se mantuvo 30 años y la maquinaria de terror se prolongó mucho más. No es que Hitler fuese mejor, pero no tuvo tanto tiempo». No hay que olvidar que a Lenin ya se le responsabiliza antes de tres millones de muertes desde que tomó el poder en 1917 hasta su salida en 1924, sin incluir las registradas en la guerra civil.

«Libro negro del comunismo»

El debate alcanzó su punto álgido en 1997, con la publicación del «Libro negro del comunismo» a raíz del 80 aniversario de la Revolución de Octubre. Fue redactado por un grupo de historiadores bajo la dirección del investigador francés Stéphane Courtois, que se esforzó por hacer un balance preciso y documentado del verdadero coste humano del comunismo. Se apoyó en la información desclasificada de los archivos de Moscú y estableció un cómputo final sobrecogedor: cien millones de muertos, cuatro veces más que la cifra atribuida por estos mismos autores al nacionalsocialismo de Hitler.

El balance no fue una revelación, a pesar de todo. Numerosos investigadores ya se habían interesado en los años previos por los gulag, las hambrunas provocadas por Stalin en Ucrania y las deportaciones masivas de los disidentes del régimen soviético. En 1989, el politólogo Zbigniew Brzezinski ya había establecido los muertos del régimen soviético en 50 millones, en su obra «El gran fracaso: nacimiento y muerte del comunismo en el siglo XX». Robert Conquest, cuyos trabajos sobre la Unión Soviética le convirtieron en una autoridad, estimó 40 millones de víctimas, sin contar a los fallecidos en la Segunda Guerra Mundial. En 1987, Rudolph Rummel, de la Universidad de Hawai, dijo que la URSS había matado a 61,9 millones de personas entre 1917 y 1987. Mientras que el historiador ruso y premio Nobel de Literatura Aleksandr Solzhenitsyn, en el segundo volumen de su «Archipiélago Gulag», de 1973, cifró el número de víctimas de la represión en 88 millones.

La idea de que se pueda comparar a ambos regímenes ha sido siempre rechazada con indignación por los comunistas. De hecho, incluso el grupo socialista europeo –en el que se encuadra el PSOE– presentó una propuesta distinta a la resolución finalmente aprobada, en la que se evitaba mencionar al comunismo y los crímenes cometidos en su nombre en la condena. Es probable que los nazis también hubieran rechazado con igual indignación esta declaración pública, pero no hay que olvidar que esta equiparación ya fue establecida en la primera mitad del siglo XX por autores tan importantes y dispares como George Orwell, Simone Weil, Marcel Mauss, Bernard Shaw, el Nobel de Literatura André Gide y socialistas rusos convencidos como Victor Serge. Hay muchos historiadores que, incluso, defienden que el nazismo no podría explicarse sin la existencia previa del comunismo.

Exterminio racial o político

Una de las diferencias más notables entre ambos es que que los gulag soviéticos se emplearon para castigar y eliminar a los disidentes políticos soviéticos, con el objetivo de transformar lo más rápido posible las estructuras socio-económicas del país e impulsar la colectivización y la industrialización. Los nazis, por su parte, emplearon sus campos de concentración para el exterminio de la raza judía, principalmente.

El balance más desolador de este último fue hecho público hace dos años por el Holocausto Memorial Museum de Washington, a través del proyecto «Enciclopedia de Campos y Guetos». El resultado fue un mapa de 42.500 campos de concentración, guetos y factorías de trabajos forzados que provocaron entre 15 y 20 millones de muertos o internados. En su mayoría fueron judíos, pero también integrantes de otros grupos perseguidos por el nazismo, como los gitanos y los homosexuales. «Las cifras son más altas de lo que originalmente pensamos», aseguró el director del German Historical Institute de Washington, Hartmut Berghoff.

Sin embargo, el cómputo de la mayoría de estudios hechos desde 1945 era de seis millones. Ese mismo año, el Instituto de Asuntos Judíos de Nueva York ya situó los muertos entre 5.659.600 y 5.673.100. Una cifra similar a la que fue revelada antes por William Höttl, antiguo miembro de las SS, que declaró que fue usada por Adolf Eichmann, el arquitecto de la solución final, en 1944.

A la luz de estas cifras, Courtois estableció otra diferencia importante que parece haber sido resarcida con la presente resolución. «Habría que reflexionar sobre el régimen que a partir de 1945 fue considerado como el más criminal del siglo y un régimen comunista que, hasta 1991, ha conservado toda su legitimidad internacional y que hoy está en el poder en varios países y mantiene adeptos en el mundo entero».

https://www.abc.es/historia/abci-nazismo-y-comunismo-verdaderas-cifras-terror-tras-historica-condena-201910142309_noticia.html?fbclid=IwAR1MqMtSKYoo8nrDKzFPR6wEEXiKOYctkjAPTIb63SPgi1JN1ow6CAopc1k#vca=rrss-inducido

miércoles, 28 de abril de 2021

¿Volver a la normalidad?

En el post anterior puse un texto largo que se ve que os ha dado pereza leer, pero al menos interesa que os leyérais la parte en negrita del último párrafo. Es donde dice que las autoridades mundiales parece que no tienen intención alguna de dejar que el mundo vuelva a la normalidad. Hay unos intereses globalistas y seudo ecologistas que pretenden entre otras cosas que no se recupere nunca el tráfico aéreo en el mundo, que no volvamos a viajar lejos de casa o incluso más, que no salgamos de casa. 

Y con un absoluto desprecio por las libertades individuales, también pretende acabar con el libre comercio, la propiedad privada y el desarrollo económico en general. Resulta difícil comprender qué pretenden con todo ello, pero es que naturalmente todas estas limitaciones serían para la mayoría, que se limitaría a vivir de subsidios del estado;  mientras que una minoría privilegiada seguirían contando con todas las prerrogativas que hemos perdido y tal vez nunca recuperemos.

lunes, 26 de abril de 2021

El reinicio mundial es un borrón y cuenta nueva

 

Occidente ya no piensa. Está en el psitacismo más absoluto. Francia está alineada con Alemania, que está alineada con Estados Unidos. Nuestras élites globalizadas viven con el horario estadounidense, han sido absorbidas por los mismos impulsos crepusculares. El Time marca el ritmo.

Las élites globalizadas, escribe, estaban preparadas para la posibilidad de una epidemia mundial y habían previsto la respuesta a la misma.

He descubierto algo inaudito: lo que hemos vivido ya se había producido. Fue el 18 de octubre de 2019, en una inusual reunión de poderosos, no mandatarios, fuera de los canales formales de las instituciones multilaterales, celebrada en Nueva York. No se trataba de un simposio, sino de un ejercicio de simulación de pandemia de coronavirus que reunió a las grandes farmacéuticas, las grandes empresas tecnológicas, la gran finanza, la Fundación Bill Gates y el Foro de Davos. Estos nuevos señores conforman una especie de tablero de influencia global, superior a los poderes públicos.

¿Qué ha deducido de esta reunión?

En ese momento, nadie hablaba de Covid. Supongo que sospechaban algo. No digo que «inventaron el virus» porque no soy un teórico de la conspiración. Lo que digo es que acogieron el virus como una señal de buena suerte. Lo esperaban. Desde la creación de la Organización Mundial del Comercio en 1994, las élites de la aldea global han querido construir un nuevo mundo, sin fronteras, de una sola pieza: los unos, por cálculo para abrir un gran mercado global de masas; los otros, por ideología, para sustituir «los muros por puentes», como diría el papa Francisco. Hicieron este mundo sin tabiques, sabiendo que sería violentamente patógeno. Cuando pones 5.000 o 6.000 millones de personas en una habitación, el germen se pasea más fácilmente. Lo sabían, lo esperaban, se prepararon para ello.

En otras palabras, ¿el virus es una bendición para esta élite globalizada?

Eso es lo que dice Klaus Schwab. El fundador y presidente del Foro Económico Mundial de Davos es el primero en presentar la Covid-19 como una «ventana de oportunidades», según sus palabras. Lo ha puesto por escrito en su manifiesto Covid-19: The Great Reset. No se equivoquen: este libro es el equivalente al Manifiesto del Partido Comunista. Dibuja un nuevo paradigma en plena pandemia.

El «Great Reset», lejos de ser una teoría conspirativa, ¿sería por el contrario el proyecto expuesto a plena luz del día de esta élite?

Después de escuchar todos los días en la radio y la televisión a estos teóricos de la conspiración que hablan del gran reseteo en las redes sociales, copiándose unos a otros, quise saber quién era el más enfermo entre los enfermos. En mi búsqueda del paciente cero, encontré uno sano: Klaus Schwab. Es el inventor de esta nueva semántica.

¿Quién es este Klaus Schwab y qué representa?

Desde hace cincuenta años, Klaus Schwab encarna, desde su chalet de Davos, la plataforma culminante del diálogo entre los líderes del mundo, en la intersección de la riqueza y la influencia. Es allí, en Davos, donde se definen las líneas de fuga del capitalismo globalizado; es en Davos donde se aplican los paliativos cuando el capitalismo entre amiguetes va mal; es en Davos donde se viene a buscar la tonsura o la aprobación -por ejemplo, Greta Thunberg, la «Juana de Arco» que escucha voces en Instagram-; por último, es en Davos donde hay que ir a buscar la investidura cuando se quiere irrumpir en la política. En 2016, el joven Emmanuel Macron dejó el casino de Le Touquet para ir a Davos y convertirse así, bajo la férula del Dr. Schwab que le impuso las manos, en «joven líder global». Dos años después, fue Marlène Schiappa. Este año ha sido Gabriel Attal quien ha recibido la unción. Davos es para el capitalismo de vigilancia lo que la segunda Roma fue para la primera bajo Bizancio. Hay que ir a Davos como antes había que ir a ver a los emperadores tambaleantes.

En su libro, Klaus Schwab advierte, y se alegra por ello, que la pandemia no es en absoluto un paréntesis y que el regreso al mundo de antes es una ilusión.

Sus palabras son escalofriantes. Hay que citarlas. «Muchos de nosotros se preguntan cuándo volverán las cosas a la normalidad. En resumen, la respuesta es: nunca». Hay un lado febril en este pataleo. Y Klaus Schwab añade que la Covid debe aprovecharse como una oportunidad para una «nueva normalidad» mediante «la fusión de nuestras identidades física, digital y biológica». Para estar seguro de que lo han entendido bien, mientras el libro se publica el 2 de junio de 2020, al día siguiente, el 3 de junio, se organizó una videoconferencia con la plana mayor del mundo en presencia del Secretario General de la ONU. Explica en qué consiste esta «ocasión propicia»» con, por un lado, la digitalización del mundo y, por otro, la lucha contra el cambio climático. En resumen: todos los gigantes de la digitalización del mundo están de acuerdo con la clase dominante en un proyecto para resetear el mundo, para crear una nueva humanidad bajo el dominio de la inteligencia artificial.

Usted habla de la febrilidad de Klaus Schwab. ¿De dónde viene, puesto que ya se suponía que dominaba el mundo en gran medida? ¿Por qué iba a tener miedo de volver a un mundo que ya gobernaba?

Esta pregunta es decisiva. Me adentré en el pensamiento de Klaus Schwab para entenderlo y esto es lo que encontré. En realidad, lo que está teniendo lugar ante nuestros ojos es un segundo compromiso histórico entre el capitalismo sin entrañas y sus enemigos naturales. El compromiso inicial organizó, cuando cayó el Muro de Berlín, la colusión, esperada desde el cambio de los años 70, entre los ultraliberales y los libertarios. Los primeros exigían libertad de movimiento, los segundos libertad social. Se encontró un punto de acuerdo. Las dos demandas se fusionaron: así nació la especie híbrida de los «burgueses bohemios», los bobos [expresión francesa que viene de bourgeois bohèmes; la izquierda del caviar]. El capital, a su vez, quería circular «sin pausa y disfrutar sin trabas». La globalización del libre comercio fue la realización económica de los ideales culturales y morales de mayo de 1968. Pero este compromiso ha encontrado un obstáculo: el CO2. Contaminó la atmósfera al explotar al máximo los recursos. Así que era necesario un nuevo compromiso…

¿En qué consiste este nuevo compromiso?

Se forjó en 2015, con la Agenda 2030 votada en la ONU, y se selló el 11 de noviembre de 2020, en pleno Covid, con la Cumbre Horizonte Verde. Escuche con atención, lo que voy a decir es monstruoso: estamos asistiendo al nacimiento de un capitalismo digital verde. Hay una razón por la que Greta Thunberg está invitada a Davos. El CO2 es el nuevo virus oficial. Los ecologistas apuestan para que la digitalización del mundo permita encerrar a la gente en sus casas, evitar los coches en la ciudad, hacer que todo el mundo vaya en bicicleta, prohibir que vuelen los aviones, abolir la propiedad, señalar con el dedo a la industria porque contamina y convertir la energía nuclear en eólica, que consume metales raros. El nuevo imperativo categórico es sencillo: digitalizar para descarbonizar. Pero esta alianza entre liberales y ecologistas, en nombre del CO2, es una gigantesca farsa: los gigantescos centros de datos contaminan una vez y media más que la aviación civil. En 2025, será el triple. Por no hablar de los residuos que se devuelven a la naturaleza, que son extraordinariamente contaminantes. El consumo de electricidad de los centros de datos es considerable. Es una farsa que salva la tecnología digital de sí misma. Y por eso tenemos una ley climática y un referéndum climático, para meternos en el túnel del CO2. Los gigantes digitales y los ecologistas se ponen de acuerdo y toda la clase política francesa sigue su ejemplo. Este es el nuevo virus: el CO2. ¿Sabe cuál es la contribución de Francia al CO2 mundial? 0,9%. Pues bien, en nombre de ese 0,9%, nos van a infligir el decrecimiento y el campo de reeducación permanente de los «jemeres verdes».

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https://infovaticana.com/2021/04/24/philippe-de-villiers-el-reinicio-del-mundo-es-realmente-un-borron-y-cuenta-nueva/?fbclid=IwAR0catdl0N0VrRsECxldcgzRMjySadIXQLS7sIkFhTPFJMszzAbi0_ej7Ec

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