En una época marcada por la incertidumbre y la aceleración constante, algunas voces del pasado reciente resurgen con una claridad casi incómoda. Entre ellas, la de Stephen Hawking, uno de los científicos más influyentes del siglo XX y principios del XXI, cuya vida trascendió con creces el ámbito académico. A los 70 años, el físico británico dejó una reflexión que hoy circula con fuerza renovada: «No importa lo difícil que la vida parezca, siempre hay algo que puedes hacer y tener éxito en ello». Más que una frase motivacional, se trata de una síntesis de su propia experiencia vital y de una mirada profundamente realista sobre la condición humana.
La cita, ampliamente difundida, tiene su raíz en intervenciones públicas del científico, especialmente en el discurso que pronunció durante la ceremonia de apertura de los Juegos Paralímpicos de Londres 2012. En aquella ocasión, Hawking apeló directamente a la diversidad y al potencial individual. «Siempre hay algo en lo que uno es bueno», afirmó ante millones de espectadores, para añadir a continuación que «siempre hay algo que puedes hacer, en lo que puedes triunfar». No era una declaración abstracta. Provenía de alguien que, diagnosticado con esclerosis lateral amiotrófica a los 21 años, desafió durante décadas los pronósticos médicos y redefinió los límites entre discapacidad y capacidad.
Haz lo que puedas dentro de tus limitaciones
El valor de estas palabras no reside únicamente en su carga inspiradora, sino en su contexto. Hawking no negaba la dificultad ni minimizaba el sufrimiento. Su mensaje partía de la aceptación de la adversidad como punto de partida, no como excusa para la inacción. En un mundo que a menudo oscila entre el optimismo superficial y el pesimismo paralizante, su planteamiento introduce un tercer camino, el de la acción consciente dentro de las propias limitaciones.
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Sara Duque
Desde una perspectiva periodística, resulta relevante observar cómo esta idea ha sido reinterpretada en distintos momentos. Durante la última década, marcada por crisis económicas, transformaciones tecnológicas y una pandemia global, la frase ha circulado en redes sociales, artículos de opinión y discursos institucionales. Sin embargo, su reiteración no siempre ha ido acompañada de una comprensión profunda. Convertida en eslogan, corre el riesgo de perder el matiz que la hacía poderosa.
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Porque lo que Hawking proponía no era una fe ciega en el éxito, sino una invitación a identificar las propias fortalezas, incluso en escenarios adversos. Este enfoque conecta con corrientes contemporáneas de pensamiento que ponen el acento en la resiliencia y en la capacidad de adaptación. Pero, a diferencia de ciertos discursos actuales, evita caer en la responsabilización excesiva del individuo. No todo depende de la voluntad, pero siempre existe un margen de acción.
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La historia personal del científico refuerza esa lectura. A pesar de la progresiva pérdida de movilidad y de la dependencia tecnológica para comunicarse, Hawking desarrolló contribuciones fundamentales a la cosmología, popularizó la ciencia a través de obras accesibles y se convirtió en un referente cultural global. Su trayectoria demuestra que el éxito no es una categoría única ni universal, sino una construcción que puede adoptar múltiples formas.
En este sentido, su mensaje adquiere una dimensión social. Al afirmar que cada persona puede encontrar un ámbito en el que destacar, también cuestiona los modelos tradicionales de éxito, muchas veces limitados a parámetros económicos o profesionales. La diversidad de capacidades, lejos de ser un obstáculo, se presenta como un recurso. En el contexto de los Juegos Paralímpicos, esta idea cobra aún más sentido, al visibilizar talentos que históricamente han sido relegados.
https://theobjective.com/lifestyle/2026-04-20/stephen-hawking-ya-aviso-a-sus-70-anos-no-importa-lo-dificil-que-la-vida-parezca-siempre-hay-algo-que-puedes-hacer-y-tener-exito-en-ello/
Creo que Stephen Hawking nos invita a profundizar en ese "conócete a ti mismo" a la vez que nos recuerda que fundamentalmente dependemos de nuestro propio esfuerzo.
ResponderEliminarUn saludo
Demuestran que era sabio en todos los campos del conocimiento. Un beso
EliminarUn genio Don Stephen, un abrazo Susana!
ResponderEliminarSin duda. Un beso
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