Espero que os guste
Diario conservador de la actualidad
domingo, 8 de marzo de 2026
Trump envía un mensaje a los gobiernos provida
WASHINGTON, DC, 24 de octubre (C-Fam) El presidente Trump dijo que estaba “orgulloso” de volver a unirse a la Declaración del Consenso de Ginebra, una declaración internacional pro-vida lanzada durante la primera administración Trump de la que Joe Biden renegó en su primer día en el cargo.
"Nunca vacilaré a la hora de proteger la santidad de toda vida humana. Siempre será una voz para los sin voz y un defensor de los más vulnerables entre nosotros", dijo el presidente Trump en una carta a una reunión de 40 gobiernos que firmaron la declaración. El acto conmemorativo tuvo lugar el miércoles en el Hotel Willard y celebró el 5º aniversario de la Declaración. El acto, previsto inicialmente en el edificio del Capitolio, tuvo que ser trasladado debido al cierre del Gobierno.
“Mi administración está firmemente dedicada a restaurar una cultura que valore la dignidad propia de cada niño ya defensora de la verdad eterna de que cada persona ha sido creada a imagen y semejanza de Dios, con una esperanza infinita y un potencial sin límites”, continuó. “Junto con nuestros aliados y socios de todo el mundo, seguiremos construyendo un futuro arraigado en la fe, la familia y la libertad”.
El evento demostró el poder de permanencia de la Declaración del Consenso de Ginebra, que sigue siendo una de las iniciativas de política exterior más efectivas y de bajo costo de la primera administración Trump. A pesar de los relativamente pocos gastos y esfuerzos, y frente a los intentos activos de la administración Biden y la Unión Europea de sabotear la Declaración, ha seguido siendo una poderosa herramienta para convocar a los gobiernos en torno a la protección de la vida, la salud óptima de las mujeres, la familia y la soberanía. Este año no sólo Estados Unidos ha vuelto a unirse a la Declaración, sino que la República de Guinea también lo ha hecho por primera vez.
Los congresistas y representantes de gobiernos de todo el mundo que intervinieron en el acto insistieron en el derecho soberano de los países a legislar a favor de la familia y contra el aborto, libres de presiones internacionales.
“La comunidad internacional no tiene derecho a decir a ningún país cuál debe ser nuestra política sobre la vida y la familia”, afirmó el Vicesecretario de Estado estadounidense, Christopher Landau. Denunció a los funcionarios y organismos de la ONU que “se nombran a sí mismos árbitros internacionales” sobre políticas sociales que deben ser decididas “democráticamente, por nuestro propio pueblo”. También subrayó que el respeto a la soberanía debe ser el “principio organizador” de todas las relaciones internacionales.
El líder pro-vida en el Congreso Chris Smith (R-NJ) lamentó cómo la administración Biden había dado paso a varios “años oscuros” en los que el Presidente Biden intentó “meter el aborto en todo lo que pudo”. Como resultado, dijo Smith, los gigantes de la industria abortista Federación Internacional de Planificación de la Familia y Marie Stopes Internacional esgrimieron el aborto como “arma de destrucción masiva” causando la muerte de millones de niños no nacidos cada año.
Smith también acusó a la Organización Mundial de la Salud de poner en peligro la vida de las mujeres mediante prácticas abortivas peligrosas. Citó un estudio del Centro de Ética y Políticas Públicas publicado a principios de este año que mostraba cómo, según las compañías de seguros médicos, el 11% de las mujeres que tomaban la píldora abortiva tenían complicaciones graves, siendo una de las más comunes la hemorragia. “En el mundo en desarrollo, la hemorragia es una sentencia de muerte”, dijo Smith.
Durante el acto, la presidenta del Instituto para la Salud de la Mujer, Valerie Huber, entregó un premio a Victor Orban, Presidente de Hungría. Su Ministro de Asuntos Exteriores, Péter Szijjártó, participó al acto y recibió el premio en lugar de Orbán. Szijjártó destacó las políticas húngaras a favor de la familia, incluidas las destinadas a eliminar cualquier desincentivo económico para que las familias tengan hijos mediante primas por nacimiento, exenciones fiscales, préstamos gubernamentales favorables para vivienda y otras iniciativas.
https://c-fam.org/friday_fax/trump-envia-mensaje-a-los-gobiernos-provida/
Está vez no estoy de acuerdo con Trump. Aquí mi opinión sobre la guerra de Irán: https://www.minutocrucial.com/2026/03/06/que-nos-pasa/
sábado, 7 de marzo de 2026
Me tenéis acorralado, cabrones, por Arturo Pérez Reverte
Me resisto cuanto puedo, pero no hay manera. Con mi viejo Nokia en el bolsillo, que sólo sirve para hablar por teléfono y no tiene internet, ni aplicaciones, ni siquiera whatsapp –te mando un wasap, dicen, y se molestan porque no tengo–, vivo feliz y no necesito llevar otra cosa encima. Poseo ordenador, como todos, y con eso tengo la vida resuelta, o creía tenerla. Porque resulta que no. Desde hace tiempo, el mundo se confabula para complicármela. Para obligarme a utilizar un maldito smartphone, o como se llame eso. Para reventarme la puta vida.
Vamos a ver, pandilla de cabrones. Entiendo que hay quien por su trabajo, o por gusto, necesita o desea dar con los deditos en un móvil. Lo comprendo y apruebo, pues cada cual plantea su vida como quiere o puede. Pero dejadnos un margen de libertad a los otros, maldita sea. Dejadnos vivir. Y dejad, también, de dar pretextos a bancos, líneas aéreas y demás corporaciones y negocios sin escrúpulos que, con el pretexto de que facilitan tu vida, se la facilitan y abaratan ellos mientras la hacen imposible a quienes no queremos que nos la facilite nadie. Lo que a mí me hace fácil la vida es recibir por correo, en papel de toda la vida para poder archivarlo, los recibos de la luz, el agua, los impuestos, las multas, las comunicaciones oficiales. No tengo por qué pasar una hora descifrando si consume más el lavaplatos que la tele. Ni convertir una operación bancaria, un pago de tasas municipales o lo que sea, en complicada operación llena de claves, firmas electrónicas, confirmaciones de identidad. Eso, en el caso improbable de que todo funcione a la primera y no haya percances cibernéticos que te manden al carajo.
Pero es que la última faena, hijos de la grandísima, es que cada vez menos cosas se pueden imprimir. La tarjeta de embarque, la entrada de cine, la del museo, hay que llevarlas ahora en el teléfono, con su código QR. Cada vez menos sistemas permiten pasarlo a papel. Me ocurrió en el cine, el otro día. Y con billetes de una compañía aérea. Y con la reserva de un hotel. El teléfono de última generación se ha convertido en herramienta imprescindible, incluso para quienes no quieren o saben utilizarla. Si deseas viajar, gestionar algo, moverte por la vida, debes abrirte paso en una maraña de aplicaciones, viviendo en un mundo virtual de mensajes, claves y dependencias. Es cierto que los chicos jóvenes –a los que hemos educado en la suicida negación del desastre– parece que nazcan ya adiestrados. Mejor para ellos; pero ¿qué pasa con la gente mayor? ¿Qué hay de quienes no pueden o no les apetece adaptarse a esa forma de vida? Las soluciones que oyes ponen los pelos de punta. Cursos para la tercera edad, proponen. Para que los viejales nos adaptemos al asunto. Para que un abuelo de 80 tacos que no tiene sobrinos, hijos o nietos sepa bajar aplicaciones y se pase lo que le quede de vida pegado al móvil. En fin, oigan. O sea. Háganme el favor de irse a pastar.
Sé que todo eso es irreversible, claro. No hay otra que tragárselo. Pero al menos tengo esta página para desahogarme. Para ciscarme en los muertos más frescos de quienes me empujan al callejón sin salida, obligándome a vivir de manera insegura y humillante; y también en los muertos de quienes, borregos sumisos, se declaran felices con el sistema y son cómplices por activa o pasiva. Ésos que se resignan o complacen jugándose el subir o no subir a un avión a que les funcione el aparatito. Los que sostienen que hacer que su vida pase única y exclusivamente a través de ese chisme facilita encender la calefacción, tratar con el banco desde casa, poner o quitar alarmas, gestionar viajes o echar gasolina al depósito. Los que aceptan la dependencia absoluta del móvil pero luego se declaran desesperados cuando lo pierden, se lo roban o se les escachifolla, pues pierden las fotos de familia, las aplicaciones para moverse por el mundo, su vida entera, sin dejar atrás ningún papel, ninguna constancia, nada concreto y físico a lo que recurrir para seguir tirando. A quienes –me han hackeado el móvil, exclaman estupefactos, como si fuera imposible– los estafan o les vacían cuentas bancarias desde Singapur o la Patagonia. A todos esos estólidos pringados.
Será porque estoy mayor y amortizado, pero juro por el cetro de Ottokar que a veces sueño con el moderno iceberg del Titanic: una tormenta solar perfecta, el gran apagón que mande todos los móviles y todas sus aplicaciones a hacer puñetas y deje a la humanidad mirándose unos a otros sin saber qué hacer ni cómo hacerlo. Dirán ustedes que si eso ocurre, también yo me iría al diablo. Y sí, en efecto. Me iría, o me iré con todos. Faltaría más. Pero podrán reconocerme entre quienes suelten carcajadas. Aquí murió Sansón, dirá esa risa, con todos los filisteos.
https://arturoperez-reverte.blogspot.com/2022/10/me-teneis-acorralado-cabrones.html
viernes, 6 de marzo de 2026
Pável Dúrov, en el día de su cumpleaños, publicó un mensaje en el que advirtió sobre la llegada de tiempos oscuros: varios países occidentales están implementando "medidas distópicas", y la generación actual tiene cada vez menos tiempo para salvar internet libre:
"Estoy cumpliendo 41 años, pero no tengo ganas de celebrar.
Nuestra generación se está quedando sin tiempo para salvar el Internet libre que nos construyeron nuestros padres.
Lo que alguna vez fue la promesa del libre intercambio de información se está convirtiendo en la herramienta definitiva de control.
Países que antes eran libres están introduciendo medidas distópicas como identificaciones digitales (Reino Unido), verificaciones de edad en línea (Australia) y escaneo masivo de mensajes privados (UE).
Alemania persigue a cualquiera que se atreva a criticar a los funcionarios en Internet. El Reino Unido está encarcelando a miles por sus tuits. Francia investiga penalmente a líderes tecnológicos que defienden la libertad y la privacidad.
Un mundo oscuro y distópico se acerca rápidamente, mientras estamos dormidos. Nuestra generación corre el riesgo de pasar a la historia como la última que tuvo libertades, y permitió que se las arrebataran.
Nos han alimentado con una mentira.
Nos han hecho creer que la mayor lucha de nuestra generación es destruir todo lo que nos dejaron nuestros antepasados: la tradición, la privacidad, la soberanía, el libre mercado y la libertad de expresión.
Al traicionar el legado de nuestros ancestros, nos hemos puesto en un camino hacia la autodestrucción — moral, intelectual, económica y, en última instancia, biológica.
Así que no, hoy no voy a celebrar. Me estoy quedando sin tiempo. Nosotros nos estamos quedando sin tiempo".
Pavel Durov sabéis que es el fundador y propietario de Telegram
Malditos fanáticos asquerosos
Aparece en una película que he visto hace poco refiriéndose a un grupo religioso que defiende la familia natural, la natalidad y el noviazgo cristiano. Yo no he seguido al pie de la letra esas instrucciones, pero me sentí aludida como católica ante esa descalificación tan zafia y generalista.
Si existe libertad de expresión, no hay razón por la que se deba considerar fanáticos a los que defienden un modo de vida que, por cierto, ha sido el habitual de la humanidad durante siglos. Tal vez habría que considerar que los fanáticos son los que niegan el derecho a vivir de esa manera.
https://www.cesarvidal.tv/videos/la-guerra-de-iran-la-gran-traicion-al-movimiento-maga-02-03-26
miércoles, 4 de marzo de 2026
Los españoles emigraban con visado, pasaporte y reconocimiento médico, por Mario Cortijo
Pedro Sánchez ha recordado desde Mauritania que España fue un país de emigrantes el siglo pasado para defender la integración de los inmigrantes que hoy recibe nuestro país. Un argumento recurrente en el presidente del Gobierno, que elude que las condiciones para viajar de unos y otros eran bien distintas, dado que los españoles emigraron de forma legal y bajo duras condiciones burocráticas, especialmente a partir de los años 50.
Durante el franquismo, miles de españoles se marcharon de su tierra en busca de un futuro mejor, con unas condiciones económicas menos precarias. Debido a ello, emigraron a países como Francia, Bélgica o Alemania para desarrollar trabajos precarios, aunque mucho mejor remunerados que cualquier oficio desarrollado en España.
Hasta ahí el paralelismo, ya que la inmensa mayoría de españoles viajaban a estos países con contratos de trabajo ya firmados en origen, un detalle que Sánchez omite. Así fue de forma habitual a partir de los años 50, cuando Franco cambió su visión y valoró como positiva la emigración. Hasta entonces, entre exiliados y las trabas del Estado a salir del país, sí que hubo una mayoría ilegal.
Los acuerdos bilaterales que el franquismo firmó con los países de acogida exigían a los emigrantes aprobar un reconocimiento médico y demostrar que no tenían antecedentes penales. De hecho, algunas empresas hacían también sus propios reconocimientos médicos para verificar la información que venía de España.
Además, los españoles tenían que vivir donde el país se lo permitía, al menos inicialmente -en muchos casos, compartiendo habitación con otros españoles en la misma situación- incluso cuando tenían permiso de trabajo. Es decir, no podían elegir donde vivir ni en qué clase de alojamiento.
Una emigración que se dio debido a que el franquismo consideraba que ayudaba a mantener la paz social: las remesas, el dinero que enviaban desde el extranjero, permitía a muchas familias salir adelante y generar un crecimiento económico en el país.
De ahí que el régimen crease el Instituto Español de Emigración, que se encargaba de poner en contacto a trabajadores y empleadores extranjeros. Una emigración controlada y legal, ya que la gran mayoría se marchaba a través de acuerdos bilaterales.
Una situación muy diferente a la que vive hoy España como país receptor de inmigración: las llegadas irregulares procedentes de África llegan sin documentación, de forma descontrolada, sin permiso de trabajo y sin posibilidad real de obtener un empleo, lo que lleva a un bloqueo institucional como el que vive el país.
Además, la repatriación es muy lenta y complicada debido a la poca colaboración de los países de origen, que en muchos casos no se sabe cuáles son.
Los españoles ilegales podían ser deportados
Aunque existía emigración irregular, no era demasiado frecuente. Y en los casos en los que se producía, se solía mirar para otro lado debido a la falta de manos para reconstruir Europa tras la II Guerra Mundial. De este modo, los emigrantes ilegales procedentes de España pudieron regularizar su situación desde allí a través de un empleo, algo que las condiciones socioeconómicas y burocráticas de España no permiten hoy.
Ser deportado era más sencillo que en la España de 2025, especialmente en Alemania: si no se encontraba trabajo, era posible ser expulsado por "incapacidad de subsistencia". Además, también se abría la posibilidad de deportación en caso de enfermedades graves o problemas con la policía, incluso para aquellos españoles que se encontraban en situación regular.
Es cierto que estas deportaciones se terminaban pactando con aquellos que estaban de manera irregular para no abrir un conflicto diplomático con la España franquista, pero en casos en los que era necesaria la deportación sí se llevaba a cabo.
Por lo tanto, cuando Sánchez habla de España como un país emigrante en el pasado tiene razón, ya que fueron miles los que abandonaron España. Pero olvida un matiz clave: la inmensa mayoría viajaron a países de Europa bajo unas condiciones de legalidad absolutas y con la connivencia del Estado, dos factores que no existen con la inmigración procedente del norte de África.
https://www.vozpopuli.com/espana/politica/el-falso-paralelismo-de-sanchez-y-la-inmigracion-los-espanoles-emigraban-con-visado-pasaporte-y-reconocimiento-medico.html
https://www.vozpopuli.com/espana/politica/el-falso-paralelismo-de-sanchez-y-la-inmigracion-los-espanoles-emigraban-con-visado-pasaporte-y-reconocimiento-medico.html
martes, 3 de marzo de 2026
Los unos por los otros, la casa por barrer
El mundo es ingobernable. La onu no funciona. Si tenemos en cuenta que un tercio de la humanidad vive en una dictadura comunista feudal (los chinos), otro cuarto en la edad media (los musulmanes) y algún cuarto más incluso antes (africanos y asiáticos), los raro sería que nos entendiéramos.
Aún así el llamado primer mundo (aunque es muy relativo) intenta poner orden, a través principalmente de EE.UU, mientras Rusia y China protegen sus intereses. De este modo lo raro es que no estemos peor todavía de lo que estamos.
Mis libros de refranes y dichos están en el lateral del blog.
https://www.cesarvidal.tv/videos/el-innegable-fracaso-del-nacionalismo-catalan-19-02-26
lunes, 2 de marzo de 2026
El espejismo de las extraescolares, por Juan Carlos Corvera
Cada tarde, las ciudades se convierten en un trasiego incesante de coches: padres que llevan y recogen a sus hijos de clases de música, idiomas, danza, deportes o academias de refuerzo.
Niños con agendas de ejecutivos, que cada día llegan a su casa al caer la tarde o a veces ya entrada la noche.
En este escenario se esconde una pregunta inquietante: ¿de verdad lo necesitan o les estamos robando lo más valioso, su infancia?
El espejismo de las oportunidades infinitas
Algunos padres, con la mejor intención, creen que llenar la agenda de sus hijos es una inversión en su futuro. A menudo lo justifican con frases como “que no les falte de nada” o “que tengan todas las oportunidades que yo no tuve”. Sin embargo, detrás de esa lógica se esconde una visión utilitarista de la infancia: entender la vida de los hijos como un currículum a rellenar de manera prematura para que no pierdan la carrera de la competitividad futura.
“Que tengan las oportunidades que yo no tuve”, no puede hacerse a costa de “privarles de las oportunidades que sí tuvimos”, esto es, disfrutar de la familia, del barrio, de los juegos entre amigos sin necesidad de un calendario, un local o un monitor.
Es cierto que una o dos actividades bien escogidas pueden ser valiosas: aprender un instrumento, practicar deporte o mejorar un idioma no solo desarrollan habilidades, sino que también fomentan la disciplina y la constancia.
El problema surge cuando esas actividades se convierten en una cadena interminable que sustituye lo esencial: el tiempo en familia.
Uno de los aspectos más importantes de proponer a nuestros hijos actividades extraacadémicas cuando son niños, es que consigan vincularse a unas actividades que les atraigan desde niños para que continúen en ellas de manera voluntaria cuando llegue la adolescencia, la gran crisis de la desvinculación.
Consecuencias educativas y emocionales
El exceso de extraescolares tiene una serie de efectos efectos que muchas veces pasan inadvertidos:-
Pérdida de interioridad: los niños viven en una carrera constante. Sin espacios de silencio, de aburrimiento -que importante que los se aburran de vez en cuando!!- y de libertad, no aprenden a escucharse ni a conocerse.
Fragilidad del carácter: siempre dirigidos, nunca experimentan el reto de decidir por sí mismos qué hacer con su tiempo. Les falta iniciativa, les falta creatividad, adolecen de liderazgo.
Vida familiar erosionada: por la necesidad del comedor escolar por los trabajos de los cónyuges, apenas hay ya sobremesas, tardes en casa o conversaciones espontáneas. Y sin estas experiencias, los hijos crecen lejos del lugar que más necesitan: su hogar y la compañía de sus padres.
El resultado es una generación que tiene una agenda llena y una interioridad vacía.
Una mirada pedagógica y espiritual
Educar no es producir “niños-máquina” llenos de competencias, sino formar personas con criterio, virtudes y vida interior.
La verdadera riqueza de la infancia no está en acumular actividades, sino en cultivar el carácter y la capacidad de relacionarse consigo mismos, con los demás y con Dios.
San Juan Pablo II lo expresó con claridad: “El hombre no puede vivir sin amor. Permanece para sí mismo un ser incomprensible si no se le revela el amor”. Y ese amor no se revela en una academia de idiomas ni en un entrenamiento extra, sino en la vida compartida en familia, en la cotidianidad del hogar.
También la tradición cristiana recuerda que el ocio no es perder el tiempo, sino un espacio fértil para la contemplación y el encuentro. Josef Pieper, en su obra El ocio y la vida intelectual, advertía que una sociedad que desprecia el ocio termina despreciando la vida del espíritu.
Cinco consejos prácticos para los padres
Elige pocas actividades y con sentido: una o dos extraescolares bien escogidas pueden enriquecer mucho a tus hijos. Más allá de eso, valora si no estás sobrecargándoles.
Prioriza el tiempo en familia: recuerda que lo que más conviene a tus hijos es estar en casa contigo. La mejor extraescolar se llama hogar.
No temas al aburrimiento: enséñales que del aburrimiento nace la creatividad. Evita solucionarlo siendo tu siempre quien le entretenga y mucho menos con pantallas.
Protege los momentos de hogar: las cenas compartidas, las sobremesas los fines de semana, los paseos en familia o los juegos de mesa en casa valen más que cualquier competencia prematura en un currículum futuro.
Cultiva la interioridad: fomenta espacios de silencio, lectura y oración en el día a día. Enseña a tus hijos a habitar su mundo interior.
Conclusión
Las actividades extraescolares son buenas, siempre que se escojan con criterio y sin saturar la vida de nuestros hijos. Pero el mayor regalo que puedes darles no es una agenda llena de actividades, sino una tarde llena de experiencias familiares, presencia y hogar. El día de mañana tus hijos no te reprocharán las actividades que les negaste, sino el tiempo que no les diste, las horas vividas en familia, en silencio y en amor.
https://www.forumlibertas.com/ninos-ocupados-infancias-vacias-el-espejismo-de-las-extraescolares/
domingo, 1 de marzo de 2026
Por qué ahora llamamos ser sostenible a lo que antes era ser pobre,
El wokismo se infiltra en nuestras vidas no sólo a través de las páginas y secciones de política, sino también a través de las de cultura, ocio, humor, gastronomía, economía, deportes o sociedad. De hecho, esas son las secciones más peligrosas porque es donde a menudo podemos bajar la defensas pensando que hemos salido de la política y estamos recibiendo contenidos inocentes y neutrales. Nada más lejos de la realidad.
No sólo es que los contenidos de todas las secciones que no son política no son inocentes, es que normalmente esos contenidos se encuentran perfectamente coordinados con los contenidos políticos para crear una realidad conforme a esos contenidos políticos. Se trata de vendernos una realidad fuera de la sección política en la que a continuación encaje como un guante el discurso político. De nada serviría trasladar un discurso político si a continuación ese discurso quedara desmentido en todo el resto de ámbitos. De hecho, una vez construido el molde en todo el conjunto de ámbitos que no son estrictamente la sección de política, ya sólo cabe en ese molde un determinado discurso político.
En este sentido, resultan llamativas muchas de las noticias que como una fina lluvia nos van calando poco a poco, creando en nosotros una mentalidad pauperista. Es decir, una mentalidad en virtud de la cual nos creamos ricos siendo pobres, o abracemos la pobreza como un bien deseable. De este modo los mejores gobernantes serán los que nos hacen más pobres. Esto interesa mucho a los gobernantes más inútiles, más ladrones o con ideas más descabelladas, porque para empobrecer un país o estrellar un avión vale cualquiera a los mandos.
Podría parecer una chifladura aceptar que esto esté sucediendo, pero cada vez resulta más evidente el discurso. El famoso degrowth, o decrecimiento, ya es un objetivo explícito de las clases políticas dominantes a través de la Agenda 2030 o el Foro de Davos. No poder irse de vacaciones o comprar ropa nueva ya no es ser pobre, es estar a la moda y ser «trendy». Agradece al gobierno ser trendy.
Naturalmente el Foro de Davos o la Agenda 2030 no nos van a colocar la felicidad de ser pobre en forma de salto, sino en forma de transición progresiva cual rana en olla de agua caliente. Este es el sentido de muchas de las noticias fuera de la sección de política de las que estamos hablando. Así, por ejemplo, mientras nos dicen que el país va como una moto, que crecemos constantemente y que somos la admiración del resto del mundo, ahora resulta que ganar más de 24.000 es ser de clase media alta cerca ya de ser ricos. ¿Cómo es posible si tanto crecemos que cada vez haya que ganar menos dinero para ser un privilegiado? Nos describen como crecimiento lo que por sentido común y toda la vida ha sido empobrecimiento.
Como quien no quiere la cosa, el estado nos viene convenciendo hace tiempo de que el racionamiento de la energía es muy conveniente, de forma que no se puede poner el aire acondicionado en lugares públicos por debajo de los 27 grados o la calefacción por encima de los 19. En Cuba o Venezuela lo llamaríamos racionamiento o pobreza energética, aquí lo llamamos ecología y política sostenible. El resultado sin embargo es el mismo. Por lo demás todo el mundo sabe que o apostamos por el desarrollo o apostamos por el racionamiento energético. Si la energía está limitada por la disponibilidad o por el precio asimismo estamos condenados a limitar el crecimiento económico. No se puede crecer por encima de la disponibilidad de energía. Si no tenemos energía barata y abundante, en vez de abrazar fervorosamente nuestra escasez, lo que deberíamos es replantearnos la política energética que está dando lugar a esos precios o esa escasez.
Otrotanto sucede con la comida. Si en un país comunista se raciona la comida es una prueba evidente del fracaso del modelo, pero ahora el estado empieza a limitar nuestro acceso a la carne roja, al aceite de oliva o a una creciente lista de alimentos en nombre de la salud unas veces, de la solidaridad otras y de la sostenibilidad y la lucha contra el cambio climático siempre. Comeremos gusanos y seremos felices. Eso sí, serán gusanos en polvo esparcidos sobre otros platos sintéticos para que a la vista no nos provoquen rechazo. Nos quitarán la carne o el pescado pero lejos de protestar les daremos las gracias porque son unos genios de la propaganda. Seremos felices de no tener nada y les daremos las gracias por habernos quitado todo para poder gozar de semejante felicidad que nos otorgan.
https://www.navarraconfidencial.com/noticias/por-que-ahora-llamamos-ser-sostenible-o-trendy-a-lo-que-antes-se-llamaba-ser-pobre/
Record de parados extranjeros con subsidio, por Francisco Núñez
En pleno anuncio del Gobierno de una nueva regularización de inmigrantes (más de 500.000), las prestaciones asistenciales a los parados extr...