Diario conservador de la actualidad

El que escandalice a uno de estos pequeños que creen, más le valdría que le encajasen en el cuello una piedra de molino y lo echasen al mar. Si tu ojo derecho te induce a pecar, sácatelo y tíralo. Más te vale perder un miembro que ser echado entero en la “gehenna”. Si tu mano derecha te induce a pecar, córtatela y tírala, porque más te vale perder un miembro que ir a parar entero a la “gehenna”.

domingo, 10 de noviembre de 2024

La pureza de los puritanos por Juan Manuel de Prada

 Mientras nuestra cleptocracia en fase de metástasis prosigue tan pichi su andadura, con el partido de Estado ejerciendo impávido de gran timonel, aparece un archivillano (un chivo expiatorio, en realidad), para que las masas cretinizadas pueden convertirlo en diana de su bilis. Se trata del diputado Íñigo Errejón, quien al parecer importunaba a las señoritas (a las señoritas que se dejaban importunar, naturalmente), según aseguran anónimamente las propias señoritas importunadas en las redes sociales. Y estas bagatelas –que una sociedad sana arrumbaría de inmediato en el vertedero del olvido– de inmediato colonizan los titulares de la prensa y se convierten en la comidilla de las tertulietas carroñeras (que son los cañamones con que se alimenta a las masas cretinizadas), mientras un todopoderoso ministro del Interior tiene el cuajo de afirmar en sede parlamentaria que desconocía las trapisondas de otro ministro del mismo gabinete. El partido de Estado nos mea en la cara, con la complicidad de un periodismo matalón que entra a todos los trapos.


El archivillano Errejón, según su acusadora anónima, es «extremadamente simpático para engancharte», pero luego resulta –¡vaya por Dios!– que «cuando ve que ha conseguido algo empiezan los desplantes». Primero «te muestra afecto o incluso te hace proposiciones de relación» y luego «te echa de casa», o «te castiga con desprecio o indeferencia». Como vemos, esta acusadora anónima está describiendo, con mucho dengue, aspaviento y jeribeque, el archisabido «prometer hasta meter y una vez metido nada de lo prometido». ¿De veras el señor Errejón, por emplear una táctica de seducción más vieja que la tos, es el archivillano que nos pinta el periodismo matalón al servicio de la cleptocracia? En la conducta que la acusadora anónima describe podemos hallar soberbia, engreimiento y cierta tendencia a la manipulación; comportamientos, en fin, vituperables, pero en modo alguno delictivos. Si el señor Errejón es un «maltratador psicológico», ¿por qué su acusadora anónima no lo ha denunciado ante los tribunales? ¿No será porque, simplemente, esa acusadora anónima llama «maltrato psicológico» a las artimañas de seducción propias del tenorio, todo lo desaprensivas que se quiera, pero seguramente ineficaces si la seducida no fuese demasiado crédula, o acaso ambiciosilla? Y, desde luego, «pedir prácticas sexuales humillantes» tal vez sea una grosería, o revele la mala índole de quien las pide; pero, como nos enseña Quevedo, «contra el vicio de pedir / hay la virtud de no dar».



Toda acusación digna de tal nombre debe exponer hechos demostrables y no ambiguas acusaciones y, desde luego, debe también ejercerse paladinamente ante el órgano competente, no amparada en el anonimato y el despecho y a través de la letrina de las redes sociales. El señor Errejón tiene derecho a la presunción de inocencia; y, en caso de que haya cometido algún delito, debe ser juzgado imparcialmente, en un juicio regido por el método probatorio. Así que, en lugar de convertirlo en el archivillano que le conviene a esta cleptocracia en metástasis, deberíamos hacernos una sencilla pregunta: «Si en verdad las conductas reprobables del señor Errejón eran tan notorias como ahora el periodismo matalón pretende, ¿por qué en su partido no lo apartaron del ejercicio de sus responsabilidades?». Un periodismo que no sea corifeo de la cleptocracia, en lugar de propalar acusaciones anónimas y favorecer la lapidación sumarísima del señor Errejón, debería investigar si la dirección de su partido o del partido de Estado con el que forma gobierno han sido conocedoras de casos concretos de abusos sexuales y han tratado de taparlos.



Todo lo demás es contribuir al linchamiento público de una persona sobre la que no pesa ninguna condena judicial. Pero se pretende que una denuncia anónima realizada en las redes sociales sirva de sentencia inapelable para arruinar vidas, porque «las víctimas siempre tienen razón». Resulta, en verdad, entre grotesco y desquiciante que se nos exija tener fe –¡en una época tan escéptica como la nuestra!– en vagas acusaciones anónimas, por la sencilla razón de que quien acusa sea una mujer. Resulta, en verdad, entre grotesco y desquiciante que una época que aplaude la infestación pornográfica y la sexualidad más depravada y pluriforme, que persigue y escarnece las virtudes domésticas (la modestia, la templanza, la continencia, la castidad, etcétera), que denigra los afectos naturales y las instituciones creadas para preservarlos, pretenda al mismo tiempo que los hombres vean en las mujeres seres dignos de veneración y respeto. Es por completo demente que una época que glorifica la soberanía de la pasión, las aberraciones del sensualismo y la búsqueda constante de goces inmediatos pretenda al mismo tiempo castigar las inevitables fricciones que brotan de las deshonestidades que glorifica. A esto se le llama poner tronos a las causas y cadalsos a las consecuencias.


Nos enseñaba Dostoievski que las sociedades sanas se dedican a fortalecer los frenos morales que mantienen atados a los demonios; y que las sociedades enfermas, en cambio, desatan a los demonios, para después escandalizarse cuando empiezan a perpetrar fechorías. Y las sociedades enfermas necesitan, de vez en cuando, chivos expiatorios a los que poder linchar públicamente, en el altar de las ideologías en boga, para sentirse puras. Es la pureza de los puritanos que nadan en la inmundicia moral.

https://noticiasholisticas.com.ar/la-pureza-de-los-puritanos-por-juan-manuel-de-prada/

sábado, 9 de noviembre de 2024

La aceptación y legalización de la pedofilia por la ventana de Overton

Evgueni Gorjaltsán publicó en 2014 un artículo que se titulaba: ¿Cómo legalizar cualquier fenómeno, desde la eutanasia hasta el canibalismo? Gorjaltsán afirmaba que es relativamente fácil manipular socialmente a los ciudadanos, y legalizar cualquier fenómeno dentro del marco de la llamada «Ventana de Overton».

Y es lo que estamos viviendo desde hace varias décadas con cambios acelerados en nuestro modelo de sociedad: feminismo radical, aborto, eutanasia, matrimonio homosexual, vientres de alquiler, ideología de género, transexualidad… y lo que está por venir: legalización de la pedofilia, transhumanismo, abolición de la propiedad privada, redefinición de los derechos humanos… todo ello lo acaban legislando los políticos de turno, dando carta  de naturaleza y aceptándolos sin más, pero no son ellos los que promueven esas revoluciones.

Joseph P. Overton, ex vicepresidente del Centro Mackinac de Políticas Públicas de Michigan (EE. UU), dio a conocer en los años noventa su teoría, conocida popularmente como la «Ventana de Overton», en la que exponía la limitación de los políticos a la hora de transformar la opinión pública en favor de inéditos cambios sociales.

Para Overton, los políticos suelen apoyar ideas que están dentro de un marco, de una ventana, y rara vez se lanzan a sostener políticas que no están apoyadas socialmente.

Capacidad limitada de los políticos

En definitiva, Overton consideraba que los gobernantes tenían una capacidad limitadísima a la hora de influir en la opinión de sus ciudadanos, y que para conseguir legalizar un asunto que estuviera fuera de la «Ventana de Overton», no había que perder el tiempo en presionar a los políticos para que lo asumieran, sino que había que convencer a los votantes para que esas cuestiones estuvieran dentro de ella.

De esta manera, Overton asumía la teoría de Gramsci de lanzarse a la batalla cultural, comenzando desde la base, trabajando los medios de comunicación, los líderes de opinión, las comunidades educativas, las series de televisión, las organizaciones religiosas… publicando ensayos, novelas…

Joseph Paul Overton.

Joseph Paul Overton, politólogo estadounidense y vicepresidente senior del Centro Mackinac para Políticas Públicas, conocido por su desarrollo de la ventana de Overton.

Tenía claro que había que convencer a los ciudadanos de que ciertas políticas que estaban fuera de la ventana… deberían estar dentro de ella. Y si se lograba crear ese clima de opinión favorable hacia esa nueva idea, los políticos acabarían asumiéndola como propia, para a continuación legalizarla.

La hoja de ruta para legalizar la pedofilia

Las cinco etapas para la aceptación social, y posterior legalización de la pedofilia, las expuse en el libro Despierta y combate a los bárbaros que arruinan tu vida (LibrosLibres) y, a continuación, hago un resumen de esa hoja de ruta que ya está en marcha:

1. De lo impensable a lo radical

Como sugiere Gorjaltsán, los partidarios de la legalización de la pedofilia comienzan por introducir este debate en la opinión pública apelando a cuestiones científicas. El primero en hacerlo fue el holandés Frits Bernard, psicólogo y sexólogo, allá por los años cincuenta, publicando un gran número de obras científicas en defensa de la pedofilia. Quizás la más destacada fue el libro Sex met kinderen (Sexo con niños), el primer estudio exhaustivo sobre la pedofilia y la historia del activismo pedófilo, escrita en colaboración con Edward Brongersma, Sengers, Peter van Eeten e Ids Haagsma.

[Conoce el tratado de la ONU que podría abrir la puerta a la despenalización de la promoción de conductas pedófilas].

Los activistas pro-pedofilia, con Bernard a la cabeza, siguiendo la hoja de ruta de la «Ventana de Overton», desarrollaron una actividad frenética, organizando congresos y seminarios, publicando artículos en los periódicos o revistas científicas y, provocando, por fin, el debate. No conseguían mucho eco en favor de sus tesis, pero el primer objetivo estaba logrado: dejar que la pedofilia se considerara como un tema tabú del que no se podía hablar.

Frits Bernard.

Frits Bernard fue el precursos de organizaciones pedófilas como Paedophile Information Exchange en Reino Unido; DPA en Dinamarca o la NAMBLA en Estados Unidos.

El mismo Frits Bernard fundó la primera organización dedicada al estudio y la defensa de la pedofilia: Enclave Kring, que fue la precursora de otras asociaciones que nacerían más tarde como la Paedophile Information Exchange en Reino Unido; DPA en Dinamarca o la NAMBLA en Estados Unidos.

[No dejes que la ONU regularice el sexo con menores: firma la campaña de Peticiones Católicas]

Lo impensable había desaparecido. Los medios de todo el mundo reclamaban que Bernard explicara sus atrevidas teorías. Y el éxito de audiencia llegó cuando apareció como invitado especial en el programa The Phil Donahue Show en la NBC, retransmitido en Estados Unidos y Canadá, donde defendió abiertamente la legalización de la pedofilia durante una hora, y sin apenas interpelaciones, y con el apoyo del testimonio de un chico de veintitrés años que explicaba las relaciones sexuales que había mantenido con un adulto durante su infancia.

2. De lo radical a lo aceptable

En la segunda fase de la «Ventana de Overton» hay que construir un marco mental que pueda ser aceptado por la opinión pública, limando expresiones y lenguajes que provocan rechazo.

Para ello, ya que la palabra pedofilia tiene connotaciones negativas, poco a poco, los «destructores sociales» que están detrás de esta campaña logran introducir en los mass-media un sinónimo que dulcificaría ese concepto: «Personas atraídas por menores» que viene del inglés minor-attracted person, y su sigla MAP.

Pero los cambios no se circunscriben solo a ese concepto. Como las palabras que rodean el mundo de la pedofilia crean repulsión y chirrían en la opinión pública, los intelectuales de la oscuridad se implican en dar una nueva vuelta de tuerca en la manipulación del lenguaje para lograr desterrar ciertas palabras difíciles de disfrazar.

En este sentido, según indica la socióloga Mary de Young, sustituir las palabras ‘violación’ o ‘abuso sexual’ por ‘contacto sexual adulto-infante’ o ‘sexo intergeneracional’. También ponen empeño en que las palabras ‘niño’ o ‘niña’ se reemplacen por ‘púberes’ (adolescentes), ‘prepúberes’ (niños) o ‘neonatos’ (bebés). Y los términos ‘manosear’ se intenta desterrar por ‘caricia sexual’; mientras que la palabra pedófilo se puede transmutar en ‘amante de niños varones’ o ‘amante de niñas’».

[El obispo Munilla sobre la ONU y la pedofilia: «Somos llamados a defender con uñas y dientes a nuestros hijos»]

Además, argumentan que hay que distinguir los conceptos de pedófilo y pederasta. «Los primeros sólo son portadores de un deseo, mientras que los segundos son los hombres perversos que sí abusan de los niños», señala la periodista venezolana Yesenia Chapeta.

3. De lo aceptable a lo sensato

En esta fase, como señala el analista ruso Gorjaltsán, hay que dar argumentos que puedan ser replicados desde los altavoces mediáticos. Para ello la North American Man/Boy Love Association (NAMBLA) o Asociación norteamericana de hombres amantes de niños varones, se convierte en la principal fábrica de difusión de eslóganes y argumentarios pro-pedofilia.

Uno de ellos es que «las relaciones estrechas e íntimas entre adultos y jóvenes son intrínsecas a los seres humanos, así como a otros primates. Ocurren espontáneamente dentro de una sociedad sana y son tan normales como cualquier otra relación».

David Thorstad.

David Thorstad, activista gay y cofundador de NAMBLA.

Otra de las argumentaciones de la Nambla es que «las relaciones hombre/niño brindan afecto, protección y orientación para el miembro de la pareja más joven, así como expresión sexual y afectiva, y compañía para ambos. Este punto de vista es ampliamente sostenido por muchos antropólogos, conductistas, historiadores y otros expertos».

4. De lo sensato a lo popular

En esta fase de la «Ventana de Overton» hay que especificar las demandas concretas que hay que conseguir. En este sentido, la principal reivindicación de la Nambla es que la pedofilia sea una «orientación sexual», y por lo tanto sea redefinida como tal por el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM, por sus siglas en inglés) que realiza la Asociación Estadounidense de Psiquiatría.

Asimismo, reclaman que la pedofilia deje de ser considerada como una aberración sexual por la Organización Mundial de la Salud (OMS), y esa misma percepción sea suprimida en las diversas asociaciones de psiquiatría de todo el mundo. También reclaman que sean reconocidos como parte de la comunidad LGBT, y que se deroguen las leyes que tipifican como delito la relación sexual entre un adulto y un niño.

5. De lo popular a lo político

El trabajo de campo ya está hecho. Ahora es el turno de los políticos. Y como en los Países Bajos el deterioro social es tan alarmante, no es casual que hasta hace poco existiese un partido político que aspiraba a legalizar la pedofilia: Partij voor Naastenliefde, Vrijheid en Diversiteit (PNVD), disuelto en 2022. Que traducido sería algo así como «Partido Amor al prójimo, la libertad y la diversidad». El programa político del PNVD se basa en reducir a los doce años la edad de madurez sexual, permitir la participación de niños en películas pornográficas, autorizar las relaciones sexuales entre adultos y niños, y legalizar la posesión de material pornográfico en el que aparezcan menores.

Nelson PNVD.

Nelson “N”, uno de los fundadores del Partido para la Familia, el Amor, la Libertad y la Diversidad (PNVD), fue detenido en Ciudad de México en 2022, acusado de delitos de pornografía infantil y tráfico de personas en los Países Bajos.

Ante ciertos requerimientos de la Unión Europea por señalar al PNVD como un partido potencialmente peligroso para la sociedad, el tribunal «HFM Hofhuis» de La Haya, ha destacado la ausencia de motivos de fondo que permitan su prohibición «toda vez que las actividades de este partido no alteran el orden público».

Los impulsores de la legalización de la pedofilia han conseguido acortar extraordinariamente, en las últimas cinco décadas, la descomunal distancia que los impedía estar cerca de los límites razonables de la llamada «Ventana de Overton».

Todavía les queda un trecho para que la pedofilia pueda ser plenamente aceptada por la sociedad y legalizada por los políticos. Pero el trabajo más difícil ya está hecho, y la hoja de ruta señalada sigue más viva que nunca.

 

 https://www.religionenlibertad.com/polemicas/496516798/aceptacion-legalizacion-pedofilia-poner-practica-ventana-de-overton.html

viernes, 8 de noviembre de 2024

Alemania. La policía cambia cuchillos por Netflix. Por Itxu Díaz


Hoy, los sindicatos policiales alemanes debaten si el gobierno debería ofrecer suscripciones a Netflix a quienes entreguen voluntariamente sus cuchillos ilegales a la policía. Mientras observo desde mi escritorio de cronista, lo único que me viene a la mente es el famoso aforismo de Nicolás Gómez Dávila: “La estupidez cambia de tema en cada época para no ser reconocida

”Un vistazo a la prensa alemana explica al menos por qué las autoridades quieren hacer algo con los cuchillos. En mayo de 2024, un policía murió y varios resultaron gravemente heridos en un ataque a un activista antiislámico en el centro de Mannheim; el atacante era afgano. Una semana después, en el mismo lugar, un candidato local del partido de derechas AfD, Heinrich Koch, fue apuñalado y herido. En junio de 2024, un atacante apuñaló a varios aficionados en la zona de aficionados de la Eurocopa en Stuttgart; la policía se negó a revelar la nacionalidad del apuñalador, pero la prensa hizo su trabajo e informó que era sirio. El mismo mes, un somalí atacó a transeúntes al azar en Würzburg, matando a tres e hiriendo a seis; la policía dijo que era simplemente un loco. En julio, un iraní alemán naturalizado atacó a los pasajeros de un autobús con un cuchillo e hirió a nueve en la ciudad de Lübeck.

La lista podría ser mucho más larga, pero el denominador común es un atacante no europeo que nunca parece utilizar su cuchillo sólo para cortar jamón. En Alemania se incautan muchos cuchillos y navajas. La explicación es sencilla: donde un alemán corriente ve un utensilio de cocina, un yihadista ve una oportunidad laboral. Uno de los modelos más demandados es el cuchillo mariposa. Algunas ciudades han prohibido llevar cuchillos, lo que, supongo, está enviando a los suburbios a aquellos tipos que quieren sacar sus machetes a pasear por el parque mientras otros pueden pasear a sus perros o iguanas.

Todos los enemigos de Estados Unidos buscan influir en las elecciones

La brillante estrategia policial alemana: danos tu cuchillo y tendrás Netflix gratis


La policía asegura la zona en Würzburg, Alemania, el 25 de junio de 2021, durante una "operación importante" en la que la policía detuvo a un sospechoso después de que los medios locales informaran anteriormente de múltiples apuñalamientos. (Heiko Becker/Reuters)


La violencia con cuchillos y la inmigración masiva se están fusionando en una crisis que los funcionarios europeos se muestran reacios a abordar seriamente.

IEn poco más de una década, Angela Merkel, Ursula von der Leyen, Emmanuel Macron, Olaf Scholz y otros célebres eurócratas han conseguido que lo peor que te puede pasar en el continente sea ser europeo. Francia, Alemania, Austria, Suecia y Bélgica —naciones que antaño eran prósperas y seguras— se están convirtiendo en una pesadilla para sus ciudadanos. Un paseo por el centro de París, Berlín o Bruselas puede depararle a uno apuñalamientos, amenazas, robos y un sinfín de otros 

Han pasado casi diez años desde que Merkel enarboló la famosa pancarta de “bienvenidos refugiados” y abrió las puertas a la inmigración masiva. En un momento en que se debate intensamente sobre la conexión entre estas políticas y la delincuencia, los funcionarios están buscando soluciones. Esas soluciones dejan mucho que desear.


Hoy, los sindicatos policiales alemanes debaten si el gobierno debería ofrecer suscripciones a Netflix a quienes entreguen voluntariamente sus cuchillos ilegales a la policía. Mientras observo desde mi escritorio de cronista, lo único que me viene a la mente es el famoso aforismo de Nicolás Gómez Dávila: “La estupidez cambia de tema en cada época para no ser reconocida”.



Un vistazo a la prensa alemana explica al menos por qué las autoridades quieren hacer algo con los cuchillos. En mayo de 2024, un policía murió y varios resultaron gravemente heridos en un ataque a un activista antiislámico en el centro de Mannheim; el atacante era afgano. Una semana después, en el mismo lugar, un candidato local del partido de derechas AfD, Heinrich Koch, fue apuñalado y herido. En junio de 2024, un atacante apuñaló a varios aficionados en la zona de aficionados de la Eurocopa en Stuttgart; la policía se negó a revelar la nacionalidad del apuñalador, pero la prensa hizo su trabajo e informó que era sirio. El mismo mes, un somalí atacó a transeúntes al azar en Würzburg, matando a tres e hiriendo a seis; la policía dijo que era simplemente un loco. En julio, un iraní alemán naturalizado atacó a los pasajeros de un autobús con un cuchillo e hirió a nueve en la ciudad de Lübeck.



La lista podría ser mucho más larga, pero el denominador común es un atacante no europeo que nunca parece utilizar su cuchillo sólo para cortar jamón. En Alemania se incautan muchos cuchillos y navajas. La explicación es sencilla: donde un alemán corriente ve un utensilio de cocina, un yihadista ve una oportunidad laboral. Uno de los modelos más demandados es el cuchillo mariposa. Algunas ciudades han prohibido llevar cuchillos, lo que, supongo, está enviando a los suburbios a aquellos tipos que quieren sacar sus machetes a pasear por el parque mientras otros pueden pasear a sus perros o iguanas.


Cada vez más países europeos toman medidas desesperadas para frenar ataques similares. Bruselas, con la superioridad moral característica del Parlamento Europeo, critica a menudo las políticas de armas de Estados Unidos, pero lo cierto es que, desde el Reino Unido hasta Francia, el continente vive una preocupante epidemia de ataques con cuchillos y navajas, mucho más difíciles de regular que las armas de fuego.


Tras el ataque a la zona de aficionados de la Eurocopa en Stuttgart, Manuel Hagel, del partido Unión Demócrata Cristiana, dijo que el aumento de este tipo de ataques es preocupante y reveló que más de la mitad de los ataques con cuchillos son perpetrados por autores extranjeros. Los ataques en la región han aumentado un 13 por ciento en el último año. Anton Baron, de AfD, acusó a Hagel de hipocresía y le recordó que la CDU es responsable de las reglas migratorias que, desde 2015, han provocado esta situación y que el partido siempre ha votado en contra de las propuestas de AfD para endurecer las leyes de asilo. Mientras tanto, una asociación amiga de los refugiados condenó las declaraciones de Hagel como "racistas". Este es el juego que ha promovido la izquierda europea, con el visto bueno de los líderes de centroderecha del Parlamento Europeo: los hechos no importan. Lo que importa es que no se celebren debates incómodos.


La policía alemana lleva años ocultando la nacionalidad de los autores de atentados y agresiones, pero eso podría empezar a cambiar. En Renania del Norte-Westfalia, las autoridades acaban de decidir que, en aras de la transparencia, es obligatorio revelar la nacionalidad de los agresores. En cambio, en Baja Sajonia, la policía se opone a esta política, alegando que constituiría un “racismo estructural” y que no existe ninguna relación entre la nacionalidad y el delito. Quizá no la haya, pero el portavoz de la policía que lo afirmó no ha aportado ningún dato que lo respalde. La prensa, y no sólo la de izquierdas, colabora en esta campaña suicida para proteger a los agresores.


En España, los periódicos son objeto de burlas por sus reportajes. Siempre que hay una violación en grupo, un ataque con cuchillo o un crimen atroz cometido por un perpetrador español, lo encontrarás en el titular (“Un español mata a su esposa”, por ejemplo), junto con su foto y tal vez su dirección postal y su sabor de helado favorito. Pero si el perpetrador es extranjero, automáticamente se convierte en “un joven” (“Un joven apuñala a un menor en Lorca”, en este caso, un marroquí). De hecho, un meme popular sobre el tema muestra un mapa del mundo donde los nombres de países como Afganistán o Marruecos han sido reemplazados por “Youthland”.


La confusión sobre las nacionalidades de los infractores hace imposible utilizar datos oficiales para comprobar si existe una correlación entre inmigración y delincuencia. Ésa es parte del truco. Los socialdemócratas y los democristianos, que han gobernado la UE desde tiempos inmemoriales, han llegado a la conclusión de que lo que no se puede hablar no existe. El único partido alemán que no parece dispuesto a jugar a este juego es el derechista AfD, razón por la cual tal vez la CDU y el SPD hayan unido fuerzas para intentar ilegalizarlo. Además, el gobierno socialdemócrata del canciller Scholz presentó la primavera pasada un plan para vigilar e incluso prohibir los debates que cuestionen las políticas migratorias y los derechos LGBT, es decir, para censurar las opiniones que sean contrarias a las del establishment.


El debate sobre la propuesta de cambiar Netflix por cuchillos es, quizá, irrelevante, pero es tan ilustrativo del fracaso de la UE que es imposible pasarlo por alto. Es importante volver a trazar el hilo degenerativo de esta historia, desde el “Bienvenidos refugiados” hasta las suscripciones gratuitas a Netflix. Si a los europeos nos hubieran hablado en 2015 de una propuesta de este tipo, habríamos dicho sin dudarlo: “Eso nunca sucederá aquí”. Cuando nuestros nietos lean la prensa de las últimas décadas, se asombrarán de lo que fuimos en el Viejo Continente y de cómo lo destrozamos todo estúpidamente.

https://www.nationalreview.com/2024/08/germanys-brilliant-police-strategy-give-us-your-knife-get-free-netflix/

jueves, 7 de noviembre de 2024

No hay tutía

 Se dice cuando no hay nada que hacer sobre un tema. Yo a veces me desanimo porque veo que todo va cada vez peor y me dan ganas de olvidarme de todo.

Es difícil levantarse y pensar que no podemos hacer nada por mejorar las cosas. Por suerte, nos queda la fe y la oración para seguir adelante.

Sobre Trump: https://cesarvidal.com/la-voz/editorial/editorial-donald-trump-regresa-a-la-casa-blanca-06-11-24

miércoles, 6 de noviembre de 2024

Así se aniquila la libertad de expresión


El control de la opinión pública en línea no es sólo una aspiración del Partido Socialista español, es una pretensión que atraviesa Europa. De hecho, podría decirse que el 16 de noviembre de 2022 la libertad de expresión en Internet recibió el golpe de gracia, porque ese día entró en vigor la Ley de Servicios Digitales (DSA, por sus siglas en inglés) de la Unión Europea.

En virtud de la DSA, las grandes plataformas como Twitter, Facebook e Instagram están obligadas a eliminar rápidamente el contenido ilegal, el discurso de odio y la denominada desinformación. De lo contrario, se enfrentan a multas de hasta el 6% de sus ingresos globales.
No es una simple regulación: es una estructura de control

A diferencia del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), la DSA ha sido pensada, más que como una regulación, como una estructura de vigilancia con enormes capacidades de aplicación incorporadas, como, por ejemplo, un organismo de control interno con más de 100 empleados a jornada completa, además de trabajadores y expertos nacionales contratados para supervisar las operaciones de las grandes plataformas.


Esta estructura de vigilancia además será sufragada por las propias plataformas, pagando hasta el 0,05% de su facturación anual global a la Comisión cada año. Es decir, la Comisión no sólo se ha arrogado el poder de obligar a las tecnológicas a eliminar aquellos contenidos que considere nocivos, sino que además les obliga a correr con los gastos de su vigilancia. Un negocio redondo. Primero creas una alarma sobre la actividad de determinadas compañías, después alrededor de esa alarma generas una estructura de puestos y colocaciones y, finalmente, endosas la factura a las propias compañías.

Un detalle alarmante es que la DSA no será supervisada por un regulador independiente sino por la propia Comisión. Esto significa que la Comisión será al mismo tiempo juez y parte. Además, en una enmienda de última hora se añadió un «mecanismo de gestión de crisis» que otorga a la Comisión el poder de determinar si existe tal «crisis», definida como «un riesgo objetivo de perjuicio grave para la seguridad pública o la salud pública en la Unión». Lo que abre la puerta a abusos de poder potencialmente enormes.

    «La Comisión se ha arrogado la facultad de obligar a las redes a para poner coto a lo que los tecnócratas consideran inaceptable»

Pero la DSA no sólo otorga a la UE inmensos poderes de censura, también supone una gravísima elusión tecnocrática de la responsabilidad democrática. La Comisión Europea no es un órgano sometido al sufragio de los europeos. Sin embargo, se ha arrogado la facultad de obligar a las plataformas a vigilar Internet para poner coto a lo que los tecnócratas de la UE consideran discursos o desinformación inaceptables. De esta forma, un puñado de burócratas podrá imponer sus valores al resto. Si esto lo hiciera un gobierno nacional, al menos podríamos votar en su contra. Pero no es el caso. Esto es completamente diferente.

La DSA ha sentado un peligrosísimo precedente en el sentido de que el contenido en línea ahora ya puede ser regulado sin apenas cortapisas y sin que medie ninguna institución independiente, lo que está siendo aceptado como principio por los gobiernos nacionales y por buena parte de las sociedades europeas. Como resultado, la libertad de expresión en Internet está prácticamente muerta, aniquilada por la Ley de Servicios Digitales de la UE.


Antes los españoles mirábamos hacia Europa, confiados en que allí encontraríamos la sensatez que demasiado a menudo falta en nuestros gobernantes. Pero eso era ayer. Hoy nuestros políticos más autoritarios se frotan las manos con la DSA. El terrible asesinato de un niño de 11 años que durante días alimentó la retórica más incendiaria en las redes sociales de un puñado de extremistas y sinvergüenzas está siendo utilizado como pánico moral para justificar la trasposición de los aspectos más peligrosos de la DSA a España.

Sin embargo, como apunto al principio de este artículo, el control de la opinión pública en línea no es sólo una aspiración del Partido Socialista y sus peligrosos aliados, también el Partido Popular está de acuerdo. Ante la propuesta del fiscal de Sala contra los Delitos de Odio y Discriminación, Miguel Ángel Aguilar, de que se modifique el Código Penal para evitar que las redes sociales sean un altavoz de la xenofobia, el encargado por parte del PP de valorar esta propuesta, el portavoz adjunto en el Senado, Antonio Silván, ha dicho que «es de sentido común». Y ha añadido: «Cualquier medida que trate de atajar, atenuar, disminuir y suprimir esos planteamientos, a través de cualquier medio, serán apoyados y bien recibidos por el PP».

    «Lo peor es que muchos españoles seguramente estén conformes. De lo contrario, el PP, que sólo tiene ojos para las tendencias y nunca para la política, no se habría lanzado en plancha a esta piscina autoritaria»

Con todo, lo peor es que muchos españoles seguramente estén conformes. De lo contrario, el PP, que sólo tiene ojos para las tendencias y nunca para la política, no se habría lanzado en plancha a esta piscina autoritaria. Ocurre que nuestro problema con la democracia no radica tanto en la distinción izquierda o derecha como en la distinción entre colectivistas y no colectivistas. Desgraciadamente, España es un país bastante más propenso al colectivismo y, por tanto, a defender privilegios que a defender derechos individuales.   

«El ciudadano está extrañamente cómodo en un discurso en el que no se le respeta a título individual sino como parte de un colectivo, y como parte de un colectivo le gusta estar en aquel en el que puede exigir y reclamar», advertía Ángeles Ribes Duarte, ex Ciudadanos, en un podcast que grabamos recientemente. Y me temo que tiene razón.


La cultura política española, en general, no atiende a los individuos. Los derechos del sujeto importan poco. La colectivización es el enfoque dominante. En consecuencia, los discursos de todos los partidos son colectivistas.

El ciudadano Juan, de 69 años y jubilado, existe en tanto que forma parte del colectivo pensionistas. Fuera de esa identidad prácticamente es invisible. Apenas un número de la Seguridad Social. Cuando los políticos hablan a Juan no se dirigen a él, apelan a su colectivo. El colectivo pensionistas es el depositario de los derechos de Juan. Fuera de ese paraguas, Juan, como individuo, está expuesto a la arbitrariedad colectivista.

    «Si María se rebela contra el ‘colectivo mujer’, no sólo renunciará a sus ventajas, también quedará expuesta a represalias»

Si, por ejemplo, Juan emite en redes sociales opiniones controvertidas que, de alguna manera, son consideradas ofensivas por determinados, claro está, colectivos, la libertad de expresión del ciudadano Juan de 69 años podrá ser cuestionada.

De igual forma que Juan, Paco, de 30 años y homosexual, gozará de determinadas ventajas si se sume en el colectivo LGBTI+ y renuncia a su individualidad en favor de una identidad colectiva que aglutina determinadas preferencias sexuales. También la ciudadana María, de 28 años y consultora, podrá acceder a supuestas ventajas competitivas si se sume en el colectivo mujer. Aunque María sea una persona con capacidades de sobra para tener una carrera exitosa, deberá renunciar a su singularidad y apostar por la colectivización para no desperdiciar las ventajas competitivas que los políticos otorgan al colectivo mujer. De hecho, si María se rebela contra su disolución dentro del colectivo mujer, no sólo renunciará a sus ventajas, también quedará expuesta a represalias.


Existen infinidad de colectivos en los que alistarse. De hecho, se crean constantemente. Unos son minoritarios, otros más nutridos y otros pueden abarcar a la mitad de la población, como es el caso del colectivo mujer. Pero sea cual sea el tamaño, todos los colectivos tienen un denominador común: prometer derechos (en realidad, privilegios) que siempre, de alguna manera, van en detrimento de los derechos individuales o incluso los sacrifican.

Pero, claro, una sociedad colectivista y poco amiga de la libertad individual necesita crear colectivos espejo contra los que afirmarse. A estos otros colectivos los individuos no accederán voluntariamente sino que serán alistados a la fuerza. Bastará para ello cualquier discrepancia o cuestionamiento de la verdad colectivista del momento. Así se creará, por ejemplo, el colectivo fascista, el colectivo negacionista, el colectivo xenófobo o el colectivo homófobo. A todos estos otros colectivos les corresponderán también derechos específicos, aunque indeseables, como el derecho a ser señalado, excluido, cancelado y, en general, privado del reconocimiento de derechos individuales… como la libertad de expresión.
 

 https://theobjective.com/elsubjetivo/opinion/2024-08-23/asi-aniquila-libertad-expresion/

martes, 5 de noviembre de 2024

Obispos-catolicos-urgen-a-nigeria-a-rechazar-el-imperialismo-sexual-de-la-ue

 NUEVA YORK, 26 de Julio (C-Fam) Obispos católicos y líderes islámicos han pedido al gobierno de Nigeria que modifique o rechace un tratado de la UE que comprometería a Nigeria con la ideología de género a cambio de inversiones y acceso a los mercados.


El nuevo tratado vinculante amplía la cooperación entre Nigeria y la Unión Europea más allá de los asuntos económicos a las cuestiones de derechos humanos, programas de educación sexual respaldados por Occidente, cuestiones de género, ya la salud sexual y reproductiva integral, una frase interpretada por la Unión Europea como que incluye el derecho a abortar.


Después de que Nigeria firmó el Acuerdo de Samoa, los obispos católicos han llamado al acuerdo una “amenaza a la soberanía y los valores de Nigeria” y han advertido que aunque parezca “inocuo” en la superficie, la terminología del acuerdo se codificó deliberadamente para evitar el escrutinio democrático.


“Nos preocupa que nuestras autoridades civiles no sean plenamente conscientes de las consecuencias del lenguaje matizado del documento, que amenaza nuestra soberanía y nuestros valores nacionales”, los Obispos han dicho en un comunicado de prensa publicado por primera vez por la Agencia Fides.


El tratado vinculante se basa en una asociación económica anterior entre la Unión Europea y 79 países en desarrollo de África, el Caribe y el Pacífico. Amplía la asociación a nuevos temas, como el clima, la migración, los derechos laborales y los derechos humanos. El nuevo enfoque en cuestiones sociales controvertidas es nuevo y central para el nuevo marco de asociación.


Según el tratado, ningún país puede apartarse de las disposiciones relativas a los derechos humanos, la salud sexual y reproductiva y el género. Estas cuestiones controvertidas no están tan explícitas en el acuerdo, pero una vez que el tratado entre en vigor, dará a la Unión Europea un punto de apoyo para forzar cambios en las leyes y políticas de Nigeria para alinearlas con los valores europeos.


Los obispos justificaron su extraordinaria intervención en asuntos seculares llamándose “Vigilantes y guías, profundamente comprometidos con el sano crecimiento moral, religioso y cultural de nuestro querido país”.


El gobierno nigeriano rechazó los informes iniciales de que el Acuerdo de Samoa va en contra de la constitución y las leyes de Nigeria y amenazó con actuar contra las fuentes de noticias y medios de comunicación que reiteraron tales preocupaciones.


“El gobierno federal insiste en que ese informe sobre el acuerdo de Samoa era engañoso, falso y diseñado para crear confusión en la tierra”, dijo el ministro de Información de Nigeria, Mohammed Idris. Esta afirmación se repitió en artículos de los medios occidentales, incluida la BBC.


Aliyu Madaki, miembro de la Cámara de Representantes de Nigeria, llamó la atención sobre las más de sesenta referencias a “género” en el acuerdo y pidió que la legislatura investigara más a fondo el asunto.


“La frase 'igualdad de género' es un caballo de Troya para introducir engañosamente todo tipo de inmoralidad en nuestro país, ya que el género deja de significar los sexos masculino y femenino como se entiende habitualmente. Ahora incluye la homosexualidad, el lesbianismo, el transgenderismo y el animalismo”, dijo Madaki.


Los obispos han instalado al gobierno a que consulte ampliamente con el pueblo nigeriano y ratifique el tratado solo con una enmienda declarando que “nada de lo dispuesto en el presente Acuerdo vinculante puede interpretarse como que incluye obligaciones relativas a la orientación sexual, la identidad de género , la educación sexual integral, el aborto, la anticoncepción, la legalización de la prostitución, el matrimonio entre personas del mismo sexo o los derechos sexuales de los niños”. Si no lo hacen, los obispos instalaron al gobierno a salir del acuerdo por completo.


Sus llamadas tuvieron el eco del Foro Islámico de Nigeria, que pidió “al gobierno federal que se retire del Acuerdo de Samoa sin más demora”.

https://c-fam.org/friday_fax/obispos-catolicos-urgen-a-nigeria-a-rechazar-el-imperialismo-sexual-de-la-ue/

lunes, 4 de noviembre de 2024

Ni hablar del peluquín

 Graciosa manera de decir que no rotundamente.  Yo no soy de negarme a nada por principio, pero con la vacuna del covid lo tuve clarísimo. Será porque tengo problemas circulatorios y no estaba por arriesgarme.

Además una no vacuna, sin probar previamente y rodeada de intereses políticos y económicos, no daba para confiar demasiado. Ahora me alegro de no haberlo hecho.

Sobre la marihuana: https://cesarvidal.com/la-voz/editorial/editorial-la-legalizacion-de-la-marihuana-avanza-en-todo-el-mundo-01-11-24

domingo, 3 de noviembre de 2024

Moncloa prohibió el dragados de ríos en Valencia

 

Periodista y licenciado en Ciencias Políticas. Especialista en sector público, economía política y presupuestaria, e instituciones político-administrativas. Trabajó para Agencia Efe y Cope, ejerció durante más de 20 años en ABC -etapa que incluyó el ejercicio temporal de la corresponsalía de Nueva York- y actualmente es subdirector de OKDIARIO.

31/10/2024 06:53 Actualizado: 31/10/2024 10:15

Ni dragado de ríos ni rectificaciones de cauces, pese a que esté técnicamente constatado que suponen un riesgo máximo de causar devastadoras inundaciones. Ése es el criterio que impuso Moncloa con Pedro Sánchez en el Gobierno y Teresa Ribera al frente del Ministerio de Transición Ecológica, del que dependen las confederaciones hidrográficas que son las encargadas de gestionar y conservar el trazado de ríos y barrancos. Esa prohibición de acometer dragados afecta de lleno a la cuenca hidrológica del Júcar, en el Levante, devastada ahora por las mortíferas inundaciones que han desbordado barrancos y ríos. Y eso pese a que el Gobierno tiene identificados al menos 1.000 kilómetros de cauces, repartidos por el Levante, con riesgo máximo de provocar inundaciones dramáticas.


Ese criterio restrictivo que impide actuar con más queda recogido en documentos oficiales a los que ha tenido acceso OKDIARIO y quedó reconocido oficialmente por el Gobierno en respuestas parlamentarias con las que contestó a la oposición hace año y medio, cuando –una vez más– se le pidieron explicaciones por la situación de cauces que han ido perdiendo peligrosamente su capacidad de desagüe por la acumulación de sedimentos y por la desbocada vegetación en sus márgenes.


«No pueden entenderse las actuaciones de conservación de cauces como obras intensivas de dragado o eliminación de la vegetación natural, dado que son manifiestamente incompatibles con los objetivos de conservación y protección de la naturaleza reconocidos en la legislación», escribió el Gobierno en una respuesta parlamentaria que firmó el 16 de marzo del año pasado y que contestaba a preguntas sobre la situación de los cauces de la levantina cuenca del Júcar. El Ejecutivo se escuda en la normativa europea para defender esa posición. En concreto, esgrime la Directiva Marco del Agua

.Las limitaciones impuestas no sólo afectan a la limpieza en profundidad, a la prohibición de dragados y de eliminación de vegetación en las orillas de los cauces. También frena la realización de obras de rectificación de trazados hidráulicos que corrijan cauces o que permitan levantar infraestructuras de protección.


«Mera conservación»

«De este modo, las confederaciones hidrográficas realizan actuaciones de mera conservación de los cauces públicos, corrigiendo los problemas puntuales detectados», sin más, insistió el Gobierno en esa respuesta parlamentaria. Y ello pese a que, en el mismo documento, reconocía reconocer la existencia de esos múltiples puntos de la cuenca del Júcar que suponen un riesgo máximo de inundación. Mil kilómetros, como mínimo, repartidos en una cuenca hidrológica que abarca un total de 46.000 kilómetros de cauces que, en mayor o menor medida, requieren también de acciones de conservación preventiva.


Sánchez inundaciones

Respuesta parlamentaria de marzo de 2023, en la que el Gobierno veta los dragados y obras de corrección de cauces pese al riesgo de inundaciones.

Los tramos más conflictivos están calificados como Áreas de Riesgo Potencial Significativo de Inundación (ARPSI) y, en el caso de la cuenca del Júcar, suman esos mil kilómetros de riesgo extremo que están identificados por los expertos y catalogados como tales por la Administración.

Son múltiples las voces que llevan años reclamando obras de limpieza en profundidad de cauces, y también que se invierta más en infraestructuras de protección para evitar inundaciones. Y no sólo en Levante sino también en otros puntos de España que llevan años viendo cómo son cada vez más frecuentes las inundaciones. Es el caso de los municipios aragoneses ribereños del Ebro, donde desde hace más de diez años los damnificados se han unido en una asociación específica para reclamar a la Administración que actúe. Es la Asociación de Afectados por las Riadas del Ebro (Asafre), que denuncia lo que la evidencia ha constatado: que el Ebro se desborda cada vez con más facilidad porque tiene achicada su capacidad de desagüe: crecidas que antes eran técnicamente como «ordinarias» hace tiempo que provocan inundaciones con datos extraordinarios.


https://okdiario.com/espana/moncloa-tiene-identificados-levante-1-000-kilometros-rios-maximo-riesgo-prohibio-dragado-13733523



sábado, 2 de noviembre de 2024

La realidad de Paises Bajos y Suecia

Durante décadas, los Países Bajos y Suecia han formado parte del imaginario europeo de la felicidad y el bienestar, y han sido emblema de políticas liberales y socialdemócratas.


Tanto es así, que aquel país nórdico ha venido mejorando su posición en el Índice de Felicidad Mundial, de la décima posición en 2016 a la cuarta en 2024. Ocupa el séptimo lugar en el Índice de Desarrollo Humano (IDH) de Naciones Unidad (2021) y el sexto en el Índice de Progreso Social (SPI). Países Bajos, por su parte y en relación con los mismos indicadores, ocupa el lugar sexto en felicidad, décimo en desarrollo humano y séptimo en progreso social.


Mocro

Lu Tolstova


Pero esta es una cara de la moneda. Existe otra muy real y directa:


En el caso de los Países Bajos, la delincuencia a gran escala, la Mocro Maffia, se ha apoderado del país. De hecho, la alcaldesa de Ámsterdam, el ministro de Justicia o el 59% de los ciudadanos consideran que es un narcoestado o que tiene un alto riesgo de serlo. La Mocro Maffia son un conjunto de bandas criminales, sobre todo, pero no exclusivamente, de descendientes de inmigrantes marroquíes; de ahí su nombre, que controlan el tráfico de cocaína desde Sudamérica hasta Europa a través de los puertos de Rotterdam y Amberes. La guerra entre bandas rivales ha desestabilizado el funcionamiento del país. Su poder es tal que ha amenazado a altos funcionarios del gobierno, incluido el primer ministro, el exministro de Justicia, y la princesa Amalia, que en 2023 tuvo que venir a España por razones de seguridad. Han asesinado a periodistas, empresarios y abogados como advertencia, que en algunos casos aplicaron de forma espectacular, como cuando dejaron una cabeza decapitada en la mesa de un coffee shop de Ámsterdam. Utiliza a «niños soldados», menores, de 12 o 13 años que, a cambio de algo de dinero fácil, no solo trafican con drogas, sino que son capaces de poner bombas y cometer atentados. Sus redes arraigadas en los Países Bajos se están extendiendo por Bélgica, que ya sufre el problema como Estado, al tiempo que crece su importancia en España.


El problema, como narran los expertos, es que cuando estas bandas empiezan a ganar fuerza, su crecimiento es exponencial porque la combinación de dinero fácil y amenaza a la persona y a la familia son demoledoras y afectan incluso a la propia Policía. Los asesinatos están a la orden del día porque las armas son muy accesibles; por 500 euros no hay problema. La situación es tan grave que los propios funcionarios de seguridad afirman que no ven la salida del túnel.


El caso de Suecia es también particularmente desalentador. El problema de los delitos violentos y el crecimiento de las bandas callejeras ha llevado a que el Gobierno sueco haya sacado a la calle en diversas ocasiones al Ejército para apoyar a la Policía en barrios de alto nivel de criminalidad. Esta circunstancia, propia de otras latitudes, es insólita en Europa, donde solo se han visto soldados en las calles cuando ha habido una amenaza terrorista muy grave. Este hecho, obliga a dedicar recursos crecientes a la Policía y a aplicar políticas más estrictas, pero así y todo el daño en la sociedad es profundo.


La inmigración arraigada en barrios marginados, que genera exclusión social, facilita el surgimiento de bandas, y el desarraigo y la falta de integración en algunos grupos de inmigrantes generan nuevas necesidades creando lealtades entre grupos por afinidades étnicas. Si bien la violencia de las bandas criminales se da en las grandes ciudades, también se ha extendido a los pequeños pueblos y zonas rurales.


Como en el caso de los Países Bajos, el aumento de tráfico de drogas, especialmente de cocaína, es un componente importante del problema y al mismo tiempo incrementa la violencia entre bandas rivales. También, como en Holanda, existe el reclutamiento de menores para que actúen como sicarios. En el 2022 se registraron en Suecia 391 tiroteos y 63 muertes. Hasta septiembre de 2023, las muertes ya alcanzaban las 41, para solo 10, 5 millones de habitantes.


La droga, la inmigración mal integrada y masiva, pero también una determinada textura y criterio moral, que ha convertido a ambos países –ahora ya junto con España– en la primera línea del aborto masivo, eugenésico, temprano y generoso, en los primeros en legalizar el matrimonio y la adopción homosexual, la eutanasia y su ampliación, y, en el caso de los Países Bajos, la legalización del consumo de drogas. Todo ello, notas características de lo que se considera deseable en una sociedad progresista.


Pero cuando se rompe el orden natural de las cosas, por muy desarrollado y productivo que sea el país, cuando se prescinde del fundamento moral surgido de la cultura cristiana, las consecuencias de todo orden, directas e indirectas, simples o complejamente ramificadas, se manifiestan con toda rotundidad. Olvidar la razón de Dios tiene un gran coste. Al menos esta es mi hipótesis y mi explicación.

 https://www.eldebate.com/opinion/en-primera-linea/20240814/moral-bienestar-macro-delincuencia-casos-holanda-suecia_220038.html

viernes, 1 de noviembre de 2024

El fracaso del multiculturalismo en Gran Bretaña

A finales del año pasado, la ministra de exteriores británica, Suella Braverman, pronunció un discurso en Washington que creó un enorme debate nacional. Expuso que el multiculturalismo actual era un fracaso, entendiendo como tal el concepto según el cual diferentes grupos raciales o culturales de una sociedad tienen los mismos derechos y oportunidades, y ninguno es ignorado o considerado insignificante, así como ninguno es obligado a integrarse. Braverman respalda con datos su tesis de que la situación está fuera de control: 109.000 personas entraron al Reino Unido desde 2018 en pequeñas embarcaciones, lo que ha costado al Estado cuatro mil millones de libras. En 2022 entraron 45.755, lo que supone un coste de 8 millones diarios.


No es solo lo que Braverman dijo, sino de dónde procede la ministra de Interior. Su padre era de Kenia y su madre de Mauricio, así que para muchos su discurso simbolizó el rechazo del tipo de persona para el que se estaba creando la sociedad multicultural. Los ejemplos que utilizó fueron demoledores, entre ellos la más reciente crisis en la isla italiana de Lampedusa, con la llegada de 120 botes con 5.000 inmigrantes irregulares procedentes de Túnez... "En 48 horas, el número de 'ilegales' superó al de la población local, el 20 de septiembre llegaron a los 11.000 y los inmigrantes empezaron a dormir en la calle, a robar alimentos y a enfrentarse a la Policía", denunció. La ministra hablaba ante el laboratorio de ideas American Enterprise Institute (AEI).ç

Justo antes de esta crisis, ha reaparecido en escena el exprimer ministro Tony Blair para dar consejos al nuevo líder laborista del país, Keir Starmer: "Los progresistas deberían pensar en las respuestas, pero hay que entender lo que hace el populista. El populista normalmente no inventa un motivo de queja, sino que lo explota. Si quieres cerrarles las vías para aumentar su apoyo, tienes que lidiar con el motivo de queja. Por eso Keir tiene toda la razón al decir que hay que tener controles sobre la inmigración”, opina. “Eso no quiere decir que no celebremos el bien que puede hacer la inmigración, porque hace un inmenso bien a este país, pero es necesario tener controles”, precisa.

Parece que ya no hay partido que rechace los controles, solo que el laborismo celebraría a quienes los superen. Braverman recordó cómo el 37% de los habitantes del África subsahariana y el 27% de los que viven en Oriente Medio y en el norte de África tienen la mirada puesta en los países europeos, según un sondeo de Gallup."La posibilidad de que algunos de ellos puedan llegar a Europa es un reto único y profundo", advirtió. "Nuestros países son excepcionalmente atractivos: el 4% de los encuestados nombraron al Reino Unido como su destino preferido".


Crisis de civilización

El problema no son solo las cifras de migrantes sino el hecho de muchos profesan la religión musulmana, cada vez más vehemente en la defensa de sus principios, mientras que en Occidente se disuelve la adhesión al catolicismo. Lo explicaba el filósofo Giorgio Agamben en un reciente artículo en ABC: "Está claro que Europa ha abandonado todo aquello en lo que creyó durante siglos. O, al menos, creía creer: su Dios, la libertad, la igualdad, la democracia y la justicia. Si ya ni siquiera los sacerdotes creen en la religión, con la que Europa se identificaba, también la política hace tiempo que perdió su capacidad de guiar la vida de las personas y de los pueblos. La economía y la ciencia, que han ocupado su lugar, no son en modo alguno capaces de garantizar una identidad que no tenga la forma de un algoritmo. La invención de un enemigo contra el que luchar con cualquier medio es, a estas alturas, la única manera de colmar la creciente angustia ante todo aquello en lo que ya no se cree. Y, ciertamente, no demuestra mucha imaginación el haber elegido como enemigo a quien, durante cuarenta años, desde la fundación de la OTAN (1949) hasta la caída del Muro de Berlín (1989), hizo posible librar en todo el mundo la llamada Guerra Fría, que parecía, al menos en Europa, definitivamente desaparecida", lamentaba. Plantarse ante Putin en vez de ante La Meca sería otro signo de decadencia Occidental.


En el sector más peleón de la prensa británica, preocupa la profunda y documentada aversión de Starmer a la libertad de expresión. Lo primero que hizo su gobierno al llegar al poder fue paralizar la Ley de Educación Superior, impulsada por el partido tory, que buscaba terminar con la cultura de la cancelación en los campus británicos. La combativa revista Spiked está revelando informaciones cruciales sobre el perfil autoritario de Starmer y su tendencia a utilizar los Derechos Humanos como excusa para recortar los derechos civiles: "Me atrevo a decir que podemos esperar más autoritarismo 'liberal' de este abogado convertido en fiscal jefe y luego en tecnócrata en jefe. Está en su ADN", lamenta Tom Slater, editor de la cabecera.


Frank Furedi, director ejecutivo del grupo de expertos MCC Bruselas, argumenta que la militancia multicultural de muchos gobiernos europeos ha creado una cultura del agravio de la que ahora estamos pagando la factura: "La ideología del multiculturalismo prospera en ausencia de una visión de la sociedad a la que todos sientan que pueden pertenecer. La ausencia de esa visión no es accidental, sino que se debe a la insistencia del multiculturalismo en que ningún conjunto de valores puede considerarse superior a otro o considerarse la norma deseable. Por lo tanto, la ausencia de una visión nacional coherente de la sociedad, de un sentido coherente de los valores y tradiciones compartidos de una nación, debe considerarse un logro directo del multiculturalismo", denuncia.


Más madera: "Las consecuencias de esta cultura del agravio han sido profundas. Al cultivar y politizar las identidades de grupo, el multiculturalismo ha alejado a las personas de la nación en la que habitan. Al alentarlas continuamente a celebrar sus diferencias, los miembros de los grupos identitarios se han distanciado psíquicamente de los demás miembros de la sociedad. No es de extrañar que algunos parezcan tener ahora más apego a los conflictos nacionales y étnicos lejanos que a las comunidades en las que viven realmente”, denuncia Furedi.


¿Conclusión? “El multiculturalismo puede haber ayudado a aliviar a nuestras élites de la responsabilidad de darle a su sociedad un propósito nacional, pero el precio que han pagado por su acto de evasión es una profunda división y un conflicto creciente. En respuesta, necesitamos sentar las bases para una solidaridad renovada. Hoy es más necesario que nunca tener un sentimiento compartido de quiénes somos como nación y de lo que defendemos", advierte.



Una de las mejores columnas que se ha publicado sobre esta crisis la firma Ralph Leonard en la revista Unherd. Siguiendo al premio Nobel Amartya Sen, explica que las sociedades occidentales actual no son multiculturales sino que practican el monoculturalismo plural, es decir que gestionan los intereses de las diversas comunidades monoculturales del país. La intensa competición por recursos y privilegios explica los estallidos de tensión y violencia. El escaso reconocimiento de la mayoría blanca protestante provoca un malestar que se manifiesta en crisis como la de Southport y adyacentes. ¿Y si fueran las crispadas y competitivas políticas de la identidad las que nos han traído hasta aquí?


 https://www.vozpopuli.com/altavoz/cultura/el-fracaso-del-multiculturalismo-en-gran-bretana.html

Record de parados extranjeros con subsidio, por Francisco Núñez

En pleno anuncio del Gobierno de una nueva regularización de inmigrantes (más de 500.000), las prestaciones asistenciales a los parados extr...