Diario conservador de la actualidad

El que escandalice a uno de estos pequeños que creen, más le valdría que le encajasen en el cuello una piedra de molino y lo echasen al mar. Si tu ojo derecho te induce a pecar, sácatelo y tíralo. Más te vale perder un miembro que ser echado entero en la “gehenna”. Si tu mano derecha te induce a pecar, córtatela y tírala, porque más te vale perder un miembro que ir a parar entero a la “gehenna”.

viernes, 16 de mayo de 2025

Todo lo que necesitas y nunca necesitarás, por Itxu Díaz

Estamos  entrando en la temporada de ofertas locas que nos llevará hasta Navidad, donde supongo que todo será lo suficientemente caro como para compensar los descuentos de hoy. La competencia por ofrecer todo tipo de productos al precio más bajo da lugar a enormes listados de cosas que no necesitamos en absoluto, a precios que nos hacen replantearnos si, después de todo, podrían sernos útiles. Después de rebuscar entre las ofertas de Amazon Prime Big Deal Days y los ahorros de otoño de Temu y Shein, fiel a mi compromiso con el bien común y el servicio público, he elaborado esta estúpida guía de compras de cosas absurdas que no necesitas ahora, ni necesitarás nunca, pero a las que, de todos modos, no podrás resistirte.

Palomitero para microondas Lekue:  Es un vaso de silicona con tapa. Si no creías que fuera posible crear algo original consistente en un vaso de silicona con tapa, te reto a que lo digas después de descubrir que para diseñarlo se llevó a cabo una investigación científica sobre “la mejor manera de cocinar palomitas”. Probablemente deberían haber preguntado a cualquier granjero. Los fabricantes prometen que “más del 90 por ciento de los granos de palomitas explotan en forma de palomitas”, pero no aclaran mi principal problema racial aquí: si ese 90 por ciento de palomitas explotan finalmente, blancas o negras. Tengo el récord de 100 por ciento explotadas, arrojando un paquete de microondas a la chimenea, pero a menos que abras la boca y tengas suerte, es casi imposible atraparlas al vuelo antes de que se quemen.

LAUNCH CRP123E V2.0 OBD2 Diagnóstico de vehículos:  interesante si de niño querías ser mecánico. Este complicado instrumento te ayudará a recordar por qué no lo fuiste.

Altavoz Bluetooth portátil resistente al agua RIENOK: He estado esperando toda mi vida a que alguien invente un altavoz submarino. Cuando llega el frío del invierno, siempre echo de menos sumergirme en el fondo del mar para escuchar música.

Felpudo con ilusión de payaso en 3D espeluznante: felpudo hiperrealista y divertido que hará temblar de miedo a los visitantes. Nota: es divertido durante los primeros 10 segundos después de la instalación.

Masajeador de piernas RENPHO: Ningún dispositivo debería reemplazar a un perro ansioso por salir a pasear y que te golpea obsesivamente con su cola mientras intentas ver la televisión.

Garmin 010-12883-00 HRM-Monitor de frecuencia cardíaca dual:  La única diferencia entre llevarlo y no llevarlo es que la correa te avisa cuando estás a punto de morir, para que puedas pasar tus últimos cinco minutos de vida sufriendo sabiendo que estás a punto de acampar en el cementerio.

Sierra de mesa Bosch Professional: mala para cortar naranjas para zumo. Se ve mejor en la sala de estar como una obra de arte contemporáneo.

2024 Juego de duelo de ninjas de madera artesanal: Juego muy entretenido que es tendencia en las redes sociales. Cada participante infla un globo y lo engancha con gran dificultad a unas pequeñas tablas, justo a tiempo para que el otro jugador lo pinche con un alfiler, y luego el juego comienza de nuevo y consiste principalmente en inflar otro globo. En mi opinión, se puede jugar igual de bien sin el juego de duelo de ninjas.

Mini dispositivo antirronquidos:  son dos conitos de plástico o algo similar que hay que introducir en ambas fosas nasales. Yo lo he probado y no hay posibilidad de que ronque, porque no hay posibilidad de que me duerma con esa porquería metida en la nariz.

Filtro de agua todo en uno BRITA MAXTRA PRO: el fabricante dice que el agua filtrada con este aparato tiene un “mejor sabor”. No entiendo cómo algo sin sabor puede tener un “mejor sabor”. Tal vez deba instalar el filtro en mi cerebro.

Juego de 100 bridas para cables de alta resistencia: una de las claves para conseguir ofertas increíbles en otoño es la cantidad. A los nuevos consumidores les encanta la cantidad, independientemente del producto. Tal vez por eso tengo un juego de 100 bridas para cables de alta resistencia en casa desde hace meses y lo único que he hecho con ellas es saludarlas todas las mañanas y rascarlas detrás del cierre antes de irme a dormir.

1 ejercitador de mandíbula con gel de sílice:  este dispositivo es para que muerdas, lo que te hará parecer un idiota. Se comercializa para idiotas porque el fabricante dice que cualquier persona con una cara de idiota, después de morder, obtiene una cara normal.

Spa hinchable Intex 28426EX: Tener un spa ya está al alcance de todos, asegura el anunciante. El problema es que en lugar de un spa, han inventado la típica piscina infantil de plástico decorada como la bata favorita de mi abuela.

Árbol para gatos FEANDREA: Toda la vida hemos plantado árboles en el jardín para intentar que den frutos. La gran novedad de este árbol (puede que haya leído las instrucciones demasiado rápido) es que lo plantas y da gatos. Es el regalo ideal para solteronas feministas.

EcoFlow Portable Power Station: El problema fundamental del fabricante es que han creado un generador de energía que es EXACTAMENTE IGUAL que mi freidora de aire (no me preguntéis para qué carajo tengo una freidora de aire). Ahora tengo que ponerles pegatinas de colores a ambos para distinguirlos, porque ayer, tras media hora dentro del generador, mis croquetas salieron con una masa sucia, y saltaban chispas eléctricas con cada bocado.

Cristal de cueva de ágata geoda natural:  su apariencia exterior es la de una piedra sencilla, pero si la rompes con ayuda de un pequeño martillo, descubrirás con asombro que su apariencia interior es la de una piedra sencilla. 

 https://spectator.org/the-age-of-absurd-offers-discover-everything-you-need-and-will-never-need/

jueves, 15 de mayo de 2025

La estrategia del ogro

 Trump utiliza una estrategia. Amenaza con invadir países para asustarlos y así conseguir acuerdos convenientes. Naturalmente Trump no tiene ningún interés en quedarse con Mèjico, Canadá, Panamá y Finlandia. Qué haría con tanto territorio?

Lo que quiere son sus materias primas a buen precio. Es un negociante. Hace falta ser muy inocente para caer en esas trampa. Pero se ve que algunos no saben nada de historia ni de comercio ínternacional. Trump sabe lo que hace. Si no no sería rico.

Un arma de doble filo

 Se refiere a algo que puede tener dos consecuencias diferentes e inesperadas. Por ejemplo el divorcio es una buena solución para parejas incompatibles.

Sin embargo, también  provoca que la gente se rinda, que tiren la toalla demasiado rápido ante cualquier dificultad y eso es una pena y una desgracia si tienen hijos.

miércoles, 14 de mayo de 2025

Una forma de enfermar jamás vista, por doctor Luis M. Benito de Benito

 Desde que se abrió la Clínica en Segovia en 2011, hemos ido informando a los pacientes de asuntos relacionados con la sanidad con el deseo de que sean de provecho para la salud de cada uno y de los familiares y amigos. Aunque hay muchos temas candentes en estos momentos en relación con el futuro de la sociedad y los sistemas sanitarios (ahora está a punto de resolverse la cuestión de MUFACE y demás funcionarios), hemos creído importante trasladaros esta información que deriva de la observación epidemiológica que venimos haciendo desde que comenzamos, y sobre todo, la que surge a raíz del año 2020 que nos marcó a todos por razón de una alerta sanitaria mundial.

Los que conocéis mi trayectoria profesional, sabéis que desde 2019 compaginé la asistencia en la Clínica con actividad en el Hospital de El Escorial, donde estuve 40 meses atendiendo como médico especialista de Aparato Digestivo y como refuerzo de COVID hasta 2022. Durante ese periodo, por razón de la crisis, tuve ocasión de ponerme en contacto con más de 300 colegas sanitarios de toda España para tener datos de la afectación y manejo que se hacía del problema sanitario en diferentes puntos de España. Las medidas que se implementaron fueron muy variadas en las diferentes regiones y en ocasiones de instauración lenta o inapropiada, sin una motivación científica clara, como ya se ha ido poniendo de manifiesto. La ausencia de voces expertas en el manejo de situaciones clínicas propició que se trasladase a la población una serie de medidas que el tiempo ha demostrado que eran innecesarias y a consecuencia de las cuales la salud de los españoles está experimentando cambios importantes y no precisamente a mejor, como muestran los datos epidemiológicos de mortalidad y morbilidad. Por ello, se me hace duro pero necesario trasladaros estas reflexiones para que cada cual las pondere e integre dentro de su ámbito familiar y tome las medidas que considere oportunas de cara a velar por su salud.

Lo que voy a contar a continuación puede ser controvertido, hasta el punto de que haya personas que no estén de acuerdo, pero como médico me veo en la obligación ética de advertir a mis pacientes de los datos que vamos recabando y de la deriva que está tomando la sanidad. Parto de la base, bien fundamentada porque es lo que se enseña desde siempre en la carrera de medicina, de que ninguna medicación es apta para todo el mundo y que todos los fármacos que empleamos tienen sus efectos secundarios, por lo que a la hora de prescribir un tratamiento debemos considerar bien si está indicado o no y de los efectos secundarios que se puedan derivar, sin olvidar que en medicina la principal contraindicación es la falta de indicación.

En resumen, hace ahora cuatro años comenzó a administrarse a la población española una medicación inyectable de manera indiscriminada. Indiscriminada hace referencia precisamente a eso que acabamos de apuntar: que no hubo por medio ningún criterio médico sino que se determinó que era «para todo el mundo». De inicio se planteó como voluntaria aunque en algunos momentos y en algunas regiones se presionó a la población reticente para que también se pusiesen esos productos, apelando a razones tan peregrinas como «proteger a otros» o «por solidaridad». El tiempo ha ido mostrando que ni eran tan eficaces como decían las autoridades sanitarias ni tan inocuas. Y, por supuesto, como sosteníamos desde el principio, ni necesarias por más que los medios de comunicación insistiesen en ello. Fruto de esa presión mediática, ajena por completo a razones médicas científicas, mucha gente se inyectó diferentes productos sin conocer muy bien ni lo que se ponía ni el alcance o repercusión de esa medida.  Ahora con el paso del tiempo y los datos epidemiológicos estamos comprobando que esas medidas están pasando factura a la salud de las personas, de manera que en todos los ámbitos, en todas las especialidades médicas se está registrando un aumento de casos de patologías derivadas de alteraciones de la coagulación y de la inmunidad que no pueden ocultarse ni en los titulares de la prensa, pero que se intenta derivar la causa de ese brutal incremento a razones tan espurias como el cambio climático, la ingesta de huevos o la siesta.
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En los foros médicos cada vez estamos más convencidos de que nos encontramos ante una nueva forma de enfermar que no habíamos visto jamás. Las cifras de mortalidad se han incrementado (consulte el INE) hasta cifras nunca antes alcanzada en este país, con incremento de mortalidad alarmante en edades jóvenes e incluso en niños. Sin necesidad de acudir a los titulares y noticias, todos tenemos alrededor conocidos y familiares afectados por problemas de arritmias, trombosis, ictus, infartos, infecciones de repetición, tumores de desarrollo ultrarrápido, reactivación de tumores o de procesos autoinmunes que parecían controlados,… Y en gran medida todo esto guarda relación con la conducta previa que hemos desarrollado en los cuatro años anteriores. Globalmente, nuestra salud no ha mejorado en absoluto sino más bien al contrario.

Cada especialidad médica está registrando sus «rarezas», esos incrementos de patología inexplicable y desde el punto de vista de Aparato Digestivo, en lo que me atañe, debo exponer algunos puntos:

1.- «Como y me hincho. Incluso me hincho sin comer». Hay un gran aumento de pacientes que acuden por este problema con la etiqueta de alergias alimentarias o SIBO (síndrome de sobrecrecimiento bacteriano). Teniendo en cuenta que no sabemos cuál es la flora bacteriana intestinal normal (acaso porque hay muchos patrones), hablar de «sobrecrecimiento» o «desequilibrio» es una petición de principio. Pero teniendo en cuenta que los billones de bacterias que llevamos encima tienen interacción con el sistema inmune, y éste anda tocado, hay que tener cautela con los diagnósticos simplistas.

2.- Estando el sistema inmunológico afectado (una vacuna, stricto sensu, no es otra cosa que un modulador del sistema inmune, en principio «para bien»), viendo que las infecciones son más recalcitrantes, no se acaban de ir o vuelven enseguida, no estamos como para concluir que nuestro sistema inmune sea más eficaz ante los gérmenes que antes de prodigar tanta vacuna. Las gripes y catarros intestinales parecen vinculados a cambios importantes en nuestro sistema de defensa, más que a la aparición de gérmenes más agresivos o resistentes como suelen mostrar los medios de comunicación para desviar la atención hacia otra causa.
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3.- El deterioro del sistema inmune lleva consigo una peor eficacia de la detección precoz de tumores. Independientemente de que algunos de los productos inoculados contienen elementos promotores del cáncer (está reconocido ya por la ciencia), unido a un sistema inmune debilitado, surgen tumores» turbo» así llamados por su rápido desarrollo o en edades atípicas, habiendo registrado un notable incremento de neoplasias hematológicas, de páncreas y del tubo digestivo. Esto ha llevado a la recomendación de reducción en los tiempos de revisión de manera que los pacientes que seguían programa de detección precoz de cáncer de colon o gástrico por endoscopia digestiva, por término general deben adelantar un año el plazo de revisión que se les dio, ya que la progresión tumoral parece que se desarrolla más deprisa.

El deterioro vascular con aumento de patología trombótica, ha disparado el consumo de medicamentos anticoagulantes y cada vez más gente necesita bastones o andadores para moverse. La saludable práctica del deporte también se ha visto afectada y muchos deportistas han modificado a la baja el rendimiento y rehúsan llevar el corazón a la frecuencia máxima por temor a desencadenar una arritmia maligna. Se ha incrementado el número de pacientes con cansancios inexplicables que afectan emocionalmente, llevando a la depresión y al suicidio porque en muchos casos no encuentran en la medicina respuesta a estas nuevas formas de enfermar. Se hace imprescindible que  los médicos aprendamos de manera acelerada a afrontar los cambios que está experimentando la salud de los pacientes a raíz de la inoculación de estos productos. Y no es sencillo.

Cuatro años aún es un plazo muy pequeño para poder evaluar la magnitud de los efectos secundarios de estos productos, pero ya las farmacéuticas que los produjeron han reconocido docenas de efectos secundarios severos, mortalidad asociada y presencia en los viales de sustancias promotoras de cáncer. Los daños derivados de estas medidas no han hecho más que empezar. Mi deber ético era informarle de esto. Y lo dejo por escrito para que sea sometido a cualquier tipo de valoración o crítica por cualquier autoridad que se vea aludida. Pero las responsabilidades que se derivan de este desastre no pueden eludirse. En tiempos de crisis, tu mejor activo eres tú mismo: cuídate.

Dr. Luis Miguel Benito de Benito

www.clinicabdb.com

https://ntvespana.com/16/01/2025/nota-informativa-a-mis-pacientes-una-forma-de-enfermar-jamas-vista-por-doctor-luis-m-benito-de-benito/

martes, 13 de mayo de 2025

Garabandal. Antes de que sea tarde

 https://youtu.be/7bkmH5ysr5w?si=Ls-pgct6m6KysYQ5


Oxfam miente, por Jose Carlos Rodríguez

 

Una organización activista, Oxfam, publicó un informe hace años en el que decía que ocho personas tenían la misma riqueza que la mitad de la población mundial. Así de extrema es la desigualdad en el mundo, decían. Pero quienes leyeron ese informe con una mirada crítica concluyeron otra cosa: así de extrema puede llegar a ser la manipulación de Oxfam. La conclusión del informe no tenía ni pies ni cabeza. Y si los medios de comunicación le abrieron su espacio y su tiempo, es por lo degradada que está la profesión periodística.

El informe sobre los odiosos ocho, como lo llamé en su momento, no fue mucho más allá. Fallaba en los dos extremos. En uno de ellos, Oxfam no tuvo en cuenta que estas personas «son empresarios, y han creado más riqueza de la que poseen, porque una parte se la han llevado los impuestos y otra la han donado», como dije en su día.

En el otro, comete errores ¡tan gruesos!, que sólo se pueden explicar el genuino desinterés de Oxfam por los más pobres del mundo. La gente dentro de los países pobres tiene una riqueza informal, oculta a las estadísticas nacionales. Invisible en parte, también, al fisco de aquéllos países. Esa informalidad, concluye Hernando de Soto, les perjudica y limita su capacidad de progresar.
Zuckerberg se separa de la industria de la censura
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José Carlos Rodríguez

Esta es la situación hoy. Hay mucho por progresar. Pero es que se ha progresado mucho. En 1820, tres de cada cuatro personas vivían en lo que hoy consideramos «extrema pobreza»; por debajo de los 1,90 dólares al día. En 1955, todavía caía por debajo de esa cota la mitad de la población. En 2018 ya era el 8,6%. El crecimiento en Asia, donde habita más de la mitad de la población, ha arrancado de la pobreza a centenares de millones de personas en sólo unas décadas. Nunca había pasado nada parecido. Oxfam desoye esa realidad. No le interesa. La desprecia.

La organización activista insiste en sus mensajes apocalípticos. Recientemente, con motivo del festival del capitalismo de amiguetes que se celebra en Davos, ha vuelto a sacar otro informe. Tiene el mismo mensaje de siempre, y comete todos los errores metodológicos que conocemos desde hace años, y que nunca cambian.

    «Oxfam utiliza fuentes incompatibles. Fuentes, además, que son necesariamente incompletas»

En 2016, el Financial Times dio tres razones por las cuales los números de Oxfam son mentirosos. La primera y la segunda se complementan: compara datos obtenidos con metodologías muy distintas: por un lado la lista de Forbes de los más ricos, y por otro el informe de Credit Suisse, que tiene sus propios problemas: utiliza fuentes incompatibles. Fuentes, además, que son necesariamente incompletas; ya hemos visto lo que ocurre con la riqueza informal y oculta en los países pobres. Oxfam no tiene problemas en mezclar churras con merinas, e incluso con cabras siberianas. Y tres: en aquél informe, Credit Suisse no hizo comparaciones por el poder de compra, que nos acercaría un poco a la realidad. De modo que lo que allí aparecía como una caída en la riqueza mundial era debido, en realidad, a la fortaleza del dólar. Que Credit Suisse caiga en ese error es difícil de comprender. Pero al menos se lo decía claramente a los lectores. Oxfam lo ocultó.

El Instituto Juan de Mariana acaba de sacar otro informe sobre los desmanes metodológicos de Oxfam. Recoge estas y otras razones para la desconfianza hacia la O(N)G. Por ejemplo: Oxfam quiere transmitir la idea de que esto es un juego de suma cero: lo que ganan unos no lo pueden ganar otros. Bien, eso pasa con los impuestos: lo que quita el Estado es una transferencia a sí mismo y a terceros. Pero no ocurre con la economía productiva, en la que se crea valor, no se distribuye. Otro ejemplo: no tiene en cuenta que siempre escoge a los más ricos, pero no siempre son los mismos; no tiene en cuenta su composición: cómo unos ascienden y otros decaen. Y tampoco tiene en cuenta suficientemente un elemento tan básico, a este respecto, como la deuda. Es un error tras otro, y todo para llegar al titular adecuado.
Jimmy Carter, el Midas que arruinó al país
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José Carlos Rodríguez

El mensaje apocalíptico de Oxfam es hoy que los ricos son cada vez más ricos. He de confesar que los ricos nunca me han parecido un problema. Sí es un problema la pobreza. Es el gran reto del hombre. Lo fue siempre, y pese a su asombrosa reducción, lo sigue siendo. En el último informe, quizás para darle algo de mordiente a su mensaje anticapitalista, esparce por sus páginas la palabra «colonialismo».

Y dice que los más ricos no se han ganado su dinero. ¡Ni que vivieran del dinero público! Bien, algunos se hacen de oro por sus tratos con los distintos gobiernos: es el capitalismo de amiguetes o crony capitalism, pero no son ellos quienes en realidad les inquietan. Quienes les preocupan son otros, y los por su nombre: Jeff Bezos, que gracias a Amazon le facilita la vida a más de 300 millones de clientes que tiene.

    «Waldeström observa que en el último siglo largo de historia, la riqueza ha dejado de estar tan concentrada como antaño»

La observación, con las miradas amplias y comprensivas que buscan los economistas, son muy difíciles. Exige un cuidado en el análisis de los datos y una sutileza y humildad ante lo complejo de la realidad que a Oxfam se le escapan, porque no le interesan. En un extremo están ellos, con titulares escandalosos y soluciones sencillas y definitivas, y en el otro están los analistas que buscan acercarnos un poco más a este complejo mundo.

Uno de ellos es Daniel Waldeström, a quien también cita el informe del Juan de Mariana. Waldeström ha publicado un libro cuyo título traducido al interior sería algo así como Más ricos e iguales: una nueva historia de la riqueza en Occidente. Ojo, es sólo en Occidente, no en todo el mundo.
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José Carlos Rodríguez

Waldeström observa que en el último siglo largo de historia, la riqueza ha dejado de estar tan concentrada como antaño: «A principios del siglo XX, el 1% más rico poseía más de la mitad de toda la riqueza privada. Entonces ocurrió algo. A partir de la década de 1910, la desigualdad de la riqueza empezó a disminuir, y así continuó hasta la década de 1970, cuando el porcentaje más alto se situó en el 20%. Esta es la ‘gran igualación de la riqueza’ del siglo XX», dice en un artículo que resume sus hallazgos.

Estos datos se entienden mejor con este contexto: «Dos activos muy extendidos explican la acumulación de riqueza entre los hogares ordinarios: la riqueza inmobiliaria y los fondos de pensiones. Hace un siglo, la riqueza se concentraba en gran medida en activos agrícolas y empresariales, propiedad de una pequeña élite. Entonces aparecieron las reformas institucionales, políticas y económicas. El sufragio universal permitió ampliar la educación y mejorar las condiciones de trabajo, lo que a su vez aumentó la productividad de los trabajadores y les permitió empezar a ahorrar, primero en una vivienda y luego para la vejez. Hoy en día, los ahorros para la vivienda y las pensiones representan las tres cuartas partes de la riqueza privada en los países occidentales«. Familia y pensiones son los pilares del proceso de desconcentración de la riqueza.

Si le parece que esta tendencia a la expansión de la riqueza choca con los mensajes de Oxfam, tiene razón. Y es que Oxfam miente. Es tan sencillo como eso. Transmite un mensaje falso. Retuerce los datos. Engaña a la sociedad. Los únicos que se toman en serio a Oxfam son los políticos, claro, para subirnos los impuestos.

https://theobjective.com/elsubjetivo/opinion/2025-01-23/oxfam-articulo-jose-carlos-rodriguez/

lunes, 12 de mayo de 2025

Los franceses vienen a enseñarnos patriotismo. Puy de Fou

 Había oído hablar de este parque histórico en Toledo pero no había ido todavía. El fin de semana me decidí y no quedé defraudada. Al contrario, encontré mucho más de lo que esperaba. No sólo es un parque familiar con todas las comodidades, sino que es un libro abierto de historia de España como nunca la habíamos conocido. Sin olvidar un sentido religioso que impregna cada página.

Empezamos por el Mío Cid y seguimos con las cetrería. Luego pasamos al poco conocido milagro de sorbaces, que es realmente impresionante. Los medios técnicos son espectaculares. Caminamos por la historia de la reconquista y los literatos de la edad media, para finalmente terminar  con la rebelión contra los franceses, que tratándose de un parque francés, está tratada con mucha pasión. 

En conclusión, un día perfecto. Quedó el espectáculo nocturno para otra ocasión, pero dicen que es lo mejor. Todo ello con ambientación, animales y proezas circenses. Muy recomendable. Sobretodo la visión que nos trae de Europa como lo que fue, la Cristiandad.


Con su pan se lo coman

 Se dice cuando alguien se sale con la suya y no estás de acuerdo. Porque piensas que no es la mejor opción, que hay otras maneras de hacer las cosas.

Yo cuando gana la izquierda en un país siempre pienso que ellos se lo han buscado y tendrán que cargar con las consecuencias.

domingo, 11 de mayo de 2025

Debemos recuperar la familia

 España enfrenta un desafío existencial: las tasas de natalidad se encuentran entre las más bajas del mundo, con 1,12 hijos por mujer, lo que compromete el relevo generacional y la sostenibilidad económica y social futura. Además, las políticas públicas de apoyo a la familia y la infancia son claramente insuficientes: mientras la media europea supera el 2,5% del PIB, España apenas invierte un 1%, situándose a la cola de Europa (la familia y las fuerzas armadas son los grandes marginados de la política española. Sus vidas paralelas dan para un libro).

Todo esto nos instala en una policrisis creciente, que tiene en el feminismo de género convertido en ideología de estado, uno de sus grandes catalizadores.

Para revertir este proceso, es necesario duplicar al menos los recursos destinados a familia, alcanzando los niveles medios europeos y aplicando políticas eficaces, como ya han hecho Francia o Hungría con resultados positivos.

Una estrategia básica es el fomento del matrimonio, la estabilidad familiar y la natalidad, que debe abordar, en primer lugar, incentivos económicos directos. Esto implica ayudas monetarias por nacimiento, como un cheque bebé universal de importe significativo por cada hijo nacido o adoptado, y asignaciones periódicas por hijo, que guarden proporción con su coste real y aumenten con  su número.

Junto a ello, deben aplicarse beneficios fiscales como desgravaciones por hijos y por matrimonio, siguiendo el modelo francés del “quotient familial” o el húngaro, donde las madres con cuatro hijos o más están exentas del impuesto sobre la renta. Además, sería positivo implementar ayudas progresivas que premien la estabilidad familiar, como préstamos bonificados para compra de vivienda o condonación parcial de deudas familiares a medida que crece el número de hijos.

Un segundo eje imprescindible es la conciliación entre la vida laboral y familiar, clave para que tener hijos no signifique renunciar al trabajo o al desarrollo profesional. Para ello, es necesario avanzar hacia la gratuidad universal de las guarderías para niños de 0 a 3 años, con suficientes plazas públicas o concertadas que cubran toda la demanda, siguiendo ejemplos como el francés o alemán.

Junto a esto, urge ampliar los permisos parentales: aunque España ha avanzado en los permisos de paternidad igualitarios, convendría alargar el permiso maternal, por ejemplo, a seis meses remunerados al 100%. Además, es necesario fomentar una cultura laboral que respete la vida familiar, promoviendo horarios flexibles, teletrabajo parcial y otras medidas de conciliación.

El acceso a la vivienda es otro de los grandes retos para las familias jóvenes. El alto coste del alquiler y la compra de vivienda impide que muchos jóvenes retrasen o hagan imposibles sus proyectos familiares.

Para paliar este decisivo inconveniente es urgente un plan de vivienda familiar que incluya subsidios directos para compra de primera vivienda a parejas con hijos o que se comprometan a tenerlos, préstamos hipotecarios bonificados y condonación parcial de deuda por nacimiento de hijos. Además, debería ampliarse la oferta de alquiler social destinada a familias jóvenes, con prioridad para hogares con hijos. Todo ello complementado con beneficios fiscales, como deducciones por compra de vivienda habitual para familias o reducción del IVA en la compra de viviendas familiares.

Ahora bien, junto a las medidas materiales, es imprescindible una transformación cultural. En las últimas décadas, se ha instalado en nuestra sociedad una visión que desvaloriza el matrimonio, la familia estable y la maternidad, junto con un feminismo anti-hombre, que convierte en sospechoso aquel vínculo e incluso a la maternidad forjada en una familia clásica. Por eso, es urgente recuperar el prestigio social de formar una familia y tener hijos.

Esto requiere campañas públicas que presenten la maternidad y paternidad como opciones valiosas y enriquecedoras, destacando los beneficios personales y sociales de criar una familia. También sería importante incluir en la educación contenidos que preparen para la vida familiar: resolución de conflictos, importancia de las relaciones estables y beneficios del compromiso familiar. Finalmente, sería deseable crear premios y reconocimientos públicos para familias ejemplares, y medidas simbólicas que revaloricen la maternidad.

Otra dimensión clave es la estabilidad matrimonial, que favorece la natalidad, con medidas como los incentivos fiscales progresivos por años de matrimonio y las bonificaciones especiales para parejas jóvenes que se casen.

Asimismo, es importante revisar la legislación sobre el divorcio, promoviendo procesos de mediación obligatoria en casos de ruptura cuando hay hijos menores, y ofreciendo servicios de terapia familiar o asesoramiento para ayudar a superar crisis conyugales. El objetivo no es impedir las rupturas necesarias, sino crear un entorno que favorezca la estabilidad familiar.

Por otro lado, apoyar la crianza de los hijos más allá del nacimiento es fundamental para evitar que las familias se sientan solas en el proceso educativo y económico. Esto incluye bonificaciones en servicios esenciales como transporte, energía y educación (por ejemplo, gratuidad de libros de texto o comedor escolar) y servicios de apoyo como redes de asesoramiento familiar, canguros municipales o cuidado infantil para horarios atípicos.

También sería importante reconocer el esfuerzo de las familias en el sistema de pensiones, incrementando los complementos de pensión por hijos para quienes hayan contribuido significativamente al relevo generacional.

Finalmente, para que todas estas medidas sean eficaces, hay que eliminar los obstáculos económicos y culturales que dificultan la formación de familias. Esto pasa por mejorar el empleo juvenil, reducir la precariedad y facilitar la emancipación temprana. Un plan de empleo joven con incentivos a la contratación indefinida, formación dual y ayudas al alquiler es necesario.

Este es el verdadero rearme que necesita España: una política integral para la familia y la natalidad.

https://www.forumlibertas.com/ante-el-feminismo-de-la-policrisis-debemos-recuperar-la-familia/

sábado, 10 de mayo de 2025

Persecución de los adolescentes blancos en las escuelas de Francia

 No en todas las escuelas, claro está, sino en las de la «banlieue» del extrarradio, y por parte de quienes usted se imagina.
No se trata aún (que se sepa) de las violaciones, torturas y asesinatos de adolescentes británicas a manos de hordas pakistaníes. Pero, sin llegar a tales extremos de crueldad, hiela la sangre ver la persecución que sufren los adolescentes franceses a manos de sus compañeros de «la diversidad», ese eufemismo de la biempensancia.
François Bousquet ha efectuado, sobre el terreno, una espeluznante encuesta. Y nos  cuenta lo que ha visto y oído.


Los estudiosos de Victor Hugo discuten sobre si fue él quien dijo: «Una escuela que se abre es una prisión que se cierra». Parecería encajar bien con su temperamento mesiánico. A medida que envejecía, se ponía a vaticinar en las nubes, tan impenetrable como un ídolo de la isla de Pascua. Pero el futuro radiante es como el horizonte: se aleja más y más cuanto más te acercas a él. La verdad, una vez ha bajada a la tierra, la verdad tonta, la verdad aburrida, la verdad triste, como decía Péguy, es más trivial. Una escuela que se abre es una cárcel que se dispone a salir de la tierra, sobre todo en las REP y REP+, las redes de educación prioritaria. A veces es difícil distinguirlas. Al menos, eso es lo que decía Michel Foucault en Surveiller et punir. Hay supervisores por todas partes y todo el mundo sabe de un vistazo quién es el león y quién el ñu, cualquiera que sea el patio, la escuela o la cárcel. De todos los universos sociales, éstos son los que menos se someten a las convenciones sociales. Los buenos modales se reducen a menudo al tacto de un rottweiler y al gruñido de un pitbull. Es normal: a los quince años, el proceso de civilización aún no ha concluido; y después de quince años, detrás de las rejas, el proceso de descivilización está muy avanzado. Todo se asemeja a una familia, sobre todo en la forma en que se forja la solidaridad sobre bases esencialmente clánicas, étnicas y religiosas. Las escuelas y las prisiones nos ofrecen una visión sin filtros de las cuestiones candentes de la identidad –todo lo que más tarde se suavizará, vigilará y enmarcará–, sin filtro, sin discurso tranquilizador. Ahora bien, en este mundo, el intruso, como en un juego de errores, es cada vez más a menudo el hombre blanco, a pesar de la farsa de la «diversidad mixta» (nunca diga «racial», aunque sea lo único en lo que se piensa: la palabra es tan impronunciable como el tetragrámaton hebreo, y uno no puede acercarse a ella sin agua bendita y amuletos).

 
El racismo antiblanco

Es esta historia prohibida la que me han contado todos los exuniversitarios y profesores que he conocido: racismo antiblanco, ordinario, trivializado, institucionalizado, a veces incluso incorporado, digno de un libro de texto de antropología racial del siglo XIX ladrado en el esperanto de los suburbios. «Babtou fragile», «francaoui de merde», «sale gaouri», «sale gwer» (blanco sucio, europeo sucio). Todos los testimonios apuntan a la norma antiblanca que estructura las escuelas de las zonas de gran inmigración. Es el racismo al cuadrado, donde el adolescente blanco es dominado en la práctica, pero tratado como dominante en las representaciones mediáticas. Si el peor sufrimiento es el que no se reconoce, entonces este sufrimiento ni se conoce ni se reconoce. Es la tumba de este escolar desconocido la que queremos erigir, el mártir de una gran patraña que puede resumirse en seis letras: «coeducación», una fantasía de los acomodados. Dejemos el panegírico a los que están en primera línea: los húsares de una República en desbandada y las tropas de a pie, los escolares desencantados.

Para este tipo de investigación, no hay nada como una inmersión en el departamento «93», el de Seine-Saint-Denis. Es el puesto de avanzada ideal, una necrópolis real, un mausoleo comunista y un híbrido actual de jungla urbana y Dar al-Islam. La mayor concentración de educación prioritaria de Francia. Me concentré en cuatro colegios: Rosa Luxemburg (REP+) en Aubervilliers, République (REP+) en Bobigny, Jean–Pierre Timbaud (REP) en Bobigny y Jean Moulin (REP) en Montreuil. Pero se trata de la crème de la crème de los colegios, que compiten en el campeonato francés de las escuelas más duras, con niveles récord de violencia tanto dentro como fuera de los muros escolares. Sesenta etnias, setenta (hasta cien en el Lycée Suger, a tiro de piedra del Stade de France). Montreuil, capital del izquierdismo chic y de la diáspora maliense, es una excepción, aunque el Colegio Jean Moulin esté situado en el corazón de la urbanización del mismo nombre. Un cubo en medio de bloques de pisos. Cubos y rectángulos, así es la arquitectura escolar, con alguna fantasía ocasional, como en Jean-Pierre Timbaud, donde se colocan pretenciosos toldos sobre la estructura. Pero en conjunto, se parece a cualquier otro edificio CAF o a cualquier otro anexo de un hospital universitario provincial. Al menos no se está fuera de lugar, salvo por la gente. Las clases de veintitrés o veinticuatro alumnos –las cifras de la enseñanza prioritaria– están compuestas por término medio (con variaciones locales) por un 40% de africanos y un 40% de árabes. El 20% restante está formado por dos indios o pakistaníes, un asiático y a veces un blanco, generalmente un recién llegado de Europa del Este. Hablamos de un departamento, Seine–Saint-Denis, donde el Gran Reemplazo se encuentra en una fase avanzada, a medio camino entre Birmingham y el Londonistán de Sadiq Khan.

Nadie habla de ello mejor que el puñado de profesores que han llegado hasta mí, amigos, amigos de amigos, compañeros de universidad perdidos hace tiempo. Thibault M., profesor de francés en el instituto Rosa Luxemburgo de Aubervilliers (93), es uno de ellos. No hay tiempo para sentarse antes de que marque la pauta: «Todo es tribal en un patio de recreo y cismático en un aula, como si volviéramos a los modos más arcaicos. Son los niños los que crean esta separación. Y no sólo los blancos son rechazados: los asiáticos son aún más detestados que los blancos».

Pascal M., profesor de francés en el instituto République de Bobigny (93), pinta un cuadro similar. «Los blancos son doblemente minoritarios, tanto cuantitativa como cualitativamente, lo cual significa que su condición de blancos no se reconoce, salvo en términos negativos. Es un fantasma que la institución ignora. Los alumnos blancos acosados por ser blancos no recibirán ningún apoyo del personal docente, que sigue siendo predominantemente blanco (un 70% de los profesores).»

 
Derribar los muros

Este separatismo étnico puede encontrarse en partes de la Francia periférica. Migennes, por ejemplo, con sus 7.000 habitantes, en la región de Yonne (89), es la puerta ferroviaria de Borgoña, una región comunista desde hace mucho tiempo, donde los retrasos de la SNCF obligan a veces a los viajeros a adentrarse en el corazón de la ciudad, dominado por unos cuantos bloques de pisos, con un esparcimiento de casas unifamiliares alrededor. Un clásico. Fue aquí donde conocí a Yannick, ahora funcionario en Bretaña, que fue al Colegio Jacques Prévert de Migennes hace veinte años. Sus padres eran de izquierdas y no tenían ninguna intención de entrar en el sector privado. Irónicamente, su hijo milita ahora en el partido RN (Agrupación Nacional): «Los trasvases políticos son siempre de izquierda a derecha», bromea. En la década de 2000, «sólo» había entre un 15% y un 20% de magrebíes. «Sabíamos que si teníamos un problema con uno de ellos, tendríamos cinco o seis a nuestras espaldas y que ningún blanco vendría en nuestra ayuda. Evitábamos a los más agresivos para no arriesgarnos a una provocación. Había una jerarquía tácita de rangos. En la cima estaba el árabe, justo después el blanco gentuza, seguidos del intelectual y el lameculos, luego nosotros… ¡y debajo de todo el chviato!»

La única estrategia de supervivencia es pasar desapercibido. Camille, que pasó parte de su educación secundaria en Montreuil hace diez años, está de acuerdo. Ahora, firme creyente en su propia identidad, me confiesa que se había rendido físicamente. «Ya no había nada femenino en mí». Enseñar las piernas es haram. «Cuando vives en este entorno de extrema minoría, te das cuenta rápidamente de que no puedes ser fuerte, viril o defenderte por ti misma. Me divierte mucha retórica de derechas muy viril porque procede de gente que nunca ha vivido en una minoría total, como era mi caso cuando empecé sexto de primaria: dos chicos blancos. No te salva más que la sumisión. Sólo más tarde te das cuenta. En ese momento, no hay escapatoria. La violencia es cotidiana, tanto que hay que estar constantemente en guardia. Todo puede descontrolarse rápidamente, empezando por un ridículo malentendido. La relación de autoridad se invierte totalmente con los niños de 11-12 años. Algunos de los profesores tienen terror de los alumnos (y me refiero a que están aterrorizados físicamente). En el patio de la escuela había una pizarra donde se ponía cada mañana la lista de profesores ausentes. Algunos días no había clase.

«Sobre todo, no des pena», advierte Younes H., profesor de Historia y Geografía en uno de los colegios de Argenteuil (78). Él mismo es un hijo de la «beurgeoisie»[1], un señor –y una excepción– que ha abrazado lo mejor de la cultura europea. «La pobreza lo endosa todo. Estamos muy lejos de Germinal. Son niños de clase media y a veces alta. Y sin embargo estamos quince puntos por debajo de la media nacional en bachillerato. Es imposible enseñar Historia tranquilamente en unas clases en las que tres cuartas partes de los alumnos son inmigrantes norteafricanos, el 20% inmigrantes subsaharianos y entre el 5 y el 10% europeos o latinos».

 
«Bobos»[2] y boberías

Frente a la inmigración masiva, la elección de la escuela es un indicador químico de las estrategias sociales. Hay varias formas de eludirlo: 1) el doble lenguaje, coto de los que tienen un alto capital cultural, que eluden hipócritamente el mapa escolar pero votan al Nuevo Frente Popular; 2) el dinero, eligiendo escuelas privadas bajo contrato (la derecha, la burguesía de Macron, los hijos de Amélie Oudéa-Castéra); 3) la huida o « fuga blanca» de las clases trabajadoras e intermedias, que votan RN; 4.°) la sumisión o conversión en chusma, para los que se han quedado.

Los progresistas, que celebran la convivencia, tienen cuidado de no aplicarla a su vida privada. Al contrario, la endogamia es la regla. Coleccionamos niñeras africanas, se comen platos de la gastronomía del mundo entero y se leen autores publicados por La Fabrique. La criollización forma parte la charlatanería de moda en la happy hour del distrito XX y de los picnics en las Buttes-Chaumont, lo más de lo más de la gentrificación parisina. Las terrazas bullen con conversaciones sobre Virginie Despentes y Aurélien Bellanger, con grandes miradas de soslayo y silencios que rozan la catatonia cuando se dice que Lucie Castets tiene el cerebro de una langosta rosa.

Pero eso es sólo la fachada de la aldea global de Potemkin: detrás de las sonrisas engalanadas y la decoración en trampantojo, hay muy poca diversidad. Todo el mundo la rechaza en secreto. La gente está en contra de la mezcla. Incluso Pap Ndiaye envió a sus hijos a la escuela alsaciana. El distanciamiento social es la primera barrera adoptada por los padres: evitar al otro, una vez alcanzado cierto umbral de tolerancia étnica, que nos recuerda hasta qué punto la afinidad se entrecruzan con las de la identidad. Así funciona el separatismo. Se produce de forma natural o se organiza discretamente, como en el caso de los administradores de viviendas sociales. Como resultado, el propio catastro adquiere una coloración racial. Por un lado, los guetos del gotha y, por otro, los gotha de los guetos. Dos mundos que pueden convivir, como en los barrios gentrificados, pero que no viven uno al lado del otro. Ni aquí ni en ningún otro lugar. Por eso, una madre con velo que vive en La Mosson, uno de los barrios más comunitarizados de Montpellier, pudo decirle a Macron que su hijo de ocho años se preguntaba «si el nombre Pierre [Pedro] existe realmente o si sólo está en los libros».

Sí, Pierre existe, pero al otro lado del muro. Cada tres o cuatro años, los ayuntamientos del norte y el este de París, presas de un celo ideológico, redibujan el mapa escolar al margen para hacerlo un poco más «mixto». Hay que ver las reacciones indignadas de los «padres 1 y 2», que sin embargo son adeptos al pijoprogresismo: serían capaces de comerse vivos a los directores de escuela. Uno no se muda al fondo de Montmartre, a un precio de al menos 10.000 euros el metro cuadrado, para que sus hijos vayan a la escuela primaria de la Goutte-d’Or a codearse con futuros campeones del robo por tirón o de los 110 metros vallas. ¡Socorro! Aunque la teoría pijoprogre nunca flaquea, la praxis sí lo hace a menudo4.

«En el mejor de los casos», dice Camille, cuyos padres –una excepción que confirma la regla prudencial del izquierdismo chic– no quisieron hacer trampas con el mapa escolar, «a los blancos se les llama i intelectualoides. Es decir, son tipos aburridos, sin gracia, un peñazo. No crean “ambiente”. Crear ambiente es el mantra. Amenazar con matar a alguien es “crear ambiente”. Echar a perder la lección de un profesor es “crear ambiente”».

    Nombre dado a los inmigrantes que, triunfando económicamente, se han hecho burgueses. (N. del Trad.)
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    Para mantener el juego de palabras conservo el término francés «bobo», acrónimo de «burgués bohemio». En español, «pijoprogre». (N. del Trad.)

   https://elmanifiesto.com/persecucion-de-los-adolescentes-blancos-en-las-escuelas-de-francia-i/

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