Como ya he dicho alguna vez, no sé qué hubiera sido de mi sin los libros. Puede que no estuviera aquí. Mi familia no me prestaba atención y no tenía amigos. Vivía en mi mundo de fantasía detràs de un libro.
Cuando crecí fui leyendo cada vez lecturas más complejas y en varios idiomas. Ellos fueron mis compañeros, mis confidentes y mi consuelo. Pronto empecé yo también a escribir como parte de mi terapia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario