Los ricos se apuntan cada vez con más fuerza a la moda de los vientres de alquiler. Personalidades internacionales como Elon Musk, Nicole Kidman o Ana Obregón han sido algunos de los famosos que han llevado a cabo esta práctica tan controvertida que permite a las clínicas hacer negocio con el nacimiento de un bebé y a las madres que prestan sus cuerpos en una especie de horno-incubadora. Desde el punto de vista de la economía todo son buenas noticias, pues durante nueve meses se gana una nueva autónoma que contibuirá con su esfuerzo a las arcas públicas, pero las implicaciones éticas que conlleva son difícilmente salvables.
En las últimas semanas, se ha dado a conocer el caso de Xu Bo, un millonario chino que reconoce haber gastado más de 200.000 euros en gestaciones subrogadas en los últimos años, con lo que se calcula que ya tiene más de cien hijos, la mayoría nacidos en EEUU y con la ventaja de gozar de una doble nacionalidad. No es el único superpoderoso que está interesado en tener un ejército de bebés. El exasesor de Trump y dueño de Tesla y X —anteriormente llamada Twitter— puede que haya tenido decenas de hijos de mujeres a las que no ha conocido en la intimidad.
"Hace cinco meses, di la bienvenida a un nuevo bebé al mundo. Elon Musk es el padre". Con estas palabras, la influencer Ashley St. Clair, de 26 años, anunciaba a través de la red social X que ella era una de las elegidas para engenderar a los vástagos del magnate nacido en sudáfrica. St. Clair explicó que no había revelado antes la noticia "para proteger la privacidad y seguridad del niño", pero que decidió hacerlo ahora debido a la intención de algunos medios sensacionalistas de divulgar la información. "Pretendo permitir que nuestro hijo crezca en un entorno normal y seguro. Por esa razón, pido a los medios que respeten su privacidad y se abstengan de realizar una cobertura invasiva", añadió.
Lo que es seguro es que Musk ha tenido ya 12 hijos con tres mujeres distintas a lo largo de dos décadas. Su primer hijo nació en 2002 y el más reciente confirmado hasta ahora a principios de 2024, por lo que la noticia no ha llegado a ser confirmada.
Como referente cultural aparece con frecuencia Elon Musk, padre de al menos 14 hijos conocidos. Aunque Musk no ha utilizado la subrogación de forma masiva como Xu, su figura inspira a algunos magnates asiáticos que ven la reproducción abundante como una forma de legado, poder o misión personal. Paradójicamente, una de sus hijas ha denunciado públicamente su ausencia como padre, lo que refuerza las críticas sobre la calidad del vínculo frente a la cantidad de descendencia.
Docenas de bebés por gestación subrogada
El auge de la gestación subrogada en EEUU ya puede considerarse una estrategia. Lo es al menos para las élites chinas adineradas que pretender construir "megafamilias" aprovechando los vacíos legales. El caso más extremo es hasta el momento el de Bo, que se autoproclama "el primer padre de China" para crear una dinastía empresarial. Su intención, según ha manifestado, es que sus hijos "de mayor calidad" puedan heredar su imperio, y para ello debe conseguir un gran número de descendientes. Del resto, no ha dicho nada.
Dado que la gestación subrogada comercial está prohibida en su país, muchos multimillonarios chinos recurren a Estados Unidos. Además, la 14.ª Enmienda les permite a todos los niños nacidos en suelo estadounidense adquirir la nacionalidad, como explicó el reportaje del The Wall Street Journal que convirtió esta historia en un escándalo mundial. A raíz de su publiacación, se han generado unos conflictos legales inéditos, con una jueza de familia incluida que rechazó —en primera instancia— reconocerle la paternidad de varios menores una vez se demostró la dimensión de lo que estaba planificando el megarrico.
En EEUU, temen que puedan surgir otros casos que no hayan sido destapados aún y ante los que poco podrán hacer. En China, por su parte, la opinión pública percibe estos casos como un abuso del poder económico para eludir normas nacionales e "industrializar" la paternidad, lo que ha generado muchísima indignación.
Otros conocidos casos de "ejércitos de bebés"
El caso extremo de Xu Bo no es un hecho aislado, sino una tendencia creciente en las personas más ricas del mundo, especialmente en Asia. El ejecutivo chino Wang Huiwu recurrió a modelos para tener diez hijas con ellas, con el objetivo reconocido de casarlas en el futuro con hombres poderosos y, así, como si de la Edad Media se tratase, perpetuar su estirpe entre las mayores riquezas del planeta. Al empresario japonés Mitsutoki Shigeta se le descubrieron en 2014 nueve bebés en Tailandia nacidos por subrogación con la delirante idea de "salvar a la humanidad" a través de una gran descendencia.
En todos los casos, el denominador común es el gran capital económico del que disponen, lo que les ha permitido delegar la gestación y los primeros cuidados de los niños, lo que se aleja claramente de las paternidades tradicionales de la especie humana. No se trata solo de un problema legal, sino de un dilema ético que incluye el dinero, el consentimiento y el bienestar de los niños.
https://www.vozpopuli.com/internacional/un-ejercito-de-bebes-por-gestacion-subrogada-la-ultima-excentricidad-de-los-megaricos.html
La verdad, qué injusta es la vida. Va ser verdad que el dinero lo puede todo. Espero que nunca tengan lo suficiente para salvar su alma.
ResponderEliminarUn saludo
Ya sabes que eso no está en venta. Un beso
EliminarComo todo adelanto científico se comienza con buenas intenciones y luego se pervierte, un abrazo Susana!
ResponderEliminarSiempre ocurre así. un beso
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