Este año, si Dios quiere, se casan mis dos hijas. Una en mayo y otra en septiembre. Aparte de los naturales nervios, estoy muy contenta de que formalicen su relación y por la iglesia.
Mi hijo de momento no se quiere casar ni es pareja de hecho. Eso me preocupa porque además tienen una hija. Espero llegar a verlos a todos casados algún día.
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