El que escandalice a uno de estos pequeños que creen, más le valdría que le encajasen en el cuello una piedra de molino y lo echasen al mar. Si tu ojo derecho te induce a pecar, sácatelo y tíralo. Más te vale perder un miembro que ser echado entero en la “gehenna”. Si tu mano derecha te induce a pecar, córtatela y tírala, porque más te vale perder un miembro que ir a parar entero a la “gehenna”.

viernes, 24 de mayo de 2024

Nosotros los conservadores, por Itxu Díaz

Somos conservadores y nos gusta el bien, la verdad y la belleza. Es decir, nos gustan el Papa Juan Pablo II, Santo Tomás de Aquino e Ivanka Trump. A nosotros también nos gusta la cerveza, pero no quiero restarle solemnidad al momento.


Somos conservadores y no creemos en la bondad natural de los seres humanos, tal vez porque sabemos que somos imperfectos, tal vez porque más de una vez hemos mirado al mal a la cara, tal vez porque un día supimos que Hunter Biden había un ordenador.


Somos conservadores y creemos que el gobierno, la mayoría de las veces, es el problema, no la solución.


Somos conservadores y creemos que cualquier solución climática que arruine las economías familiares es inmoral y debemos oponernos. La mayoría de nosotros pensamos que el cambio climático es una excusa utilizada por la izquierda para imponer un sistema totalitario y que la acción del hombre no influye en la temperatura. Especialmente cuando el único hombre que actúa en consecuencia es el hombre occidental, mientras que el hombre en los países verdaderamente contaminantes se aprovecha de nuestra epifanía verde.


Somos conservadores y respetamos a nuestros antepasados, estamos orgullosos de nuestros éxitos y errores históricos y abrazamos la Constitución porque sabemos que es la garantía del Estado de derecho para una vida de paz y libertad.


Somos conservadores y no idolatramos eso que ellos llaman progreso. Preferimos la prosperidad.


Somos conservadores y nos gusta la libertad, la propiedad individual y la vida. Nos gusta tanto la vida que la defendemos de principio a fin, y nos oponemos rotundamente al asesinato de bebés y ancianos por igual, así como a la repugnante industria que se enriquece con su sangre.


Somos conservadores y la palabra “impuestos” nos hace estallar en un sarpullido.


Somos conservadores y no leemos la prensa convencional, pero tenemos muchas revistas que nos animan a la hora del desayuno.


Somos conservadores y nos preocupamos por el idioma. Aborrecemos los ataques que la izquierda promueve contra nuestras lenguas, ya sea en forma de pronombres desquiciados o en forma de eufemismo para moldear las mentes a través del lenguaje.


Somos conservadores y nuestra misión es preservar la tradición y el bagaje cultural. Rechazamos cualquier intento de la izquierda de cancelar obras, libros, películas o personajes históricos. Levantaremos cada estatua que derriben. Reimprimiremos cada libro que quemen.


Somos conservadores y lamento decirlo, pero nuestras chicas son más bonitas. Si no me creen, eche un vistazo a los jóvenes MAGA en las redes sociales, a los colaboradores de Milei en Argentina o a las chicas que van a los mítines de Vox en España.


Somos conservadores y para nosotros el comunismo es un crimen, el socialismo, un robo.


Somos conservadores y creemos en la soberanía nacional y la cooperación internacional. Nos oponemos al globalismo que busca dejar las decisiones locales en manos extranjeras. Sobre todo si esas manos son las de George Soros y Bill Gates, que, más que manos, tienen ganchos.


Somos conservadores y no nos sentamos a negociar con terroristas.


Somos los conservadores y generalmente creemos en la trascendencia de la vida humana, creemos que hay algo más allá y creemos que a Dios le importan los destinos de nuestras naciones.


Somos conservadores y podemos discutir entre nosotros sin purgarnos unos a otros como hacen los comunistas. Podemos discutir si la receta de Milei es la que sacará a Argentina de la bancarrota, si debemos seguir respaldando la guerra de Ucrania con nuestro dinero o si el proteccionismo es el camino a seguir en Estados Unidos. Podemos discutir todo eso libremente porque estamos buscando la mejor solución política y sabemos que la mejor solución política no existe.


Nosotros somos los conservadores, y estamos tan locos que creemos que la especie humana está dividida sólo en dos sexos, masculino y femenino.


Somos los conservadores y estamos viviendo un gran momento. Tenemos las mejores soluciones para los peores problemas, como lo demuestran los discursos de Donald Trump, Javier Milei de Argentina, Nayib Bukele de El Salvador o Santiago Abascal de España en el CPAC. Quizás simplemente tengamos que explicarlo bien, explicarlo mucho y explicarlo todo el tiempo.

 https://spectator.org/the-left-wants-to-build-a-climate-wall-in-washington/

6 comentarios:

  1. Está claro, son conservadores! Para mí no hay partidos sino gente de bien que puede estar en cualquier lado, aunque convengamos que los fanáticos siempre están del mismo. Un abrazo Susana!

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  2. Me considero conservadora pero con mente abierta a nuevos horizontes de progreso sin que ello pueda afectar ni mi fe ni mis ideologías.Besicos

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  3. Yo no creo en poner etiquetas . Te mando un beso.

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