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El que escandalice a uno de estos pequeños que creen, más le valdría que le encajasen en el cuello una piedra de molino y lo echasen al mar. Si tu ojo derecho te induce a pecar, sácatelo y tíralo. Más te vale perder un miembro que ser echado entero en la “gehenna”. Si tu mano derecha te induce a pecar, córtatela y tírala, porque más te vale perder un miembro que ir a parar entero a la “gehenna”.

miércoles, 1 de abril de 2026

Quiero comprarme una vida analógica, por Teresa Sánchez

Lo antiguo está de moda. En un momento en el que vivimos hiperconectados, la música vuelve a sonar en vinilos, regresan las máquinas de escribir, las radios de pilas, las cámaras de carrete, los relojes de cuerda o los móviles sin conexión a internet. ¿Es una moda pasajera o un hartazgo digital? 

En la era de la Inteligencia Artificial, una generación que se ha criado entre pantallas empieza a mirar hacia atrás. “Esta vuelta a lo analógico desde el punto de vista psicológico tiene un sentido: encontrar una solución al grave problema que está generando el uso de las nuevas tecnologías en la población", explica a Vozpópuli Olga Merino, directora general de Salud Mental de Avanta. 


Cintas de película cerca de cámaras y casetes FOTO: Freepik

Desconectarse para volver a conectar con lo real. “No creo que sea una moda transitoria sino que surge de la necesidad de dar solución a un problema real que está afectando a las anteriores y nuevas generaciones en un uso para el que no estamos entrenados, que no sabemos gestionar y que está afectando a la salud mental, de manera científicamente demostrada”, asegura Merino.

De hecho, se confirma una tendencia imparable para los jóvenes: la infancia y la adolescencia viven hoy más conectadas que nunca. Así lo refleja un informe elaborado por UNICEF. El primer móvil llega en torno a los diez años y más del 92% participa en al menos una red social y más del 75% en tres o más. Incluso en los últimos cursos de Primaria, más del 78% ya tiene presencia en alguna red. 


Discos antiguos en un mercado de segunda mano

Además, casi un 9% de los chicos y chicas de entre 10 y 20 años dedica más de cinco horas diarias a las redes sociales entre semana, una cifra que se eleva hasta casi el 20% durante el fin de semana.

“La mayor parte de las veces, es la tecnología la que nos lleva nosotros y no nosotros los que la utilizamos. Creo que aquí tiene mucho que ver el cambio tan abrupto, la presentación tan rápida de hiperconexión y la falta de formación específica en esa transición, a una situación en la que los requerimientos son constantes”, explica la psicóloga. 

Jóvenes
La infancia y la adolescencia viven hoy más conectadas que nunca, según un informe de UNICEF
Vuelta a lo analógico. ¿Nostalgia o deseo de desconexión? 

Desde hace años, romantizar lo antiguo está de moda pero recuperar objetos antiguos y volver a usarlos es algo que prácticamente estaba ya en el olvido. ¿Hasta qué punto influye la nostalgia o el deseo de conexión con el pasado en este fenómeno? “Hay un pequeño matiz, más que de nostalgia, es de necesidad de recordar un poco nuestra esencia, de dónde venimos, cuando todo no era disponibilidad inmediata ni inmediatez”. 

“La desconexión digital es fundamental para nuestra salud mental. No estamos preparados para estar continuamente atendiendo a estímulos. Yo creo que la magia está en saber equilibrar ambos mundos (analógico y digital) y saber equilibrar todo lo positivo que nos ofrece la tecnología”, concluye.
‘Dumbphone’, los móviles que ayudan a la desconexión digital

La vuelta a lo analógico o a lo antiguo se está convirtiendo en algo de moda frente a la hiperconexión. De hecho, se han puesto de moda la vuelta de los ‘dumbphones’, los conocidos como ‘teléfonos tontos’ o antiguos sin internet.

Marc Ricos, compositor y vocalista, decidió empezar a utilizar un ‘dumbphone’ en un momento de crisis existencial, en el que se dio cuenta que todo el mundo, por la calle, en el Metro, incluso en las terrazas, estaba absorbido y adicto a los móviles y él no era la excepción. 


El móvil que utiliza el vocalista Marc Ricos

“Además, por razones de privacidad también, decidí incluso quitarme el Whatsapp durante unos 2 años, que fueron extraños la verdad, y aunque por trabajo es una herramienta que todo el mundo usa, estar alejado de ese bombardeo de mensajes era algo que repetiré de vez en cuando”, cuenta a Vozpópuli.
“Es como vivir en los años 2000 pero en pleno 2025”

Para este ingeniero de sonido de Barcelona, los beneficios del uso de este tipo de móviles son básicamente vivir tu vida en tiempo real. “Tener que tener paciencia para contarle una anécdota a un amigo, no tener distracción cada segundo que estamos aburridos… aburrirse es clave”.

En cuanto a los perjuicios, asegura que juegas a un juego en el que no hay nadie. “Tienes el llamado “fomo”, que básicamente es la sensación de ¿Y si por no tener Whatsapp estoy perdiendo la oportunidad de mi vida? Es como vivir en los años 2000 pero en pleno 2025”, cuenta Marc Ricos.

“En resumen, luces y sombras, no voy siempre con el dumbphone, pero intento volver cuando puedo porque mi cabeza me lo agradece mucho. Lo recomiendo porque no te das cuenta hasta que dejas el smartphone por unas semanas de lo adicto que eres. Te cambia la perspectiva y te sana”, concluye. 
‘Balance Phone’, el móvil que bloquea todo el contenido adictivo

Hace menos de un año nació ‘Balance Phone’, un proyecto que pone límites al móvil. “Queríamos cambiar la relación que teníamos con el móvil pero nos dimos cuenta de que no podíamos: era una dependencia mucho más profunda de lo que pensábamos. Probamos a usar un Nokia clásico, pero duramos dos días; no tenía ninguna app realmente funcional. De ahí surgió la idea de crear algo intermedio, una nueva categoría entre el dumbphone y el smartphone, que recogiera lo mejor de ambos mundos”, explica Albert Beltran, cofundador de este proyecto. 


Los fundadores de Balance Phone

Este móvil bloquea sistemáticamente todo el contenido adictivo, de forma irreversible, y simplifica la interfaz para que el uso del teléfono sea lo más intencional posible. “Balance Phone no está hecho para quitarte el móvil, sino para devolverte el control sobre él. En un mundo donde todo parece digitalizarse”, señala Albert Beltran. 

Los usuarios de Balance Phone usan el móvil una media de 1 hora y 30 minutos al día, tres horas menos que la media española. “En otras palabras, vendemos tres horas al día para hacer lo que de verdad te llena. Creemos que lo analógico, lo real, deja una huella más duradera que cualquier experiencia digital”, asegura el cofundador de este proyecto. 


Un modelo de 'Balance Phone'

El público al que va dirigido este móvil es por un lado a los minimalistas digitales: personas que buscan reducir distracciones y vivir de forma más intencional. Y por otro, a las familias que quieren dar a sus hijos un primer teléfono seguro, funcional y libre de contenido adictivo. 

“No creemos que sea una moda. Es una búsqueda de intencionalidad: de volver a hacer las cosas con propósito. Vivimos una crisis global de atención, y era necesario crear herramientas que nos ayudaran a reconectar con lo importante”, concluye.  

 https://www.vozpopuli.com/actualidad/soy-joven-digitaly-amargado-quiero-comprarme-una-vida-analogica.html

Quiero comprarme una vida analógica, por Teresa Sánchez

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