El que escandalice a uno de estos pequeños que creen, más le valdría que le encajasen en el cuello una piedra de molino y lo echasen al mar.

miércoles, 5 de octubre de 2022

Las pavorosas cifras de la eutanasia

 l Ministerio de Sanidad ha desvelado, casi a hurtadillas, la cifra de eutanasias practicadas desde que aprobara hace seis meses la ley que la regula y casi la induce: 180 personas han perdido la vida en centros sanitarios públicos, tratados por médicos del sistema y tutelados por el Gobierno.

Eso significa que cada día, en algún lugar de España, una persona que no tenía que morir aún ha muerto por la acción del Estado, que sustenta en inexistentes razones humanitarias su galopante falta de humanidad, su ausencia de valores y su incapacidad para buscar alternativas.
Porque la eutanasia no protege el razonabilísimo derecho a una muerte digna cuando la vida ya no es viable, sino que consagra el inexistente derecho a morir y convierte al Estado, y en concreto a la Sanidad pública, en el verdugo de ese acto cruel.
La desesperación no se responde con una inyección, sino con alternativas decentes y humanas que ofrezcan la respuesta que busca el ser humano en sus peores circunstancias: eso son los cuidados paliativos, que garantizan la ausencia del dolor y no prolongan artificialmente una vida ya agotada.
La eutanasia es otra cosa bien distinta, que se aprovecha de ese deseo concreto para aprobar una cultura de muerte que hoy se aplica a los enfermos terminales pero mañana, tal vez, a quienes han perdido las ganas de vivir, sea cual sea su edad o estado físico.
Porque una vez que abres esa caja de Pandora, desaparecen los límites: si se acepta que el derecho a morir existe y que además debe tutelarlo el Estado, se terminará por aplicárselo a cualquiera que por razones pasajeras haya perdido la esperanza y lo invoque. Es lo que ocurre, de hecho, en los pocos países que aplican esta salvajada.
El tratamiento médico, social y espiritual de los enfermos terminales, que es algo indiscutible y pleno de consenso; se ha pervertido así con una ley ideológica y nihilista que no goza del respaldo ético de los propios profesionales de la medicina, a quienes además se quiere incluir en listas negras de objetores de conciencia para estigmatizarlos.
La eutanasia, como el aborto, son dramas y fracasos que deben evitarse ofreciendo a sus potenciales usuarios la alternativa que merecen, con la plena seguridad de que la aceptarán: una sociedad que solo sabe ofrecer muerte a los desesperados, desechando las incontables opciones que deberían tener a su disposición para quitarse de la cabeza tan triste idea, es una sociedad fracasada.
Y que un Gobierno celebre esa derrota, la transforme en ley y poco menos que la presente como una fiesta, es un síntoma desgraciado del bajísimo nivel moral que le mueve.
Es de esperar que, cuando las urnas permitan un cambio en la Moncloa, el próximo presidente anule todas esas leyes nada más tomar posesión: pocas cosas más importantes puede tener en su agenda.
 
 https://www.eldebate.com/opinion/editoriales/20221002/pavorosas-cifras-eutanasia_63498.html

20 comentarios:

  1. Un topico dificil de entender para muchos En mi caso estoy a favor creo que el sufrimiento antes de morir es inaceptable.Sufrir es una palabra que no entiendo No es necesaria
    Me gusta como lo has escrito
    Felicitaciones

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El texto no es mío. Para no sufrir están los cuidados paliativos. Un beso

      Eliminar
  2. Abrir la caja de Pandora tiene resultados imprevistos, es verdad, una excepción se convierte en regla, un abrazo Susana!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ése es el problema. Cuando empieza no hay final. Un beso

      Eliminar
  3. Qué delicado el tema. Viví en primera persona como alguien a quién quería con toda mi alma sufría tanto que rogaba su muerte. Tenía cuidados paliativos, pero no le aliviaban el dolor a pesar de la morfina. Fue muy duro. Así que en este caso, prefiero no opinar. Su recuerdo está demasiado reciente. Besos Susana

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. También hay sedación paliativa. A mis padres se la pusieron. Un beso

      Eliminar
  4. Perdonadme, pero quien crea que los cuidados paliativos evitan el dolor físico y/o sicológico de alguien para quien la medicina ya no tiene solución, se equivoca, a veces ni siquiera los opiaceos surgen efecto. Tan fácil como acudir a hospitales y residencias paliativas, y no solo hablar con quien lo sufre sino también con quienes están al lado de estos. ¿Por qué no evitar la crueldad de un final? ¿No creemos que la muerte solo es un paso a otra vida ¿Por qué no ir hacia ella de forma consciente? Que no nos pille a ninguno tener que tomar la decisión.
    SAludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Se empieza por los casos críticos y siguen con los dementes, los que no pueden hablar, los retrasados, los deprimidos... Un beso

      Eliminar
  5. No creo en la eutanasia y lo que está pasando es terrible.Besicos

    ResponderEliminar
  6. Tengo contacto con poca gente, pero cada vez que sacan este tema...
    Un beso

    ResponderEliminar
  7. Más información: https://www.eldebate.com/sociedad/20221007/eutanasian-joven-23-anos-belgica-superviviente-atentado-bruselas_64861.html

    ResponderEliminar
  8. Efectivamente la cantidad impresiona, pero en realidad hay que ponerse en la piel del paciente y saber que y como se vive.
    Yo he estado recientemente dos meses en cama en el clínico de Zaragoza, estuve con asistencia permanente y muy bien cuidado por parte de las enfermeras y personal sanitario, dolores tenía muy pocos, me venían a visitar mis mujer y mis hijos todos los días, pero...
    Pero dejé de ser hombre, me lavaban en la cama como podían, me hacía mis necesidades encima, comía en la cama de malas maneras, adelgacé 10 kilos me hacían todo tipo de pruebas, algunas relativamente dolorosas, sangre, me sacaban casi todos los días, en ocasiones tenía los dos brazos con vías intravenosas, estuve unas tres semanas sondado...
    No querría volver a repetirlo, por mi y por mi familia.
    ¿Sabes lo que son 24 horas plenamente consciente mirando al techo sin poder moverte en la mayoría de ocasiones?¿Sabes que tuve que volver a aprender a andar, ya que había perdido mucha masa muscular? A día de hoy si ando 200 metros tengo que sentarme ya que me entra fatiga y casi no puedo respirar.
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo comprendo, pero tú precisamente eres un ejemplo de que vale la pena pasar por todo eso. Si hubieras pedido la eutanasia en un momento de desesperación ya no te tendríamos. Tampoco dar a luz es agradable y es lo mejor que me ha pasado. Un beso

      Eliminar
  9. Todos, tarde o temprano, moriremos. No hay que juzgar a quienes piden la eutanasia. Yo no he estado en esa situación pero, para estar muerto en vida...

    ResponderEliminar

Nuestros jóvenes

 Me preocupan mucho los jóvenes. Desde hace ya varias décadas les están metiendo en la cabeza ideologías que chocan con la ciencia y el sent...