Es curioso, la mayoría de medios, al menos los que cojean del pie izquierdo, hablaban de «ultras». Me refiero a la manifestación en Londres del pasado sábado. «Más de 110.000 personas participan en una protesta de la extrema derecha contra la Policía en Londres», proclamaban en La Sexta.
«La extrema derecha exhibe músculo en Londres», afirmaban en El País. Mientras que en TVE, cada vez también más escorada hacia La Moncloa: «Más de 100.000 personas participan en una marcha de la extrema derecha en Londres contra la inmigración irregular!.
El Mundo, que ya no es lo que era, titulaba: «Más de 100.000 personas participan en una marcha de la extrema derecha en Londres contra la inmigración irregular». Como en TV3: «Más de 100.000 personas en una manifestación de la extrema derecha en Londres contra la inmigración». Notarán el detalle de que todo el que se manifestaba contra la inmigración, incluso ilegal, era tildado automáticamente de «extrema derecha». El famoso marco mental.
Algunos medios destacaban, además, que habían sido heridos «nueve policías». Supongo que para enfatizar lo de la ultraderecha. Una cifra sensiblemente inferior, en todo caso, a los 22 agentes contusionados con las protestas propalestinas contra La Vuelta en Madrid. A estos —mi solidaridad personal desde aquí— les dieron menos cancha. Aquello de que va con el oficio. Incluso el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, aseguró que habían sido «pacíficas». Si se descuida…
Como el número de participantes. Vi fotos en las redes y me pareció tanta gente que debió sorprender a los organizadores. Incluso a los detractores. Al fin y al cabo no convocaban una serie de partidos sino una persona: el activista Tommy Robinson.
Aunque estoy seguro de que, si hubiera sido una manifestación de la Diada en los momentos álgidos del proceso, TV3 habría aumentado la cifra hasta el millón. En la última convocatoria fueron 28.000, según la Guardia Urbana de Barcelona, y el propio presentador del informativo noche, Toni Cruanyes, dijo en antena 40.000. En contradicción flagrante no sólo con las cifras oficiales, sino con la propia periodista que cubría el acto a pie de calle.
Lo mejor fue, no obstante, cuando en la cadena autonómica entrevistaron a una manifestante. Una ama de casa de mediana edad. No parecía una peligrosa ultra. Al contrario. Eso sí, iba ataviada con una diadema. De esas que se utilizan en fiestas y jolgorios. Con los colores de la bandera británica. «Es nuestro país y queremos que se nos tenga en cuenta», afirmó. En su día ya me llamó la atención Rishi Sunak, nacido en Southampton pero de ascendencia hindú, porque siempre me había imaginado al líder de los conservadores con pinta de lord inglés.
O el ex primer ministro escocés Humza Haroon Yousaf, este de origen pakistaní. Basta con seguirle en las redes para darse cuenta de que es un ferviente defensor de Palestina. Como, por otra parte, vista su confesión, no puede ser de otra manera. Pero todavía imaginas a los escoceses con la típica falda. Tanto querer desembarazarse del ‘yugo británico’ para poner al frente del independentista SNP a un musulmán. Al igual que la nueva titular de Interior (Home Office), Shabana Mahmood, que «estará a cargo de la Policía y las políticas migratorias», según informaba este diario el pasado día 6.
Quizá no debería extrañarme. Aparte del alcalde de Londres, Sadiq Khan, este de origen pakistaní, hay otros políticos de origen extranjero que han alcanzado ya cargos relevantes. El alcalde de Brighton es Mohamed Asaduzzama; el de Westminster, Hamza Taouzzle; y el de Solihull, una mujer: Shahin Ashraf. Como la de Sandwell, en este caso Syeda Khatun.
Pero entonces que no se sorprendan de manifestaciones multitudinarias. No es la «ultraderecha», son ciudadanos normales y corrientes que empiezan a sentirse cada vez más en minoría en su propio país.
https://gaceta.es/opinion/blancos-en-minoria-20250917-0025/?scroll-event=true
Todo un tema! Un abrazo Susana!!
ResponderEliminarEs preocupante. Un beso
EliminarEn cuanto les llevas la contraria, eres fascista o de extrema derecha.
ResponderEliminarEso por supuesto. Un beso
EliminarCada vez somos más aficionados a calificar lo que no nos gusta con un tinte político que tergiversa las reivindicaciones.
ResponderEliminarUn saludo
Descalifica los argumentos. Un beso
EliminarLos medios de izquierda, por vocación o precio, manipulan todo. Es una pena
ResponderEliminarPaz
Isaac
Así es. Un beso
Eliminar¡Hola! Al final todos los medios están comprados...por lo que ya se sabe de qué van..sobre todo el clickbait les encanta. Me ha dado pena ver eso de que se sientan minoría en su propio país debido a la situación. En Portugal ya está pasando desde hace años. Un abrazo ❤️
ResponderEliminarAquí también está pasando pero con los hispanos nos importa menos. Un beso
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