miércoles, 15 de abril de 2026

 Apreciados aulladores:

Cuiden a sus niños de la pérdida de la inocencia facultada por la proliferación de personajes malignos en todos los dibujos animados, cómics, videojuegos y películas, incluso las que parecen inocentes muñequitos, lanzan mensajes e instalan cookies ideológicas en sus pequeños.
    La idea de que los niños, y sobre todo las niñas, deben abandonar a sus familias para triunfar e irse lejos, la de que los progenitores no son sabios sino obsoletos, la de que un amigo repentino vale más que un padre o una madre, están permanentemente en las series infantiles. También infunden que los chicos son tontos y las niñas pueden ser violentas o cascarrabias porque ello las hace fuertes.
   Tengan en cuenta que si el que ve eso es un varón, le puede afectar negativamente en su autoestima. También los personajes híbridos de animales y personas esconden muchos mensajes, así como los animales que hablan, con aspecto de cachorros enfadados, que luchan contra adultos humanos dibujados como personas maduras. Los niños interiorizan que sus mayores son malos, pero que un leoncito cachorro es un ángel. Nada es inocente.
   Se trata de separar afectivamente a los niños de sus familias para que se alejen en busca de “su propio mundo” de autosuficiencia donde el fin último es ser pequeños dioses.
    Para eso se paga a excelentes guionistas que saben introducir estas ideas eugenésicas en tramas de apariencia infantil e inocente.
   Revisen los personajes a los que sus hijos y nietos siguen, porque si, además, ustedes les compran las mochilas y los juegos con esos mismos perfiles, están colaborando en convertir a sus hijos en futuros obedientes globalitaristas.
   Si se sientan a ver con ojo crítico algún capítulo ENTERO de muchos “dibujitos” verán proliferar malos ejemplos de niños enfadados que se pelean todo el tiempo con adultos asesorados por mascotas que hablan. Eso cala profundamente en la psique de los pequeños, que acaban por pedir consejo a su perro antes que a su padre, literalmente.
   No, no hay nadie revisando eso. Los jefes son los mismos que los quieren inocular, es responsabilidad de usted cuidar la salud ideológica de sus vástagos.
   Ahora, los malotes son los héroes, los monstruos son los buenos, y la inocencia es ser idiota.
   Miren a los ojos de esos personajes, muchos de ellos a usted, de niño, le hubieran dado miedo.
Un aullido. Fernando López-Mirones.

10 comentarios:

  1. Uno ya conoce que desde la aparente inocencia nos han manejado la conciencia, un abrazo Susana!

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    1. Yo les ponía a mis hijos dibujos animados grabados de confianza. Un beso

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  2. Suscribo el comentario de Mª Cristina, da en plena diana.
    Para seguir meditando que tanta falta hace.
    Gracias preciosa.
    Besos.

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  3. El mejor juguete es "Tiempo" dedicarles tiempo estar con ellos, saber que aprenden, como deciden, sin atosigar solamente ver y escuchar. Abrazos

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  4. Son los nuevos cuentos, hace unos siglos los padres abandonaban a sus hijos o los ponían a trabajar. más que pedir a los demás que no hagan, tenemos que ser nosotros los que eduquemos a nuestros hijos y ver con ellos lo que consumen, aunque nos aburra.
    Un saludo.

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  5. Uno siempre debe ser cuidadoso. Te mando un beso.

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